martes, 29 de diciembre de 2015

Lo que tenía que suceder sucedió: el despertar de las huacas

Niños durante un evento de "Huacas, Burbujas y Rock n Roll" en Tambo Inga. Foto: Salvemos las Huacas.
(Hacer clic sobre las fotos para ampliarlas)
Lo que Lima ha experimentado este año en la relación de la ciudad con sus huacas ha sido algo sin precedentes.

Desde abajo hacia arriba se produjeron auténticos movimientos de activación de estos sitios arqueológicos, empezando a generar por fin un nuevo panorama urbano. Activaciones de ciudadanía e identidad.

Esto no tiene que ver con arqueología ni con mayores presupuestos para su puesta en valor. Tiene que ver mas bien con empezar a ver este enorme legado milenario. A integrarlas en nuestro imaginario de ciudad. A tejer narrativas desde los mismos ciudadanos.

Algunos grupos ya existían desde hace unos años pero este 2015 dieron un salto adelante o incursionaron en nuevos campos, con bastante acogida.

Hay por lo menos 10 organizaciones de diferentes categorías que entre ellos llegaron a nuevos públicos, en nuevos distritos, con diferentes propuestas y formatos.

¿Exceso de optimismo? Puede ser. Pero creo que hay razones para eso, y se las menciono a continuación.

El Círculo Ciclista Protector de las Huacas, durante su visita a Cajamarquilla. Foto: Nils Castro.
ACTIVIDADES QUE SURGEN DE LA SOCIEDAD CIVIL 

El colectivo Salvemos las Huacas lleva algunos años trabajando el tema, pero este 2015 lanzó con gran éxito su programa de caminatas por rutas prehispánicas dentro de la ciudad: el Cercado, Maranga, Comas, Chorrillos.

A la llamada ruta del ‘Qhapaq Ñan en el Asfalto’, precisa su líder Koke Contreras, se añadieron luego las rutas de los Maranga, los Colli, los Lati, congregando en sus salidas a unas 200 personas.

La gente del Círculo Ciclista Protector de las Huacas, inició sus recorridos por Lima Norte en 2013, y este año extendieron las rutas hasta incluir todos los sectores de Lima.

Según Nils Castro, su coordinador, a la fecha han visitado cerca de 90 huacas y han participado más de 500 personas.

Durante este tiempo surgieron nuevas iniciativas locales, como los chicos de ‘Líderes en Acción - Huacas en Restauración’, de la escuela de líderes de la universidad Cesar Vallejo.

Su ayni para la limpieza de Tambo Inga, en el distrito de Puente Piedra, congregó a unas 60 personas en un día de trabajo.

El Instituto de Historia, Cultura y Medio Ambiente - ICHMA, lanzó su campaña de protección
de las Lomas de Mangomarca. Foto: Instituto Ichma.
Huacas, Burbujas y Rock n Roll fue, muy posiblemente, el programa más original del año. 

Después de ganar un premio de Unesco y recibir apoyo oficial y empresarial, este grupo de artistas realizó sus festivales en 20 huacas de la ciudad.

Según sus organizadores, a estos eventos asistieron más de 5 mil personas, con picos en sitios como Huantinamarca, con 600 personas, o Pucllana, con más de 900.

En Comas, la profesora Haydee Quispe, llevó su iniciativa un paso más adelante y consiguió que su grupo, el Colectivo Colli, sea acreditado por el ministerio de Cultura como ‘Defensores del Patrimonio Cultural’.

Y hubo más colegios que se unieron a campañas de limpieza de sus huacas locales.

Uno de los casos más recientes fue el de los estudiantes de la I.E. N° 1221 – La Rinconada de San Juan de Miraflores, que realizaron una campaña en la zona arqueológica Huaycán de Cieneguilla.

(Vea aquí el álbum de fotos)

El ministerio de Cultura lanzó su proyecto de drones para registro y vigilancia de huacas.
Aquí la huaca Santa Catalina. Foto: Mincul.
HUACAS COMO ESPACIO PÚBLICO

Junto a estas actividades, hubo sitios arqueológicos que abrieron sus puertas para presentar conciertos, talleres educativos, teatro, cine, o festivales de poesía.

Pucllana, Pachacamac y Mateo Salado están entre las más activas en esta propuesta cultural, de integrar las huacas a su comunidad y como espacios para la creatividad.

Las huacas como razón y pretexto en las artes: la exhibición “De la huaca al Boom, un rostro para Lima”, de la curadora franco-peruana Patricia Ciriani, fue una de las más reveladoras de la temporada, con una mirada fresca y novedosa sobre la ciudad milenaria, que fue visitada por más de 3,000 personas.

No se puede dejar de mencionar el majestuoso concierto de antología de Manongo Mujica, en Huallamarca, bajo el título de Huaca Sonora.

En el ámbito académico se abrió una oportunidad cuando la Facultad de Arquitectura de la Católica añadió el curso electivo ‘Huaca y Ciudad’, a cargo de la arqueóloga-urbanista, Rosabella Álvarez Calderón.

Al tiempo que más instituciones educativas ampliaron sus propuestas incorporando temas de gestión y recuperación de patrimonio cultural.

Y la lista continúa. Pero el punto central aquí es rescatar esa efervescencia que se vivió en Lima este año, en relación con su legado ancestral. Una efervescencia creada desde la misma sociedad civil y que Lima nunca había vivido.

Exhibición "De la huaca al boom - un rostro para Lima". Foto: J. Lizarzaburu.
EL APORTE OFICIAL 

¿Qué pasó desde el lado oficial? ¿Qué hizo el ministerio de Cultura? Diría que estamos ante el típico escenario de un vaso medio lleno o medio vacío.

Es cierto que para un buen sector de la población los esfuerzos que hace el ministerio son insuficientes. Pero veamos el cuadro completo:

la primera vez que las huacas de Lima entran dentro del presupuesto del ministerio de Cultura es recién en 2012 (con el INC tampoco lo tenían - Pucllana y Pachacamac son proyectos específicos).

Cómo sería la situación esos días que el ministerio no tenía siquiera la cifra oficial de huacas en Lima.

Ese año 2012 había lanzado la campaña Lima Milenaria desde El Comercio y tomó más de cinco meses de insistir con sus funcionarios hasta conseguir la cifra: 365. Y no las 180 que en ese momento tenían en su página web.

Según datos oficiales, a la fecha (2012-2015) Cultura ha invertido S/.18’200,000 en la puesta en valor de seis sitios arqueológicos: Mateo Salado (Cercado), Huaycán de Cieneguilla (Cieneguilla), Paraíso (San Martín de Porres), Huaycán de Pariachi (Ate), Monterrey (Ate) y Bellavista (Santa Anita).

Canal Huatica en Barrios Altos. Inicio de campaña para conseguir declaratoria de
Patrimonio Cultural de la Nación al sistema de canales de Lima. Foto: Fdo.Flores Zúñiga.
Este año también el ministerio lanzó su proyecto de drones para registro, georeferenciación y vigilancia de las huacas, y en los últimos tres ha venido firmando convenios para compartir la gestión de este patrimonio.

Y por supuesto está el fallido proyecto de ley 1198, que buscaba regularizar la participación privada en temas del patrimonio arqueológico, que esta página apoyó y que fue rechazada por el Congreso.

El año finaliza con otra propuesta que hemos lanzado desde este blog: conseguir que se reconozca el sistema de canales de irrigación prehispánicos como Patrimonio Cultural de la Nación, algo que esperamos conseguir en el transcurso del 2016.

Así que, es cierto, por un lado podemos reclamarle a la autoridad por qué no hace más. Pero no se pueden negar los avances en un contexto de indiferencia y desconocimiento sobre el valor de estas riquezas.

Niños de la I.E. 1221 limpiando parte del Camino Inca en Huaycán de Cieneguilla.
Foto: Qhapaq Ñan.
QUÉ QUEDA TODAVÍA

Para terminar, es cierto que en este camino todavía nos falta un buen trecho. Que en casi 200 años de vida republicana recién hace tres se haya empezado a mirar el tema arqueológico de Lima dice mucho.

Nos sigue faltando información. Nos falta sensibilizar a población y autoridades.

Hace tres años el ministerio de Educación se comprometió a sugerir la incorporación de temas prehispánicos en la currícula escolar limeña, y aun no procede.

Falta también que más municipios asuman su obligación y responsabilidad con la protección de sus sitios arqueológicos.

Aun así, termina el 2015 con un excelente inicio. Con muchas iniciativas y gran entusiasmo de parte de la población.

En este blog hemos creído siempre en la necesidad de empoderar, legitimar y visibilizar el trabajo de todos los grupos. Es la única manera de fortalecernos y conseguir proyección.

Así que no creo exagerar cuando digo que este 2015 las huacas han despertado. Este enorme legado milenario por fin empieza a ser parte de nuestra idea de ciudad. Solo queda esperar que el 2016 siga aumentando, y mejorando.

Y muchas gracias por haberme acompañado un año más.

¡Un excelente año nuevo para cada uno de ustedes!

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Vea aquí el álbum de actividades de los distintos grupos este 2015. 

martes, 22 de diciembre de 2015

Canales, caminos y cuentos de Navidad

Laguna Ticticocha, origen del río Rímac. Foto: aespinar.blogspot.com
Algunas semanas atrás, al terminar una presentación sobre canales prehispánicos, se me acercó un señor de la audiencia para entregarme un sobre: “es un pequeño libro donde hablo de los canales de Lima, me dijo. Espero que le guste”, y desapareció. 

Lo que presento esta semana es una versión editada y resumida del cuento, con permiso del autor. Es un cuento para niños y al leerlo la primera vez, y ver el gran aporte que significa esto, pude entender cuánto nos falta en términos de contenidos. Y la necesidad de desarrollar muchos más.

Según lo indica él mismo en su introducción, es una manera de trabajar valores, identidad y sentido de pertenencia. Es la sencilla pero fundamental contribución de un ciudadano. Gracias, señor Zumaita.

Así que a continuación, una lección de cómo los niños pueden aprender sobre su patrimonio. Unas felices fiestas de fin de año para cada uno de ustedes.

Portada del libro con el cuento de Hormiguín.
“Hormiguín en Jesús María”

“Existe un gran río que nace en un espejo de luna azul-plata llamado Ticticocha, acunado en las faldas de cumbres nevadas de los andes peruanos y fluye cristalino aguas abajo entre arbustos, pedregales y árboles frondosos, sembrando la vida en pueblos, parajes y centros mineros.

En el verano atraviesa la gran ciudad haciendo sentir el rumor sonoro que producen las piedras de canto rodado que arrastra ocultas en su interior.

Por eso nuestros antepasados lo llamaron Rímac, nombre quechua que significa “hablador”.

Durante el invierno discurre apacible derramando sus aguas en un pacífico océano, endulzando el mar.

A orillas de este río, aguas arriba, habita una comunidad de hormiguitas que se distinguen por la ardua labor que realizan al recolectar hojas y palitos para construir sus casas.

Lima y el río Rímac.  Foto: La República.
En esta comarca existe una familia muy unida, donde la mamá, Hormigacha, y el papá, Hormigotón, educan y preparan a su pequeño hijo Hormiguín para afrontar la vida y el trabajo.

Hormiguín es de color caramelo, tiene ojos de uva, antenas siempre levantadas y una gran energía en sus movimientos.

Es juguetón, curioso, aventurero, investigador y siempre atento a todo lo que sucede a su alrededor. Especialmente cuando escucha los cuentos y aventuras que suele contarle su abuelo, Taita Hormigón, antes de dormir.

Un buen día, Hormiguín decidió experimentar un cuento que había escuchado de su abuelo: que hace más de mil años, las aguas del río “hablador” bajaban desde los andes hacia el desierto costeño, derramándose esterilmente en el mar.

Ante esa situación, los antiguos peruanos abrieron bocatomas de agua en ambas orillas de su cauce y construyeron acueductos que irrigaron el desierto, transformándolo en el valle más fértil y hermoso del planeta.

Su abuelo le había contado que estos canales ancestrales hicieron posible la producción de alimentos y la vida social y económica de los antiguos pobladores, que crearon las culturas Lima e Ychma y que, aún hoy, algunos de ellos seguían bañando muchos parques y jardines embelleciendo a Lima Milenaria.
Canal prehispánico en el valle del Rímac.
Estos conductos llevan aguas del Rímac, recorren algunas partes al aire libre, para luego ocultarse misteriosamente por una red subterránea cubierta por el cemento, sobre el cual se levanta la gran ciudad en que se ha convertido el antiguo valle de Lima.

Tanto escucharlo, Hormiguín le dijo a su abuelo: ¿Por qué debemos conocer nuestra historia? ‘Porque conociendo el pasado comprenderás el presente y visionarás el futuro’, respondió el Taita, quien era un amauta en su comunidad.

Hormiguín, curioso e investigador como era, decidió aventurarse para conocer la bella ciudad de la que le había hablado su abuelo, eligiendo iniciar su travesía desde la bocatoma de agua ubicada en La Atarjea, próxima a su comarca, y donde nace el canal que desde tiempos remotos se le conoce como “Huatica”.

Valoraba mucho los sabios consejos de su abuelo, más aún cuando le dijo que habían tres clases de personas: ‘las que sueñan, las que no sueñan y las que realizan sus sueños’.

‘Abuelo, haré un plan y realizaré mi sueño’, expresó Hormiguín. ‘Me siento orgulloso de ti’, respondió el abuelo.

Una ilustración del cuento de Hormiguín.
Llegó el día cuando el lucero del alba anunciaba un radiante amanecer. Hormiguín subió en una hoja de árbol de molle y fue deslizándose aguas abajo exponiéndose a diversas emociones, riesgos, peligros y alegrías.

Hormiguín continuó su recorrido no exento de peligros. Al surcar por ciertos tramos de la acequia al aire libre, tuvo que eludir muchos problemas ocasionados por algunos individuos que arrojaban desperdicios, botellas plásticas y trapos viejos a su vertiente, contaminándolo.

Y cuando discurría por los tramos subterráneos del acueducto, la oscuridad, el silencio y algún croar de una rana le producía una sensación de miedo...”

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Ustedes pueden inventarle un final.  Pero si quieren conocer cómo fue y cómo termina el recorrido de Hormiguín, pueden contactar al autor: José Zumita: zumaitacevallos@hotmail.com. Cel: 51-980676468.  

jueves, 17 de diciembre de 2015

Innovación y arquitectura prehispánica: ¿nos la creemos?

Propuesta de arquitectos italianos. Foto: archdaily.pe.
Hace unos días leí una nota vinculada a la foto que abre este post (que puede leer aquí) y, como puse en Facebook en ese momento, “me quedé colgado de la propuesta". Y no por lo que muchos puedan pensar. 

Mi primera reacción al ver esta especie de árbol de navidad urbano estuvo en los márgenes del "me gusta/no me gusta".

De hecho, más que gustarme me parece necesario que los arquitectos no solo piensen en generar nuevos espacios de habitación, sino que reflexionen sobre el entorno y la ciudad, y sugieran cambios.

En estas dos torres hay más de 700 árboles. Increíble. Se trata de pura innovación. Y ahí reside su dimensión inspiradora.

En ese momento pensé en los arquitectos e ingenieros de esa Lima Milenaria, que a lo largo del tiempo trabajaron y transformaron el territorio donde vivimos. Ellos fueron los grandes innovadores de esa época.

Con su arquitectura antisísmica, con sus canales de irrigación, con su adobe resistente -mucho más que el actual.

Con su cuidadosa manera de buscar un equilibrio entre las zonas de cultivo y las zonas urbanas.

Con sus sensibles usos de los materiales naturales.

Hubo toda una acumulación de conocimiento y sabiduría que lamentablemente se perdió. Pero ¿qué pasaría si los arquitectos e ingenieros de hoy buscaran reconectar con esa experiencia del pasado?

¿Qué sucedería con ellos y con nuestras ciudades si se sintieran parte de ese continuum de exploración, conocimiento y tecnología?

¿No estarían creando nuevas propuestas? ¿No serían, otra vez, los grandes innovadores de nuestro tiempo? 

¿No tendríamos una mejor ciudad?

Foto: archdaily.pe

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Lea aquí la nota original.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Jaime Lerner y las ciudades que necesitamos

¿Es Lima un lugar con múltiples oportunidades para la felicidad, la calidad de vida?
Foto: El Comercio. (Hacer clic sobre las imágenes para ampliarlas)
¿Alguien sabe hacia dónde vamos como ciudad? ¿Cuál es el modelo que estamos forjando? La pregunta es inevitable después de leer esta nota de Jaime Lerner. Y por lo mismo la respuesta, urgente.

Lerner, más que arquitecto y político, es un referente en América Latina en temas de urbanismo y planificación.

Fue alcalde tres veces en su natal Curitiba, y gobernador del estado de Paraná en dos oportunidades. En los años 70 inauguró el primer sistema de transporte integrado, con énfasis en autobuses segregados, cuyo modelo se repite hoy en toda la región, como el Metropolitano en Lima.

A propósito de la Cumbre del Clima en París, él publicó un artículo esta semana en el New York Times. Con su permiso, hice una traducción abreviada del mismo. Uno diría que es una lectura imprescindible. (La versión original en inglés la pueden leer aquí).

Jaime Lerner. Foto: The International Transport Forum.
Cómo construir una ciudad sostenible 

El calentamiento global, las sequías, la migración y el crecimiento demográfico han puesto a nuestras ciudades bajo fuerte presión. ¿Qué nos depara el futuro en este escenario?

Las ciudades tienen un impacto significativo en el cambio climático: se estima que estas son responsables del 75 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Si la mayoría de la población mundial vive en ciudades y las actividades de sus habitantes tienen un sello ambiental, ¿no es razonable pensar que es en las ciudades donde deben buscarse las soluciones, y ponerlas en práctica?

A medida que crece la lista de megaciudades y que más y más personas se mudan a centros urbanos, cada lugar debería darle prioridad a tres puntos que definen la calidad de vida urbana: movilidad, sostenibilidad y diversidad social.

Todos los que manejan estos autos, y el tráfico que eso conlleva, podrían viajar en un autobús de vía segregada.
Con menores costos para ellos y para la ciudad. Foto: BID.
TRANSPORTE 

Cuando se trata de temas de movilidad, la ciudad siempre debe tener prioridad sobre los autos; las personas deben tener prioridad sobre los autos.

Los autos ocupan mucho más espacio que cualquier ser humano.

Un estacionamiento promedio es de 25 metros cuadrados. Si usted tiene auto y conduce al trabajo, significa que un total de 50 metros cuadrados se inmovilizan con fines de estacionamiento.

Pero hay que pensar en los increíbles beneficios que daría a las personas y la ciudad si por lo menos algunas de esas áreas se utilizaran para otros fines.

La organización Lima como Vamos empezó este año con sus "parques de bolsillo", transformando
zonas de estacionamiento en espacios para la convivencia urbana. Foto: FAU/PUCP.
Por ejemplo, si fueran asignados a pequeñas empresas de impacto comunitario como panaderías, cafés, librerías, tiendas de flores - o para los parques de bolsillo.

La prioridad en movilidad urbana debe ser proporcionar transporte público cómodo, seguro, fiable, asequible y fácil de usar. Cada modalidad (tren, metro, autobús, tranvía, taxi, bicicleta) tiene que funcionar de manera óptima y estar integrada en una red de tránsito.

De todas, yo creo que el futuro del transporte público está en los sistemas de autobuses eléctricos por vías segregadas.

SOSTENIBILIDAD 

Al abordar los problemas de sostenibilidad, la clave está en evitar el desperdicio de energía, tiempo y recursos.

Para empezar, algunas formas sencillas están al alcance de todos: utilizar el auto menos; vivir cerca del trabajo; reciclar.

Pero es el diseño de una ciudad lo que puede hacer la diferencia en el esfuerzo para crear un entorno urbano más sostenible.

La sostenibilidad de una ciudad, dice Lerner, pasa por respetar el territorio mismo y los
servicios medioambientales que ofrecen, como en el caso de Lima,
sus canales de irrigación. Foto: Comision Regantes Surco.
Una ciudad saludable es una estructura integrada de vida, trabajo y movimiento.

Una ciudad saludable requiere un diseño urbano que respete la tierra y el ecosistema de la zona: la topografía, los cuerpos de agua y la vegetación. Este diseño es el que orienta las inversiones de los sectores público y privado.

DIVERSIDAD SOCIAL

Cuando se trabajan cuestiones vinculadas a la diversidad, es importante recordar que las ciudades siempre han sido vistas como "crisoles" que absorben a sus nuevos habitantes.

Las ciudades deben ofrecer esperanza, no desesperación.

Un sentido de identidad compartida, un sentimiento de reconocimiento y de pertenencia a un lugar específico mejoran la calidad de vida.

Una ciudad debe proporcionar puntos de referencia para que la gente pueda relacionarse y conectarse - ríos, parques, edificios públicos.

Las ciudades como espacio de identidad, de reconocimiento, no solo generan calidad de vida.
También hace a las ciudades más eficientes. Foto: Juan Ponce/EC.
Estos espacios cuentan historias y protegen los recuerdos, al igual que un diario o un retrato de familia.

Al mismo tiempo que la identidad de una ciudad se conserva, la diversidad social debe fomentarse.

Una ciudad no puede aceptar guetos, ya sean de ricos o pobres, o de personas de orígenes étnicos específicos.

Los muros y rejas son barreras protectoras ilusorias: la seguridad es una función del respeto y civilidad que se derivan de la integración y la convivencia.

ACUPUNTURA URBANA

Una herramienta útil para estimular el cambio rápido y ayudar a consolidar iniciativas a largo plazo es lo que yo llamo "la acupuntura urbana".

Son retoques rápidos y específicos que pueden mejorar el rendimiento de un sistema urbano, o traer nueva vida a zonas degradadas y obsoletas.

El símbolo de la transformación de la ciudad de Curitiba, en Brasil: en una cantera abandonada
se creó un parque urbano, dedicado al medio ambiente.
En Curitiba se reutilizó una cantera abandonada que era deprimente para los barrios de los alrededores. En su lugar se creó un parque urbano dedicado a la promoción de la educación ambiental.

Ahora es conocido como la Universidad Abierta de Medio Ambiente, o Unilivre - un ejemplo de la acupuntura urbana que logra lo tres objetivos a la vez – y es uno de los puntos más fotogénicos de la ciudad.

Las posibilidades en cada ciudad son infinitas: áreas industriales obsoletas o zonas de puerto, fuentes de agua degradadas, centros de transporte subutilizados, edificios históricos abandonados.

Ninguno de ellos son obstáculos. Son espacios que están pidiendo nuevos usos.

UNA CIUDAD DE TODOS, PARA TODOS 

El diseño de una ciudad debe ser una construcción colectiva, un sueño compartido, por lo que un sentimiento de co-responsabilidad filtra los esfuerzos.

Eso no quiere decir que el consenso debe ser alcanzado en cada paso del camino: la búsqueda de consenso absoluto puede llevar a un estado de parálisis.

"Los muros y las rejas son barreras protectoras ilusorias", dice Lerner. Y no solo no protegen,
destruyen la experiencia de una ciudad para sus ciudadanos. Foto: El Comercio.
La democracia no es consenso sino un conflicto permanente que la sociedad debe arbitrar con gran sensibilidad. Las políticas a largo plazo deben ser reajustadas constantemente como fruto de una comunicación fluida con la sociedad civil.

Una sociedad más cohesionada y sostenible surge de sus espacios y monumentos públicos, de sus buenas calles, plazas, parques, teatros, museos. Estos son los "salones" de una ciudad donde se produce la urbanidad.

Una construcción humana por definición, una ciudad es el escenario para que las personas se encuentren. Por eso mismo, debemos darle forma a su futuro.

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(Lea aquí la versión original en inglés).

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Canales prehispánicos de Lima, ¿Patrimonio Cultural de la Nación?

Canal Huatica atravesando un sector de Barios Altos, primera mitad del siglo XX.
Imagen del libro "Haciendas y pueblos de Lima", Fernando Flores Zúñiga.
(Hacer clic sobre los imágenes para ampliarlas)
Como casi toda la historia de Lima antes de 1535, la historia de los canales era y sigue siendo largamente desconocida por la mayoría de los limeños. Quién diría que todavía palpitan por debajo de la ciudad de hoy.

Solo un dato: el 80% de las áreas verdes de Lima centro, según la Comisión de Regantes del canal Surco, son regadas por canales que se empezaron a construir hace unos 2,000 años.

Su papel es tan fundamental hoy como lo fue antes: ellos son parte de cualquier plan de sostenibilidad medioambiental para esta ciudad de diez millones – una ciudad levantada en el desierto.

No por gusto el arquitecto Juan Gunther, cuya memoria y aportes siempre está presentes, alguna vez dijo que Lima era el producto de una gesta de miles de años. Y quizás no haya descripción más perfecta.

Rara imagen del canal Huatica, hoy Jr. Huánuco, en su
recorrido hacia el Molino de Santa Clara,
que se ve al fondo. Barios Altos
Por eso él siempre insistió en que la ciudad estaba destinada a ser la capital del Virreinato. No solo por tener el mejor puerto natural de la costa, sino por sus canales de irrigación.

De esta manera le gustaba contrarrestar ese cliché limeño que dice que si los españoles hubieran llegado en invierno, habrían seguido de largo. Nada más lejos de la verdad.

A lo largo de más de 3,000 años los antiguos limeños crearon valles donde antes solo había existido terreno agreste, infértil, ajeno… el desierto.

Estos canales, modestos servidores, no solo le dieron el primer soplo de vida a la capital. La han mantenido viva como cordones umbilicales a lo largo del tiempo.

Según el presidente de la Comisión, Luis Molina, “estamos obligados a darle continuidad a este sistema de canales, porque es parte del futuro medioambiental de Lima”.

Es cierto que los canales a lo largo del tiempo sufrieron cambios y modificaciones, hasta el presente.  Pero qué mejor testimonio que es un sistema vivo.

Así que la próxima vez que alguien diga que hablar de la Lima prehispánica es cosa del pasado, tenga en cuenta algunos datos:

Mapa de Lima que marca algunas de las actuales avenidas que fueron
 levantadas sobre el trazo de antiguos canales de irrigación.
  • Las aguas de los canales Surco y Huatica riegan cada semana 17 distritos de la ciudad: Ate, El Agustino, Jesús María, La Molina, Lima, La Victoria, Lince, Magdalena, Miraflores, Pueblo Libre, San Borja, San Isidro, San Luis, San Miguel, Santa Anita, Surco y Surquillo. 
  • Entre todos poseen o manejan 1027 hectáreas: parques, jardines y cultivos. 
  • El sistema riega 80% de áreas verdes de Lima centro. 
De esos 17 distritos, algunos se benefician más que otros: 
  • Lima Metropolitana 10 has. 
  • Lince 23.6 has. 
  • Miraflores 120 has. 
  • San Borja 149 has. 
  • San Isidro 187.5 has. 
  • Santa Anita 20 has. 
  • Surco 157.5 has. ...
Y si acercamos aún más el lente, encontraremos datos tan relevantes como que el canal Surco riega 84 parques de Miraflores: en los sectores de Aurora, Santa Cruz, Centro Miraflores, Rosedal, San Antonio. 

En Lince riega la totalidad de sus parques, incluido el parque Castilla (10 hectáreas.).


El sistema de canales prehispánico permitió dar origen y continuidad al sistema de haciendas
en el valle del Rímac a lo largo de 400 años.  Aquí la antigua hacienda Infantas, en una
imagen de 1930, hoy en el distrito de San Martín de Porres.
No cabe duda que este 2015 ha visto un auténtico despegue en iniciativas locales que buscan vincular a los ciudadanos con su patrimonio arqueológico. La necesidad va en aumento.

Uno podría decir que las huacas por fin empiezan a ser parte del imaginario de la ciudad.

Y es cierto, pero falta información, porque corremos el riesgo de ver las huacas como decoración, ajenas al verdadero proceso de transformación de este territorio a lo largo de miles de años, y que es la verdadera fuente de originalidad y fortaleza de esta ciudad.

Es en parte por esa necesidad de llenar vacíos y de reconectar la ciudad de hoy con la del pasado, que hace unos días lancé esta propuesta:

Mapa del libro "Haciendas y pueblos de Lima", de Fernando Flores Zúñiga, donde
cada color define las zonas del valle de Lima que eran regadas por
los cuatro canales madre que originalmente existieron.

…conseguir que el sistema de canales de irrigación de Lima, o lo que queda de él, sea declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

Es un camino que recién empieza pero es muy probable que valga la pena. Si acaso, solo por dar a conocer más sobre el singular origen de la ciudad en que vivimos.

¿Lo conseguiremos? Lo veremos en el camino.  Por lo pronto, hay un expediente que presentar al ministerio de Cultura justificando la solicitud.

Da que pensar, que sin estos canales desarrollados a lo largo del tiempo Lima no sería hoy la metrópolis del presente sino quizás y tan solo un punto en el desierto.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Dice el BID: cómo recuperar un Centro Histórico y generar desarrollo para la ciudad

Balcón en casona histórica del Rímac. Foto: Alessandro Currarino. (Hacer clic sobre las fotos para ampliarlas)
Esta semana reproduzco un excelente artículo publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo – BID. Su foco tiene que ver con la necesidad de incorporar la recuperación de los Centros Históricos en un contexto de desarrollo sostenible e inclusivo de las ciudades. 

La nota es de Jeff Soule, miembro directivo de la American Planning Association.


Casa Barbieri, siglo XVIII.  Esq. Jr. Callao y Rufino Torrico.
Tres componentes para lograr centros históricos sostenibles 

La comunidad internacional está abocada en el trabajo de articular un nuevo marco global de desarrollo histórico que gira en torno a la sostenibilidad, un elemento clave para cualquier plan de futuro.

Los vínculos entre la conservación del patrimonio cultural y el desarrollo sostenible tienen un amplio reconocimiento. La tarea de crear un marco práctico y participativo para el desarrollo urbano depende de la resolución de las tensiones entre los objetivos de conservación del patrimonio, por un lado, y las necesidades de desarrollo socio-económico y las aspiraciones de las comunidades locales, por otro.

Con el fin de comprender plenamente la relación entre el patrimonio cultural y el desarrollo sostenible, la idea de “patrimonio” debe entenderse en su sentido más amplio. La conservación física de los bienes inmuebles y urbanísticos por sí sola no ayudará a preservar el patrimonio cultural de una comunidad.

Jr. Junín. Barrios Altos.
En las últimas dos décadas, hemos experimentado la urbanización sin precedentes. Se espera que sólo en Asia para existan 800 millones de residentes urbanos en los próximos 15 años. El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha declarado que la batalla por la sostenibilidad se ganará o se perderá en la forma en que diseñamos nuestras ciudades.

Los centros históricos ofrecen características que bien podrían servir de guía para nuevos y futuros proyectos urbanos: son compactos, de uso mixto, mezclan poblaciones de diferentes los ingresos y ofrecen espacios públicos vibrantes.

El desarrollo urbano que integra el patrimonio cultural es más sostenible, diverso e inclusivo. Conservar el patrimonio tiene muchos enfoques y objetivos económicos como culturales, en el sentido que refuerza la identidad nacional, el conocimiento acumulado y es motivo de orgullo como herencia de las generaciones anteriores. También porque, como explicaremos adelante, el patrimonio revitalizado es una fuente de oportunidades económicas.

Las recomendaciones para el paisaje urbano histórico de la UNESCO (RPUH) son un conjunto práctico de directrices de planificación que integra el patrimonio cultural con el desarrollo comunitario. Actualmente se están implementando en muchos lugares alrededor del mundo. Esas directrices exponen los fundamentos para hacer que el patrimonio histórico juegue un papel más central en el desarrollo económico, la reducción de la pobreza y la interacción con la comunidad.

Esas normas declaran al patrimonio cultural como motor de desarrollo económico inclusivo, motor de la cohesión social y la equidad, y como un medio para mejorar la habitabilidad y la sostenibilidad de una zona urbana. Esas directrices incluyen tres componentes principales.

Casa Bolívar, siglo XVIII. Esq. Jr Junín y Azángaro.
En primer lugar se destaca la capacidad del patrimonio cultural para fomentar el desarrollo económico inclusivo. Los centros históricos poseen un valor inherente por su singularidad. Eso promueve la creatividad que se ha vuelto cada vez más una parte fundamental de la actividad urbana. Museos, galerías de arte, teatros y una gran variedad de festivales culturales alrededor de los centros históricos ofrecen una oportunidad de revitalizar la economía mediante la promoción del patrimonio inmaterial.

El turismo sostenible, gestionado y regulado por las comunidades locales, puede proporcionar puestos de trabajo y empleo para las comunidades locales.

El segundo componente principal es el patrimonio cultural como el facilitador de la cohesión social, la inclusión y la equidad. El patrimonio tiene el poder de fortalecer a las comunidades donde los ciudadanos se asocian con su ambiente histórico, con una identidad compartida y un sentido de apego al lugar y la vida cotidiana. Es importante destacar que esto debe incluir a las minorías en desventaja o comunidades socialmente excluidas.

Los centros históricos han mostrado de sobra su capacidad para atraer el turismo, promover el empleo y la inversión local y externa. Al mismo tiempo, el proceso de revitalización genera espacio para construir entendimientos, rescatar valores y tradiciones.

En tercer lugar, los barrios y centros históricos pueden mejorar la habitabilidad, así como la sostenibilidad de las zonas urbanas. Por ejemplo, las zonas históricas son amigables con los peatones y promueven un ambiente urbano compacto que incentiva las prácticas más adecuadas de manejo de los recursos.

Casona siglo XVIII incendiada hace unos años. Jr. Callao.
La reutilización de las estructuras históricas adaptadas para la vida moderna puede ser particularmente eficiente en la política de uso del territorio. Los centros históricos son de uso mixto y de usos múltiples lo cual les da un aspecto integral.

La integración de la tecnología moderna con el conocimiento local tradicional y las prácticas de gestión de ecosistemas en los centros históricos han contribuido a la sostenibilidad del medio ambiente y son factores importantes de la resiliencia moderna.

Las prácticas locales y tradicionales de prestación de servicios básicos pueden ser un recurso valioso para la promoción de la sostenibilidad urbana.

Nuestra generación está en el camino de generar una nueva agenda urbana. Es un momento importante para recordar la lección de los centros históricos: son sitios compactos, llenos de vitalidad cultural. 

Fotos 2-5: J.Lizarzaburu
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Lea aquí el artículo original.
Link de la American Planning Association

miércoles, 18 de noviembre de 2015

¿Qué protegemos, una ley o el patrimonio?

En los últimos años en Lima han venido creciendo iniciativas que refuerzan el vínculo de los ciudadanos con sus sitios arqueológicos.  Las huacas, cada vez más, son parte de la ciudad. Foto: reporterosenlinea.com.
El ejercicio de diálogo que realizó el ministerio de Cultura estos días fue quizás lo más significativo de esta gestión en cuanto a generar puentes con la sociedad civil. Asistieron más de 300 personas y unas 2,000 se conectaron Online. ¿Pero fue suficiente?

A lo largo de todo un día, arqueólogos, arquitectos, gestores culturales y gente de prensa, compartimos distintas mesas para conversar sobre qué necesitamos hacer con nuestro patrimonio arqueológico.

El punto de partida, como muchos saben, fue la derogatoria del D.L. 1198 que buscaba abrir la gestión de este legado a otros actores, incluidos universidades, comunidades locales, fundaciones y empresa privada.

Fue un buen momento para aclarar dudas.

No se trata, insistió el viceministro Juan Pablo de la Puente, ni de privatizar ni de concesionar el patrimonio.

Pero no todo fue pan con mantequilla. Hubo algunas posiciones sorprendentes.

Una de las mesas de conversación en el auditorio del ministerio de Cultura.  Foto: MC.
Hubo opiniones donde el punto de partida no era buscar el fortalecimiento del Estado en su necesidad de proteger el patrimonio, sino el argumento derrotista de que no hay dinero y que no se puede hacer nada más.

Otro tipo de mensaje, más consistente, fue el de buscar la participación del sector privado en un contexto donde primero se reconoce la protección de este legado como una obligación del Estado. 

Una posición clara fue la de la Dra Ruth Shady, opositora al DL 1198. Ante las quejas de varios por la falta de fondos, su propuesta fue al grano:

Los turistas que vienen al Perú lo hacen en un 80-90% por su patrimonio cultural. Cada uno que llega por un aeropuerto paga una tasa de 15 dólares. Lo lógico sería pensar que están pagando por proteger la cultura. No es así.

Ese dinero va a Promperú. ¿Qué hace Promperú? Un gran trabajo en promocionar el país. Su cultura, fundamentalmente. ¿Pero por qué parte de ese dinero no va a la protección de lo que se supone debe proteger como prioridad absoluta? Vaya uno a saber.

La propuesta de la Dra. Shady es sencilla: que el 50% de esas entradas vayan a Cultura. ¿Fórmula sensata? Muchos diríamos que sí. Pero a ver qué dirán las autoridades.

Durante la gestión metropolitana anterior se dio énfasis a programas educativos vinculando jóvenes con
su patrimonio arqueológico. Foto: MML.
En conclusión, que varios estuvimos ahí no para defender un decreto ley. Estuvimos ahí porque queremos una eficiente protección del patrimonio.

Esto implica no solo la búsqueda de formas de financiamiento, que existen, sino tener políticas culturales claras, que se respeten.

Varios estuvimos ahí porque queremos un ministerio de Cultura fuerte.  Que nos diga lo que está haciendo y cómo lo está haciendo.

No basta con tener una página web con palabras bonitas. Los mensajes públicos son necesarios. Son los que te comprometen con la acción.

Y en patrimonio, se necesitan mensajes claros. Se necesita a un presidente, a una ministra hablando de su compromiso no solo con estimular la inversión privada, sino con su inescapable obligación de proteger nuestro legado cultural.

Si luego, esa visión involucra incorporar a actores privados en distintos aspectos de su gestión, bienvenido el cambio. Pero, por una, tengamos las prioridades claras.

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Haga clic aquí para leer el comunicado del ministerio de Cultura

miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿Qué tipo de inversión privada?, ¿qué participación de la sociedad civil?

Gran templo de Pachacamac a inicios del siglo XX. 

La derogatoria del cuestionado D.L.1198 dejó en agenda la necesidad de discutir sobre lo que queremos para nuestro patrimonio. Y sucede en un momento que puede ser útil: una campaña electoral en ciernes, y el Bicentenario que le tocará a quien gane las próximas elecciones.

Tras la decisión del Congreso, de eliminar el decreto, algunos colectivos profesionales empezaron a organizarse para debatir el tema. Cuáles son las opciones para gestionar el vasto patrimonio arqueológico del Perú.

Por ahora hay dos ideas centrales entre las muchas que seguramente saldrán a flote: cuánto se necesita de la inversión privada, y hasta donde puede participar la sociedad civil de las decisiones que tomen las autoridades.

Lo importante parecería seguir avanzando y darle forma a algún tipo de posición en la que converjan las diferentes opiniones.

El jueves 29 de octubre participé junto a un grupo de arqueólogos en un conversatorio organizado por el IIEST-Instituto de Investigaciones y Estudios Socio Territoriales, en el Instituto Porras Barrenechea. Aquí un resumen apretado de lo expuesto ese día.

Arqueólogo Gori Tumi.
Gori Tumi Echevarría, arqueólogo 
Es evidente que tenemos un problema en la visión oficial de cómo proteger el patrimonio. Lo que quedó en claro detrás de toda la gestión del hoy derogado decreto fue el papel de un lobby empresarial interesado en apropiarse de sitios arqueológicos. El decreto no se pasó para salvar el patrimonio sino para lucrar con él.

El Estado no tiene una política de protección de patrimonio. Si las empresas no iban a lucrar para qué salía entonces dentro de una ley de estímulo a empresa privada. El asunto entonces es qué hacer.

Hay varias opciones. Entre ellas, proteger el patrimonio arqueológico con políticas culturales que tengan ese fin. El establecimiento de una autoridad jurídica competente que pueda castigar el delito contra el patrimonio. Y fortalecer el Colegio de Arqueólogos del Perú, porque se necesita una voz del gremio que tenga presencia y sea respetada.

Arqueólogo Aldo Bolaños.
Aldo Bolaños, arqueólogo 
Del total de sitios que el ministerio anunció, cerca de 20,000, cuántos efectivamente pueden ser de interés para la empresa privada. Muy pocos, quizás no más de 50.

Es importante también incorporar nuestra visión de gestión del patrimonio dentro de la perspectiva de economía del patrimonio. Esto ayudará a tener una visión más realista y completa del tema.

Y sobre la inversión privada, queda claro que esta es buena pero el tema es cómo hacerla, y que no lleve al Estado a la renuncia de sus obligaciones.

Vivimos en momentos de políticas culturales que son impuestas y no producto de un intercambio con distintos actores, algo que necesitamos cambiar para hacer el trabajo más democrático y horizontal.

Cuadro de inversión en cultura considerado presupuestos iniciales (PIA) y lo finalmente ejecutado.
Fuente: Daniel Caceda.
Daniel Caceda, arqueólogo y especialista en gestión pública 
El DL 1198 fue una buena medida. Lo sorprendente fue el pobre nivel de la discusión en el Congreso donde no se presentaron ideas, no hubo opiniones técnicas, solo políticas. El patrimonio es lo último que les interesa a los políticos.

Este cuadro muestra (ver arriba) que la inversión del ministerio de Cultura desde 2009 a 2014 ha sido de unos 705 millones, una cantidad enorme con la cual se podría haber avanzado mucho en la protección de nuestro patrimonio. Pero no ha sido el caso.

Las cifras dejan al descubierto un ministerio que no ha sido eficiente en el gasto, con un promedio de ejecución del 76%. Tenemos que movernos hacia el cambio del modelo, de uno obsoleto, con sitios abandonados, mal gestionados, hacia sitios protegidos, más inversión, museos y gabinetes adecuados.

Afiche del evento.
Hernan Hurtado, arqueólogo 
Llamó la atención la reacción de Cusco. Cusco vive de vender su patrimonio, como el Inti Raymi. El DL debió ser consensuado, trabajado, consultado, con opiniones técnicas. Hay casos que funcionan, como fundaciones privadas.

Quién financiaba a Tello sino la fundación Rockefeller e inversionistas privados. Se adelantó a un marco de gestión cultural, un buen concepto que no existe en la ley.

Existe una posición tradicional entre los arqueólogos que lo sagrado se opone a la inversión privada. Y esto no es así. Lamentablemente la discusión del congreso se limitó a posiciones políticas, porque ningún arqueólogo opinó. Debemos dar el salto para ver la inversión privada como un aliado.

Foto: Anahí Vásquez de Velasco.
Javier Lizarzaburu, periodista
Ojo con poner a todo el sector privado en un mismo cajón. Los expertos señalan que los tres mejores ejemplos de manejo de un sitio arqueológico en el Perú están vinculados al sector privado: Señora de Cao (Fundación Wiese); Huaca de la Luna (Fundación Backus); Huaca Pucllana (Asoc. Municipalidad de Miraflores-MinCul).

Pero dos de ellas son fundaciones sin fines de lucro, y la otra una asociación público-pública. ¿Cuáles son entonces los límites de la inversión privada? Pucllana alquila terreno a un restaurante que hace dinero. Mateo Salado alquila su espacio para eventos corporativos. Si yo vendo polos, tazas y lapiceros con huacas de Lima: ¿estoy lucrando con el patrimonio? ¿Dónde ponemos los límites? Como sociedad civil necesitamos una estrategia, hacer nuestras las oportunidades, aunque las pinten calvas.

Como sociedad civil podemos o deberíamos dialogar, exigir, negociar, buscar transparencia, reglas claras. Necesitamos abrir esos espacios nosotros mismos. No nos lo van a dar. Pero serán espacios para negociar, para escuchar, para lograr objetivos comunes.


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Normas internacionales y nacionales donde se incluye el papel del sector privado:

NORMAS DE QUITO, 1967
Recomendaciones
6  La cooperación de los intereses privados y el respaldo de la opinión pública es imprescindible para la realización de todo proyecto de puesta en valor. En este sentido, debe tenerse en cuenta durante la formulación del mismo, el desarrollo de una campaña cívica que favorezca la formación de una conciencia pública.

CONVENCIÓN SOBRE LA PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO MUNDIAL CULTURAL Y NATURAL – UNESCO, PARÍS 1972 
Art. 17
Los Estados Partes en la presente convención considerarán o favorecerán la creación de fundaciones o de asociaciones nacionales públicas y privadas que tenga por objeto estimular las liberalidades en favor de la protección del patrimonio cultural y natural definido en los artículos 1 y 2 de la presente Convención.

CARTA INTERNACIONAL PARA LA GESTIÓN DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO (1990). ICOMOS 
Introducción
(…) la protección del patrimonio arqueológico debe basarse en una colaboración efectiva entre especialistas de múltiples y diversas disciplinas. Exige también la cooperación de las instancias de la Administración, de investigadores, de empresas privadas y del gran público.

CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ, 1993 
Cap. II – Derechos Sociales y Económicos
Artículo 21°.- (…) La ley garantiza la propiedad de dicho patrimonio. Fomenta conforme a ley, la participación privada en la conservación, restauración, exhibición y difusión del mismo, así como su restitución al país cuando hubiere sido ilegalmente trasladado fuera del territorio nacional.

LEY DE PATRIMONIO CULTURAL, 2004
Título Preliminar / Artículo V.- Protección
(…) El Estado promoverá la participación activa del sector privado en la conservación, restauración, exhibición y difusión de los bienes integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación y su restitución en los casos de exportación ilegal o cuando se haya vencido el plazo de permanencia fuera del país otorgado por el Estado.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Por qué apoyar el polémico decreto 1198, y darle una oportunidad

Las huacas vienen experimentando un renacimiento este 2015. Aquí el grupo Huacas, Burbujas y Rock n' Roll en Tambo Inga, distrito de Puente Piedra.  Foto: Salvemos las Huacas. (hacer CLIC sobre las imágenes para agrandarlas).

Las razones pueden ser varias, pero la realidad es que una vez más grupos de ciudadanos comprometidos con la preservación y el futuro de nuestro rico patrimonio estamos divididos.

Las opiniones difieren sobre el valor o la necesidad del Decreto Ley 1198, que permite la posibilidad de compartir la gestión de un sitio arqueológico con otras organizaciones, incluida la empresa privada.

Resulta comprensible oponerse a esta medida. Las razones abundan.

Para empezar, el crecimiento económico de los últimos años generó una presión innecesaria y destructiva sobre huacas, casonas y espacios públicos, sin que las autoridades pudieran hacer mucho.

ANTECEDENTES

Después de varias décadas donde el limitado desarrollo económico había dejado las cosas relativamente quietas, o abandonadas, en pocos años muchos hemos visto una arremetida casi diaria, por ejemplo, del sector inmobiliario sobre sitios arqueológicos (como el edificio de 20 pisos frente a la huaca Mateo Salado – ver foto) sin que las autoridades puedan hacer mucho para evitarlo.

Tenemos el lamentable y simbólico ejemplo del edificio de la Plaza Dos de Mayo, que se incendió, se hizo mucho aspaviento sobre su recuperación, y un año después solo hay respuestas burocráticas y sigue abandonado. Sin que las autoridades hayan cumplido promesas.
Foto publicada por el mismo ministerio de Cultura en su momento, cuando cuestionó la construcción de este edificio, y el poder Judicial ignoró la posición de defensa de Mateo Salado.
Pero además existe la percepción que ni el Ejecutivo ni el Congreso entienden el valor del patrimonio arquitectónico del país, uno de los más ricos de este planeta, como un potencial motor de desarrollo.

MENSAJES CONTRADICTORIOS

Esto queda en evidencia ante la inexistencia de mensajes claros sobre el valor de este patrimonio.

Por el contrario, en los últimos cuatro años hemos vivido quizás los momentos más desesperanzadores en cuanto a la eliminación de la protección legal que tenían muchos de estos bienes.

Todo en beneficio de lo que se percibe como un desmedido afán de lucro de una empresa privada irresponsable y avasalladora.

Es un contexto en el que los que se oponen al Decreto Ley no están imaginando cosas. Existe un enorme historial que ha venido alimentando esa profunda desconfianza.

Con esos antecedentes, a quién se le ocurriría que este nuevo decreto va a generar un apoyo masivo. Pues bien, yo sigo a favor. Quizás por aquello de que a la oportunidad la pintan calva.

¿POR QUÉ APOYO?

En parte porque – como suelen señalar los expertos - los tres mejores ejemplos de manejo de un sitio arqueológico en el Perú están vinculados al sector privado.

Ahí tenemos la Señora de Cao (Fundación Wiese), Huaca del Sol y de la Luna (Fundación Backus), y Huaca Pucllana (Municipalidad de Miraflores-Restaurante La Huaca).

Uno de los ejemplos de gestión más exitosos en el país está vinculado al sector privado. Huaca del Sol y de la Luna, Trujillo.  Foto: The Atlantic.
Entonces, no siempre es un desmedido afán de lucro. Ni todo en este decreto es sobre empresa privada.

Hay otros actores también, como municipios provinciales, que llevan años pidiendo convenios con Lima para recuperar sus sitios arqueológicos.

Pero además, estoy a favor porque siento que esa desconfianza sin opciones concretas y válidas puede terminar siendo un muro y no una puerta de acceso.

EN CIFRAS

De lo que entiendo, aquellos que se oponen a este decreto buscan que el Estado no renuncie a su obligación exclusiva de proteger los bienes arqueológicos. Pero pongamos en números esta obligación.

Según datos del Ministerio de Cultura, la puesta en valor de una huaca puede costar entre 2 y 6 millones de soles (700 mil y dos millones de dólares).

En Lima tenemos unos 370 sitios que han sido reconocidos como monumentos de la nación. De estos, vale la pena precisar, solo 9 están abiertos al público.

Si quisiéramos recuperarlos todos:

- Al costo más bajo: 740 millones de soles (246 millones de dólares)
- Al costo más alto: 2,220 millones de soles (740 millones de dólares)

Podemos decir que son cifras manejables. Pero claro, hay que considerar todo el país.

Maranga, la primera ciudad de Lima, dentro del Parque de las Leyendas.  Todo un potencial por desarrollar. Foto: J. Lizarzaburu.
Según cifras oficiales, en el Perú existen cerca de 20.000 sitios arqueológicos reconocidos como tales (de un estimado de 100.000).

Entonces:

- Total país: 20,000 sitios: 40,000 millones de soles (13,300 millones dólares)
- Al costo más alto: 120,000 millones de soles (40 mil millones dólares)

A lo que hay que añadir los costos de gestión, mantenimiento, protección…

Por supuesto nadie está hablando de recuperarlos todos. ¿O sí? Habría que hacer una selección y seguramente se podría financiar una parte…

CUANDO SE INVIRTIÓ…

Hasta donde sé, la única vez que un gobierno se acercó a incorporar el tema de recuperación de un conjunto de huacas, con una visión de desarrollo (turismo, en este caso), se produjo en Lima durante el gobierno de Alan García, en 2010.

En esa época, el Mincetur a través del Plan Copesco, lo más que se llegó a invertir fueron 7 millones de soles en 10 huacas de Lima.

Durante el actual gobierno, en el año 2012, se destinaron unos 12 millones de soles –considerado entonces un triunfo y una cifra enorme – en la recuperación de cuatro sitios de Lima, incluido Paraíso. Pero quedó a medias.

El asunto es que las pocas veces en que se han tomado decisiones mayores respecto a este tema, fueron tremendamente insuficientes en términos de inversión.

Presentación artística durante el concierto Huaca Sonora, de Manongo Mujica, en la huaca Huallamarca, San Isidro. Foto: MM.
BICENTENARIO

Podríamos decir que con el pretexto del Bicentenario –como lo he señalado varias veces en este blog – se exija la creación de un fondo especial para recuperación.

Pero ojo, que en ese fondo también tenemos que incluir sitios históricos. Con lo que nuestras cantidades aumentarían.

Veamos ahora otro tipo de cifras.

Este gobierno firmó hace poco el contrato para la construcción de la Línea 2 del Metro de Lima, que será subterráneo. Esto se ha presentado como una de las mayores inversiones hechas en el país en los últimos años:

- Metro subterráneo Lima: 18.000 millones soles (6mil millones dólares)

De ese total unos 4,000 millones de dólares los paga el Estado. Se construirán 35 estaciones, atravesará 13 distritos y servirá a 2.5 millones de personas diariamente.

¿Podemos creer que con esa capacidad de gasto algún gobierno va a asumir la titánica tarea de recuperar todo el patrimonio arqueológico?

Y más allá de la capacidad de gasto. ¿Por qué le vamos a negar la oportunidad a municipios, a universidades, a organizaciones de la sociedad civil en todo el territorio que quieren asumir su responsabilidad sobre lo que consideran suyo? Ya que este decreto no es solo acerca de la empresa privada.

Monte Albán, México (foto referencial solamente).
OTROS CASOS

México es uno de los países con los que podemos compararnos y ellos lo tienen resuelto desde hace algunos años.

Ahí el gobierno firma convenios de gestión de bienes patrimoniales de una manera muy similar a lo que pretende esta ley: con municipios, universidades, organizaciones de la sociedad civil interesados en recuperar su patrimonio local.

Tengo que admitir que desconozco el alcance de la posición mexicana en cuanto a la participación de la empresa privada.

Pero lo que se hace allá, como se hace en Inglaterra, es reconocer que ante un patrimonio tan vasto y tan rico, un Estado no puede hacerse cargo por completo y busca compartir su gestión.

Por eso creo que, a pesar de los antecedentes, deberíamos darle una oportunidad a esta medida. Por lo menos hasta ver el reglamento final.

APORTAR, EXIGIR, NEGOCIAR

En consecuencia, por qué no hacer nuestro este momento. Por qué no hacer nuestra esta oportunidad. Como sociedad civil debemos dialogar, exigir, negociar, buscar transparencia, reglas claras, fiscalización.

Por qué no asumir un papel de ciudadanos en la gestión de lo que es nuestro.

El ministerio podría considerar, por ejemplo, ¿qué papel tendrán las comunidades vinculadas o alrededor de sitios arqueológicos?; o ¿qué voz tendrán las universidades cercanas?; ¿qué papel tendremos los ciudadanos comprometidos con el tema, antes y después del reglamento?

Así como se espera que la ciudadanía responda con madurez y responsabilidad, el proceso es evidentemente de doble vía.

Esto es también una oportunidad para el ministerio de Cultura.

Levantarnos en armas en este momento cuando la Ley, y nuestras huacas, pueden beneficiarse de nuestro aporte, de nuestra capacidad para incidir positiva y creativamente, sería abandonar una clara posibilidad para mejorar el futuro de nuestro patrimonio.

Como siempre, estas páginas quedan abiertas para los sabios comentarios que suelen compartir.

Ver aquí el texto del D.L.

Huacas, Burbujas y Rock n Roll en Mangomarca, San Juan de Lurigancho. Foto: HBRnR.