miércoles, 25 de febrero de 2015

‘Desmonumentalizar’ en el Perú, o cómo abandonar la protección del patrimonio edificado

"El Buque", en Barrios Altos, fue abandonado tras el incendio de hace un par de años.
¿Qué hacer? ¿Tirarlo abajo? O buscar fórmulas para recuperar un edificio singular
y representativo de la historia de la ciudad.

Hace un par de semanas lancé una alerta sobre un nuevo atentado legal contra nuestro patrimonio arquitectónico. A partir de ahora, toda persona dueña de un monumento nacional puede hacer su trámite en una ventanilla del ministerio de Cultura y en 30 días le deben responder. ¿Así protegemos lo que es de todos?

Hay algo que no podemos ignorar: la situación de propietarios de bienes históricos que se ven atados de manos por una legislación que no fue diseñada para proteger sino para incentivar la destrucción. Ellos merecen apoyo. ¿Pero de qué tipo?

Las respuestas, como verán en los casos de otros países que presento más abajo, pueden ser mucho más ricas y beneficiosas para todos: propietarios, vecinos, inmueble y ciudad. Pero eso implica pensar y trabajar.

No se trata simplemente de "rellena tu formulario y túmbate la casona’. Estos ejemplos de seis países muestran un camino muy claro: se necesita pensar en fórmulas, en trabajar opciones, en encontrar apoyos. Después de todo, es una obligación proteger la riqueza de todos.

Salón principal de la 'Casa Bolívar' hoy, a 4 cuadras de palacio. Era una de las mansiones más espléndidas de su época, y en este salón se hizo la recepción a Simón Bolívar.  Los dueños, evidentemente, no pueden cuidarla. ¿La tiramos abajo?
No se puede negar que en muchos países existe una problemática similar sobre qué hacer con casonas y edificios históricos ante una presión inmobiliaria muy fuerte, o cuando los dueños no tienen cómo pagar por su conservación.

Pero en los casos revisados, ninguno tiene una respuesta tan fácil y tan propicia a la destrucción de sus monumentos como el Perú. ¿Modernizar? Modernizar debería significar mejorar la legislación y no solo simplificar trámites.

Veamos esos países y cómo se diferencian de nuestra legislación.

Chile:
- Antes las demoliciones que se producían con peligrosa frecuencia, según explicó Cristián Antoine desde Santiago, el país ha ido avanzando en su legislación y en la variedad de apoyos que existen.
- Seguramente insuficientes pero los propietarios de inmuebles históricos pueden postular a estos fondos:

  • Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) 
  • Fondos Vecinales - nivel municipal (FODEVE) 
  • Fondo de Desarrollo de las Artes y la Cultura (FONDART)
  • Fondo del Consejo de Monumentos Nacionales 
  • Fondos de los proyectos BIDSUBDERE 
  • Fondos de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas DA MOP
  • Fondos de UNESCO
  • Subsidio Adicional Patrimonial
  • Fondos de Emergencia del Consejo de Monumentos Nacionales
  • La Ley de Donaciones con Fines Culturales (conocida como Ley Valdés)
  • Subsidio de Rehabilitación Patrimonial 

- En el caso peruano, no existe ningún tipo de fondo que ayude a los propietarios, ni ley de mecenazgo.
- El esquema de ObrasxImpuestos no aplica a propiedad privada.

Argentina
 - El arquitecto Marcelo Magadan destacó el compromiso y el activismo de la sociedad civil frente a su patrimonio arquitectónico, que hace años dio en la creación de Basta de Demoler.

- En el caso peruano, los vecinos todavía no estamos agrupados de manera formal en ninguna asociación de este tipo.

México
 - Según la información enviada por Iris Infante, de la Oficina del Centro Histórico del DF, si un monumento va a ser sujeto de modificaciones el proceso es complejo y se requiere un informe técnico de peritos aprobados por el equivalente al ministerio de Cultura.

- En el caso peruano, el reglamento solo pide una memoria descriptiva. No exige siquiera que lo haga un arquitecto especializado.


Casa Fernandini, en manos de una rica familia limeña.  Este es un caso opuesto: la municipalidad pagó por el arreglo de su fachada, "porque es de todos".

Estados Unidos – Nueva York:
 - El estatuto que gobierna la ciudad de NY deja en claro que las decisiones relativas a patrimonio inmueble las toman equipos multidisciplinarios.
- La ley exige que en las comisiones participen representantes de los vecinos.
- Son procesos abiertos.

- En el caso peruano las decisiones las toma el viceministro de patrimonio y, en apelación, el ministro de Cultura.
- No existe participación ni de expertos ajenos al ministerio ni de los vecinos.
- Es un proceso cerrado.

España
- Según Juan de la Serna, de Aecid, "la declaratoria de bien cultural requiere de un expediente con una sustentación del valor histórico y cultural del bien a declarar a cargo de las distintas instituciones competentes, y el retiro de la condición de monumento requeriría de una nueva sustentación que diga todo lo contrario".
- Cuando un bien inmueble es declarado patrimonio en España el dueño está obligado a abrirlo al público ciertos días al mes.
- El dueño puede recibir ayudas para su mantenimiento, restauración, etc.

- En el caso peruano, hay monumentos que han sido declarados como tal sin ninguna sustentación profesional.
- No existe consulta con organizaciones especializadas.
- La ley tampoco exige a los propietarios de monumentos históricos que los abran al público unos días al mes.

Reino Unido
- La parte interesada en modificar o demoler un bien histórico debe presentar un informe detallado de lo que quiere hacer con esa propiedad.
- La autoridad está obligada a consultar con distintas organizaciones especializadas, las que a su vez emitirán un informe sobre los planes propuestos.

- En el caso del Perú, el solicitante no está obligado a presentar ningún plan sobre lo que quiere hacer con la propiedad.
- El ministerio de Cultura no consulta con ninguna organización profesional ni pide informes externos.

Este el panorama de cara al Bicentenario.

Casa Brescia, todavía en manos de una de las familias más ricas del país. La tenían en
completo estado de abandono.  Los limeños pagamos con nuestros impuestos
para recuperar su fachada. De nuevo, 'porque es de todos'.

jueves, 19 de febrero de 2015

¿Desmonumentalizar? - México

El Zócalo, o la plaza principal de la capital mexicana.
Y aquí terminamos el recorrido por varias ciudades de América Latina y Europa, donde hemos tratado de conocer cómo protegen sus monumentos, y si existe algo parecido a la "desmonumentalización", y que el ministerio de Cultura acaba de convertir en un trámite de ventanilla. 

La próxima semana presentaré un resumen de los casos expuestos. Concluimos con México donde, como se ha visto en los otros casos, si un monumento va a ser sujeto de modificaciones el proceso es complejo y se requiere un informe técnico de peritos aprobados por el equivalente al ministerio de Cultura.  Agradecemos la colaboración que envió desde allá la urbanista Iris Infante Cosío, de la Oficina del Centro Histórico del Distrito Federal:

Le escribo para atender la consulta de información sobre procedimientos similares al recientemente implementado en Perú respecto a retirar la clasificación de "monumento" a los bienes inmuebles que forman parte del patrimonio del país.

Sobre este asunto, le comento que en México, en el caso de los inmuebles que cuentan con una declaratoria federal como "monumento histórico" (aquellos construidos del siglo XVI al XIX), se elabora un Dictamen Técnico por un perito de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

En los casos de mayor envergadura se evalúa también por un Comité de especialistas. Si se dictamina que ha perdido sus valores o su calidad monumental, se le considera "patrimonio perdido", pero sin retirarse del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles. No se trata de un trámite de rutina, sino de una excepción.

Para el caso de los bienes considerados "monumentos arqueológicos" (anteriores al establecimiento de la cultura hispánica en el país) no se conoce procedimiento alguno que permita retirarles esta clasificación.

Tampoco para los inmuebles con declaratoria federal como "monumento artístico" (los que tienen valor estético relevante y que generalmente son inmuebles construidos después del siglo XIX).

[NR: intenté averiguar cuántos casos de estos han visto en los últimos 10 años pero no fue posible conseguir la información]

La ciudad sagrada de Teotihuacán, contemporáneos con la cultura Lima. 

miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Desmonumentalizar? - Reino Unido

La grandeza del patrimonio, uno de los afiches de esta organización británica. 
En el caso del Reino Unido: existe la posibilidad de alterar o demoler un bien que es patrimonio de la nación.  Pero hay dos elementos fundamentales: la parte interesada debe presentar un informe detallado de lo que quiere hacer con esa propiedad y, por el lado de la autoridad, se inicia todo un proceso de consulta con distintas organizaciones especializadas que dan una dimensión de lo que significa modificar o, más aún, demoler monumentos.

Agradecimiento a Emma Hislop, de la oficina de Comunicaciones de English Heritage que envió esta información. English Heritage, es la Comisión de Monumentos y Edificios Históricos de Inglaterra, un organismo público del gobierno británico que protege y promueve el patrimonio cultural inglés.

Tiene categoría de asesor legal del gobierno en estos temas y depende del Ministerio de Cultura, Medios y Deportes, que es el que decide qué sitios deben pasar a la lista de bienes protegidos.

Sin embargo, existe un proceso para alterar propiedades después de haber sido incorporadas en esta lista. Más información en este link

[A continuación incluyo párrafos seleccionados de ese documento – traducción libre] 

Se necesita autorización de la autoridad municipal de planificación urbana (o, en algunos casos, de un ministro) para la demolición de una propiedad protegida o para realizar cualquier trabajo que altere los valores por los cuales ha sido considerado como un edificio de interés arquitectónico o histórico. No conseguir la autorización es un delito.

La autoridad municipal debe consultarle a English Heritage y a las Sociedades Nacionales de Patrimonio cuando se discutan autorizaciones sobre determinados edificios protegidos.

Las sociedades nacionales de patrimonio son:

  • The Ancient Monuments Society, 
  • The Council for British Archaeology, 
  • The Georgian Group, 
  • The Society for the Protection of Ancient Buildings, 
  • The Victorian Society, 
  • The Twentieth Century Society 
Dada la difícil naturaleza de decidir si el valor patrimonial de un edificio puede quedar comprometido, es fundamental que la autoridad municipal encargada de planificación urbana y las otras organizaciones sean consultadas.

Pregunta: de la información revisada en el link enviado, ¿se entiende que cualquier solicitud para intervenir en una propiedad que es monumento exige que la parte interesada también incluya un informe detallado de lo que intentan hacer con el edificio? 
Respuesta: Así es. La solicitud para la autorización se hace a la autoridad municipal de planificación, incluyendo el informe de lo que se quiere hacer ahí.


Una de las maneras más efectivas y sencillas de mantener memoria y estimular la protección de patrimonio en el Reino Unido: las famosas placas azules.

Mañana: el caso de México 

martes, 17 de febrero de 2015

¿Desmonumentalizar? - España

Recuperación de patrimonio en Madrid para convertirlo en hostales de juventud.
Buscando información sobre España encontré dos elementos que dan luz sobre la manera cómo se gestiona el patrimonio en ese país.  El primero, es parte de una entrevista con un funcionario de gobierno, y el otro un listado general de lo que significa ser monumento (Bien de Interés Cultural) en ese país.  Ya solo esto da suficiente información.

Por otro lado, según comenta Juan de la Serna, director del área de Patrimonio de la Cooperación Española en Lima (AECID), en España en principio se podría iniciar un trámite para el retiro de la condición de monumento, pero que este es tan raro y tan excepcional que casi nunca se produce.

Esta excepcionalidad, explica, se basa en el hecho que "la declaratoria de bien cultural requiere de un expediente con una sustentación del valor histórico y cultural del bien a declarar a cargo de las distintas instituciones competentes, y el retiro de la condición de monumento requeriría de una nueva sustentación que diga todo lo contrario".

Añade que "es evidente que  debe existir algún elemento nuevo que justifique un cambio tan drástico de opinión, y difícilmente va a servir para avalar la destrucción del bien sino mas bien para dejar abierta la puerta a otro tipo de intervenciones en el bien, que en ningún caso afecten a su integridad ni supongan su destrucción".

Juan de la Serna, Director de Patrimonio, AECID-Lima.
Del caso que encontré en Internet, haciendo una búsqueda con varios sinónimos que podían asociarse con "desmonumentalizar", el único caso que encontré fue este, de 2004, en Tenerife.  Se refiere a la "desafección" o retiro de la condición de monumento a un Bien de Interés Cultural (BIC):

El periodista le pregunta al consejero de Cultura y Patrimonio del Cabildo de Tenerife, Cristóbal de la Rosa: 

-¿Siguen con su política de retirar la calificación BIC a aquellos bienes que no se protegen adecuadamente? ¿Ha habido más casos de pérdidas de BIC? 
“El Cabildo no tiene competencias para retirar la condición de BIC a ningún bien aunque sí puede solicitar su desafección al Gobierno de Canarias cuando concurren determinadas circunstancias, que deben ser absolutamente excepcionales y no derivarse de actuaciones que puedan atribuirse a alguien en particular. La protección de un BIC es siempre una responsabilidad que su propietario adquiere por Ley”. 

Muy indicativo de una manera de enfrentar el tema. En cuanto a qué pasa cuando un bien inmueble es declarado BIC en España:

  • Será de dominio público (distinguiendo "dominio público" de "propiedad privada"; un particular puede ser propietario de un BIC, pero la Administración protegerá el valor artístico, histórico, espiritual del bien) 
  • Necesitará autorizaciones para cualquier obra o modificación (tanto en bienes inmuebles -edificios- como muebles -una pintura por ejemplo-, es decir, se necesitará autorización para restaurar una pintura y autorización para pintar la fachada de un edificio BIC) 
  • Tendrá obligación de facilitar inspección, visita pública e investigación (si el BIC es de propiedad privada, el dueño deberá facilitar su visita determinados días al mes -normalmente 4- por ejemplo, un castillo propiedad de un Conde, este deberá abrirlo al público ciertos días al mes, previamente acordados con la Administración) 
  • Tendrá privilegios fiscales. El dueño de un BIC puede recibir ayudas para su mantenimiento, restauración, etc. 
  • Son inseparables de su entorno e inexportables. Ello incluye los bienes muebles (pinturas, joyas), que es ilegal sacarlos del país. 
  • Desde la incoación del expediente se pueden parar las licencias de obras. 
  • En el caso de los inmuebles, será obligatorio redactar un plan especial o protegerlos con cualquier otra figura del planeamiento. (tomado de Wikipedia)
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Mañana: el Reino Unido

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Desmonumentalizar? - Estados Unidos (Nueva York)

La iglesia de St Bart's, en Nueva York, se convirtió en un caso emblemático en temas de protección de patrimonio en Estados Unidos.
En temas de protección de patrimonio Estados Unidos parece tener una mala imagen. Hay gente que piensa que en este país todo vale y nada se respeta.  Que pueden tirar edificios, memoria e historia a su antojo. Y nada más lejos de la verdad.  En aquellas ciudades con importante carga patrimonial e histórica vamos a encontrar algunos de los sistemas de protección más estrictos que existen. Es el caso de Nueva York.

En comunicación via email, Norma Barbacci, arquitecta y Directora para América Latina del World Monuments Fund – WMF – organización basada en Nueva York, comenta que las condiciones en esa ciudad son tan restrictivas que en los últimos 50 años solo han logrado “desmonumentalizar” en un par de ocasiones.

Todo el tema de protección se rige por la legislación del estado de Nueva York (NY City Charter). En el capítulo 74, la sección 3020 tiene que ver con la declaración de monumentos, y la 3021 con el Panel de Apelación en caso de dificultades económicas (Hardship Appeals Panel).

Este panel, explica, "es el que según la legislación de preservación de NYC podría permitir “desmonumentalizar” por falta de mejor término a un monumento protegido".

Hasta la fecha, cuenta Barbacci, se sabe de muy pocos casos aprobados. St. Bart’s Church (Park Ave., entre las calles 50 y 51) trató hace unos años de apelar a su “hardship”, o dificultades económicas para mantener el edificio, para poder demoler una parte de la iglesia y construir una torre, pero no fue aprobada su petición*.

"En NYC tenemos además el BSA (Board of Standards and Appeals): que es el directorio que aprueba variaciones en el código de zonificación de la ciudad. No es parte del Preservation Law, pero hay casos donde las inmobiliarias obtienen permiso de LPC primero para luego obtener un cambio de zonificación", acota.

En estos casos los criterios más rígidos (LPC) determinan lo que el BSA pueda permitir o no. O sea, si la propuesta es buena en términos de preservación histórica LPC apoya (o da un voto a favor) el cambio de zonificación presentado al BSA.

Aquí abajo incluyo algunos párrafos seleccionados del Charter de la ciudad que dejan en claro la vocación democrática y plural de las decisiones, en cuanto a patrimonio. Y la importancia que le dan a la participación de los ciudadanos en procesos que tienen que ver con su legado.


Norma Barbacci, Directora para América Latina, España y Portugal del WMF, en NY.

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Aquí unos extractos seleccionados del NYC Charter (traducción libre):

CAPÍTULO 74 – LANDMARKS PRESERVATION COMMISSION

Sección 3020. Landmarks preservation commission
1. Se establecerá una Comisión de Protección de Monumentos, conformada por 11 miembros [la Comisión se encarga de analizar y decidir qué bienes pasan a ser parte del patrimonio de la ciudad]. La Comisión debe incluir por lo menos 3 arquitectos, un historiador calificado en el campo específico, un funcionario de planificación urbana del municipio, un representante del sector inmobiliario, y por lo menos un vecino de cada uno de los cinco distritos de la ciudad.

10.(a) Habrá un Panel, independiente de la Comisión, integrado por cinco miembros designados por el Alcalde, con el apoyo y consentimiento del Consejo. Ese panel se encargará de examinar las apelaciones fruto de una decisión negativa de la Comisión, al rechazar un pedido de demolición, alteración o reconstrucción [de un bien histórico] por razones de dificultad financiera (…)

Sección 3021. Hardship appeals panel
2. (…) No más de dos de los miembros [de un total de 5] deben ser residentes del distrito donde se encuentre la propiedad en discusión.

3. El panel se activa después de que la Comisión haya denegado una solicitud para demoler, modificar o reconstruir un bien histórico, sobre la base de incapacidad financiera para asumir su preservación, y la persona interesada haya presentado una apelación. (…)

5. El panel examinará la petición, considerando los nuevos argumentos presentados; permitirá que la parte interesada haga una presentación oral de su caso; e incluirá toda la información presentada antes a la Comisión, informes, documentos, materiales preparados por sus miembros, así como sus asesores; y las razones para su decisión.

7. El panel debe llegar a una conclusión de manera expeditiva (…) [90 días]

Hacer clic aquí para leer el texto completo del NYC Charter.

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* La iglesia de San Bartolomé y su casa comunitaria fueron declarados monumentos por la Comisión de Protección de Monumentos de Nueva York, en 1967. Esto no fue bien recibido por el Rector y la Junta Parroquial. En 1981 St Barts se encontraba al borde de una crisis financiera y el plan diseñado para salvarla los llevó a un escándalo inmobiliario que iba en contra de las leyes de preservación de patrimonio. La iglesia quería deshacerse de la casa comunitaria y una terraza al aire libre para que se pudiera levantar un rascacielos de 59 pisos para oficinas y departamentos de lujo. Eso les habría permitido recuperarse financieramente. Pero luego de una serie de audiencias públicas, la Comisión para la Protección de Monumentos rechazó el pedido. Descontenta con la decisión, la iglesia llevó el caso hasta la Corte Suprema de Estados Unidos, con el argumento que las iglesias y los edificios religiosos deberían estar excluidos de las normas de protección de edificios históricos. Pero el caso no fue aceptado por el alto tribunal, lo cual se convirtió en una victoria para el sistema de protección de monumentos. (tomado de Wikipedia)

viernes, 13 de febrero de 2015

¿Desmonumentalizar? - Argentina

En Buenos Aires los ciudadanos se han levantado para protestar contra el traslado
 de un monumento emblemático.

El aporte más importante que podemos recibir de Argentina es, posiblemente, el papel que en su momento empezaron a asumier los ciudadanos para proteger sus edificios. En cuanto a desmonumentalizar, el mecanismo existe y el autor de estos comentarios cuestiona el papel de autoridades que, en algunas circunstancias, han autorizado la destrucción de bienes históricos .  Un agradecimiento especial al arquitecto y restaurador Marcelo Magadan en Buenos Aires. Aquí un extracto de sus comentarios.

Considero que una medida de este tipo puede traer consecuencias graves para el patrimonio. En Argentina hay dos instancias de declaratorias. La nacional (Monumento Histórico Nacional) se hace por decreto o por ley del congreso.

En esas instancias no suele haber pedidos de descatalogación, pero hay que tener en cuenta que son pocos los bienes catalogados como monumento histórico nacional y que buena parte de ellos son bienes propiedad del estado nacional o local.

La otra instancia de protección es la local y esta es más lábil. En muchos lugares del interior los edificios protegidos suelen ser pocos. Aquí hay una posibilidad de solicitar una reconsideración en la instancia de catalogación (en el CAAP), las que invariablemente son tenidas en cuenta dejando de lado el edificio.

La política del CAAP es hacer como que protege dejando librados a su suerte el 90 % de los casos que evalúa.

No está establecido un mecanismo por el que se pueda pedir la descatalogación una vez que el edificio haya sido declarado. De todas formas, las restricciones que se aplican son –en gran parte de los casos- muy escasas (mantener la fachada, por ejemplo).

Marcelo Magadán, arquitecto y restaurador.
'Basta de Demoler' surgió por la alta incidencia en la destrucción de inmuebles. ¿Quiere decir que esos edificios no eran "monumentos" o no tenían ninguna protección legal? Y en el caso de bienes considerados históricos o patrimonio de la nación, ¿esos no se pueden demoler?

Basta de Demoler y otras agrupaciones con fines similares, tanto en Buenos Aires como en otras ciudades del interior (La Plata, Mar del Plata y Rosario), surgieron a partir de que los vecinos se dieron cuenta de la forma en que se aceleró la destrucción del patrimonio en función de operaciones inmobiliarias especulativas.

Ellos veían cómo se destruía la historia y la calidad de vida de ciertos ámbitos urbanos, frente a la inacción y/o cierta complacencia de los administradores.

En el caso de la ciudad de Buenos Aires, esa destrucción se produce por la falta de protección de un altísimo porcentaje de los edificios históricos.

En nuestra ciudad se ha llegado al absurdo de considerar en la evaluación de un bien con miras a su catalogación, el estado de conservación. Sostengo que es un absurdo porque si consideramos que debemos demoler todo aquello que no está completo y en perfectas condiciones nos quedamos sin sitios arqueológicos y sin tantos otros conjuntos o edificios que por diversas razones han llegado a nosotros en lo que llamamos “estado de ruina”.

Ese conjunto abarca desde los mencionados sitios arqueológicos (Machu Pichu incluido) hasta obras más recientes y que a pesar de haber perdido parte de los elementos constitutivos (p.ej.: los techos y parte de los muros) siguen teniendo importancia para nuestra historia y para la humanidad toda. Este es el caso de las Misiones Jesuíticas de Argentina, Brasil y Paraguay que han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Por otro lado, lo que debe evaluarse es si el edificio es patrimonialmente valioso, porque si lo es la restauración es una especialidad que opera sobre él y asegura su mantenimiento y su transmision a las futuras generaciones.

A su vez, quienes trabajamos en esta especialidad sabemos que cuando se destruye un bien se pierde para siempre. Esta falta de prudencia en quienes tienen la responsabilidad de evaluar, manejar y proteger esos edificios es notable y da cuenta de la ausencia de formación específica y de compromiso ético de esas personas.

A nivel del país, una declaratoria de Monumento Histórico Nacional supone que el edificio no puede ser demolido, modificado, ampliado, etc. sin la autorización de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos.

Ahora bien, esto es relativo. A veces la Comisión se entera de la destrucción cuando las obras están avanzadas. En otros casos, como acaba de ocurrir con el desmonte del Monumento a Colón en el Casco Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, la aprueba.

jueves, 12 de febrero de 2015

¿Desmonumentalizar? - Chile

La situación sobre los monumentos en el país del sur parece algo más compleja que la nuestra. Según explica desde Santiago, Cristián Antoine - periodista y académico chileno, especializado en políticas culturales, la ley permite demoler edificios históricos solo en circunstancias muy específicas.  Y además, lo que parece marcar una gran diferencia es el abanico de posibilidades que existen para ayudar a los propietarios.  Un agradecimiento especial a Cristián por ayudarnos a entender.

El experto chileno contestó vía correo electrónico.
Es un tema polémico. Los propietarios chilenos de bienes declarados monumentos, también se quejan de la falta de apoyo para su mantención. Suelen presentar la declaratoria como una obligación demasiado gravosa para ellos. 

En todo caso, se han enviado varios proyectos de ley para su modificación, todos en la búsqueda de generar incentivos y exenciones que beneficien a sus habitantes. Este es un tema de gran importancia para el Consejo de Monumentos Nacionales que rige el sector en Chile.

No obstante ello, existen algunos programas alternativos: se puede señalar que se ven beneficiadas las intervenciones urbanas en “zona típica”, cuando postulan a fondos económicos de:

- Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), o
- Fondos vecinales a nivel municipal (FODEVE),
- Fondo de desarrollo de las Artes y la Cultura (FONDART),  

u otros fondos propios:

- del Consejo de Monumentos Nacionales,
- de los proyectos BIDSUBDERE,
- de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas DA MOP,
- de UNESCO

Todos estos asignados solo para casos especiales. Un caso especial ha sido cuando eventos catastróficos o siniestros afectan sectores patrimoniales, como por ejemplo los terremotos. 

Existe un Subsidio Adicional Patrimonial, para las viviendas emplazadas en sectores patrimoniales o históricos que permite acceder a un subsidio extra de 200 UF para financiar exclusivamente la reconstrucción de elementos estructurales o arquitectónicos.

También es destacable que el Consejo de Monumentos Nacionales ha podido invertir algunos fondos propios, mínimos, para poder tomar las medidas básicas de resguardo ante una catástrofe, los llamados Fondos de Emergencia, aunque sean medidas provisorias, salvando casas de un colapso inminente. 

La Ley de Donaciones con Fines Culturales (conocida como Ley Valdés), ya está beneficiando a privados indirectamente, ya que en zonas típicas o monumentos históricos, se aporta dinero o materiales de construcción al espacio público y/o a fachadas de casas de privados, siempre que ellas se emplacen enfrentando directamente al espacio público (fachada continua). 

Otro mecanismo interesante es el Subsidio de Rehabilitación Patrimonial, que consiste en que el MINVU aporta 300 UF a privados para comprar sus futuras viviendas (de valores entre 1.000 y 2.000 UF, según decretos DS 40 y DS 01), que se logren bajo proceso de rehabilitación de un inmueble que se encuentre inserto en sectores bajo protección oficial.

La UF (unidad de fomento) es equivalente a unos 40 dólares en pesos chilenos.

En el intercambio de mensajes electrónicos le hice referencia que a pesar de todo, en Santiago se habían demolido igual muchos edificios históricos.  ¿Se estaban demoliendo al margen de la ley? Aquí un resumen de su respuesta.
No creo que sea "al margen de la ley", lo que creo que ocurre es que a legislación no es para nada específica al respecto. Se superponen leyes de distinta naturaleza. 
Esta por ejemplo la Ley Nº 17.288 del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN)  que protege en diferentes categorías los inmuebles de valor patrimonial, siendo los más conocidos los Monumentos Históricos (MH) y las Zonas Típicas o Pintorescas (ZTP).
Aparte de la legislación aludida, a nivel de las 345 municipalidades que hay en Chile existe otra regulación de carácter normativo para preservar en el tiempo las edificaciones de valor arquitectónico localizadas en sus territorios jurisdiccionales.
Ahora bien, el artículo 60º de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC) dice que cada Plan Regulador señalará los terrenos que, por su especial naturaleza y ubicación, no sean edificables, ordenando asimismo que estos predios no se puedan subdividir.
También dictamina que en cada Plan Regulador se señalarán, en un listado, los inmuebles o zonas de “Conservación Histórica”, destacándose que las edificaciones existentes no podrán ser demolidas o refaccionadas sin previa autorización de la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Vivienda y Urbanismo correspondiente.

Hasta hace poco tiempo atrás, los inmuebles de “Conservación Histórica” o aquellos emplazados en zonas con esta denominación, se podían demoler sólo si un arquitecto así lo recomendaba con fundadas razones de seguridad o de fuerza mayor.

Ello se debía hacer mediante un completo informe técnico suscrito por ese profesional dirigido al Director de Obras de cada municipalidad, quien debía resolver y, si estaba de acuerdo con la sugerida demolición, quien decidía en última instancia era la Seremi de Vivienda y Urbanismo.

Los Seremis representan a los ministros del sector y son nombrados de acuerdo a lógicas partidarias e ideológicas de los gobiernos de turno.

Como se puede ver, hay leyes que se superponen y, frente a este complejo panorama jurídico, a veces lo que ha predominado es la ley del más fuerte. Hay algunos casos documentados que pueden ser esgrimidos como ejemplos.

La prensa y la sociedad civil juegan un papel muy importante en este aspecto, pues muchas veces se ha podido parar una demolición por las protestas de los vecinos que son recogidas por los periodistas.

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Mañana viernes: la situación en Buenos Aires 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Lecciones de Perú al mundo: cómo deshacerse de un legado arquitectónico con tres huevos

Casona Barbieri, Centro Histórico.  Fue sede del Patronato de Lima, el mismo que consiguió para la capital la declaración de Patrimonio Mundial. ¿Dejará de ser monumento y memoria de la ciudad?
Si en una mano tengo tres perfectos huevos y encima una familia hambrienta ¿qué hago? La lógica te grita “¡una tortilla, tonto!”. Pero si en lugar de eso regalo los huevos y le digo a mi familia ‘no se preocupen, somos lo máximo’, ¿qué estoy haciendo?...

Siento que en estos últimos tres años eso es precisamente lo que el gobierno del presidente Ollanta Humala, a través del ministerio de Cultura, viene haciendo con la herencia que es de todos nosotros, sean huacas, casonas, iglesias o zonas monumentales.

El caso más reciente ha sido la aprobación del texto que regula todos los trámites ministeriales, conocido como TUPA (Texto Único de Procedimientos Administrativos). El de Cultura son 27 páginas, más un Anexo de 16p, y solo me referiré al punto 6: el de RETIRO DE CONDICIÓN DE PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN.

¿MODERNIZAR ES SIMPLIFICAR?
Para empezar, según me señaló en conversación telefónica Luis Jaime Castillo, Viceministro de Patrimonio, de lo que se trata es de modernizar la gestión del ministerio; que antes nadie sabía cómo se hacía este proceso, y las decisiones se tomaban con cualquier criterio. “Te aseguro que no se está desprotegiendo nada”, me dijo.

El mismo presidente de ICOMOS-Perú, el abogado patrimonialista Alberto Martorell, está dispuesto a creer en la buena fe con que se planteó esto originalmente, “porque era un proceso sujeto a coimas, corrupción y decisiones arbitrarias”.

De hecho, el concepto ya existía en la legislación desde el año 2006. Pero hasta el momento no se había oficializado el procedimiento.

A partir de ahora, si usted es dueño de una casona que es Monumento de la Nación y no puede o no quiere recuperarla, puede hacer su trámite en una ventanilla del ministerio de Cultura para conseguir que deje de ser monumento. Paga unos 2.000 soles y presenta estos papeles:
  1. Solicitud presentada vía Formato
  2. Pago por derecho de trámite
  3. Certificado Registral Inmobiliario
  4. Fotografías actuales de interiores y exteriores del inmueble
  5. Plano de ubicación y localización del inmueble
  6. Un juego de planos de levantamiento del estado actual del inmueble, firmados por el propietario y el arquitecto colegiado
  7. Memoria Descriptiva que sustente la solicitud de retiro de condición cultural
  8. Estudio histórico del inmueble
EL TRÁMITE
El plazo para obtener una respuesta es de 30 días – otro avance, porque antes este proceso podía tomar años y varios juicios. Y es verdad, según el ministerio aquí tiene valor el silencio negativo. Es decir, que si en ese plazo la autoridad de Cultura no ha respondido eso quiere decir No.

Eso da pie a un proceso de Reconsideración (que lo ve el Viceministro), y a uno de Apelación, si el anterior no funciona tampoco (que lo resuelve el Ministro/a).

Hasta aquí parecería que todo está bien y por qué el bochinche. Pero, solo para dar un ejemplo: en lugar de lucharla por conseguir una serie de beneficios y aportes para los propietarios; en lugar de establecer medidas que apunten a la preservación, lo que el ministerio está haciendo es reducir las protecciones existentes, que solo puede llevar a la desaparición de más monumentos.

Casona demolida en Jr. Huallaga 731.  Por años se intentó desmonumentalizar. ¿Ahora será cuestión de meses? Foto: Miguel Angel Pozo.
Los propietarios de bienes históricos deberían poder contar con varias opciones para financiar la recuperación, como sucede en nuestro vecino Chile (sobre esto publicaremos una nota mañana jueves). Deberían saber que la opción no es demoler sino preservar lo que es de todos. Pero para eso se necesita un Estado.

“Todo esto le quita valor al concepto de monumento. Lo trivializa”, señala la arquitecta Silvia de los Ríos. El asunto es que aquí se actuó con una celeridad extrema, y con un afán de simplificación tal que ha terminado – otra vez – por poner en gran vulnerabilidad a nuestro patrimonio.

PERO INCLUSO:
  • Un proceso que debería haber quedado como excepcional (se trata de monumentos que son de la nación, después de todo), se ha convertido en un trámite de rutina
  • La exigencia de los requisitos es tan mínima que no hace más que facilitar un proceso que debería ser por definición, muy difícil de conseguir
Qué es lo que este trámite no tiene y que, según varias fuentes consultadas (abogados y arquitectos), debería haber incluido de manera absolutamente imprescindible:
  • Lo primero, tener un catastro de bienes históricos. Por increíble que parezca, Lima no lo tiene.
  • Establecer de antemano cuáles de esos bienes puede ser sujetos a “desmonumentalización”.
  • Especificar en qué condiciones procede este trámite, y cuándo no
  • Exigir el Informe y el Estudio histórico sea preparado con altos estándares profesionales
  • El dueño debe demostrar que no tiene responsabilidad en la destrucción del predio
  • En caso de bienes mal declarados (numeración equivocada o sin justificación), si se demuestra el error, debería proceder de manera expeditiva
EL MINISTERIO INTERPRETA LO QUE LA LEY NO CONTEMPLA
El viceministro Castillo asegura que el ministerio asume que el informe y la memoria serán redactados por arquitectos especializados; que no hay ninguna intención de facilitar nada y que el proceso sigue siendo excepcional.

Pero la realidad es otra. Una vez más el ministerio interpreta, asume, lo que la ley no lo dice, o lo que la ley ha eliminado. Al igual que en el anterior escándalo, la ley 30230 que retiró la palabra “previa” para la autorización de MinCul: el ministerio sigue insistiendo en que se “asume” que la autorización es previa.

Sobre este punto, el abogado Fabricio Valencia señala que los requisitos son tan simples que en caso de una negativa y de llevarse al poder Judicial el ministerio perderá los casos. Simplemente porque la ley no pone los parámetros claros.

No todos están en contra. El abogado Juan Pablo de la Puente, también especializado en patrimonio, cree en lo necesario de este último cambio. En su opinión, “un TUPA debe incluir todos los trámites, no puede distinguir entre "rutinarios" o no. No hace rutinario lo excepcional, simplemente sistematiza y difunde los tramites ya existentes”.

REPENSAR EL PATRIMONIO
Es verdad que ante la existencia de tanta finca ruinosa en el Centro Histórico, lo primero que uno piensa es que mejor sería tirarla abajo y hacer algo nuevo. Pero como dice el holandés Ronald Elward, fundador de la empresa Limaq Publishing, especializada en investigar y difundir patrimonio cultural peruano, “se puede ser práctico con muchas cosas pero no con el patrimonio, que es de los peruanos”.

¿Otra vez la flojera? ¿O es que el ministerio no cuenta con los profesionales necesarios para establecer una política moderna? Modernizar no debería significar solamente simplificar. Como indica Elward “aquí se hace todo lo opuesto de lo que se hace en un país desarrollado; en lugar de preservar la herencia para la siguiente generación, se están deshaciendo de ella”.

Juan Pablo de la Puente más bien cree que “se está confundiendo cambios por desmantelamiento. Las normas deben estar en constante cambio y adecuación a las nuevas necesidades y retos”.

Casona Huallaga, así se encontraba su interior cuando el informe "profesional" dijo que era inhabitable.
¿Y CÓMO LO HACEN?
El tema de fondo adquiere mayor relevancia cuando vemos lo que sucede en América Latina: el Perú es el único donde la desmonumentalización es un trámite. En la mayoría, o no existe el concepto, o el proceso para conseguirlo es tan difícil que desalienta a cualquiera.

Por eso, a partir de mañana, y por varios días consecutivos, publicaré una serie de notas mostrando cuál es la política en otros lugares. Presentaré los casos de Chile, Argentina, Estados Unidos, España y el Reino Unido.

Para terminar: me preocupa cómo se gestiona nuestro patrimonio. Me preocupa que esto lo lidere el Ministerio de Economía y no expertos reconocidos y respetados. Me preocupa que en un afán de estimular la economía hoy, estemos perdiendo valor y originalidad mañana.

Estamos a pocos años del Bicentenario y vuelvo a hacer la pregunta ¿Cómo lo vamos a celebrar? En lugar de aprobar leyes y normas que debilitan toda la protección de una de nuestras mayores riquezas,
  • ¿no se debería anunciar ya un plan de recuperación de sitios emblemáticos al 2021?
  • ¿el Congreso no debería aprobar un fondo de recuperación de bienes inmuebles?
  • ¿el ministerio no debería estar trabajando en alianzas con el sector privado para conseguir salvar más patrimonio?
 En una, ¿no estamos tirando los huevos?


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Ver aquí, el DS
Ver aquí, el texto del TUPA


miércoles, 4 de febrero de 2015

Memoria para reconstruir un imaginario de ciudad - el caso de Lima


La fragilidad de la memoria en un Centro Histórico que debería aglutinar identidades.
Lo que sigue es una versión adaptada de la charla ofrecida el pasado viernes 30 en la Casona de San Marcos. A sugerencia de los organizadores, el título de la misma fue “Los limeños y la memoria de su ciudad”.

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Antes de entrar al tema veamos si estamos de acuerdo con los dos conceptos que nos sirven como plataforma de partida: la “memoria” sabemos que está necesariamente asociada a Recordar, del latín recordari: “volver a pasar por el corazón”. Aquí ya tenemos una primera clave. 

Si nos quedamos con esta lectura podemos decir que memoria no es una fría acumulación de datos. Si la consideramos en el contexto urbano del que hablamos, en el sentido que construye, que aglutina y da sentido, implica un compromiso con las emociones. Y las emociones son experiencias.

Y “ciudad”, ¿de qué ciudad hablamos cuando hablamos de Lima?
  • ¿la que empezó en 1535?
  • ¿la que tuvo un origen hace 4.500 años?
  • ¿la de la periferia?
  • ¿todas las anteriores?
Para mí la opción es clara: la Lima que empezó un desarrollo civilizatorio hace 4.500 años, y creció hasta abarcar hoy la totalidad de sus casi diez millones de habitantes. Vaya tarea la de empezar a tejer memoria.

¿Pero para qué?

“…el individuo sano vive porque tiene memoria, porque sabe cómo se llama, cómo fue su vida anterior; si no, caería en la locura, en la inconsciencia”, escribió Jorge Basadre. Y ¿cómo es la locura, la inconsciencia de una ciudad sin memoria? Yo diría que está conformada por gente que:
  • no conoce
  • no protege
  • no tiene orgullo
  • no opina
  • no toma acción
... porque la ciudad es ajena para sus habitantes.

Y en ese contexto, ¿cómo construimos memoria? ¿cómo generamos emociones, experiencias y nos relacionamos con el pasado?

Conocimiento e información son dos elementos necesarios. Pero en el caso de Lima esos son justamente dos ingredientes escasos. Cuando se lanzó la campaña Lima Milenaria lo primero que dijo el historiador José Agustín de la Puente fue que “por fin los limeños tenemos una certeza de origen”.

Esa falta de certeza es sin lugar a dudas uno de los nudos identitarios que todavía no terminamos de desenmarañar. ¿De dónde venimos en realidad?
 
La arcadia limeña en el imaginario popular: todo lo pasado fue más bonito y mejor.
Por eso, cuando hablo de memoria en Lima también hablo de herida. Una herida que está asociada a la narrativa de nuestros orígenes y nuestro devenir actual:
  • un imperio local sometido por uno foráneo
  • el nacimiento de una nueva cultura, mestiza, fruto de ese choque
  • en el caso de Lima: 400 años + de olvido de su pasado prehispánico
  • falta de referentes simbólicos para incorporar a todas las Limas
  • crecimiento inmobiliario y expansión empresarial que destruyen memoria
  • la sensación que no hay autoridad para contener ese proceso
Parte de sanar esa herida tiene que ver con recuperar memoria.

En la revista chilena de Urbanismo, hace unos años el sociólogo, Luis Campos, y Loreto López, antropóloga, escribieron que “lo que interesa del patrimonio (…) no es la formalidad de su sustancia, sino la contribución que hace a la construcción y visibilización de identidades”.

Por su parte, el catalán Manuel Castells, profesor de Urbanismo de la Universidad de Berkeley en California señala que un monumento es “todo aquello que da significado permanente a una unidad urbana”. Monumentos son los que “ayudan a mantener el recuerdo del pasado (...) aglutinadores y representantes de ciertos aspectos de la identidad colectiva”.

Por eso la memoria urbana es un elemento activo, un caminar constante. Pero quizás por la angustia de lo desconocido, por las incógnitas del pasado mal contadas, o no resueltas, tenemos una tendencia a vincularnos con el pasado:
  • con nostalgia
  • con melancolía
  • con una sensación de pérdida
El riesgo con esto es:
  • no ver la ciudad de hoy
  • no entenderla
  • cerrar los ojos a los múltiples cambios que se están dando
Nuevo edificio en campus de la Universidad Católica, un esfuerzo de recuperar memoria e inspiración.
De ahí el énfasis puesto desde el primer momento con Lima Milenaria:
  • recuperar memoria para tener un solo cuento de origen
  • para tener una narrativa que le diera sentido a tantas huacas
  • para entender que esas civilizaciones hicieron posible la ciudad de hoy
  • para mejorar la convivencia
Desde esa perspectiva las huacas adquieren esa dimensión de monumentos, con toda su potencialidad integradora, y generadora de nuevos vínculos.

Por eso también la idea del concurso de fotografía q acabamos de concluir en la página de Facebook. Recibimos más de 70 fotos con muchos ángulos de la ciudad. Ya en el solo ejercicio de pararnos frente al objetivo, de compartirlo y de volver a verlo una y otra vez, estamos tejiendo memorias entre todos y para todos.

Quizás en eso reside la fortaleza de esta idea: que reconocer las raíces milenarias de Lima nos permite no solo una reconciliación de las muchas Limas sino asumir, de una manera real o simbólica, un pasado común.  Y ahí podría estar la clave para un futuro más llevadero.

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Fotos: JLizarzaburu

Afiche

miércoles, 28 de enero de 2015

"Las Limas de los limeños"

1° premio Voto Popular: Shiu Kenekawa / "Puruchuku: vasija del origen"

Hace unas tres semanas organicé un concurso de fotografía en Facebook, como para coincidir con la celebración de los 480 años de la fundación española de la capital. Fue una actividad que tomó a algunos por sorpresa tanto por la convocatoria que tuvo como por sus resultados y alcance, todos sin precedentes para la vida de este blog. 

Para empezar podría decir que lo verdaderamente seductor fue conseguir 50 limeños ofreciendo más de 70 visiones de Lima. Pocas veces podemos ver la ciudad desde los ojos de los que viven en ella, personas de a pie, algunos con experiencia fotográfica y otros no. Era una rara oportunidad de darle una mirada de 360 grados.

La segunda gran sorpresa fue que, a diferencia de experiencias anteriores cuando se votó sobre todo por arquitectura virreinal, esta vez la mayoría de los votos fueron a dar a dos imágenes vinculadas con sitios arqueológicos.

En el caso de la ganadora, que abre esta nota, estaba planteada como una muy sutil pero potente llamada de atención sobre un avance comercial que no respeta la intangibilidad de los sitios, como sucedió en Puruchuco. Ver aquí el texto de la participante.

2° premio Voto Popular:  Diego Álvarez / "Milenaria Modernidad"

La segunda foto ganadora, aquí arriba, fue sin lugar a dudas la más polémica. Con más de 60 comentarios, logró encender el debate sobre el crecimiento inmobiliario y su relación con los monumentos de la ciudad. Su autor, sin intención de marcar una posición determinada, dejó en claro lo que pasaba: una estructura moderna (la nueva Clínica Delgado) se había levantado avasalladoramente frente a la huaca Pucllana en Miraflores.

Alguien escribió en los comentarios: "No veo armonía, veo resistencia.  No veo coherencia, veo imposición", y de ese modo parecía resumir la posición de una buena parte de los comentarios. La duda y la pregunta sigue siendo: ¿Es ese un modelo ideal de desarrollo? Los interesados pueden ver aquí ese debate.

En cuanto al conjunto de fotos participantes, una clara constatación es que el Centro Histórico sigue siendo el referente de raíz para imaginar la ciudad.

En las Bases del concurso lo único que se pedía era la imagen de algún lugar que para ellos simbolizara a Lima o dijera algo especial sobre ella. La mayoría de los que compitieron se sintió más cómoda con nuestro legado Virreinal y Republicano (24 fotos).  (Ver aquí el álbum 1).

3° premio Voto Popular: José Plasencia / (sin título)

Otro grupo se vinculó con la arquitectura del siglo XX del CH (22). Y por primera vez hubo una fuerte presencia de sitios arqueológicos (14), junto a una determinada alzada de mano desde la nueva Lima (5). Aún así, o quizás precisamente por eso, los resultados de la votación fueron sorprendentes. (Ver aquí el álbum 2).

Significativamente, ninguna imagen representó a la Lima contemporánea.  Lo único cercano fue Larcomar, pero en función de su cercanía al mar. O la de Pucllana, en enfrentamiento a lo arqueológico. Queda claro que todavía no existe edificio moderno que nos haya capturado la mente y el corazón. 

Y en relación a este último punto, ¿cómo pensamos llegar al Bicentenario?  Muchos de los edificios del Centro Histórico que nos gustan hoy fueron producto de la efervescencia arquitectónica que se vivió en los años previos a 1921. Hoy quedan seis años al 2021, ¿qué se va a recuperar?

Las cifras totales fueron igualmente claras y son indicadores del interés que viene recibiendo el patrimonio arquitectónico de la ciudad. 

Durante estas tres semanas logramos superar la barrera de los 30.000 miembros de la página y, según las cifras proporcionadas por Facebook, esta actividad tuvo un alcance de más de 250.000 personas. Todo un récord. ¿La indiferencia empieza a ceder?

1° premio del Administrador: Carlos Troncoso / (sin título)
Finalmente, pensando en que las fotos ganadoras serían de arquitectura virreinal, había reservado el premio del administrador para subrayar alguna imagen especial del legado arqueológico.  Esta vez no fue necesario, lo que me permitió enfocarme en otro legado que solemos ignorar: la primera mitad del siglo XX.

Por eso la foto de Carlos Troncoso me pareció ideal.  Por "su mirada original, sin concesiones a un edificio de la primera mitad del siglo XX, un periodo innovador que todavía cuenta con poca protección oficial. La delicadez y sutileza del efecto cromático se enfrentan a la dureza del edificio en su ángulo menos atractivo, exigiendo no solo una nueva mirada sino haciendo una llamada de atención sobre un patrimonio olvidado".
 
En total, las 74 imágenes cubrieron un abanico de miradas. Hubo poesía, denuncia, homenaje, clichés y dejavús pero también reivindicación, nostalgia, llamada de atención.  Fueron muchas maneras de ver la ciudad, o las ciudades dentro de la ciudad.  Como escribió uno de los participantes, Jean Paul Merino (con dos fotos finalistas) "la arquitectura de Lima representa la variedad de culturas que están presentes hoy".

Y más allá de cualquier análisis queda la experiencia humana, la relación cotidiana, la certeza de que siempre habrá un lugar nuevo que conocer. Tal como el mensaje que uno de los lectores le escribió a su pareja sobre una de las imágenes: "Visitaremos este lugar mi amor".



Vea aquí solamente la lista de finalistas y ganadores.
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Un agradecimiento especial a quienes tuvieron la generosidad de donar los premios: Ruth Shady-Proyecto Caral; ex presidentes de EMILIMA, Gerencia de Cultura-MML y SERPAR (Carlos Castillo, Pedro Pablo Alayza, Anna Zuchetti); Juan de la Serna-Cooperación española; Cucha del Águila- Concierto ancestral; Rocío Lladó-“La Amante del Libertador”; y la revista Caretas que las publicará en su su edición de esta semana y en su página web.

        



jueves, 22 de enero de 2015

"El patrimonio permite entendernos como nación"

San Francisco y San Cristóbal, eje sagrado en la ciudad milenaria.  Foto: J.Lizarzaburu
Cuando leí la nota de Marco Gamarra Galindo me capturó la contundencia, tan evidente pero al mismo tiempo tan esquiva, de la frase que uso como titular de este post: respetar y tratar bien a nuestra herencia patrimonial debería ser parte de ese diálogo necesario que hace países fuertes y los ayuda a avanzar.

Por eso le pedí permiso para reproducir aquí la nota que publicó hace unos días en Enfoque Derecho, el portal web de la Revista Themis, que reúne a estudiantes de Derecho PUCP. Aquí él escribe sobre políticas públicas y ese importante papel de nosotros, ciudadanos. 

Marco es el más joven de los patrimonialistas que conozco en Lima.  Él viene escribiendo sobre el tema, fotografiando y explorando la ciudad desde los 13 años.  Ahora estudia Leyes en la Católica, es miembro del Consejo Editorial de Enfoque Derecho y coordinador del Colectivo Salvemos Lima.

Marco Gamarra, de Salvemos Lima, explorando Carabayllo.  Tomado de Facebook.
Patrimonio Cultural de Lima: situación, políticas culturales y rol de la ciudadanía

Lima celebra hoy su aniversario número 480 de fundación española. La fecha es una ocasión propicia para reflexionar sobre la situación actual del Patrimonio Cultural de la ciudad, la importancia de las políticas culturales y el papel que juega la ciudadanía en la protección del vasto legado material con el que cuenta Lima, proveniente de tiempos prehispánicos, virreinales y republicanos.

El Patrimonio Cultural de Lima Metropolitana comprende un Centro Histórico declarado Patrimonio de la Humanidad y un conjunto de barrios que destacan por sus casonas, monumentos, plazas e iglesias; asimismo, Lima acoge una serie de sitios arqueológicos que muestran que la capital es una Ciudad Milenaria. Sin embargo, en las últimas décadas, un mal entendido proceso de modernización carente de planificación, ha ocasionado la desaparición de gran parte de aquel patrimonio material que está ligado a la memoria colectiva, tradiciones y costumbres de la ciudad y su gente.

Considerando que el aniversario 480 de Lima encuentra a su Patrimonio en riesgo, resulta necesario insertar la cultura en todos los espacios de planificación y procesos de implementación de las políticas públicas como elemento integrador y generador de desarrollo. Dado el carácter transversal de las políticas culturales en la administración pública, se requiere el establecimiento de un sistema nacional de cultura, que permita al ente rector en la materia, el Ministerio de Cultura, fortalecer sus vínculos con los gobiernos regionales y locales, así como con sus propias direcciones descentralizadas, la ciudadanía y el sector privado.

Las políticas culturales trascienden la mera difusión del Patrimonio Cultural a través de las instituciones públicas. A su vez, están ligadas necesariamente a una visión compartida de ciudad, a una capacidad de gestión inclusiva y democrática, y a una estrategia de empoderamiento ciudadano. Aunque la cultura, hay que decir, se ha encontrado ausente por muchos años en la agenda pública, han existido esfuerzos en nuestra ciudad para revertir dicha situación: tenemos como ejemplo la gestión cultural de Susana Villarán, que diseñó la estructura normativa y organizacional necesaria para que la cultura se reconozca como prioridad. Castañeda debe continuar lo que se ha hecho.

Catalina Huanca, 2.000 años recortados en una isla.  Distrito de Ate. Foto: Erik Maquera.
La gestión pública tiene en la cultura un recurso para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos. Son innumerables los beneficios que esta brinda a la comunidad: la generación y aprovechamiento de espacios públicos, el mejoramiento del entorno de las viviendas, la reducción de índices de conflictividad urbana, la construcción de ciudadanía, el reconocimiento de las identidades, el establecimiento de mejores condiciones de salubridad, entre otros. El Patrimonio Cultural permite entendernos como una nación; es decir, como un proyecto en común, pues provee los sitios de encuentro capaces de inculcar la confianza que debemos tener y que nos hace tanta falta entre ciudadanos.

Si bien es cierto los responsables de la promoción, custodia, conservación y defensa del Patrimonio Cultural son formalmente las autoridades, los ciudadanos y los empresarios no debemos mantenernos al margen: jugamos un rol importante. El Patrimonio arquitectónico, cultural e histórico de Lima es tan vasto que el Estado no puede garantizar su protección integral. Es necesaria la participación de la ciudadanía y la alianza con la empresa privada. En ese sentido, las autoridades deben generar nuevas relaciones con la sociedad civil y dar muestras claras al empresariado que existe una voluntad política seria por recuperar el Patrimonio Cultural de la ciudad.

El compromiso ciudadano que tenemos todos con nuestra ciudad no termina cuando cumplimos los clásicos deberes cívicos, como es ir a votar por nuestras autoridades municipales cada cuatro años, declarar y pagar impuestos, cumplir las leyes, etc., sino también como ciudadanos tenemos que involucrarnos en la protección y defensa del patrimonio cultural. Somos los principales beneficiarios de que el Patrimonio sea conservado, puesto que estará puesto a nuestra disposición y uso (o así debería ser).

Lima requiere la continuación y el fortalecimiento de sus políticas culturales que necesariamente deben partir por conocer la realidad preocupante en la que se encuentra nuestro Patrimonio Cultural: tráfico de inmuebles históricos, falta de delimitación de sitios arqueológicos, necesario trabajo de saneamiento físico-legal del Patrimonio, desapego de muchos vecinos hacia su ciudad, débil coordinación entre gobiernos locales y regionales con el Ministerio de Cultura, etc. Mientras tanto, los ciudadanos debemos generar espacios de reflexión y discusión sobre el tema así como fomentar una conciencia real en la población de que ese es un trabajo pendiente que nos compromete a todos.