lunes, 8 de agosto de 2011

LA LIMA DE JUAN GUNTHER - 4



Segunda cultura panperuana: Los Wari

Ellos dominan estos valles alrededor del año 600 d.C. Su sello distintivo fueron los centros administrativos y canales de regadío.  Siendo conocidos como grandes urbanistas, Cajamarquilla probablemente sea el ejemplo más notable que sobrevive de ese periodo.

Otras obras notables de este periodo: el templo pintado de Pachacamac, y el "rio Surco". También mejoraron la red de caminos de los marangas. Uno de ellos salía desde Callao hasta los actuales jirón Quilca, Miro Quesada y Junín. "Por esta época hace su aparición un nuevo elemento que tendrá influencias en la construcción de viviendas hasta el día de hoy: la estera".  Se calcula que los Wari se mantienen en este territorio hasta los años 1100-1200.

Periodo de Reinos y Confederaciones: El Señorío Collique y Señorío de Ichma

"Al parecer, por los fenómenos climáticos adversos y su correspondiente crisis productiva y social, las capitales y centro de Wari-Tiawanaku son invadidos, y la administración del territorio limeño vuelve a ser netamente local, dividiéndose el valle en curacazgos".

"Los curacazgos del valle del Chillón formaban el señorío de los Collique, y los del Rímac y Lurín el señorío Ichma con su capital en Pachacamac". La serpiente bicéfala se convierte en parte definitoria del estilo de este periodo en la costa central.

Tercera cultura panperuana: Los Incas

"Treinta años antes de la llegada de Colón a América, Tupac Yupanqui, hijo del Inka Pachacutec, anexó pacíficamente los territorios de Ichma y después de una fuerte batalla, los de los Collique del Chillón. Se comprometió, con los anexados pacíficamente, en respetar su oráculo y erigió en el promontorio más alto de la ciudadela de Pachacamac, el templo inka del Sol".

"Los inkas integraron Lima con la red caminera imperial que iba de Cusco a Quito (...) estructurado por tambos como Armatambo, Limatambo, Tambo Inga y Tambo de Lima".



 "El centro de distribución del agua para la parte baja del valle era un triángulo conformado por Lima, Callao y Miraflores.  El Centro Administrativo se ubicaba en la actual Plaza de Armas y estaba conformado por el Palacio del curaca Taulichusco bajo lo que hoy es Palacio de Gobierno".

"Otro templo en este Centro era el actualmente cubierto por la Catedral de lima, denominado "Puma Inti", según estudios hechos por el Arq. Harth-Terré.  Finalmente, lo que terminaba por definir la forma triangular de la plaza, era la huaca del cabildo rodeada de un corral de llamas, ubicada donde hoy es el Palacio Municipal.  Detrás del Palacio de Taulichusco, estaba la bocatoma del más antiguo río artificial y la huerta desde donde se controlaba el riego del río Huatica".

----- continuaremos.

Textos extraídos de: "Jornadas de Lima" - Programa de toma de conciencia del Centro Histórico de Lima, publicado por el Patrimonio de Lima, con apoyo de la Cervecería Backus, en 1992. 
Foto 2: dibujo del Arq. Juan Gunther, cedido a Lima Milenaria, con su proyección de imagina de cómo debío lucir la actual Plaza de Armas.

miércoles, 20 de julio de 2011

CICATRICES (POS) COLONIALES, PALIMPSESTOS MILENARIOS

Foto 1: Huaca San Marcos

Kathrin Golda-Pongratz es una arquitecta alemana enamorada de Lima.  O de su historia arquitectónica, debería decir.  La conocí hace un par de años cuando ella estaba de visita para un evento sobre ... arquitectura de Lima.  Enseña en universidades de Barcelona y Frankfurt, le gusta este blog y accedió a escribir esta nota para nosotros.  Texto importante, escrito con una mirada y una sensibilidad necesarias.  Porque es una gentil llamada de atención a cómo tratamos nuestro legado milenario, nuestra identidad, nosotros mismos.  Gracias, Kathrin.
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Subir a la Huaca de San Marcos es una experiencia de múltiples lecturas. Es, por un lado, ver prácticamente toda la metrópolis, es escucharla, olerla y a la vez estar completamente alejada de ella. Es estar al margen y en el centro a la vez. Es entender que las inscripciones prehispánicas en este territorio entre río y mar conformaban unas infraestructuras importantes de distribución de agua y de caminos.

Es también una lectura de cicatrices. Por un lado, es ver el estadio de San Marcos construido encima de la Huaca truncada de Aramburú a fines de los años cuarenta, cuando, conforme con la Resolución Suprema 598 del 23.10.1948, se decidió que “la solución más económica y ventajosa sería utilizar hormigón limpio de río o de Huaca (él que abunda cerca del Estadio)” (Golda-Pongratz 2007, 131).

Sesenta años después, el proyecto del nuevo By Pass de las Avenidas Venezuela y Universitaria tropieza bruscamente con las huellas de la historia del territorio, al causar una alteración calificada muy grave al complejo arqueológico de Maranga y la Huaca de San Marcos, ubicada dentro del campus de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, según los reportes finales de la evaluación arqueológica del Instituto Nacional de Cultura (INC).

Estas evaluaciones se hicieron cuando las obras ya estaban muy avanzadas y cuando una auténtica pugna había surgido entre el municipio y la universidad, en cuyo terreno ya avanzaron las máquinas municipales, destruyendo el muro perimétrico del campus universitario. El INC tomó nota del caso y se disponía a paralizar las obras, para después aprobarlas.

Mientras tanto, el alcalde de entonces, Luis Castañeda, defendió las obras como indispensables y de especial importancia e urgencia para dar una buena imagen a los visitantes de la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que en noviembre de 2008 se celebró en Lima. Desde entonces, la disputa territorial continua, y el patrimonio prehispánico parece ser el menor factor de discordia en ella.

La alcaldesa actual, Susana Villarán, denominó de "capricho de la gestión anterior" (Perú 21, edición online, 26.1.2011) el impacto de la "oreja vial" y mientras las obras continuan, está buscando un consenso con las autoridades de la universidad.

Foto 2: La obra se detiene

A partir de decisiones ad-hoc o decisiones forzadas, eventos efímeros o acontecimientos históricos, a veces a partir de un gran plan urbanístico, a veces de puros caprichos o un sueño a corto plazo de algún alcalde, se producen inscripciones en el territorio y en la memoria colectiva que, a su vez, borran o remplazan a otras y así sucesivamente producen capas visibles o invisibles dentro del territorio. Hay miles de tales palimpsestos, y de muy diferente índole.

El concepto de palimpsesto nos ayuda a entender la complejidad de la ciudad y de su cultura, dado que inscripciones previas han sido borradas y se ha escrito encima de ellas, pero aún quedan huellas en la conciencia y en el territorio mismo. Nos confirma un dinamismo, quizás todavía inconciente y, sobre todo, un posible dialogo. Las sucesivas capas de huellas en el territorio dibujan, si se quiere, el carácter objetivo de un lugar, de una ciudad.

Son escasas -pero con este blog van en aumento- las descripciones de la estructura y de la idiosincrasia del asentamiento previo a la fundación de la nueva capital colonial del Virreinato de Perú. Apenas se ha investigado por qué ciertas huellas y caminos se han mantenido hasta hoy, causando ciertas asimetrías dentro del damero claro y rígido del centro histórico contemporáneo, mientras que otras, ya en el año fundacional o poco después, han sido tapadas y sobre ellas, se ha construido (Golda-Pongratz 2009, 152).


Foto 3: Magnífico hallazgo arqueológico del canal de Huatica, tras el terrible incendio de Mesa Redonda.

Mesa Redonda es un caso ejemplar de varios palimpsestos y del fracaso de su lectura: El lugar, cuya fisiognomía es la de una mesa, resultando de un cruce de caminos prehispánicos. En la Lima de fines del siglo XX conformaba un importante centro de fabricación de productos y de negocios informales. En diciembre del 2001, el almacenamiento ilegal e inadecuado de artefactos pirotécnicos provocó una devastadora explosión y causó ahí la muerte de más de 500 personas.

Poco después, el gran vacío causado por el incendio se tapó rápidamente, posiblemente no solo por razones políticas, sino también por motivos morales. Para reducir la densidad del lugar y para conmemorar a las victimas, se transformó dentro de pocos meses en un espacio verde denominado “parque”, alrededor del cual las fachadas de los edificios destruidos por el fuego se pintaban simplemente para disimular su desastroso estado.

El canal del río Huatica, salido a la luz tras el incendio, constituía todo un reto para las administraciones: como resto arqueológico debió de repente protegerse como monumento. En vez de integrarse en el parque o en un concepto de unas nuevas edificaciones, fue enrejado y segregado del contexto, finalmente sellado con un letrero del Instituto Nacional de Cultura que lo denominaba Patrimonio Cultural de la Nación.

Pocos años después, en agosto del 2008, ambos, el parque por un lado y el letrero por otro, han desaparecido debajo de nuevas construcciones de galerías comerciales de varios pisos, posiblemente nuevamente incumpliendo las normas técnicas.

A partir del accidente podría haberse tomado el reto de seguir las huellas prehispánicas y de diseñar en este lugar históricamente significativo un espacio que podría desvelar las capas tan fascinantes de Lima, acentuar la importancia de aquel cruce de caminos que hasta hoy en día sigue determinando la estructura urbana y, a la vez, mejorar la calidad de vida y de trabajo en Mesa Redonda.

Foto 4: La esquina de Mesa Redonda en 2002, y el cartel del canal, al lado derecho, detrás de los chicos.

¿Cual es el centro (físico y conceptual) al que nos referimos, teniendo en cuenta que la misión cultural de traer los márgenes a la esfera de influencia y al centro de poder era la justificación principal de cualquier explotación económica y política del colonialismo?

Foto 5: Mesa Redonda en 2008. La gente camina hoy sin memoria, sin noción de haberse tapiado parte de la identidad que definió a Lima.

Pensar la Lima de ahora y la Lima del futuro más allá del viejo concepto de metrópolis y, a su vez, en un contexto poscolonial nos abre, pues, nuevas perspectivas frente a sus diversas realidades, sus tendencias contemporáneas de recolonización territorial, su hibridez prometedora y su actual fragmentación.

Nos hace entender que el centralismo obsoleto tendrá que ser remplazado por un modelo regional y pluricentral. Nos hace ver que los mayores retos para este territorio urbanizado a múltiples escalas son la capacidad de leer sus macro y micro escalas y fomentar su convivencia, incentivar la interacción entre las diversas realidades locales, encontrar mecanismos de conectividad equilibrada y desarrollar redes infraestructurales que fortalezcan y protejan la diversidad y el potencial cultural, económico, espacial y social de cada uno de sus partes, sin destruir el patrimonio prehispánico.

Las inscripciones, incrustaciones y los palimpsestos territoriales y culturales constituyen su patrimonio, tanto como la visión de como se vivirá con ellos en este siglo XXI postmetropolitano.

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Referencias:

Golda-Pongratz, Kathrin. 2007. "La transformación de estructura y significado del centro de Lima. Tres aproximaciones." En: Ur[b]es N° 3, Revista de Ciudad, Urbanismo y Paisaje. Editado por Ludeña Urquizo, Wiley, Lima.

--- 2009. "La transformación de estructura y significado del centro de Lima." En: Perú: la construcción sociocultural del espacio territorial y sus centralidades. Editado por Dammert Ego, Manuel, Quito: OLACCHI.

El texto se basa en extractos de la publicación de la autora: Inscripciones, incrustaciones, palimpsestos – descifrando la Lima poscolonial contemporánea. En: AUT Nr. 3 (Revista de Arquitectura, Urbanismo y Territorio del CAP Regional de Lima). Belaúnde, Pedro (Ed.), Lima 2010, p. 18-29.

(Todas las fotos: Kathrin Golda-Pongratz)

lunes, 11 de julio de 2011

LA LIMA DE JUAN GUNTHER - 3

Cuándo empieza Lima como ciudad es todavía materia de debate en algunos círculos.  Hay quienes sostienen que debemos empezar en los Templos de U, como vimos en el post anterior, porque indican que su construcción supuso un ordenamiento social, económico y espacial que solo se da cuando se haba de un desarrollo urbano.  Con esto en consideración, Lima se convertiría en una ciudad de 4.000 años de antiguedad.

Para Lima Milenaria, la ciudad empieza en el año 200 a.C. por una sencilla razón: desde esa época hasta el día de hoy tenemos un desarrollo urbano ininterrumpido, con la evidencia para probarlo.  Los Templos en U en algún momento fueron abandonados y no se conoce bien, por el momento, qué sucedió en estos valles durante varios siglos. Y, lamentablemente, tampoco existe la evidencia para hablar de una continuidad urbana.

Aún así, hablar de una ciudad de 2.200 años de antiguedad ya es importante. Y tampoco pretendemos ignorar el legado arquitectónico anterior.

Siguiendo con los textos del arquitecto Gunther, del libro "Jornadas de Lima", él habla del Periodo de Gobiernos Locales y Regionales.  La cultura Maranga: el gran canal Magdalena.

Después del abandono de los Templos en U en estos valles se desarrolla lo que él llama la cultura Maranga, y que otros especialistas después han identificado como la cultura Lima. "El centro de esta cultura se ubicaba en el área entre lo que hoy es la Universidad de San Marcos, la Universidad Católica, el Hospital Naval y el Parque de las Leyendas".

El estilo arquitectónico que define este periodo es el de la "pirámide trunca con rampa hecha de adobitos". La ligera pendiente del terreno producía ocasionales inundaciones, una forma natural de riego, que llevó "al pueblo Maranga a ganar más terrenos de cultivo". 

Es así que construyen el primer gran canal artificial, con la bocatoma detrás de lo que hoy es palacio de Gobierno.  Con el tiempo, el sistema de canales cubriría todo el actual territorio de la ciudad, con cientos de kilómetros de extensión.  Y Lima, pasaría de ser un desierto a un enorme valle productivo.

Foto: huaca San Marcos.

lunes, 4 de julio de 2011

LA LIMA DE JUAN GUNTHER - 2


El arquitecto Juan Gunther autorizó a Lima Milenaria para que reproduzca fragmentos de los textos que él escribió en los años 90, como parte de una publicación del Patronato de Lima, para sensibilizar a los limeños sobre las riquezas arquitectónicas, arqueológicas, históricas que tenemos y que nos ubican en una situación sin paralelo en todo el continente americano.

Como reza el viejo dicho "no se ama lo que no se conoce", aquí retomamos el cariño de Gunther a la ciudad, para seguir difundiendo estos conocimientos.  Es verdad que desde entonces, algunas nociones han sido revisadas.  El título de esta entrega en su libro tiene que ver con Chavín.  Algunos arqueólogos posteriores indican que el desarrollo que hubo en Lima, estamos hablando de hace 4.000 años, no fue Chavín sino un desarrollo propio de esta región, posiblemente sì con influencia de esa gran cultura andina.
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"Primer cultura panperuana: Chavín

Los gigantescos templos en "U" de Lima.

Después de descubrirse la agricultura, los pobladores de las aldeas construyen, cercanos a sus viviendas y a sus terrenos de cultivo, centros ceremoniales para adorar a sus dioses y albergar a sacerdotes que manejaban conocimientos de astronomía, de riego y de distribución del agua.  Estos templos se extienden por todo el valle de Lima: El Paraíso del río Chillón, el de Garagay en San Martín de Porras, la Florida en el Rímac, Pampa de Cueva en Independencia, Las Salinas en el Agustino, etc.

Estos templos en "U" tenían un edificio principal acompañado de 2 brazos que encerraban unas "plazas" que generalmente abrían al noroeste, dirección de donde venía el agua y cuya dimensión podía variar entre 3 y 16 hectáreas.

En Garagay se ha descubierto en los  muros, altos relieves de barro que muestran a seres antropomorfos con rasgos felínicas chavinoides, pintados en colores pastel."

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La foto que aquí presentamos es justamente de Garagay, como está ahora.  Un lugar todavía monumental y sorprendente.  Pero que vive con la indignidad de haberse instalado una enorme torre de electricidad encima de la pirámide central.  ¿Se imaginan Teotihuacán, o el Coliseo romano, o Machu Picchu con algo así? Garagay es incluso mucho más antiguo que todas estas maravillas.  Cuestión de ir valorando.

Continuaremos.

miércoles, 29 de junio de 2011

LA LIMA DE JUAN GUNTHER - 1


En 1992 el Patronato de Lima, presidido por Eduardo Arrarte, publicó Jornadas de Lima.  Era un libro pequeño hecho con el propósito, según la presentación de Arrarte, de contribuir a la enseñanza y "valoración de la riqueza histórica, cultural, artística y arquitectónica-monumental que encierra el Centro Histórico de Lima".

Un año antes ellos habían conseguido que el CH fuese declarado patrimonio Cultural de la Humanidad.  Por ese motivo estaban interesados en crear un sentido de responsabilidad en la "tarea de detener el actual proceso de deterioro urbano de nuestar ciudad".

Las 46 páginas ilustradas, fueron redactadas por el arquitecto Juan Gunther y tal como lo anunciamos hace unas semanas, vamos a presentar algunos fragmentos de esa gran historia de la ciudad, que en su momento él supo formular.

Es cierto que algunas de las ideas han sido revisadas desde entonces por arqueólogos, a la luz de nuevos descubrimientos, pero es bueno contar la historia tal como se veía en ese momento.  Lo más sorprendente es que, hasta donde sabemos, ningún alcalde posterior supo darle continuidad a esta tarea.  Y esta es la historia de todos.  Nos pertenece a todos.

--- Empezamos con un paneo general sobre 12.000 años de presencia humana en nuestros valles:


"Un cuadro del desarrollo de Lima antes de la llegada de los españoles nos muestra épocas de desarrollo regional (época lítica, arcaica, intermedio temprano e intermedio tardío); y épocas en las que culturas poderosas (o panperuanas), influyen sobre todo el territorio.


Tenemos primero las aldeas que se desarrollan en Lima durante la época Lítica (12.000-5.000 antes de nuestra era) y la época Arcaica (5.000-1.200 a.n.e.), cuando se construyen templos ceremoniales como El Paraíso en el río Chillón y La Florida en el río Rïmac.


Chavín va a generar la primera cultura panperuana que se desarrolla en el Horizonte temprano o formativo medio (1.200-200 a.n.e.).  En el área de Lima hará modificaciones en sus ya antiguas estructuras y construirá nuevos templos ceremoniales como el de Garagay, en San Martín de Porres, o Pampa de Cueva, en Independencia.


Luego se desarrolla en Lima en el periodo Intermedio temprano o de Gobiernos locales y regionales (200 a.n.e.-100 d.n.e.) una cultura local llamada Maranga.


En el horizonte medio (siglo III al XII), esta cultura regional se va a ver influenciada por la segunda cultura panperuana de filiación Tiawanaku-Wari.


Posteriormente se desarrolla en Lima, en el periodo Intermedio tardío o de Reinos y Confederaciones (siglo XII a mediados siglo XV) el señorío de Ichma, con dominio sobre los valles de los ríos Rïmac y Lurín; y el señorío de Collique, en el valle del río Chillón.


Finalmente, antes de la llegada de los españoles, una tercera cultura panperuana, los Incas, va a unificar todo el territorio durante el horizonte tardío o Inca Imperial (1440 y 1530)".

(seguiremos publicando extractos del libro)

martes, 14 de junio de 2011

EL NUEVO TRAJE DEL EMPERADOR



El presidente es una autoridad suprema. El presidente tiene un don particular.  El presidente manda sobre una masa boba y uniforme que sigue sus deseos.  El presidente, tal parece, debe despertar.

En varios medios ya se han expresado con claridad criticando la decisión de levantar una copia del Cristo de Rio de Janeiro sobre el Morro de Chorrillos.  En su mayoría, las opiniones tienen que ver con cultura democrática, el respeto a las instituciones y los procesos en una sociedad que quiere avanzar y dejar atrás legados autoritarios. Sin mencionar el cuestionable origen de esos fondos. Así que no queremos abundar en eso.

El aporte de esta página va por el lado de la identidad de Lima.  Uno de los intereses que nos anima a buscar el reconocimiento oficial del desarrollo milenario de nuestra ciudad es que eso, justamente, nos debería servir para mirar al futuro.  ¿De qué manera?  Reconociendo uno de los legados más importantes de más de 2.000 años de desarrollo urbano ininterrumpido: que a estos valles siempre hemos llegado a crear, a crecer, a construir.

Construir, está claro, en el mejor sentido de la palabra, en relación con la naturaleza.  Este legado milenario en Lima habla de nuestra creatividad que viene de antiguo; de nuestra genial testarudez para quedarnos en estos valles a pesar de los constantes terremotos; de nuestra aguerrida fascinación por construir haciéndole un guiño a la naturaleza y esquivando sus vaivenes.

Eso nos hace diferentes de otras ciudades del continente, porque tenemos una historia que contar. Porque todas las culturas que llegaron aquí dejaron algo único, singular, diferente.  Si no, miremos a los templos en U, como Garagay en el distrito de San Martín de Porres, los primeros de su tipo en el país con más de 4.000 años de antiguedad.  O la sencilla pero rotunda presencia de la huaca Pucllana, o la auténtica monumentalidad de Mateo Salado.

Llevar ese legado hacia el futuro, en nuestra opinión, es comprometernos con estructuras que continúen esa herencia.  Que lo que levantemos aquí no sea ni siquiera una copia de nuestro propio pasado, sino un ejercicio en originalidad, en creatividad, en un reflejo de cómo soñamos o vivimos los limeños.

Desde este punto de vista, que alguien crea que lo más monumental que podemos hacer en el siglo XXI es copiar la identidad de otra ciudad, parece el contenido de un mal sueño. Y quizás el dueño de ese sueño debería despertar ya.  Antes que para otros se convierta en pesadilla.

Foto: huaca Pucllana, Miraflores.


martes, 31 de mayo de 2011

LA PLAZA ANTES DE PIZARRO, Y UN PADRINO

Fue una casualidad que al terminar una entrevista con don Gonzalo de Aliaga, él me mostrara un dibujo del arquitecto Juan Gunther.  Quedé sorprendido.  Era una imagen de cómo pudo haberse visto la Plaza de Armas en 1535 que jamás había visto. Y de pronto, ahí, de las manos de un descendiente directo de conquistador tenía una versión de Lima Milenaria.

Es una proyección basada en las descripciones de los cronistas de la época y en las propias investigaciones de Gunther sobre la ciudad prehispánica.  Tremendo documento, pensé.  Ahí se puede ver el palacio de Taulichusco, sobre el terreno del actual palacio de Gobierno en cuyas terrazas, según de Aliaga, su ancestro levantó la casa que existe hasta hoy.

Se pueden ver también las otras huacas, como el templo al Sol en donde está la Catedral.  Según el dibujo, la catedral original ocupaba solo una esquina.  Y del lado derecho hacia arriba se puede ver delineado el actual Jr. Ancash que, al igual que el Jr Junín, tienen una traza auténticamente milenaria.

Pero esto no duró mucho porque los templos y palacios fueron destruidos.  A diferencia de Cusco, donde la piedra y la magnificencia de la arquitectura hizo casi imposible traerlos abajo, acá su construcción más sencilla, con adobe, hizo más facil la tarea de desaparecerlos.

Curiosamente durante la entrevista, de Aliaga señaló como una falsedad que los conquistadores no hubieran encontrado nada en estas tierras.  Es más, dice, lo que hallaron fue una ciudad establecida, razón por la cual Pizarro decide refundarla como ciudad española.

De Aliaga y Gunther, en los años 90, formaban parte del Patronato de Lima, una asociación de empresarios y conocedores de la ciudad que se habían juntado para proteger el Centro Histórico.  Tuvieron planes avanzados, incluidos los financiamientos, que fueron frustrados por los alcaldes de la época.  Según Hector Velarde, 'peor que los terremotos han sido los alcaldes'.  Pero su triunfo mayor fue conseguir que ese sector fuese declarado Patrimonio de la Humanidad. 

Aparte de eso, el Patronato en ese momento ya se había dado cuenta de la importancia de que los mismos limeños fuésemos parte de este proceso de protección del patrimonio.  Ellos publicaron un libro pequeño, Jornadas de Lima, redactadado por Gunther mismo, y destinado a colegios y todo público interesado en la ciudad, con información precisa sobre la historia de este territorio en los últimos 12 mil años.

Y así, en una segunda casualidad significativa, aprendí que Juan Gunther ya había trazado el camino para una Lima Milenaria hacía mucho tiempo.  Cuando se lo comenté, respondió que se sentiría honrado y feliz de ser el padrino de este grupo.  Le prometí que en los próximos posts presentaré algunos de sus textos sobre la ciudad.  Imperdibles.

miércoles, 11 de mayo de 2011

¿EXISTE EL PALAIS CONCERT?


Era un niño y todavía caminaba de la mano con mi madre por el Jirón de la Unión.  Me fascinaba mirar hacia arriba, a las partes altas de los edificios.  Éste en particular me llamó la atención la primera vez que lo vi porque esas figuras me parecían tan reales, mirándome en una posición inquietante que no acababa de entender. 

Conforme fui creciendo siempre que pasaba por aquí me paraba a mirarlo.  Nadie sabía que era mi edificio favorito.  Yo tampoco sabía que aquí había brillado ese cafe que hizo época.  En el colegio aprendemos de Valdelomar pero no había hecho la asociación entre uno y lo otro.  Casi nunca había una conexión entre lo que aprendía en la escuela y la realidad presente.  Todo ya había pasado. Todo ya había existido.  Para mí, el Cafe Concert había dejado de ser.

En mi época de universitario tenía el placer solitario de caminar por el Centro los domingos.  Seguía mirando arriba.  En esa época aquí había un hotel y un día subí para ver cómo eran las habitaciones.  Quedé fascinado y me prometí un día pasar una noche.  Al subir llegabas a un hall redondo, en puro estilo Art Nouveau, estilo del cual recién había aprendido en la Universidad.  Había unas seis puertas alrededor.  Puertas muy altas, con vidrios de colores y muchas de esas curvas inquietantes.

Nunca dormí en esas habitaciones, pero sentir la permisividad del Art Nouveau era suficiente para un ligero placer juvenil.  Me hablaron de la familia Barragán, que había sido o era la dueña del edificio y de cómo cuando leventaron el edificio, había sido el primero en Lima con un sótano en el cual había un sistema de poleas que hacía funcionar determinados mecanismos del lugar.  Al Palais nunca entré. 

Depués me fui del país por muchos años y al regresar fue grato ver que el edificio seguía en pie y que las curvas y las miradas de las figuras en su friso seguían generando cierta inquietud en mí.  Pero el lugar había cambiado.  El Jirón de la Unión había cambiado.  El Centro había cambiado.  Las figuras de arriba ahora parecían querer escapar antes que seducir al paseante. Las curvas se habían convertido en látigos que flagelaban el inmueble y sus recuerdos.

Estos días, varios grupos de limeños se han levantado para defender lo que para ellos es también suyo.  Si en algún momento llegué a pensar secretamente que el Palais Concert era yo, después llegué a entender que 100 años después el Palais Concert seguíamos siendo muchos.  Mi edificio era el de otros también y la gente se juntó para expresar su descontento.  O su amor.

Son esos momentos cuando te das cuenta lo que la ciudad significa para uno.  No es solo el lugar donde trabajas, sufres o bebes.  Es el lugar que bien podría ser un pedazo de mi cuerpo.  Un pedazo sin el cual mi cuerpo no es más el mismo cuerpo.  Ojalá que estos intentos por salvar el edificio sea el inicio de muchos más intentos por salvar la ciudad.  Tenemos un legado de arquitectura monumental de más de 4.000 años que no podemos tirar por la borda.  Esos edificios son nuestros testigos, los que le van dando continuidad a nuestra historia, sentido a nuestra memoria. 

miércoles, 30 de marzo de 2011

EL PIANISTA

Hace unos días tuve la oportunidad de recorrer partes del Cercado con una arquitecta especializada en recuperación urbana.  Ya había estado por ahí en numerosas ocasiones y aún así no tenía completa idea de la vastedad de la riqueza del lugar.  Quizás en algún momento lo supe y en esa actitud de muchos, lo olvidé, como se ve que la ciudad olvidó el Cercado por décadas. 

Pero resulta que todavía están ahí la casa de Lucha Reyes, o el cuarto donde vivió ella y otras tantas familias.  La casa de Felipe Pinglo Alva.  El palacio campestre que le construyó Amat a la Perricholi.  Una casona donde se hospedó Bolívar, y un largo etc. donde abundan propiedades y monumentos históricos. 

En otros lugares, esto sería parte de un recorrido histórico, cultural o turístico.  Sería una fuente de riqueza y también sería un símbolo de orgullo.  No entre nosotros. No.  Nosotros vamos más allá.  Lo dejamos caer.  Total, hemos aprendido tanto a olvidar.

¿Cuántos han visto la película El Pianista? ¿Se acuerdan de la escena cuando el músico empieza a caminar por su natal Varsovia tras haber sido bombardeada por el enemigo?  La gran avenida trazada al medio era lo único que quedaba de la elegante ciudad - capital de Polonia desde 1596.  A ambos lados solo quedaban los escombros.  Es una escena desoladora. 

Ok, no voy a dramatizar ni decir que caminar por el Cercado produce la misma sensación. Pero algo cercano, sí.  Nada más cruzar la Abancay, el efecto es similar.  Desolación porque no hubo guerra ni hubo enemigo externo.  Desolación porque el abandono es nuestro.  Es hecho a mano.

¿Qué dice de nosotros que lugares que han definido nuestra identidad, nuestro sentir, nuestra imaginación, nuestra manera de ser románticos, hasta nuestra manera de pensar o de luchar, o de rezar, los tengamos así?

No estoy diciendo nada nuevo.  Pero es sólo por el gusto de volver a preguntar.  Qué dice eso de nosotros. 

El paseo con Silvia de los Ríos, arquitecta del Cidap, que tiene algunos proyectos de renovación histórica en el Centro fue aleccionador.  Aleccionador especialmente porque al final del recorrido señaló algo muy puntual: "se necesita liderazgo municipal, porque hay que hacerse respetar como ciudad".

He ahí una palabra clave.  No solo que no se respeta a la ciudad.  La ciudad, ¿se hace respetar?  Ciertamente no.  Porque la ciudad también olvidó quién es y en ese proceso el principo de autoridad desapareció de sus veredas.  Recuperarlo no es tarea de titanes.  No debería serlo. 

En este link encontrarás la nota que surgió del recorrido y una galería de imágenes del Cercado: http://elcomercio.pe/lima/729402/noticia-casonas-cercado-que-han-quedado-olvido

Foto: patio de la casa donde vivió Lucha Reyes, Jr. Ancash, Barrios Altos.

sábado, 26 de marzo de 2011

LIMEÑOS DE TANTAS CEPAS

Hace unas semanas empezamos un proyecto bacán en El Comercio. "Limeños de todas las cepas" es, para los que no los han visto, una serie de perfiles que publicamos cada domingo.  La idea surgió de esta dicotomía con la que suele verse la ciudad: Lima-problema y Lima-posibilidad.  Y la verdad que para retratar la primera somos expertos, medios y políticos. 

Pero para retratar la segunda, la Lima posible, original, con futuro, como que nos falta interés.  Y sin embargo cada vez más hay gente enfrascada en crear un mejor lugar. Es cuestión de perspectiva.  Y de imagen.  Río de Janeiro es una de las ciudades más violentas del planeta y no por eso ha dejado de ser Ciudad Maravillosa ni los turistas la han abandonado.

Soy de los que cree que no hace bien vivir con esa fijación en la violencia o la destrucción.  Eso tiene que ir resolviéndose.  Entretanto conozcamos a aquellos que desde su propio ámbito están haciendo lo suyo para construir.  Retratémoslos. Hablemos con ellos. Veamos cómo se vinculan con la ciudad.

La idea del retrato para lanzar la serie era eso: juntar personajes de todo origen y posición para vernos y reconocernos en nuestra diversidad y riqueza.  En este gran escenario el San Cristóbal tenía que ser el limeño de atrás, el más grande, el silencioso, que oficiara además de vínculo con nuestro pasado.

En ese vínculo está también Lima Milenaria, en tanto que la recuperación de esa identidad tan antigua nos enmarca el presente y nos proyecta al futuro.  Recordar es poder mirarnos bien.  Recordar es reconocer que en nuestras acciones de hoy nos mantenemos vinculados con los limeños que levantaron Pucllana, Maranga o Garagay, que hace más de 2.000 años también construían, creaban, luchaban en este territorio. 

Conocer de dónde venimos.  Saber lo que podemos hacer.  Lima se alista a ocupar su lugar en el conjunto de grandes ciudades.  Mientras tanto, un poquito de fe. Otro empujoncito más. 

En esta sesión fotográfica tuvimos una riqueza de personjes, que incluían campos de acción tan diversos como la industria, el teatro, el deporte o la arqueología, el reciclaje o el folclore que acudieron a nuestra invitación. Si quieres ver la versión que finalmente fue publicada, haz clic aquí:

pd: Los perfiles de cada semana son publicados también en nuestra pagina en facebook. 


domingo, 27 de febrero de 2011

LOS CENTROS COINCIDEN


El Centro Comercial San Miguel en 1976.


La misma zona, aproximadamente, con restos de la ciudad prehispánica de Maranga, vista desde el aire en 1944, desperdigados por los actuales distritos de San Miguel, Pueblo Libre y Magdalena.

Es curioso. A veces las ironías de la historia no tienen explicación.  Como el hecho que Lima haya renacido como ciudad, en los 60s según Rolando Arellano, exactamente en el mismo lugar que hace 2.200 años dio inicio a la actual ciudad.

Esto, por supuesto, no es la tesis de Arellano.  Él solamente me explicaba estos días que es en el cruce de las Avenidas La Marina y Universitaria donde nuestra gente empezó a "mezclarse" por vez primera, allá cuando se construye la Feria Internacional del Pacífico.  Es como el año 1966.

Eso da inicio, dice, a este proceso de crecimiento, mezcla y construcción en el que estamos envueltos y que parece continuar imparable. 

El lugar hoy en día carece de cualquier identidad que no sea la comercial y la anodina.  Pero después de escuchar a este experto en temas de mercados emergentes, uno entiende el poder y la energía que emana y simboliza esta esquina de la ciudad.

Después vino el Parque de las Leyendas (que este blog sostiene debería llamarse: Gran Centro Arqueológico Lima); el centro comercial San Miguel; las universidades, una privada (la Católica) y otra nacional (San Marcos).  Uno que otro temblor social hizo lo suyo y, como un buen coctel, la mezcla hizo el resto. 

A este lugar él lo denomina "el ombligo de Lima".  Y no deja de ser curioso. (Lo demás que dice sobre Lima hoy y su futuro lo pueden leer aquí:
http://elcomercio.pe/impresa/notas/migrantes-le-dieron-futuro-lima/20110227/719768)

Y digo curioso, por lo que éste lugar ya había sido en el pasado.

Hoy sabemos que hace más de 2.000 años en esta misma zona se puso la primera piedra (bueno, el primer adobón) de un centro urbano importante.  Hoy sabemos que ese es el momento en que este gran proyecto que es Lima empieza un proceso que nunca más se detuvo. 

Lima ha sido destruida muchas veces. Ya sea por terremotos, guerras o invasiones.  Está marcada por traumas históricos.  Pero cada vez ha sido vuelta a levantar, con la misma energía, con el mismo empeño, y aquí seguimos.

En todo este tiempo nuestro comportamiento parece haber sido el mismo que Arellano describe para esa Lima que empieza en los años 60: mezclar, crecer y construir. 

Maranga fue o capital o ciudad principal de las distintas culturas que se desarrollaron sobre estos valles. 

La primera en esta continuidad histórica fue la cultura Lima (200 a.C.-600 d.C. aprox) y en esta área ellos levantaron su capital política (parte de la cual todavía sobrevive en el susodicho parque). En Pucllana levantaron su mayor centro religioso. 

Y eso, que antes de escribir esta entrada me preguntaba: ¿qué querrá decir que hoy, dos mil años después, los centros vuelven a coincidir?




martes, 8 de febrero de 2011

¡YO NO SOY CHOLO!

La primera vez que me llamaron 'el indio peruano' me sorprendí.  Yo creía que era blanco.  Hasta entonces había pasado más de 20 años de mi vida viviendo otra identidad, y lo irónico es que había tenido que dejar mi país para que alguien me trajera un espejo.  No me quedó otra que empezar a aceptarme: era cholo. 

La siguiente etapa fue reacomodar mi pasado.  Cuando me preguntaban: '¿sufriste mucha discriminación en tu país?'  Jamás! contestaba con aprendida negación.  ¿Jamás?  Y resultó que al revisar muchas experiencias incómodas, vistas a la luz de mi nueva identidad, habían sido todas de discriminación.

Y es que en mi ciudad se discriminaba de muchas maneras.  Si eras pobre, con mal manejo de tu idioma y ropas raras, el insulto venía directo: cholo de mierda.  Si estabas mejor vestido, hablabas bien e ibas a la universidad, no te decían nada.  Pero tienda a la que entraba, tienda en la que me seguía el guardia de seguridad.

CIUDAD POSIBLE

No es extraño que al haber vuelto al Perú la identidad se volviera uno de mis ejes de acción.  En gran parte, porque Lima ya no era la ciudad pedante y excluyente que había dejado años atrás.  A la fuerza se había visto obligada a cambiar, y soy de los que cree que la transición de hoy, con todo lo difícil que le pueda resultar a algunos, a la larga nos hará una ciudad original y posible, como en algún momento pensó Arguedas. Si es que no lo somos ya.

Y es que estos días lo "cholo" volvió a ponerse sobre el tapete.  El primero fue Vargas Llosa.  Supongo que en un intento por aparecer horizontal y democrático tras ser nombrado marqués, declaró algo así como que "los cholos habíamos llegado a la nobleza española".  'Qué falso', pensé, porque si algo representa él no es precisamente lo cholo.

Pero después recordé otra experiencia. Hace muchos años visitando a unos amigos peruanos en Madrid uno de ellos, rubio, de clase media alta limeña, había contado el 'susto' de pasar cerca de los policías cuando éstos revisaban documentos a unos inmigrantes.  ¿Susto?, pregunté.  Cómo vas a pasar susto si tienes cara de europeo!  No tenía papeles.

CHOLO POR DENTRO

Y no pude evitar reírme.  Yo con cara de inmigrante ilegal, pero con papeles, caminaba tranquilo por la ex Metrópoli, mientras que mi amigo se sentía un cholo más.  Ahí caí en cuenta que en el Perú se es cholo real o simbólicamente.

Y aunque nos llenemos la boca de decir que Lima es ahora mestiza, chola, andina, etc, sospecho que un sector sigue pensando que sería mejor si no lo fuéramos. 

Nada más mi experiencia con Facebook, donde hay varias páginas dedicadas a Lima.  Una de las más populares nos muestra una Lima del pasado, que sin decirlo, es una Lima blanca, hispana, de tufo colonial.  Como que todos anheláramos la ciudad blanca que Lima fue.

MI LIMA BLANCA

Cuando he puesto fotos de huacas, también han tenido popularidad.  Como Machu Picchu o Caral, las huacas fueron abandonadas y ahora las podemos admirar por lo que fueron.  Al margen de la gente que las levantó y que todavía siguen por acá.

Sin embargo, cuando muestro fotos de limeños hoy, los que trabajan en las calles y a los que nadie retrata a menos que se metan en líos, ahí nadie responde.  De pronto hay un silencio o una reprobación.  Yo no soy ese.  Esa no es mi Lima.  Y digo, o mis fotos son muy malas, o seguimos sin vernos en el espejo.

El año pasado fui a un evento en un museo de Lima.  Se había preparado un gran banquete para la ocasión y antes de pasar a los salones, se proyectó un video sobre las culturas peruanas.  Fue un momento conmovedor no solo porque estaba bien hecho, sino porque el texto incidía en su homenaje al hombre peruano, a su creatividad y persistencia, al haber logrado estas maravillas milenarias. 

ESPEJOS PARA LIMA

Después tocó festejar, pero antes había que pasar por el filtro de unas anfitrionas.  La mayoría de los invitados eran extranjeros, por lo que pasaban de largo.  A algunos peruanos, muy pocos, nos pidieron la tarjeta de invitación.  A un señor, que tuvo la mala suerte de ir vestido de manera más sencilla y sin su tarjeta, le bloquearon el paso. 

Y de pronto, como por arte de magia, ese señor que de muchos modos representaba al hombre al que habíamos rendido homenaje en el video, quedaba fuera de las celebraciones. Su existencia no era requerida.

Aún así, en esta gran olla que es Lima se sigue cocinando con muchos ingredientes.  El más reciente lo puso Juliana Reymer, ex vendedora ambulante y hoy carismática candidata a presidente del Perú.  Una mujer que ha venido desde abajo y dice sentirse orgullosa de su choledad.  Para ella, ser cholo es un valor y una virtud.  Yo quiero ser cholo, ¿y tú?

martes, 18 de enero de 2011

TRES MARÍAS LIMEÑAS


Andábamos buscando un rostro para Lima y encontramos tres.  Tres muy representativos. 

Tres mujeres que hacen música, que conversan con el alma de la ciudad y con sus distintas raíces.  En este homenaje de Lima Milenaria a la ciudad de Lima, conseguimos juntar a Susana Baca, Dámaris y Pepita García Miró, una tarde de enero para hablar de nosotros. 

Esta es la primera vez que las tres se reúnen, así que aprovechen de la primicia y vean lo que piensan de y sienten por Lima.

Un agradecimiento especial a la doctora Isabel Flores, directora de la huaca Pucllana y a la Municipalidad de Miraflores por permitirnos grabar este sencillo video en su milenario lugar.  A Rudolph Castro por su entusiasmo y creatividad con la cámara.  A nuestras tres Marías limeñas.  Y a Lima misma.

lunes, 3 de enero de 2011

UN SUEÑO PARA LIMA - A propósito de Susana Villarán


Hoy Lima amaneció igual que siempre: con sueños, desencantos, anhelos, necesidades, problemas, esperanzas.

Pero Lima se acostará distinta: Susana Villarán juramentó como alcaldesa y nos ha prometido una ciudad mejor.

Qué mejor momento para dejar de ver a Lima como ciudad problema y verla como ciudad posibilidad.

Quizás uno de los avances más fascinantes de los últimos 25 años haya sido saber que nuestra ciudad había tenido un desarrollo urbano, ininterrumpido, de más de 2000 años de antigüedad.

Fueron ciudades “con una complejidad urbanística que superaba ampliamente el modelo europeo que después se instaló aquí", dice el arquitecto Wiley Ludeña.

El problema, es que muy pocos limeños saben esto.

¿Qué significa descubrir que formamos parte de un continuum urbano de más de 2000 años?

En mi opinión, significa que tenemos ante nosotros la oportunidad de reinventarnos como ciudad.

La posibilidad de potenciar nuestra diversidad.

La fortuna de poder revitalizar esta desordenada ciudad de nueve millones de personas.

“La Ciudad Interminable” es uno de los libros más significativos publicados en el campo del urbanismo. Aquí, arquitectos, sociólogos, economistas, filósofos y alcaldes de muchas ciudades del mundo participaron en una investigación de gran envergadura.

Uno de los focos de este libro, publicado por el London School of Economics, fue proyectarse sobre las ciudades del futuro, donde el escenario definitorio serán las mega ciudades – aquellas de más de 10 millones de habitantes (Lima se convertirá en una antes del 2020).

Una de sus conclusiones más reveladoras precisa que infraestructura, por sí sola, no será suficiente para medir la calidad de vida ciudadana.

Ésta, señalan los expertos, tendrá mucho que ver con la capacidad de las ciudades de crear significado para esos mega espacios y para sus ciudadanos.


El “alma” de una ciudad, dicen, será un factor que contribuya a esta sensación del vivir bien.

A Lima, me da la sensación, siempre le hemos negado el alma. Mi ciudad siempre ha sido un espacio de exclusión. Una historia de rechazos. Y es justamente la exclusión y la separación lo que en mi opinión nos ha arrastrado hacia atrás.

Cuando tenemos todo, creo, para lanzarnos hacia adelante.

Por eso nació Lima Milenaria, como una propuesta para construir una narrativa integrada de la historia de la ciudad y de paso gestionar ciudadanía.

Su objetivo es conseguir que la Municipalidad de Lima incorpore esta nueva información sobre la antigüedad de su desarrollo urbano y la incluya en el discurso oficial de la ciudad que, por ahora, sólo hace referencia a su fundación española.

Y esto no es en absoluto una reacción contra su herencia europea.


Es más bien darnos cuenta que quizás es el momento para crecer y reconciliarnos con ese enorme legado prehispánico limeño.

Susana Villarán tiene ahora en sus manos el poder transformar la ciudad con un acto sencillo pero cargado de relevancia histórica: declarar a Lima como Ciudad Milenaria.

Que esa historia, que los apus y las huacas la inspiren.

Feliz Año, Susana. Y Feliz Año, limeños milenarios. Que sea un tiempo creativo para todos.

viernes, 31 de diciembre de 2010

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, ATERRIZADO

Justo ahora con tanto que terminar antes de las 12 se me ocurre volver a Lima Milenaria. Esto ya huele a vicio. Con una medianoche cargada de promesas, ¿qué puedo decir ahora que supere esa dulce espera?

Nada. Sólo un viaje rápido a Londres donde están Miguel Altunaga, Malgorzata Dzierzon, Dane Hurst, Mbulelo Ndabeni y Patricia Okenwa. ¿Qué tienen ellos en común? Que cada uno es coreógrafo y hace unas semanas presentaron su nuevo trabajo con el Ballet Rambert.


Por lo demás, son gente muy diversa. Miguel es cubano, Malgorzata polaca, Dane y Mbulelo de Sudáfrica y Patricia de Alemania. Pero ver su trabajo fue una delicia. Tanto por la danza como por lo que significó para mí.

Aquí me pueden preguntar, 'oye, ¿no dejas de pensar en Lima?'. Pero el mensaje para mí era obvio. Cómo una ciudad asume el reto o la oportunidad de la diversidad (racial, cultural).

En este caso, la decisión fue incorporar la creatividad de estos muchachos en un proyecto mayor. En un proyecto común. Y apoyarlos. Ahí pensé en Lima. En lo que ganamos cuando la diversidad se ve como posibilidad. En lo que puedes crear.

Les dejo con una de las coreografías de esta estupenda compañía. Que el 2011, sea generoso, abundante y diverso.

martes, 28 de diciembre de 2010

TEMPLE CHURCH, EL CÓDIGO DA VINCI Y LIMA


Temple Church es mi iglesia favorita en Londres. Tiene misterio, antiguedad y un coro los domingos que provoca aplaudir. Por años fue un lugar poco conocido, incluso para los londinenses. Ubicada en el antiguo centro histórico, sobre la famosa Fleet Street, el templo es lo único que queda de la poderosa sede de los caballeros Templarios. Una orden que fue muy activa durante las cruzadas y sobre la cual se han tejido una serie de historias que sólo han añadido a un velo siniestro de su pasado. En los últimos años, ese misterio solo fue acentuado por su mención en la novela de Dan Brown, 'El Código da Vinci' y una breve aparición en la película del mismo nombre. Desde ese entonces, según Robert Griffith-Jones, el cura que actualmente está a cargo del templo, el lugar se ha convertido en uno de los puntos de visita obligada para los codicistas en su peregrinación contemporánea. Construido alrededor del año 1000, este pequeño edificio es la construcción gótica más antigua del Reino Unido y uno de los de belleza más serena. Pero qué tiene esto que ver con Lima Milenaria.... si tienes dos minutos, escucha lo que grabé en el lugar, a punto de congelarme de frío, ese domingo después de las 12:



Quien sabe si la fortaleza de nuestro futuro, resida en esa riqueza de nuestro pasado. Un pasado que empezó mucho antes de 1535. Un cordial saludo de fin de año.



-Tumba de un caballero templario-

martes, 16 de noviembre de 2010

ME LLAMO LIMA Y NO ME ACUERDO


Me llamo Lima. Creo que hace un tiempo tuve un accidente y perdí la memoria. Muchos me tratan de loca, sucia, caótica, sin futuro. Otros me dicen que soy una vieja. No tengo idea cuántos años tengo. Veo mi cuerpo y supongo que soy una mujer mayor, pero mi partida de nacimiento dice que soy muchachita todavía. No puede ser. Estas arrugas, estas canas, este cansancio, no es propio de una joven. Me miro al espejo y no me reconozco. No se quién soy. Me dicen tantas cosas siempre. Se que me llamo Lima y que de más joven fui bonita, delgadita, de cintura de avispa, jjj. Esto me lo han contado. Que traía a los hombres locos. Que venían cabalgando a verme y me rodeaban con sus caballos de paso. Que me tiraban flores a los pies y que yo me las ponía en el cabello. Después me fui engordando, envejeciendo, cambiando de forma y, de repente pues, perdiendo la razón. Hace poco hablé con psiquiatra y me dijo que estaba preocupada, que podía ser alguien con muchas personalidades. Que tenía que hacer memoria. Pero cómo cuesta. Hoy hay una señora Alcaldesa. Dicen que ella me va a cuidar. Pero ¿me conoce? ¿sabe lo que necesito? A mí nunca me han preguntado qué quiero. Será que no lo se. Pero esta alcaldesa dice que me quiere recuperar. Y qué querrá recuperar. ¿Mis huesos? ¿Mis vestiduras? ¿Mi alma? o mi memoria. Dicen que soy como un rompecabezas. Qué me importa. A veces lloro de noche, porque no recuerdo bien quién fui. Después se aparecen montones que me llaman mamá. Dicen que tengo muchos hijos. Pero cómo van a ser mis hijos si me tratan así, me pellizcan, me gritan, me empujan. No pueden ser hijos, ¿no? No me importa que todos sean distintos. Será que tuve muchos maridos, pues. Qué rico, jjj. Eso no me importa. Yo les he dado una cuna y los he alimentado con lo que soy. Pero ellos a mí. Será que esta alcaldesa les dirá como tratarme. Será que esta alcaldesa, que dicen que es mamá también, me va a entender. Cómo será, pues. Yo ahorita lo que más quiero es recuperar mi memoria. Bañarme todita y estar bien peinadita y vestidita. Cuando eso pase, quiero ir a la Reniec, así me han dicho que es ese lugar, y pedir que me cambien mi partida de nacimiento. No soy niñita. Cuando recupere mi memoria podré decirles cuándo nací. Cuando recupere mi memoria podré contarles muchas historias. Cuando recupere memoria podré decirle a la señora alcaldesa lo que necesito. Podré señalarle el camino y podré decirle a mis hijos, aquí estoy, no me he ido.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL MAPA


Hace unos días hice este ejercicio: armar un album de fotos de la arquitectura de Lima de los últimos cuatro mil años. Así es, con todo lo pomposo y exagerado que suena. Era un ejercicio al fin y al cabo y quería saber qué podían decirme todas esas imágenes puestas en una línea de tiempo.

Y aunque sonara absurdo, no era imposible. Esos cuatro mil años*, después de todo, no son una leyenda. Es evidencia con la que vivimos a diario.

Lo curioso es que nos acostumbramos a no ver.

Será porque a la mayoría nos dijeron que acá, antes de 1535, sólo habían existido aldeas sin importancia. Y eso, cuando alguien hablaba del tema, que era casi nunca.

Así que internalizamos la ceguera. El mapa se impuso...

Hasta que en los últimos 25 años empieza a salir la información que cambió todo. El nuevo conocimiento de la arqueología que por fin nos dice, 'Señores, en los últimos cuatro mil años lo que hubo acá fue arquitectura monumental de primer nivel'.

Así. Con todo lo chauvinista que puede sonar. Pero es cierto. Y es fascinante. Sobre estos valles llevamos miles de años construyendo.

Hasta hace dos años, por ejemplo, yo no tenía idea de lo que habían sido los Templos en U. ¿Y ustedes? ¿Saben que esta enormidad de construcciones surgieron en nuestros valles hace unos 3.500 años y que todavía nos quedan vestigios de eso?

Así es. Lo que en otras ciudades del planeta es un tesoro que guardan, protegen, enaltecen, aquí no lo conocemos.

Por dignidad se han negado a desaparecer. Cualquier día que quieran visitarlas ahí están: Garagay, Huacoy, La Florida, y varias más.

Es cierto, requieren un ejercicio de imaginación para saber como fueron. Pero también requieren esfuerzo e inversión. Y autoridades que tengan visión y ganas de hacer cosas.

Hace unos días leía en la página de una organización, el Global Heritage Fund, una verdad como un ladrillo: el patrimonio histórico en los países ricos es una fuente de ingresos. En los países pobres, es un problema.

Y ese parece ser nuestro problema. Quizás en parte la culpa está en la historia que nos contaron en los últimos 500 años. Quizás. Pero nada más vean el mapa.

Cuando lleguen al año 1535 en la galería de imágenes que acompaña esta nota, encontrarán un mapa. Con ese mapa nos quitaron la memoria. Y ahora sólo estamos empezando a recuperarla.

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=428148430641&set=a.428148265641.224837.255185565641#!/album.php?aid=224837&id=255185565641

* Nota aclaratoria: la propuesta de Lima Milenaria habla de 2.200 años de continuo desarrollo urbano y no de 4.000, porque los Templos en U fueron abandonados.

viernes, 29 de octubre de 2010

LO QUE TENEMOS CONTRA LIMA


'Qué extraña dinámica de ciudad tenemos', pensé esta mañana. La verdad que no recuerdo qué desató tan aburrido comentario, y en viernes, pero lo cierto es que en un segundo me pasé la película de todos los días: la queremos, la odiamos, la adulamos, la destruimos. Tenemos una relación conflictiva con ella.

Algo tiene que ver, sospecho, con que nos hayamos tomado 24 días para saber quién será la Alcaldesa. ¡24 días!

También tiene que ver con la contradicción manifiesta de cada día. Con frecuencia gente de clase media para arriba se queja de "la mala educación de esta gente".

Pero ayer que justo paré un taxi, no podía escuchar la tarifa del chofer por el escándalo que me armó con el claxon el auto de atrás.

Al levantar la mirada qué vi: una señora elegante, en su 4x4, diciendo con su actitud: 'mi tiempo es más importante que el tuyo, muévete'.

O el hecho de ver una guía gay de Lima que acaban de publicar. Bien! pensé. Estos días de globalización, la modernidad de una ciudad parece medirse por cuán abierta y viva es su cultura gay. Pero, claro, toda sensación de modernidad desaparece cuando ves el contenido.

El personaje central: un hombre europeo. Los hombres de adentro: todos blancos. El comic gay: un pata rubio. Y de pronto toda la modernidad se fue al traste.

Al igual que las páginas sociales de los diarios y revistas, donde hay alguien cuyo trabajo es 'filtrar' los rostros "para que tengan homogeneidad", me dijo un día una persona que hace esto para una de esas publicaciones.

Qué hay de malo con nuestras caras.

Y entonces, mientras tomo el primer café del día vuelvo a pensar, Lima no se acepta. Sin ánimo de ofender (porque vaya que nos ofendemos por todo), pero acá nadie quiere ser cholo.

"Ahora somos más gente", me dijo hace poco la psicoanalista Mati Caplansky, "pero el racismo no ha desaparecido. Se dice menos en presencia de otros, pero existe más fuerte", me aseguró.

Hace sólo un par de años asistí a la ceremonia ancestral que se hacía alrededor de la piedra de Taulichusco, en la Plaza Mayor un 18 de enero, que terminó en una trifulca por la intimidación de la policía. No me lo contó nadie. Estuve ahí.

Y ese desencuentro con nuestras raíces genera estupidez. No saber quiénes somos ni de donde venimos genera una mala relación con la ciudad.

Un desgano de las autoridades para decirnos a los limeños: señores, blancos, cholos, negros o indios, todos tenemos un origen común, real o simbólico, que define la historia, la evolución y el crecimiento de esta ciudad por miles de años.

Cuatro mil, en realidad. Si empezamos a contar de los vestigios arquitectónicos más antiguos.

Que muchos migrantes no se sientan limeños no es natural. Es un fracaso de la ciudad a incorporar la tremenda energía que traen para salir adelante. Y esa es una de las funciones de una ciudad que se ve a sí misma como un foco de atracción. Aceptar, incorporar y crecer.

Pero Lima, a pesar de sus buenos cambios de los últimos años, sigue sin tener su cuento claro. Oficialmente sigue siendo 1535, pero en realidad es como vivir dentro de una persona con personalidad dividida.

Quizás a la próxima alcaldesa, más que ser gerenta, le toque ser psicoanalista y lleve a Lima al diván. Qué cosas contaría...

sábado, 2 de octubre de 2010

LIMA LA BELLA, SIN DISFRACES

Queremos ser optimistas y pensar que esta ciudad milenaria está a punto de entrar a una etapa de madurez y de gran proyección. Los limeños, es mi impresión, estamos listos para dar el salto. Sólo hace falta autoridades con la sensibilidad necesaria para ver nuestra ciudad más allá de sus problemas. Que sepan potenciar y canalizar esa tremenda energía, nuestra energía y nuestra creatividad, hacia un proyecto que la mayoría podamos identificar como propio.

Augusto Ortiz de Zevallos es sin duda uno de los más significativos arquitectos y urbanistas vinculados al desarrollo de Lima. Él se ha integrado al equipo de técnicos de Susana Villarán, pero quisimos hacer esta entrevisa al margen de la política, porque las buenas ideas deberían trascender las fronteras partidarias.

1. Dejemos de lado por un momento temas básicos como transporte y seguridad, que de una u otra forma tendrán que ser resueltos por quien llegue a la Alcaldía, junto con los Ministerios que tienen esa responsabilidad. ¿Qué necesita Lima?

Cohesionarla es un reto, porque es una ciudad de dicotomías: ciudad-cono, ciudad-barriada, etc. Lo que se ha ido fabricando aquí es poco cohesivo. La idea de lo público, lo compartido, se ha perdido. Se vive a la defensiva. En fragmentos.

Hoy, sin embargo, siento que hay una expectativa, una necesidad de reinventar Lima, con conciencia de su historia. Re-significarla para que su diversidad tenga algo compartido.

2. ¿Por qué importa la cohesión?

Para que la palabra “ciudadanía” tenga sentido. Si no, para qué es una ciudad. Se convierte entonces en un lugar de uso pero no de vida. Más de obligación que de expectativa. Una ciudad así es desarticulada, amorfa, sin sentido de pertenencia.

3. En los años 90, ciudades alrededor del mundo empezaron a reinventarse. Tenemos casos emblemáticos como Bilbao o Bogotá. En muchos casos, el eje central es la cultura y la arquitectura. ¿Por qué?

Europa ha liderado este proceso, de competir por turismo y ser sede de inversiones. Todo un reto ser parte del mapa de lugares “recorribles”. La ciudad de Lille, en Francia, por ejemplo, que está en la ruta del tren de Inglaterra, se enganchó a esa cultura de trenes y pasó de ser la ciudad número 30 a la número 4.

Santiago de Chile apuntó a ser sede de espacios de inversión, pero con gran infraestructura. Y en Lima hemos perdido significado. Buenos Aires, por ejemplo, le saca el jugo a barrios que son menos bonitos que Breña, y ya quisieran tener la arquitectura que tenemos en barrios donde nadie va.

4. ¿Qué se necesita para reinventar Lima?

Se necesita primero respetar el territorio y aprovecharlo. En Lima tenemos el litoral, pero los autobuses de turismo ni bajan. Y la relación con el río también es fundamental. Pero nosotros negamos el territorio. Cuando el territorio da identidad.

Reencontrarse con la identidad es valiosísimo. Es un espacio de encuentro y Lima se lo dejó quitar: el Centro Histórico se volvió periférico, el río un basurero, el litoral una pista. Entonces, ese reencuentro debe ocurrir.

5. ¿Una medida para avanzar en ese camino?

Hay que llevar “la movida” al centro: que se vuelva un lugar de eventos, de gastronomía, de diversión. Esto debe reaparecer porque ni Barranco ni Miraflores pueden hacer nada parecido a lo que fue el Centro.

6. Pero Lima no tiene su cuento claro: el viajero llega y la información oficial le dice que empezó en 1535. Luego visita la ciudad y ve Pucllana o Huallamarca y se pregunta ¿cómo? ¿de dónde? Como que no encaja en su idea de ciudad que se va haciendo…

Es muy cierto. Esa hispanidad que niega el pasado es la idea de Lima. Según Luis Alberto Sánchez, “Lima se funda para escaparse” (cerca al mar y no en los Andes), y después añade, “pero de Lima no se escapa nadie”.

Durante mucho tiempo Lima se vio como una España desterrada. Hay información que dice que se hicieron más balcones en la época neocolonial (en los años 40) que durante el Virreinato. El mismo cuento de las casas nos dice: “no soy limeño” y el prestigio social está dado por marcar las diferencias, ser exclusivo o, lo peor de todo, parecerse a Miami.

7. La ciudad mestiza que no se acepta…

En realidad tenemos muy mal asumido el mestizaje, y ese reencuentro debe producirse. Físicamente también. Por eso las huacas deben ser lugares vivos, que la gente las recorra.

Muy grave no tener el cuento claro, porque produce ansias de encontrar otras cosas. El menosprecio por lo que se tiene, el menosprecio racista, la nostalgia de una Lima anterior, de ese mundo español.

8. ¿Usted cree que los limeños estemos listos para reconciliarnos con el pasado? ¿para dejar atrás esa identidad escindida, dividida?

Yo creo que mayoritariamente sí. Todavía existen muchos que no quieren que eso suceda, pero el elemento vital creativo, nuevo, ya lo está haciendo. También existe ese mundo de prestigios oxidados, que se sienten amenazados, y esto resulta en un ninguneo de lo nuevo.

9. La propuesta de Lima Milenaria va más allá de la arqueología o la arquitectura para buscar una narrativa integrada para Lima, que sea oficial, que aproveche la evidencia de esos estudios de los últimos 25 años. ¿Qué piensa de esto?

La lectura de ciudad es totalmente posible de ser construida, pero se necesita una estrategia. La tendencia actual es a no tener un hilo conductor en esa narrativa de la ciudad.

Cómo será de absurdo todo esto que Larcomar es el segundo lugar más visitado del Perú, ¡después de Machu Picchu!

Esto es producto de la actitud que “en Lima no hay mucho que ver”. En ausencia de nada en el Centro Histórico, la gente se va a pasar la noche en Larcomar y de ahí se van al aeropuerto. Esa es su experiencia de Lima. Pero resulta que Larcomar es un lugar donde no pasó nada. Es un lugar sin historia.

10. Una crítica que se le ha hecho a LM es que no se puede hablar de un desarrollo urbano continuo de 2000 años porque, con la llegada de los españoles, todo fue destruido.

No es así. Ninguna conquista se ha realizado sin guerras, y todo en la historia ocurrió con una dominación sobre lo anterior. La historia es la suma de todo eso. El tema es no esconderlo, vivir con culpabilidades.

Además en otras ciudades, las partes significativas son señaladas. La ciudad me dice dónde pasaron las cosas. La ciudad a cada momento nos recuerda lo que es. Dónde ocurrió esta historia. Se necesita intervenir inteligentemente.

11. ¿Cuál es el riesgo de no hacer nada?

La ciudad funciona a pesar de las autoridades y cada gueto encuentra una estrategia de sobrevivencia. Si no hacemos nada, las contradicciones se agudizarán. Habrá mayor exclusión, mayor separación y durará lo que pueda, pero de manera paralela aumentará la violencia, porque una ciudad que no fluye se vuelve más violenta.

12. ¿Qué piensa de LM?

Yo la respaldo. Me parece importante porque elucida un ser. Un asumir eso que es. Cualquier psicoanalista puede explicar que sólo en aceptarse uno completamente se llega a la adultez y la coherencia.

Si jugamos a lo que no somos, entonces es sólo un baile de disfraces. Hay que construirlo, en la ciudad física y en la ciudad de las personas.

13. Además vivimos rodeados de la evidencia del pasado

Hay lugares en el mundo donde falta historia. Nosotros la tenemos, pero nos pesa. La cultura de hoy es fusión, mestizaje, globalización. Es un mundo sumas, de sobreposiciones. Pero debe emerger de un primer acto: de saber quiénes somos.

Es indispensable preguntarme quién soy para ser creativo, para producir, para proponer.
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Pero nada está al margen de la política. Así que después de este domingo, estaremos buscando respuestas oficiales. Ahora sólo nos toca desear ¡que gane Lima, y que ganemos los limeños!


Foto: AOZ junto a su proyecto para la Costa Verde