miércoles, 19 de julio de 2017

La memoria de Lima no es solo la de su Centro Histórico

Jirón de la Unión, Centro Histórico de Lima. Foto: JLizarzaburu.

“Sin la Lima prehispánica la Lima virreinal no habría sobrevivido”
Arqt. Juan Gunther /1

Toda ciudad siempre encuentra una manera de contar su historia. Tiene que hacerlo. Son narrativas que cumplen varias funciones y una de ellas, congregar a los ciudadanos alrededor de una identidad común, una memoria común.

En algunas sociedades estos esfuerzos por contar sus propios cuentos con el tiempo se enriquecen con miradas más críticas de su propio pasado, de modo que sirva para sanar las heridas que muchas veces la historia misma genera.

Recuerdo en una reciente visita a La Habana, todos los textos disponibles sobre su historia lo tenían claro: la identidad de la isla está formada por dos raíces fundamentales e inseparables, la española y la africana.

A eso se añade que la arqueología de los últimos años ha dejado al descubierto algunos vestigios prehispánicos, y en textos más recientes se incorpora este elemento como un reconocimiento tardío pero necesario.

En Londres la evolución de sus propias narrativas es evidente. Uno de los libros más aclamados sobre la historia de la capital británica es el de Peter Ackroyd, “London, The Biography” /2, y una de sus características principales es un enfoque de 360 grados sobre cada periodo en el desarrollo de la ciudad.

Arquitectura virreinal civil y religiosa.  Imagen: Municipalidad de Lima-PROLIMA.
Un punto central de la campaña Lima Milenaria ha sido desde un principio el de considerar el patrimonio de la ciudad como uno solo: prehispánico, virreinal, republicano, contemporáneo. Esto porque su aporte pretende ser el de una identidad compartida.

Es una propuesta personal, es cierto, pero la ventaja que le veo está en que nos permite abandonar anticuadas lecturas en las que uno es mejor que el otro, o que este es más legítimo que el del costado. 

Esta mirada invita a entender toda la continuidad del desarrollo de este territorio, desde los inicios de la civilización aquí hace 4.000 años, y tratar un acercamiento más contemporáneo e inclusivo. 

Durante la gestión municipal anterior el mensaje pareció ir en esa dirección, cuando se empezó a mirar a Lima como un todo, con sus 43 distritos de hoy. Una consecuencia de eso fue dejar de ver el Centro Histórico como único punto de inicio.

Lo que se hizo más bien fue empezar a explicar el Centro Histórico en el contexto de toda la ciudad, y no al revés.

Es por eso que sorprende que la Municipalidad de Lima haya publicado un libro bajo el título “Recuperando la memoria de Lima” /3, entregado recientemente durante un simposio organizado por los 23 años de PROLIMA, la entidad encargada de la recuperación de este centro.

Imagen tradicional de un limeño tradicional. Imagen: Repúblicaristrocrática.blogspot.com.
Alguien podrá decir que evidentemente la intención era solo hablar del Centro Histórico que, por último, es el ámbito exclusivo de PROLIMA. Más aún, porque el CH es Patrimonio Cultural de la Humanidad. Y es muy cierto.

Podría tratarse de un error involuntario, y el título correcto habría sido: “Recuperando la memoria del centro histórico de Lima”. Completamente válido. Aceptemos esta posibilidad y preguntemos entonces qué memoria es la se quiere recuperar.

La publicación tiene una serie de artículos valiosos y necesarios que todo limeño tendría que conocer: arquitectura civil, religiosa, técnicas constructivas, acabados, colores y algunos más. Al final tiene una estupenda sección sobre Rutas Patrimoniales.

Pero junto a eso hay elementos más subjetivos que empiezan a delinear otro tipo de memoria que se resiste a cualquier tipo de análisis: la de un pasado de elegancia y felicidad, de virreyes y conventos, de orden y unidad.

Y es ahí cuando es inevitable no darse cuenta que, casi sin darnos cuenta, hemos vuelto a los territorios de la arcadia colonial que tan bien describió Salazar Bondy hace 50 años.

Cuando tituló su libro “Lima la horrible” no lo hizo para quejarse del descuido de sus edificios, como equivocadamente se suele señalar. El suyo fue un acto de rebeldía contra esa mirada nostálgica del pasado que, en su opinión, había hecho más daño que bien para la formación de una sociedad más democrática, inclusiva e igualitaria – una ciudad moderna.

Las imágenes excluidas: limeños mestizos de clase media, siglo XIX. Foto: Elías del Águila.
Como señala al principio de su ensayo “miran al espejismo de una edad que no tuvo el carácter idílico que tendenciosamente le ha sido atribuido y que más bien se ordenó en función de rígidas castas y privilegios…” /4

Tratar de entender ese periodo desde el siglo XXI debería por tanto incluir también una buena dosis de análisis crítico, porque entre sus varios lados más cuestionables estuvo, por ejemplo, la llamada institución de los Estatutos de la Limpieza de Sangre.

Esos estatutos - que decían que si no eras europeo (blanco) por los cuatro costados no podías asumir ningún cargo de importancia en la administración colonial - le dieron un marco legal y legítimo a una sociedad marcada por diferencias raciales – uno de los peores legados recibidos de ese periodo y del que todavía cuesta desvincularse.

O qué pasa cuando hablamos de ‘Limeños ilustres’. En la larguísima lista de apellidos de origen europeo no aparece, por ejemplo, alguien como Taulichusco, el perfecto 'primer limeño ilustre' cuya generosidad benefició a los dominicos al donarles las tierras para la hacienda Limatambo.

O qué tal Diego Chumbi Charnan, cacique de Huatca en el siglo XVI (hoy San Isidro, Miraflores, Magdalena), que fue el punto de origen de una dinastía de caciques que siguió siendo propietaria de grandes extensiones de tierras durante el periodo colonial.

Una limeña ilustre cuyo nombre me gusta mucho es Ana Pascuala Charnan Huacay Chayavilca, cacica de Huatca y Maranga, cuyo matrimonio en 1680 con Santiago Casamusa, cacique de Magdalena y heredero de Lima, garantiza la continuación de su linaje como los últimos propietarios indígenas de grandes extensiones de tierra en Lima hasta inicios de la República, en el siglo XIX.

Patrimonio arquitectónico sin salida ni solución.  Jr. de la Unión. Foto: JLizarzaburu.
Quizás por eso cuando el arquitecto Juan Gunther hablaba del vínculo indesligable entre la Lima hispana y la indígena, lo que en realidad hacía era proponer un cuento más inclusivo, más real, más contemporáneo. 

Quizás por eso también el mexicano Edmundo O’Gorman, cuando habla de América Latina como un continente inventado /5, insiste en la necesidad de reescribir las narrativas de nuestro continente.

Él cuestionaba muchas de las historias de América Latina, por lo menos en los años que él escribió su ensayo, por haber sido escritas por el extranjero a partir del siglo XVI, y todo lo que eso significa para entendernos entre nosotros mismos, y muy poco o nada de una mirada mestiza e indígena.

Entiendo que es mucho más seductor creer que todo pasado fue mejor, pero eso nos aleja de quienes realmente somos y hemos sido. Y no me cabe duda que ahí todavía hay una tarea pendiente. Las ciudades crean sus cuentos no solo para saber de dónde vienen, sino para construir identidad.

No he hablado de los planes de recuperación del Centro Histórico porque lamentablemente no hay nada fundamental que compartir.

El actual director de PROLIMA está haciendo un trabajo dedicado y, creo, muy profesional pero lo hace dentro de las grandes limitaciones que tiene la misma oficina.

Continúa siendo urgente implementar un nuevo modelo de gestión para el CH de Lima, antes que de verdad todo indicio de memoria desaparezca por completo.

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1/ Juan Gunther: http://archivo.elcomercio.pe/sociedad/lima/canales-que-hicieron-posible-vida-lima_1-noticia-1358217. 
/2 Peter Ackroyd, London The Biography, Doubleday, Londres 2001.
/3 Municipalidad de Lima, Recuperando la Memoria de Lima, Lima 2017. 
/4 Sebastián Salazar Bondy, Lima La Horrible, Biblioteca Peruana, Lima 1964. 
/5 Edmundo O' Gorman, La invención de América. Fondo de Cultura Económica, México 1958.


miércoles, 12 de julio de 2017

Huacas de Lima como centros comunitarios – propuestas desde la Universidad de Berkeley

Estudiantes de la Maestría de Arquitectura de Berkeley, CA, durante su visita a Mateo Salado.
El pasado marzo estuvo en Lima un grupo de 15 estudiantes de arquitectura de la Universidad de Berkeley, California, en Estados Unidos. Su objetivo: conocer las huacas y proponer distintas maneras de incorporarlas a la vida de la ciudad.  

Los estudiantes, de siete países, cursan el segundo año de la maestría de Arquitectura y llegaron bajo la tutela del profesor y urbanista René Davids.

¿Por qué Lima? "Porque estábamos interesados en investigar la relación entre la arquitectura moderna y prehispánica y las lecciones que se podían aprender de ella. 

Nos interesó también promover una conciencia entre los estudiantes sobre la importancia de salvaguardar patrimonio”, explicó Davids.

El grupo trabajó en siete huacas de San Miguel y Pueblo Libre: Huaca Culebra, Huaca Corpus, Huaca Palominos, Huaca La Luz, Huaca Panteón o C Tello, Huaca Mateo Salado y Huaca Huantinamarca (ver mapa).

Lo que sigue a continuación, primero, es el texto preparado por el profesor Davids seguido de cinco de las 15 propuestas finales presentadas por los alumnos.

Desde este blog se agradece por la generosidad de compartir sus experiencias y puntos de vista, que tienen el valor añadido de ofrecer miradas nuevas y distintas sobre el legado prehispánico de la ciudad.

Profesor René Davids, Co-Director de la Maestría.

Las Huacas de Lima, Perú: Valorizando sitios arqueológicos a través de una propuesta de centros comunitarios
por René Davids

Hasta hace muy poco el tratamiento de las huacas no había cambiado sustancialmente desde cuando los españoles llegaron al valle de Lima a principios del siglo XVI y comenzaron sistemáticamente a destruir o allanar las estructuras de culto indígena.

Las huacas hoy en día en Lima están en distintos estados de deterioro, algunas atravesadas por caminos, o destruidas bajo presión para ser usadas como sitios de desarrollo inmobiliario.

A diferencia de los grandes centros urbanos construidos por algunas culturas en el mundo, las que se asentaron en las tierras del valle de Lima construyeron pequeños asentamientos rodeados por campos de cultivo, conectados por senderos claramente constituidos.

En base a la historia de la zona y con el objeto de realzar su presencia y atraer al público, se les pidió a los estudiantes que diseñaran un circuito que conectara las huacas del distrito de Pueblo Libre.

Nos interesaba mirar ese legado como focos de desarrollo comunitario en el contexto de una metrópolis contemporánea. Esta visión de huacas rodeadas de verdor, como originalmente fue, contrasta con las grandes conurbaciones latinoamericanas que carecen de suficientes espacios verdes y de esparcimiento para la ciudadanía.

Mapa con las huacas estudiadas.
Aparte del circuito, el taller se propuso desarrollar un programa para un centro social y un pequeño museo de sitio cerca de cada una de las siete huacas seleccionadas, y que los estudiantes diseñaran al menos dos de ellas.

Uno de los objetivos del taller fue la idea de contribuir a su preservación a través de la integración con el tejido de la ciudad moderna circundante y la implementación de un programa para un centro comunitario y un pequeño museo de sitio.

Conscientes de su condición de visitantes y extranjeros en una ciudad para ellos fascinante, y algo atemorizados de intervenir o de aparecer dictando cómo abordar el problema a sus anfitriones, los estudiantes comprendieron que esta aparente desventaja también les daba una libertad de intervención que tenía el potencial de contribuir al debate con una mirada desde fuera.

Algunas las preguntas que se plantearon durante el transcurso del semestre en que se desarrolló el taller:

  • ¿Cómo re-activar las vestigios de una cultura que ha desaparecido? 
  • ¿Es posible re-establecer alguna semblanza del contexto físico, tal como los campos de cultivo que originalmente rodeaban a las huacas? 
  • ¿Cuál sería el mejor enfoque arquitectónico; contrastar los nuevos edificios con las huacas? o tratar de establecer semejanzas entre la arquitectura propuesta y las huacas y/o encontrar una relación con la arquitectura más común de Pueblo Libre? 
  • ¿Sería posible satisfacer simultáneamente los enfoques de los arqueólogos, historiadores y arquitectos y la comunidad que vive alrededor de esos sitios? 

Las soluciones al problema planteado resultaron en varias tipologías frecuentemente determinadas por las condiciones del sitio:

  • Estructuras que flotaron sobre las huacas.
  • Edificios que las rodearon.
  • Edificios que establecieron composiciones en que la huacas formaron parte de un conjunto al cuál las incorporaban. 

El curso estuvo a cargo del profesor René Davids y contó con la generosa participación y/o ayuda durante el viaje a Lima de Javier Artadi, Rodolfo Cortegana, Jean Pierre Crousse, Sharif Kahatt, Javier Lizarzaburu, Patricia Llosa, Renato Manrique, Denise Pozzi-Escot, Rafael Zamora en Perú.

Los quince estudiantes proceden de EE.UU. y de otras partes del mundo: Corea, China, Rusia, México, Puerto Rico, Sudán, y las islas Filipinas.

Los estudiantes: Ernesto Rementilla, Jeremy Ferguson, Hanwook Kim, Huiyao Chen, Jamay Li Kyungmin Hwang, Colin Griffin, Adriana Urbistondo Perez,Tristan Blackmore, Pablo Hernandez Rebeca Lee Estrada, Jingpeng Li, Sabrina Hussien, Sangwon Kim, Nikita Tugarin.

JL con los estudiantes y profesor después de una charla de Lima Milenaria.

A continuación una muestra de los trabajos presentados y una breve explicación de cada propuesta.

Propuesta 1: Jeremy Ferguson.

Jeremy Ferguson. El proyecto propone abrir nuevas perspectivas visuales de las huacas para ofrecer una variedad de niveles desde los cuales observarlas y marcos que encuadran los monumentos prehistóricos. Estos últimos están constituidos por edificios horizontales o “vigas habitadas” que contienen el programa y cuya simpleza y material de hormigón reforzado contrasta con las ruinas prehispánicas y los ladrillos de adobe.

Propuesta 2: Adriana Urbistondo.

Adriana Urbistondo Perez.  El proyecto propone puentes elevados sobre las huacas que permiten observar las estructuras pre-hispánicas y a través de suelos de vidrio. Los edificios puente contienen el centro comunitario y apoyan techos volantes que cubren el resto del sitio, asegurando así su mantenimiento a través del tiempo. El circuito entre las huacas se reconoce a través de un pavimento empedrado.

Propuesta 3: Ernesto Rementilla.

Ernesto Rementilla. El proyecto propone establecer una red de espacios públicos conectados a través de un tejido de columnas que actúan como puntos de iluminación en la noche, proveen soporte para toldos que brindan sombra, dan forma al espacio urbano y estructuran los centros comunitarios. Estos últimos pasan a ser una serie de toldos de hormigón que continúan el mismo sistema. En vez de un circuito el proyecto propone un territorio de espacios públicos uniendo a las huacas.

Propuesta 4: Rebeca Estrada.

Rebeca Estrada.  El objetivo aquí fue crear un espacio en el cual la huaca y la ciudad no estarían simplemente lado a lado sino que establecieran una relación de intercambio y pasaran a constituir un todo unificado. Para lograrlo el circuito relaciona las distintas huacas a través de pavimentos de colores presentes en las casas de Pueblo Libre. Al establecer contacto con los sitios arqueológicos, los pavimentos pasan a tomar cuerpo en forma de edificios modulares, híbridos entre las huacas y las casas del barrio.

Propuesta 5: Sangwon Kim.

Sangwon Kim.  La idea fue desarrollar un módulo que a distintas escalas fuera capaz de agregarse para establecer edificios que pudieran adaptarse a las condiciones del entorno particulares de las distintas huacas. La idea fue mantener una cierta identidad que permitiera reconocer los centros comunitarios como parte de un sistema. Los módulos inspirados en parte en las geometrías del monasterio de San Francisco en Lima diseñados de hormigón armado pueden agregarse en forma vertical, horizontal, así mismo como para formar esquinas.

René Davids, FAIA
Professor of Architecture and Urban Design
Co-chair Master of Urban Design Program
U.C. Berkeley
rdavids@berkeley.edu

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Todas las imágenes: René Davis.


viernes, 7 de julio de 2017

“Conservar el patrimonio cultural es una profunda necesidad humana”

Las iglesias de esta región son consideradas espacios que entrelazan distintas tradiciones culturales.
Arica no solo tiene una especial connotación histórica para los peruanos. Es también parte de un territorio con una enorme riqueza cultural y natural, donde el grupo humano más antiguo se considera el Chinchorro, que según datos disponibles le dan una antigüedad aprox. de unos 5.000 años.

Arica, junto con Parinacota, actualmente constituye la región más al norte de Chile – la XV- y ha sido también el escenario de un singular proyecto de recuperación de patrimonio.

“Arica y Parinacota – Paisaje Cultural de América”, es la publicación que recientemente presentó la Fundación Altiplano, de Chile, en el Instituto Riva Agüero de Lima. Ellos llevan 20 años trabajando en una zona que va desde el océano hasta los 4.500 metros de altura, y donde viven unas 200.000 personas.

A lo largo de este tiempo, han conseguido la recuperación de 17 iglesias que, según indican los autores del libro, son una síntesis del sincretismo cultural producido en ese territorio desde el siglo XVI, y que constituye uno de los símbolos activos de las culturas ancestrales que les dieron origen.
El Qhapaq Ñan, o Camino Inca, atraviesa la región de Arica y Parinacota.
Aquí, según explica el director de la Fundación, Cristian Heinsen durante su visita a Lima, han aprendido lo que significa protección de patrimonio para las comunidades indígenas de la zona, y cómo eso les sirve de punto de partida para una de sus propuestas: que la conservación de patrimonio es una profunda necesidad humana.

El trabajo de Fundación Altiplano se realiza desde la perspectiva de una noción de Patrimonio y Desarrollo Sostenible y después de 20 años de experiencias en el lugar ha desarrollado un modelo “para abordar la conservación de recursos naturales y culturales como una alternativa de desarrollo sostenible para comunidades y territorios”.

Aquí la entrevista con Heinsen, que se enfoca en los cinco pilares del modelo desarrollado por la Fundación Altiplano.

Cristian Heinsen, director de la Fundación Altiplano, Chile. 
¿Qué partes involucra el modelo de trabajo que han venido desarrollando?
Son cinco elementos. El primero, que los territorios son Paisajes Culturales según la definición de UNESCO, que busca la integración en un territorio de los recursos naturales y culturales excepcionales, altamente valorados por las comunidades mismas.

Segundo
La conservación patrimonial es una necesidad humana. Lo primero que el modelo detecta es que en las comunidades hay una profunda necesidad de conservar, que para mí es lo más interesante de todo.

Las comunidades indígenas están interesadas en conservar qué precisamente…
La Fundación lleva 20 años trabajando con las necesidades patrimoniales expresadas por las mismas comunidades, que dicen ‘quiero que mis hijos vengan a mi pueblo a ver su iglesia’. También se interesan en la conservación de sus conocimientos agrícolas, por ejemplo.

Tercer aspecto del modelo
La Intervención Patrimonial Sostenible. En un territorio con tesoros naturales o culturales, valorados por una comunidad como parte de su cultura, de lo que se trata es de potenciar ese valor patrimonial, integrándolo como un activo crítico en el potencial de desarrollo.

Por ejemplo, se trata de ‘patrimonializar’ esos territorios y no solamente verlos como fuentes de recursos naturales o mineros.

Ese “patrimonializar el territorio”se ve como en oposición a empresas mineras: si se ha identificado valor cultural no pueden entrar.
O les va a costar más. Van a tener que negociar compensaciones mucho más grandes. Eso es lo interesante. Si yo hago un mapa geológico del territorio va a aparecer el recurso minero, pero en ese mapa deberían registrarse también sus valores culturales.

Los ingresos por la minería siempre van a ser mayores que los generados por cualquier tema cultural
Este no es un modelo romántico que busca que no se toque nada. Pero si a los que calculan la rentabilidad de un proyecto minero, que lo hacen a 50 años, les pedimos que lo hagan a 300 años no me cabe duda que la conservación de otros recursos del territorio va a empatar a nivel de flujo futuro.

Y no es que la minería sea mala. Lo que falta es un pacto honesto entre los custodios tradicionales y las empresas.

Interesante que no habla de negociación gobierno-mineras sino mineras-comunidades
Es que tiene que ser así. Eso es lo que viene. En Chile también es diferente pero el planeta va hacia eso. Los grupos van a tener cada vez más poder.

Mapa de la XV región en Chile, señalando todos los puntos con valor patrimonial.
El cuarto
La Demanda Responsable. La necesidad del grupo que custodia el bien puede aprovechar estratégicamente la demanda de industrias que valorizan aquellos recursos críticos que permiten ofrecer productos y servicios “sostenibles” y de valor compartido.

¿Qué tipo de industrias?
Hemos detectado cinco sectores de la economía mundial que están creciendo muy saludablemente: turismo responsable; educación (es innegable que es un sector de la economía también y mucho mejor si hay una universidad en un territorio patrimonializado);

reciclaje (tenemos un modelo de consumo que desperdicia mucho residuo y recursos naturales); industrias creativas (toda la actividad cultural), y alimentación saludable.

Con la conservación voy a generar una oferta de patrimonio y ese patrimonio va a estar ‘ofertado’ para gente que tiene interés en él. Desde los vecinos interesados pero también habrán empresas que quieran participar: una agencia de turismo, una universidad…

El quinto 
Es un tema muy interesante que tiene que ver con procesos adaptativos. Un modelo de desarrollo sostenible implica un desafío y cambios que hay que implementar para crecer.

Una comunidad que quiere conservar, restaurar, tiene que asumir que en el proceso perderá algo. Entonces la conservación no va a ser un problema técnico. Necesitan incentivos para comprometerse con los cambios, o mejoras y la pérdida misma.

¿Qué tipo de incentivos?
Son sobre todo incentivos económicos o mejoras en su territorio, porque podría ser que los proyectos toman tiempo en conseguir sus objetivos y en el camino las comunidades no vean resultados.

¿Quién paga los incentivos? 
No creemos que va a llegar un generoso presupuesto del gobierno, sino que lo ubicamos en lo financiero: qué está pasando en el mundo con ciertas industrias, ciertos sectores de la economía, que podrían poner incentivos a la conservación – los sectores que he mencionado antes.

Una de las 17 iglesias recuperadas.  
¿Tiene un punto débil este modelo?
El punto débil está en que las comunidades asuman su responsabilidad con la conservación, una vez que estas han recibido los primeros apoyos. En algunos casos son comunidades que tienen que dedicarse al turismo cuando nunca antes lo habían hecho.

Consiguieron que el Estado financie parte de este proyecto 
Sí, pero después de varios años. Primero pusimos de nuestro bolsillo, después vino la empresa privada y recién ahí el Estado interviene. Hay que provocar a ese aparato enorme e insensible a que actúe. Y va a reaccionar cuando haya cosas que le interesan: votantes, temas legales, el fisco…

El gobierno reaccionó consiguiendo un préstamo del BID, y hoy ya existe una partida en el presupuesto nacional que está destinada a la recuperación de patrimonio.

Tremenda experiencia…
Pero nosotros no somos ejemplares. De hecho, muchas de las cosas que hacemos las vinimos a aprender acá en Perú. Ustedes tienen experiencias muy ricas, como lo que han hecho en el Colca o en temas de arquitectura en adobe.

O lo que Perú ha hecho a nivel de la comida, es revolucionario a nivel mundial. Objetivamente, eso es la teoría del patrimonio: algo a lo que no se le daba valor y se identifica como valor.

Uno de los sitios arqueológicos de la región, que serán puestos en valor desde
proyectos con la Universidad de Tarapacá.

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- Todas las imágenes: Fundación Altiplano.
- Haga clic aquí para ir a la página web de la Fundación

miércoles, 24 de mayo de 2017

228 maneras de mirar Lima

Foto: Marlon Gala, Biblioteca UNI. Premio del Administrador, categoría Arquitectura Contemporánea.
(Hacer clic sobre las imágenes para ampliarlas)

Concluido el concurso de fotografía me quedo con la sensación que algunas puertas quedaron abiertas: la curiosidad, la admiración, el derecho a exigir una mejor ciudad. Quiero pensar que concursos como estos no solo te acercan a ese vasto escenario de lo que es una ciudad como Lima, sino que pueden contribuir de muchas otras maneras.

Compitieron 78 personas de siete países, quienes enviaron 228 fotos distribuidas en cuatro categorías. El álbum de las fotos ganadoras lo pueden ver haciendo clic aquí. Ahora de lo que quiero hablar es de otra cosa.

Hay dos aspectos que me llamaron la atención durante estas tres semanas de concurso: una, fue la sensación de descubrimiento a través de la variedad de sitios, espacios, edificios, huacas, plazas, que inspiraron a la gente y que le dicen algo a cada uno.  Y lo que incluyo aquí es precisamente eso: un listado con nombre y lugar.

Lo otro son los textos. Mucha gente, como es natural, votó por una foto. Pero algunos de los participantes volcaron algo profundamente personal en la explicación de su imagen, tanto que hay párrafos que ya no la necesitan. Son textos que hablan por sí solos.

Incluyo algunos de ellos a manera de una calle virtual, repleta de voces que hablan de esas maneras tan individuales de vincularse con el territorio. Esos textos se publican sin soporte visual. Como para que cada uno sienta la ciudad a su modo.

Foto: Augusto Chian P.S., Puruchuco. Premio del Administrador, categoría Arquitectura Prehispánica.
Huacas 
Caral, Pachacamac, Tambo Inga-Puente Piedra, Maranga-Parque de las Leyendas, Pucllana-Miraflores, Huallamarca-San Isidro, Mateo Salado-Lima, El Paraíso-San Martín de Porres, San Juan de Pariachi-Ate, Pueblo Viejo-Pachacamac, Huaycán de Pariachi-Ate, Puruchuco-Ate, Huaycán de Cieneguilla, La Luz-Pueblo Libre, San Marcos-Lima, Huantille-Magdalena, Campoy-San Juan de Lurigancho, Mangomarca-SJL, Cajamarquilla.

Foto: Daniel Flores, casona Jr. Conchucos. 2° lugar Voto Popular, categoría Arquitectura Virreinal y Republicana.
Virreinal-Republicano 
Casa de las Columnas, Parque de la Exposición, Catedral, San Agustín, San Pedro, Punchauca-Carabayllo, Quinta Heeren-Barrios Altos, El Buque-Barrios Altos, La Merced, Casa Osambela, Barranco, Colegio Santo Tomás, San Pedro Nolasco, Santo Domingo, Plazuela San Marcelo, San Francisco, Cementerio Presbítero Maestro, Casa Bodega y Quadra, Casa Aspíllaga, Casa de la Riva, Casa Miguel Grau, Muralla de Lima, Plaza Dos de Mayo, Hospital San Andrés-Barrios Altos, Casa Hacienda Caballero-Carabayllo, Casa Dibós, teatinas y casonas del Centro Histórico.

Foto: Allison Bellido, Niño en Pamplona. Mención honrosa, categoría Arquitectura Contemporánea.
Moderno-Contemporáneo 
Edificio Rímac, Edificio PetroPerú, Unidad Vecinal Matute, Pasaje Acuña, Lugar de la Memoria-Miraflores, Torre Centro Cívico, La Balanza-Comas, Conservatorio Nacional de Música, Pamplona-Villa María del Triunfo, Zona Empresarial-San Isidro, Biblioteca PUCP, Galería Mogollón, Panteón de los Próceres, La Herradura, Museo de Sitio Pachacamac, Teatro Nacional, Hotel Westin-San Isidro, Casa de la Literatura, Torres de Limatambo, Edificio Sudamérica, Puente Villena-Miraflores, Edificio Diagonal-Miraflores, Museo de Arte Contemporáneo-Barranco, Municipalidad de Lima, Residencial San Felipe, Casa Boza, Palacio de Justicia, Palacio Arzobispal, Costa Verde, Palacio de Gobierno, Hotel Riviera, zonas del Centro Histórico, Miraflores y San Isidro, contrastes urbanos.

Foto: Andrea Petit, Plaza de Barranco. Mención honrosa, categoría Espacios Públicos.
Espacios Públicos Parque Domodossola-Miraflores, El Olivar-San Isidro, Parque de la Reserva, Malecón de Miraflores, Plaza de Armas, Parque de la Exposición, Cementerio Presbítero Maestro, Plazuela San Agustín, Huaca Cerro Respiro-Callao, Plaza San José-Jesús María, El Agustino, Cerro Fortaleza Pro-Los Olivos, Jr. Ica-Ucayali, Centro Comercial Salaverry, Canal Surco, Plaza San Martín, Parque de la Muralla, La Balanza-Comas, Alameda de los Descalzos, Parque Universitario, Mercado El Bosque-San Juan de Lurigancho, Gamarra, Costa Verde, LUM, Av. Arequipa, Alameda Chabuca Granda, Casa de la Literatura, Parque de la Reserva, Campo de Marte, Jr. Trujillo-Rímac, Plazuela El Cercado, Paseo Chabuca Granda-Barranco, Plaza Municipal-Barranco, Parque Tradiciones-Miraflores, Museo Larco, Palacio de Justicia, La Punta, Parque Alfonso Ugarte-San Martín de Porres, Plazuela de La Merced, Cementerio Virgen de Lourdes-Villa María del Triunfo….

Para ver el álbum de fotos ganadoras, haga clic aquí.

Foto: Henry Cárdenas, La Punta.

Ahora sí, los dejo con algunos textos inspiradores del V Concurso de Fotografía ‘Lima Milenaria’. Aquí, como con las fotos, hallamos de todo: poesía, denuncia, reflexión, y esa dimensión tan personal que da la memoria de un lugar y que también es el origen del patrimonio…todo, en 228 maneras de mirar la ciudad.

Nota: los textos no necesariamente corresponden a fotos ganadoras.

Huacas
Jovelos Bahamonde: “Huaca Aramburú o San Marcos. La pirámide más grande de Lima se encuentra al interior de Ciudad Universitaria de la Universidad más antigua de América Latina, todos los sanmarquinos aún esperan el gran día que comience un Proyecto de Investigación el cual le dé la importancia de este monumento de más de 1800 años de antigüedad”

Daniel Flores: “Recorriendo en la nublada tarde una calle principal en Cajamarquilla. ¿Qué nombre habrá tenido?, ¿cuántos vecinos habrá alojado?, ¿cómo habrá sido al atardecer de verano?, con los niños jugando, la gente andando, saludándose entre ella, retornando a sus moradas luego de intensas jornadas... Un misterio envuelve estas preguntas, es un pueblo fantasma cuyas ruinas se pierden en la ambigüedad de las nubes huaycoloranas. Algún día sabremos todos los detalles de esta historia, algún día regresaremos del olvido a todas estas gentes...”

Virreinal y Republicana
Leonardo Rafael Mazzini: “Colegio de La Santísima Trinidad en la plazuela de San Marcelo. Mi madre estudió en este colegio de quincha ahora apuntalado y sin techo que alguna vez fue monasterio. Mientras los recuerdos de siglos de vivencias agonizan, surgen brotes de los árboles contiguos como símbolos del renacimiento en los ciclos de la vida”.

Katherin Córdova:  “Desde arriba. Muchas veces no logramos apreciar todas las vistas de la arquitectura de la ciudad. Como el caso de los techos del Museo Naval “Casa Grau” o de la Casona Riva Agüero. Tal vez no sea una vista agradable para algunos. Sin embargo, un mejor cuidado de las teatinas le daría valoración a nuestro patrimonio en todos los ángulos”.

Contemporáneo
Fabio Enrique Rodríguez Bernuy:  "Monumentalidad amable. El edificio Petroperú, diseñado por los arquitectos Daniel Arana y Walter Weberhofer en 1969, se caracteriza por tener la rudeza del concreto expuesto en su fachada y, al mismo tiempo, la sutileza de generar amplios espacios de ingreso a escala humana. Una monumentalidad amable de la que carecen muchas de las torres que hoy se construyen a su alrededor"

Nathaly Diaz Vera:  “Cada vez que la belleza mira, el amor está ahí - Rumi. ¿Cómo saber si esta frase puede jugar con esta realidad? Qué es la arquitectura en una ciudad milenaria, miraba y veía cómo encajaba y desencajaba tan perfectamente todo, me envolvía en ella para poder concebir el amor. Sincronización”.

Espacios públicos
Nils Castro Carrasco:  “Pedaleando por las huacas de Lima. Lima cuenta con alrededor de 600 vestigios arqueológicos que son desconocidos para la mayoría de limeños. Las huacas presentes en casi todos los distritos de Lima evidencian el desarrollo tecnológico logrado, el manejo de las cuencas y sobretodo una ocupación milenaria que demuestra el equilibrio ecológico alcanzado. Realizar circuitos ciclistas por nuestras huacas nos conecta con esa Lima Milenaria que sigue brindándonos la oportunidad de reconciliarnos con nuestras raíces”. Huaca Cerro Respiro (Ventanilla)

Manuel Aurelio Villanueva Hurtado: “La Plaza San José de Jesús María y sus torres góticas me traen recuerdos de mi niñez”.

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miércoles, 17 de mayo de 2017

A votar por Lima. Esa desconocida

Foto: Carolina Duarte. Huaca Santa Catalina.
“Porque somos un país con personalidad cuando nuestras calles y nuestras casas comienzan a ser las de cualquier otro país es que nosotros mismos estamos vaciándonos interiormente, perdiendo toda relación con nuestro destino” (Sebastián Salazar Bondy)/1.

Salazar Bondy escribió este texto en 1964 a raíz de la demolición de la casona Necochea, en la esquina de las Avenidas Arequipa y Pardo.

Lo hizo consciente de la tensión que esa visión de modernidad y desarrollo generaba en una ciudad como Lima. Emplazaba a ciudadanos y autoridades a evitar esta ruta. Pero no sucedió así.

Han pasado 53 años y esa manera de entender el crecimiento se ha hecho aún más brutal. Esas mismas avenidas, solo para citar las de ese artículo, han venido perdiendo progresivamente en valor, en originalidad e historia.

Foto: Carla Core. Edificio Rímac.
Miraflores es un distrito moderno y eficiente pero dejó de tener esa personalidad, como lo describía Salazar Bondy. Perdió sus vínculos con el pasado. Perdió identidad, que es lo más rotundo que puede definir a cualquier ciudad.

Y algo parecido viene pasando en la ciudad toda. Alarmante.

Quizás para evitar una vez más la letanía de la queja es que desde hace un tiempo en la página de Facebook de Lima Milenaria organizamos un concurso de fotografía ciudadana.

Es una manera de decirle al vecino: cuéntame tu ciudad en una imagen, dime cómo la sientes, qué te dice.

Foto: Bruno Calderón. Huaca San Juan de Pariachi.
Eso es precisamente lo que vemos en las 228 fotos que este año participan, todo un récord. Pero además no es un concurso profesional, nada más lejos de eso. Aunque tenemos el privilegio de contar con algunos veteranos como concursantes, en general no se trata de fotos perfectas.

 Es, sobre todo, una manera de acercarnos a esa personalidad de Lima desde muchos ojos. Quizás no sea de extrañar que este sea el único concurso de fotografía sobre ciudad y patrimonio que existe en el país. ¡En uno de los países más ricos patrimonialmente!

Así que el concurso no tiene mayor pretensión que la de mirar lo que miran otros. De conocer, de entender. Quizás de reconocer ese destino.

Como un dato curioso, esta es la primera vez que la convocatoria se volvió internacional. De las 78 personas que participan, la mayoría peruanos evidentemente, también hay concursantes de otros seis países (Chile, Colombia, México, Estados Unidos, España y Francia). Su mirada también es bienvenida.

Foto: Julio César Prado. Plaza Italia.
Y es que en esas miradas surgen las muchas Limas. Lo que proyectan es un sentido de grandeza que viene del pasado, la admiración a la monumentalidad, la armonía de lo que fueron huacas o casonas en otro, mejor, momento.

Pero también hay un innegable sentido de reclamo. Después de más de 50 años, el cuestionamiento de Salazar Bondy siguen siendo el mismo: ¿cómo es posible que una ciudad con la originalidad de Lima tenga sus tesoros en situaciones de tanto olvido?

A veces parece una ciudad derrotada.

Pero hay algo que sucede en las imágenes de la categoría Espacios Públicos que devuelven un tipo de fe. Es esa energía de esta ciudad joven en un espacio milenario que está dispuesta a más, que quiere más, que necesita más. Cómo no dárselo…

Foto: Diego Álvarez. Huaca Pucllana.
Al final de cuentas, este concurso es un ejercicio en memoria y en ciudadanía. Y ese reflejo de emociones es un intento de recuperar camino. Muchas de las reflexiones que acompañan las imágenes del concurso, escritas por los mismos participantes, son una necesaria llamada de atención.

Es fácil pensar que las cosas no van a cambiar. Y sin embargo sucede. Por eso nos toca alentar estos esfuerzos cuando el ciudadano reconecta con su ciudad, cuando la mira. Porque de repente así vuelve a amarla.

Así que ahora les toca a ustedes. Los participantes necesitan un mínimo de 300 votos para pasar a ser finalistas y les pido que entren a los links de abajo y voten. Voten con generosidad. Voten por todas las que les gusten. Son cuatro categorías./2 

Arquitectura prehispánica
Arquitectura virreinal y republicana 
Arquitectura moderna y contemporánea 
Espacios Públicos

Las fotos que acompañan esta nota han sido ganadoras de concursos previos de Lima Milenaria. Gracias y hasta la próxima…

Foto: Shiu Kenekawa. Huaca Puruchuco.
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1/ Sebastián Salazar Bondy, art. ‘Demolición, desnacionalización’, aparecido originalmente en la revista Oiga, 1964. Publicado en ‘La ciudad como Utopía’, Universidad de Lima, 2016.

2/ Este año, por primera vez, tenemos una gran cantidad de premios (más de 30) que son producto de la solidaridad de individuos, empresas e instituciones. Ver aquí la lista de donantes

miércoles, 19 de abril de 2017

¿Se puede salvar a Lima todavía? Cómo empezar…Responden los expertos


A juzgar por las reacciones, la nota anterior de este blog tocó una fibra sensible de la ciudad. El volumen de lectores creció con sorpresiva velocidad hasta ubicarla como la tercera nota más leída a la fecha y propició una serie de debates en redes y medios. ¿Señal de algo que debemos escuchar?

En una de sus respuestas, el urbanista canadiense Angus Laurie señalaba que la única salida para Lima, ante la percepción de ingobernabilidad y estancamiento, era la de eliminar el sistema de alcaldes distritales tal como existe hoy, y empezar de cero.

Junto con eso también señaló lo absurdo que significa que Callao y Lima sean dos unidades políticas separadas, dado el crecimiento urbano integrado y la dificultad de establecer planes unificados. 

Para darle continuidad al tema invité a algunos arquitectos, urbanistas y expertos a que participen respondiendo todos a las mismas preguntas, tomando como punto de partida lo anterior.

Aceptaron, por orden alfabético, Mariana Alegre, Aldo Facho, Silvia de los Ríos, Manuel de Rivero y Jorge Sánchez, a quienes agradezco públicamente por su buena disposición.

Ellos respondieron a estas preguntas:

1. ¿Es la división política de Lima (43 distritos) y Callao (6) y el poder que tiene cada alcalde distrital el principal origen de los problemas de la ciudad? 

2. ¿De qué manera en su opinión se podría reformar el sistema actual? 

3. ¿Es un temor válido llegar a tener un alcalde metropolitano con muchos más poderes?


MARIANA ALEGRE 
Coordinadora General de Lima Cómo Vamos 
1   La fragmentación administrativa de nuestra metrópoli (Lima y Callao) es quizá el factor más importante de los problemas que aquejan a nuestras ciudades.

Esto no permite una administración ni una gestión apropiada de la ciudad, que agrava los problemas urbanos, reduce la calidad de vida y perpetua la desigualdad.

También hay un problema de enfoque: ¿qué tipo de ciudad queremos? Pero, peor aún, nos encontramos frente a 50 visiones.

Nota aparte: en Callao son siete gobiernos locales: incluyendo al distrito recientemente formado Mi Perú y la Provincial del Callao.

2   Hay que empezar por concentrar funciones. Si no se está dispuesto a reformar la LOM (Ley Orgánica de Municipalidades), ni a hacer una reforma del proceso de descentralización, entonces debemos empezar a generar "autoridades técnicas" con injerencia "absoluta" sobre determinados servicios urbanos: transporte / residuos sólidos / etc.

3   Por supuesto, en un contexto de absoluta desconfianza de los vecinos para con sus autoridades y con mecanismos poco eficientes de control y de transparencia, no sorprende que tengamos temor de otorgar más poder (y presupuesto) a una sola autoridad. La solución requiere un fortalecimiento institucional que estamos lejos de tener, lamentablemente.

ALDO FACHO DEDE 
Arquitecto-Urbanista, Magister en Desarrollo Sustentable. Socio de FDARQ Urbanismo + Arquitectura y editor del blog HABITAR (www.habitar-arq.blogspot.com). 
1   El problema no es la división política en distritos. Tampoco las competencias, pues la Ordenanza 1862-MML establece de forma clara qué debe regular la Metrópoli y qué los distritos.

El problema de Lima hoy es que la autoridad Metropolitana ha renunciado a su deber de planificar, y no hay nadie que se lo pueda exigir de forma coactiva.

Sobre la condición de Provincia del Callao: es un desastre desde el enfoque de la Planificación Urbana. Esto sí se debería resolver de forma urgente, pues Lima y el Callao son un continuo urbano y debería haber un único organismo responsable de planificar la Metrópoli.

2   Consideramos que se debe crear desde el Gobierno Central una supra-autoridad de planificación a nivel nacional, con autonomía y capacidad de acción; que promocione soporte a nivel técnico y vete la asignación de recursos cuando no se den en un marco de planificación integral.

La crisis generada por el reciente fenómeno del Niño ha develado la precariedad de nuestras ciudades. Esta puede ser una oportunidad para crear ese organismo.

3   Creo que se están confundiendo los roles. El alcalde es un funcionario político, con un tiempo de servicio determinado. La Autoridad Metropolitana de Planificación debe ser un organismo técnico, que supere los tiempos políticos.

Para ello debiera depender de un comité directivo conformado por representantes nacionales, metropolitanos, distritales, de la sociedad civil y empresarios, que protejan su independencia de los vaivenes políticos.

SILVIA DE LOS RÍOS 
Consultora en Arquitectura y Urbanismo, miembro del equipo del CIDAP (Centro de Investigación, Documentación y Asesoría Poblacional). 
1   Es uno de los grandes problemas, resultado de su manejo como “ciudad anárquica, extensa y excluyente”.

El gran problema es que Lima no es resultado de un proceso de planificación. Se le condujo a la “cosificación”, el “objeto” de manoseo de quien se apodere del poder, a la buena o a la mala.

Por ello es un “crisol de concreto” desbordado por el pragmatismo improvisado, donde la vida del habitante no importa cuidar, y menos la historia e identidad que guarda.

2   El poder político de “gobernar la ciudad” se alejó del habitante, que es el “poder social”. El 70% de Lima se hizo sin planificación, por lo cual es de alta vulnerabilidad. Lima ha sido dejada al son del mercado y tener Alcalde es como tener un gerente donde sus “administrados” deben subordinarse a su verdad, porque no hay un “ordenamiento territorial”.

Las regulaciones vinculantes las tiene la Contraloría de República o la Defensoría del Pueblo, que deben vigilar que los municipios cumplan con sus “planes” de desarrollo urbano, de lo contrario se hacen llamados de atención. Pero falta fortalecer este aspecto.

3   El temor no es que tenga más poderes sino que ejerza la “gobernabilidad municipal”. Es lo que muchas ciudades llaman “democracia participativa”, donde todos ganan: habitantes, inversionistas, etc.

La solución no está en recortar poder o trasladarlo a privados. La noción Estado – Nación se perdió en la ciudad, con la reducción de poderes y funciones públicas; el “crea” tu distrito; fragméntala más, sin importar nada, que hoy sigue de moda. O como las iniciativas de los alcaldes de Lima Norte para formar una nueva provincia.

MANUEL DE RIVERO 
51-1 arquitectos. Decano de Arquitectura de UCAL.
1   No creo que sea el origen pero sin duda una de las razones importantes para no corregirlos.

Es importante una representación cercana de los vecinos, pero en el caso de Lima el nivel de gobierno está tan atomizado que se ha tornado en un régimen cuasi feudal, donde las políticas urbanas distritales y las metropolitanas van muchas veces por caminos contradictorios.

El bien común de la ciudad debe primar por el bien particular de los vecinos. Pero también los vecinos deben poder hacer escuchar su voz.

2   Debe de haber una sola autoridad para todo el área metropolitana (incluyendo los distritos del Callao, Lima y de algunos de Huarochirí y Cañete) que tenga en su consejo la representación de los distritos. Esos representantes distritales a su vez debieran de encargarse de la aplicación de las políticas metropolitanas a nivel local.

Los electores debieran elegir al alcalde metropolitano y en vez de un alcalde distrital con su propia independencia, un representante en el consejo metropolitano que lleve la voz de sus vecinos influenciando las políticas macro de la ciudad y que también ejecute los programas locales.

3   Depende de cómo se plantee la nueva figura. Si un alcalde metropolitano tiene el poder de todo sí. Finalmente gobierna un tercio de la población y más de la mitad del PBI del Perú.

Pero si gobierna con un consejo municipal suficientemente representativo de los distritos, entonces no. Lamentablemente en el Perú, la palabra “descentralización” está sobrevalorada y la palabra “autoridad” vaciada de significado.

Es natural el temor al cambio por la incertidumbre pero con certeza sabemos que el sistema actual está lleno de superposiciones y de vacíos y a río revuelto ganancia de corruptos.

JORGE SÁNCHEZ 
Arquitecto y Urbanista. Socio de Nómena Arquitectura. 
1   El problema es la superposición de poderes y funciones. Por ejemplo, la responsabilidad de la construcción física de la ciudad está totalmente fragmentada.

Lima puede decidir sobre alturas y usos, mientras que los gobiernos locales deciden sobre áreas libres, retiros, áreas mínimas de departamentos y estacionamientos. No se puede planificar el crecimiento así.

2   Empezaría por delimitar claramente las funciones de cada nivel de gobierno, de tal forma que no puedan ponerse candados entre ellos.

Temas de movilidad, así como la orientación del crecimiento de la ciudad, a través de morfología y densidad (que además está de la mano con el transporte) deberían ser de manejo metropolitano.

Temas como el manejo de residuos, mantenimiento de espacios públicos o cobro de impuestos, por ejemplo, pueden ser perfectamente manejados por los gobiernos locales.

3   Es que la ciudad no funciona como un gobierno central, donde los poderes necesitan equilibrio. Los alcaldes distritales no están para ser el contrapeso del alcalde metropolitano, sino para ser su complemento.

Pero el alcalde metropolitano tiene que ser el líder. Aquí el problema es que no se puede pensar nada de forma integral. Hay que pensar en hacer un cuerpo que funcione, pero un tipo hace los brazos, otro las piernas y otro la cabeza: te sale un mutante.

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Que este aporte se inserte dentro de un debate mayor sobre la ciudad que sigue siendo necesario, y que lleve a tomar las decisiones que Lima necesita no para sobrevivir, que lo hace, sino para crecer y convertirse en la gran ciudad que merece ser.

miércoles, 5 de abril de 2017

"Hay que acabar con el sistema de distritos y empezar de cero la futura gestión de Lima"

Propuesta para la Plaza de la Democracia, antes y después.  Imagen: LlamaUrbanDesign.
Por alguna razón, cuesta aprender. Uno diría que con un legado de arquitectura prehispánica que ha sobrevivido cinco mil años y un conocimiento ejemplar de su territorio, seríamos uno de los países más eficientes para hacer frente a los embates de la naturaleza. No lo somos. 

Y lo mismo aplica a nuestras ciudades. En el caso de Lima, desde hace años muchos expertos vienen explicando, investigando, publicando propuestas para mejorar la gestión del Centro Histórico y la ciudad misma. Pero nada de eso está sucediendo.

Con incómoda frecuencia muchos tenemos la sensación que esta ciudad de diez millones de habitantes se va acercando a un fin anunciado.  Y a pesar de que podría evitarse siempre parece ser tarea del siguiente alcalde.

En el caso del Centro Histórico (CH) en este blog venimos advirtiendo sobre el aumento de incendios, de depósitos ilegales, de estacionamientos informales, de la cotidiana destrucción de patrimonio inmueble. Y no hay respuestas. O las que hay no inciden en los problemas de fondo.

¿Podemos todavía encaminar la ciudad hacia un modelo de crecimiento más inteligente?

Angus Laurie, urbanista canadiense, cree que sí. Esta entrevista comenzó como una experiencia didáctica hablando de conceptos relativos al Centro Histórico hasta que llegamos al inevitable nudo gordiano de los problemas de la capital, y ahí lanza su propuesta más radical.

La capital no está lista para nada y menos para una transformación de ese tipo. Pero ¿podemos pensar que en algún momento se harán los cambios que se necesitan hacer? El tiempo cuenta, dice Laurie, porque Lima tal como va es una bomba de tiempo.

Él es director de Llama Urban Design junto con la arquitecta Mariana Leguía y cada domingo escribe una columna en El Comercio.

Angus Laurie, Master en Diseño de Ciudades, LSE, Londres. Foto: JLizarzaburu.
¿Qué es lo más relevante del Centro Histórico para usted?
Sus plazas y las calles, porque las procesiones, las protestas, los peatones, todo pasa por ahí. Para mí el trazo del CH es de lo más importante que tiene.

Su trazo, hecho hace unos 500 años, es efectivamente peatonal. Está hecho originalmente para caballos o personas y toda su escala, sus edificios, es una escala muy humana.

¿Cuál es la diferencia entre regeneración urbana y recuperación?
Son dos cosas distintas. Una es pensar en la fachada de un edificio, lo estético, eso es recuperación. Lo otro tiene que ver con pensar en estrategias que tienen que ver con los usos, vivienda, transporte... 

Pero lo más importante para mí es cómo recuperamos el espacio público. Cómo podemos recuperar esas calles que, en principio, no fueron pensadas para los autos y que deberían peatonalizarse.

Fachadismo: ¿es bueno o malo?
Mejorar fachadas no me parece mal. Tampoco me parece que debe ser la única prioridad. Ese es el problema: que solo mejoramos fachadas. Necesitamos pensar más en el entorno del CH.

Porque si mejoramos una fachada y la calle está llena de taxis que producen un nivel de ruido y contaminación brutal, nadie se va a parar a ver esa fachada. Mejorar la fachada sin mejorar el espacio público no tiene sentido.

Las calles son el espacio público más importante, dice Laurie. Por eso peatonalizar
es inyectar vida a una ciudad. Foto:JL.
¿Y por qué es tan importante peatonalizar?
Nosotros hemos hecho un análisis de todos los problemas en el centro: aire, río, transporte, y más de la mitad de las calles han colapsado por la cantidad de peatones.

Incluso hemos hecho seguimientos de la gente que bajan del autobús para ver a dónde van y muchos van a las plazas y al Jr. de la Unión.

¿Cuál es el primer paso? 
La gestión actual de Lima siempre dice que solo hay diagnósticos y ninguna propuesta concreta para Lima. Sin embargo, la Gerencia de Transporte No Motorizado ha estado usando nuestro estudio para cerrar el Damero una vez al mes.

Ellos se han podido dar cuenta, siguiendo los indicadores que nosotros hemos establecido ahí, que cuando peatonalizan las calles baja el nivel de ruido de más de 70 decibeles a 55. También baja el nivel de contaminación.

Entonces esa receta que hemos dejado ha demostrado que peatonalizar sirve, que es la solución.

¿Afecta la peatonalización la noción de ‘patrimonio’?
Depende a qué llamas patrimonio. El caso de Río de Janeiro es muy bueno. Aquí se dieron cuenta del vínculo entre edificio y la cultura que habita ese espacio, y han tenido muchísimo éxito.

Así que se amplió la noción y empezaron a declarar patrimonio a otro tipo de elementos, como podría ser la mejor caipiriña en un determinado bar. Acá podría ser el pisco-sour del bar del Maury, porque es patrimonio vivo, o el sándwich de jamón del Cordano.

Estamos muy enfocados en la relación patrimonio-edificio…
Así es. O el sombrerero del que me hablaste una vez, en el Jr. Andahuaylas. Él es patrimonio. Aquí esas personas se convierten en patrimonio, no el espacio físico.

¿Y estamos yendo en esa dirección?
Nooo…. Estamos yendo al revés. Mi recomendación a las autoridades de Lima siempre ha sido que su visión de patrimonio no termine en el monumento.

Mapeo de las calles que 600 usuarios entrevistados señalaron como las más desagradables.
Las rutas coinciden con las de mayor tráfico vehicular. Imagen: LlamaUrbanDesign.
Gentrificación: es bueno o malo…
Tenemos que pensar primero en quiénes se benefician de este proceso.

Para estar de acuerdo en el concepto: ‘gentrificación’ es la llegada de clases medias a zonas con población de menos recursos que se ven obligadas a dejar su barrio porque aumentó el costo del alquiler...
O en general, una clase más alta de la que estaba ahí antes. Puede ser una zona de clase media que es desplazada por gente de más dinero, como está pasando ahora mismo en Barranco.

¿Quiénes se benefician?
La gentrificación puede ser mala cuando hay muchos inquilinos que van a perder sus viviendas porque suben los alquileres.

En la zona del Damero de Lima (67 manzanas) hay unas 9.000 personas y la mayoría son propietarios. En este caso, si se diera un proceso de gentrificación significa que el valor de sus terrenos sube y de alguna manera se estarían beneficiando de eso. No los están forzando a salir.

Y está el caso opuesto…
Para los que alquilan sí hay un gran impacto negativo. Porque eso sube los alquileres y no pueden pagar las nuevas tarifas y se ven excluidos del barrio y se van.

Entonces la gentrificación en el CH de Lima tiene de positivo y negativo… 
Lo positivo es que hay mucha oportunidad para recuperación urbana en la gentrificación, porque hay más valor y en consecuencia más impuestos. Pero, además, la misma Municipalidad es propietaria de muchos inmuebles en el Centro Histórico.

Lo que pasa aquí es que hay algo peor que la gentrificación. Ahora mismo hay tiendas que están sacando a los residentes del Centro porque el valor comercial es mucho más alto que el valor de vivienda en esa zona.

Está hablando de los depósitos…
Sí, también. Los depósitos sacan gente en Barrios Altos. Y en el Damero las tiendas están sacando gente porque quieren poner almacenes en los pisos superiores. ¡El proceso que se está dando en este momento es llenar el centro de almacenes!

El peor enemigo del CH de Lima son los depósitos [ilegales]. Entonces para mí es menos dañino empezar a traer gente a vivir que quiera pagar un poco más por el lugar, que tener almacenes.

Mapeo de las calles que 600 usuarios entrevistados señalaron como las más agradables. La ruta favorita
es el Jr. de la Unión - antes de la peatonalización del Jr. Ica-Ucayali. Imagen: LlamaUrbanDesign.
El Mercado Central, ¿debe salir de ahí?
No. Me parece que puede ser un gran proyecto, bien gestionado, pero debe ser un mercado.

Pero el éxito del Mercado Central es justamente lo que propicia la expansión de los depósitos y la destrucción de las viviendas históricas en Barrios Altos
Sí, pero creo que hay otra manera de resolver el problema. Esto es algo que Lima hace muy mal: no sabe gestionar la ciudad. Hay que delimitar funciones.

No se puede tener un depósito en un perímetro determinado. Un camión no puede entrar a determinadas horas. Esta parece la parte más difícil para las autoridades.

El diseño muestra la escala a peatonalizar en el Centro de Lima comparado con
zonas peatonales de Venecia, Cambridge y Barcelona. Imagen: LlamaUrbanDesign.
Lo dice usted y la mayor parte de arquitectos y urbanistas de Lima: los problemas de la ciudad convergen en un tema de autoridad municipal. ¿Cómo hacemos frente a una situación así? 
Creo que la autonomía de cada municipalidad en Lima es un gran problema. Que haya 50 gerentes de desarrollo urbano, 50 alcaldes, genera una redundancia absolutamente brutal.

¿Qué se puede hacer?
Sin ser para nada un fan de [Margaret] Thatcher, uso este ejemplo porque ella tomó una medida drástica que en su momento se vivió como algo negativo, pero que en el largo plazo fue la solución: en los años 80 ella abolió la alcaldía de Londres.

Eso llevó primero a un caos pero abrió la posibilidad de diseñar un mejor sistema entre los distritos y el gobierno metropolitano. Cuando años después los laboristas reinstituyen la figura del alcalde este tenía mucho más poder ejecutivo que bajo el modelo anterior.

Los 30 distritos de Londres todavía existen pero la división de responsabilidades es clara y no se sobreponen tanto, como sucede en Lima.

¿Debemos hacer lo mismo en Lima? 
Hay que acabar con el sistema de los distritos tal como funciona hoy y empezar de cero el diseño de la futura administración de la ciudad.

Es una salida radical...
Yo creo que es absurdo tratar de tener más provincias y distritos. Es absurdo que Callao sea una provincia aparte. Lo que necesitamos es una organización política diferente.

"El peor enemigo del Centro Histórico de Lima son los depósitos". Foto: JL.
De qué manera el sistema actual no funciona
Por ejemplo, el sistema de estacionamientos, que en Lima es un desastre. Por un lado la Municipalidad (a través del SAT) tiene mucho poder sobre el tema y también los distritos. Pero una municipalidad distrital no puede crear un permiso de estacionamiento para residentes.

Entonces la única herramienta que tienen es dar concesiones para estacionamientos privados o pintar líneas amarillas. La Municipalidad de Lima, por su parte, es la que puede establecer una tarifa para estacionar, y no lo hace.

Al final están perdiendo dinero porque la MML podría decir ‘vamos a cobrar 10 soles por hora por estacionar en la calle en San Isidro’ y empezar a crear un fondo que podrían invertir en transporte público.

Siempre se vuelve al mismo nudo…
Siempre volvemos a la barrera de la burocracia en Lima como una barrera al desarrollo. Entonces si solucionamos eso la ciudad puede crecer más y mejor.

Entiendo su propuesta, pero sabe que sería imposible en Lima…
(Silencio…) No. Yo creo que no es imposible. Lo que tenemos ahora es una bomba de tiempo y tenemos que diseñar un sistema que funcione. Es del interés de todos que eso pase. Pero es una reforma que tiene que ver con el gobierno central.

La destrucción cotidiana de patrimonio histórico avanza irrestricta en el CH. Foto: JL:


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. Sitio web de Llama Urban Design: http://www.llamaurbandesign.com/ 
. Haga clic aquí parar conocer sobre el evento de este sábado 8 abril donde se presentarán Angus Laurie y Mariana Leguía para hablar sobre el Centro Histórico. 
. Haga en clic aquí para ver el video del grupo Salvemos Lima sobre la destrucción causada por los depósitos ilegales de Barrios Altos.

lunes, 27 de marzo de 2017

Claudio Magrini: “Los grandes cambios los van a hacer los ciudadanos”

"La arquitectura peruana empieza a ser un referente mundial".
'Lugar de la Memoria', Lima. Foto: Barclay&Crousse.
En medio de un momento convulsionado para Lima, la costa peruana y sus habitantes, creemos que es importante abrir un espacio para la inspiración y el conocimiento. Una vez resuelta la emergencia vamos a necesitar costales de sabiduría.  

Con esta entrevista culmina la serie de conversaciones sostenidas con cinco arquitectos extranjeros que estuvieron en Lima para Limapolis2017*.

A través de todas hemos conseguido distintas miradas sobre la ciudad, el canal Surco, las potencialidades y los desafíos en frente nuestro. Cada uno ha incidido en un aspecto que contribuye a entender Lima de una manera singular, diferente.

Un agradecimiento especial al arquitecto peruano Gonzalo Benavides, organizador este año del evento anual de arquitectura y urbanismo de la Universidad Católica, Limapolis, que estuvo dedicado a esta importante vía de agua en la capital.

Italiano de origen, el arquitecto Claudio Magrini es Director del Magister “Territorio y Paisaje” de la Universidad Diego Portales, en Santiago de Chile. Fue co-organizador junto al GSD de Harvard y el David Rockefeller Center for Latin American Studies del seminario Landscape as Urbanism in the Americas, 2016, y es co-curador de la XX Bienal Nacional de Arquitectura y Urbanismo de Chile, 2016-2017.

Arquitecto Claudio Magrini. Foto: JLizarzaburu.
Usted ya conoce Lima, ¿cómo ha ido cambiando, en su opinión?
Veo que en el ámbito cultural, incluyendo la gastronomía, ha habido un gran desarrollo. Lima empieza a ser un referente mundial. Pero desde la arquitectura, Perú también empieza a tener un papel no solo regional sino global. Hay una generación de arquitectos que empieza a hacerse presente.

¿De qué manera?
Por ejemplo, el Museo de la Memoria fue un concurso internacional, con jurado internacional, ha sido publicado a nivel internacional. Luego, la participación de Perú en la Bienal de Arquitectura de Venecia donde ganó una mención. Uno ve que progresivamente el movimiento arquitectónico peruano empieza a suscitar bastante interés.

¿Qué explica ese cambio?
Eso tiene que ver con un cambio de paradigma en la región. Sudamérica antes se veía como un continente subdesarrollado y en los últimos años cada vez adquiere más presencia: lo hace Perú, Chile, Colombia, Brasil. Es una fuerza conjunta.

Grupo de arquitectos inspeccionan la bocatoma del canal Surco durante Limapolis2017.
Foto: Univ. Diego Portales.
Eso aplicado a la ciudad, qué sensación le genera…
Siempre hay cosas positivas y negativas. Se ve que Lima empezó a mostrar los grandes problemas de las grandes urbes, como el tráfico.

Pero del lado bueno, puedo decir que hace unos diez años no había tanta noción del patrimonio. Cada vez hay más conciencia de las huacas, más conciencia sobre el patrimonio edificado y conciencia sobre los recursos naturales.

¿Qué le dicen a usted las huacas? 
Para mí como italiano claramente las huacas son el gran documento histórico que me pueden conectar con el pasado. Muestra la cultura, la forma de construcción, hasta de urbanidad.

Mi sensación personal es que en los últimos 20 años muchas capitales de América Latina empezaron un proceso de transformación urbana, con proyectos liderados por los alcaldes. Nada de esto está pasando en Lima. ¿Usted comparte esa impresión? 
Bueno, en los últimos años he visto cambios en Lima, como el Metropolitano que ha significado una mejora en el transporte de la ciudad; o el Museo de la Memoria.

Lo que sí me doy cuenta es que, comparando con Chile, que muchos cambios urbanos los debemos a la participación de los ciudadanos y no de los arquitectos. La fuerza motriz es la gente común. Cada vez más la gente está empoderada y empieza a exigir determinadas cosas.

Cómo qué, por ejemplo…
Por ejemplo, el proyecto Mapocho Pedaleable surge de un alumno que hizo este proyecto como su tesis, se asoció con el movimiento de los ciclistas y lentamente con la fuerza popular lo llevaron a la presidenta Bachelet como proyecto importante. Algo parecido pasó con el movimiento para una educación gratuita.

Y por lo que yo veo aquí, lentamente, se está empoderando la ciudadanía en Lima. Así que los grandes cambios no lo van a hacer los arquitectos. Lo van a hacer las redes sociales y la conjunción de una serie de activistas, que incluye a los arquitectos pero ya no es territorio exclusivo de estos últimos.

El Mapocho Pedaleable es un proyecto que surge en la sociedad civil y busca incorporar
el río santiaguino a la ciudad y la experiencia de los ciudadanos. Foto: La Tercera.
En los últimos años parece haber aumentado el debate sobre el concepto de espacio público, por qué está sucediendo…
El espacio público es otra necesidad profunda del ser humano, de relacionarse con el otro, y eso se hace en el espacio público. Ahora, el problema es que todavía trabajamos con paradigmas de espacios públicos añejos o importados.

Yo me acuerdo que hace unos 20 años el primer concurso en el que participé era para hacer una plaza acá en Perú. La topografía era claramente inclinada y tenía una plaza a la francesa, que era un plano horizontal.

Se ignoró el paisaje…
Al final lo que se hizo fue insertar una imagen importada de fuera en una condición ajena. Mientras que aquí lo que siempre enseñaron los maestros Incas era que teníamos que trabajar con la naturaleza.

Entonces, mientras nosotros sigamos negando la particularidad del territorio y trabajemos con elementos ajenos, siempre vamos a producir cosas negativas.

Y ahora también, con el empoderamiento de la ciudadanía cada vez nos damos cuenta que el espacio público se necesita trabajar con paradigmas propios.

En ese sentido el canal Surco se incorpora muy bien en esa visión 
Por supuesto. Porque es una de las grandes herencias de las culturas prehispánicas. Como Tipón, en Cusco, dedicado completamente al agua es una infraestructura que no solamente es funcional. Es estética, es fenomenológica, es paisajística, es artística.

Tiene como cinco dimensiones asociadas. Es fantástico, y eso tenemos que recuperarlo. Y cuando recuperamos eso también recuperamos una buena noción de espacio público.

Magrini y su grupo de estudiantes durante Limapolis2017. Foto: JL.
¿Eso fue lo que vieron durante Limapolis? 
En la maestría que yo dirijo en Chile antes habíamos hecho proyectos con el río Rímac y la Costa Verde, pero nunca con el canal. ¡Parece que estoy trabajando con todos los cursos de agua de Lima! (risas).

El gran problema de fondo ahí en este momento es que hay que construir un cambio de percepción en la población. Cuando hicimos la bicicleteada un domingo nada más empezar pudimos ver una persona que abre la ventana de su casa y echa la basura al agua. Ahí uno se da cuenta que lo perciben como algo negativo.

¿Cómo empezar a cambiar esa actitud?
Lo que proponemos es generar una concientización social y lúdica. Es decir, cómo a través de una serie de propuestas podemos generar que la gente tome contacto con el agua, con los beneficios que recibe del canal, no solamente culturales, históricos, sino también fenomenológicos: su impacto sobre la temperatura del ambiente, que los niños puedan jugar con el agua, etc. entonces a partir de ahí se puede empezar a generar un plan maestro. Hay que acercar la gente al agua.

¿Cómo entiende usted que algo tan vital para la ciudad como el canal Surco lo hayamos dejado como algo tan marginal?
Falta de cultura. Al final es falta de cultura. Hasta en Barcelona, si uno piensa en los años 90, la ciudad le daba la espalda al mar. Muchas ciudades le daban la espalda al mar o al río.

Pero con el tiempo se dan cuenta que esos recursos naturales son capaces de darte una calidad de vida. Casi todas las sociedades pasan por el mismo proceso: tomar conciencia que nosotros sí tenemos que integrarnos con la naturaleza.

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Las lecciones prehispánicas en el manejo del agua es algo que no podemos ignorar.
Fuentes de agua en Tipón, Cusco. Foto: ancient.origins.es
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*/ Limapolis es un evento internacional que cada año organiza la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Católica-PUCP, “concebido como un espacio de reflexión teórico‐práctico sobre temas claves para el desarrollo de la capital peruana”. Este año estuvo dedicado al canal Surco. 

- Haga clic aquí para ir a nota sobre la ruta del canal Surco y álbum de fotos 
- Sitio web del evento: http://limapolis2017.com/ 
- Sitio web de la maestría de la Universidad Diego Portales: www.magisterterritorioypaisaje.com 
- Sitio web Claudio Magrini: http://www.claudiomagrini.com/main.html