miércoles, 13 de diciembre de 2017

Lo que viene pasando en Santa Beatriz no le debería suceder a ninguna ciudad

Acción municipal sin diálogo en histórico y apacible barrio de Santa Beatriz. Diciembre 2017.
Un proyecto de ampliación de pistas de la Municipalidad de Lima en medio de Santa Beatriz, uno de los barrios más hermosos e históricos de Lima, encendió un enérgico rechazo entre vecinos y los que queremos una mejor ciudad. 

Quizás la fuerza de ese rechazo tenga que ver con el hecho que no es un problema nuevo. Aquí en los últimos 15 años se ha venido gestando un catálogo de malas prácticas ciudadanas.

La zona tenía los ingredientes ideales para un gran proyecto: lo atractivo de la armonía del lugar, su carácter residencial bien conservado, la elegancia de su diseño, su urbanismo generoso con amplias veredas o la abundancia de áreas verdes. Esto no sucedió.

Por el contrario, lo que vemos aquí es un símbolo de lo que significa gestionar una ciudad sin visión de ciudad.

Los límites históricos.  Imagen: Google Maps.
El alcalde Luis Castañeda se inauguró como alcalde metropolitano en 2003, momento cuando empezaron los cambios. Eran años en los que nada podía hacer mal. Era una especie de rey Midas de los alcaldes.

Lo sorprendente, quizás, no es lo poco que en realidad hizo para resolver los verdaderos problemas de Lima, sino lo poco que se le cuestionaba.

Ahora, en su tercer periodo como burgomaestre, una capital de diez millones de habitantes sigue con muchos de los mismos problemas que en 2003. Solo que acentuados. Y como dijo Mario Puzo en El Padrino, todo siempre es personal, muy personal. Por eso la molestia es doble.

Un estilo campestre y urbano, de los años 20 del siglo anterior.
Aprendí a caminar en el Parque de la Reserva, ese era el único nombre que tenía entonces en alusión a su papel en la historia del país. Este fue el barrio de mi niñez y es posible que mis primeras risotadas infantiles las haya soltado en medio de ese gran espacio verde que era libre y abierto.

Muchos años después, cuando volví al Perú, fue uno de los lugares a los que quise regresar. En un ataque de nostalgia un día llevé a mi madre, anciana ya, a caminar al parque. Esta vez, pensaba yo, ella iría de mi mano.

Pero llegamos y no reconocí el lugar. No solo todo estaba cercado. Habían instalado arbustos para evitar contacto visual con el interior. Estaba cerrado y no había manera de entrar antes de su horario de atención y previo pago de una entrada. Fue mi primera sensación de pérdida de ciudad.

No pasó mucho tiempo hasta darme cuenta que Lima debe ser de esas pocas urbes donde esa experiencia, esa frustración de no ganar en calidad de vida sino de perderla, se ha convertido en una experiencia cotidiana.

Su construcción reflejó una época de optimismo en un modelo moderno de ciudad.
Poco tiempo después se produjo otro atentado a mis recuerdos de infancia.

La banca de concreto semicircular de la Plaza Washington, uno de los lugares preferidos a donde me llevaba a jugar la abuela Otilia, fue destruida a martillazos porque, según el alcalde, había aumentado el nivel de inseguridad en la zona. Así de fácil.

Por esos días se me ocurrió ir a tomar fotos por el lugar. Hice un álbum de imágenes, algunas de las cuales vuelvo a usar en esta nota.

Varias de esas casas ya no existen. Fueron reemplazadas por el frenesí inmobiliario sin gusto ni proporciones. Un boom sin compromiso, sin reglas, sin orden.

Un boom que no da a la ciudad. Un boom que le quita.

El carácter y antigüedad de sus viviendas le dieron una especial personalidad.
Lo irónico de esto es que lo que podría ser una zona de gran valor económico ha terminado por perderlo. Es un valor inmediato que ha beneficiado a algunos grupos, pero que está acabando con las cualidades urbanas que respiraba el lugar.

Santa Beatriz tiene un importante significado para la historia de Lima. Este fue el escenario de la segunda expansión de la ciudad tras la demolición de la muralla en el siglo XIX.

Fue inaugurado por el presidente Augusto B. Leguía en los años 20 del siglo anterior, como una muestra del optimismo que había generado el Centenario de la Independencia y una época que parecía sonreírle al país.

Fue un optimismo que se vio reflejado en la generosidad de las casas, muchas en el estilo de moda de entonces, el Mediterráneo de California, al que se añadieron poco después casas art-déco.

El boom inmobiliario empezó hace una década, alterando para siempre el modelo del lugar.
Y ahora la ampliación de calles. Según la MML se ejecutarán cerca de 15 mil metros cuadrados de pistas con la ampliación a tres carriles en las calles Mariano Carranza, Enrique Villar, Teodoro Cárdenas y Manuel Segura.

En su comunicado precisa que “con una inversión de 12 millones 29,910 soles, el mantenimiento de pistas y veredas en Santa Beatriz beneficiará a 44,775 personas (…), uno de los puntos obligados para llegar al Centro de Lima”.

Según cita una nota del diario La República, el ingeniero Carlos Ramírez de la Gerencia de Proyectos, "en esta zona se generan cuellos de botella en hora punta. Como las vías tienen varios cruces, los autos giran indiscriminadamente a la derecha y a la izquierda. Un tercer carril central facilitará la fluidez de las unidades que no hagan giros”.

Santa Beatriz en Diciembre 2017.  Un catálogo de anti-ciudad que no debe repetirse.
Mucho se viene informando de lo anacrónico que es el alcalde metropolitano. Le da vigencia a políticas urbanas que tuvieron éxito en los años 60 y 70 del siglo pasado, y que han caído completamente en desuso en las mismas ciudades que creían en sus beneficios.

En un planeta cada vez más urbano, en una Lima cada vez más urbana, el auto no puede seguir teniendo prioridad. Sin una política clara de transporte público esto no termina generando las ganancias que anuncia.

Es ya una verdad incuestionable, por lo menos entre los expertos en urbanismo, que toda ampliación de calles en ciudades que experimentan una creciente densidad automovilística es solo una solución temporal.

Al cabo de uno o dos años el problema vuelve a ser el mismo, o peor.

Según comentó el arquitecto José Ignacio Pacheco, Decano de la Facultad de Arquitectura de la UPN, “al reducirse las veredas y quitar decenas de árboles, más autos circularán más cerca de las viviendas, elevando el nivel de ruido, humo y estrés. Mayor contaminación”.

Vecinos organizados siguen ejerciendo su derecho a protesta contra los planes municipales.
Foto: Yo Defiendo Santa Beatriz.
Mientras tanto, grupos de vecinos del lugar llevan meses luchando por ser escuchados y evitar la destrucción. Aquí una vez más se tomaron medidas que afectan a los vecinos sin escuchar su opinión. 

Visiten su página en Facebook haciendo clic aquí.

Y más allá de temas urbanos y técnicos, a nivel personal es una vez más esa sensación de pérdida y una marcada indignación por lo que sucede precisamente aquí.

Santa Beatriz está dejando de ser ejemplo de un urbanismo centenario que quiso hacer de Lima una mejor ciudad, para representar los aspectos más cuestionables de lo que puede ser una gestión de ciudad sin visión de ciudad.

Aquí se ha destruido espacio público; se ha semi-privatizado lo que es de todos; se ha jugado con la zonificación para permitir un aumento indiscriminado de edificios en medio de zona histórica; se toman medidas a espaldas de los ciudadanos que reciben el impacto directo de las mismas; y se está privilegiando el auto como única solución al tráfico incesante.

Realmente, lo que viene pasando aquí no le debería pasar a ninguna ciudad.

Pequeñas joyas que sobreviven, sometidas a la presión inmobiliaria y el tráfico.

 Fotos: JLizarzaburu

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Desaparece uno de los últimos tesoros de la Av. Arequipa

Casa Salinas, con Remigio Collantes, 1958. Foto: Archivo Weberhofer.
La Casa Salinas, uno de los mayores ejemplos de arquitectura moderna privada en la Av. Arequipa, y en la ciudad de Lima, empezará a caer estos días. Se trata de una pérdida más, como si la demolición de tesoros fuese un destino normal e inapelable.

La Casa Salinas, ubicada en la cuadra 18 de esa arteria, es una vivienda familiar diseñada por Walter Weberhofer en 1958, uno de los arquitectos más originales y creativos del movimiento moderno en el Perú.

Es también, por unos días más, una de sus últimas casas que quedan en pie.

Para añadir indignidad a la pérdida, este 2017 se cumplieron 70 años desde que la Agrupación Espacio lanzó su manifiesto de modernidad, en arquitectura, arte y sociedad, con lo que se dio inicio a una nueva manera de ver y entender la ciudad.

Casa Salinas, Av. Arequipa. Foto: Archivo Weberhofer.
Setenta años después seguimos sin lograrlo. No entendemos el valor de lo verdaderamente original, de lo que hace de Lima una ciudad diferente. Y Weberhofer, para mí, fue de los más originales y desafiantes arquitectos nacionales del siglo XX.

Había nacido en Junín en 1923 y falleció en Lima el 2002. Su nombre está más asociado con edificios emblemáticos de la capital, como el sensacional y abandonado Cine Tauro, en el Centro.

Está también el Edificio de Seguros Atlas, en el jirón Huancavelica, diseñado con el arquitecto José Álvarez Calderón, con el que obtienen el premio al Mejor Edificio de la Municipalidad de Lima en 1955.

A pesar de su incomprensible estado de abandono actual, el Atlas sigue siendo uno de los edificios más armoniosos y elegantes que se levantaron en Lima.

Vista lateral izquierda.  Donde se levantaba la otra casona hoy existe un grifo. Foto: Archivo Weberhofer.
Los años 40 y 50 fueron un último ejercicio de optimismo en el Centro Histórico, cuando se hicieron algunos de los mejores esfuerzos, especialmente a lo largo de la Av. Tacna. Ahí está otro edificio ganador, el Seguros Fénix, de otro grande, Enrique Seoane.

Son estructuras que representan una época donde lo moderno siempre parecía imponerse con calidad sobre lo anterior. Cuando lo nuevo parecía siempre mejorar lo preexistente. Cuando había una precisa intención de embellecer la ciudad.

Evidentemente, los años 40 y 50 fueron años de destrucción de patrimonio en este sector Lima por un afán modernizador. La misma excusa que se sigue usando hoy, pero con resultados tan dramáticamente distintos.

Por lo menos parece existir un amplio acuerdo que el legado de esa época enriqueció a Lima.

Estado actual, demolición anunciada.  Foto: Gonzalo Cáceres.
Otro de los grandes legados de Weberhofer está en Santa María, balneario al sur de Lima, donde levantó algunas las casas más singulares de la época, así como el clásico Club Esmeraldas.

En 1957 se había asociado con el arquitecto Remigio Collantes, con el que asume el proyecto de Santa María. Un año después ambos diseñan la Casa Salinas, para terminar su sociedad en 1965.

Su último edificio emblemático fue el de PetroPerú, diseñado con Daniel Arana Ríos en estilo brutalista, de moda en esos años de régimen militar, e inaugurado en 1973. Pero siguió diseñando y ganando reconocimientos hasta el año 2000.

Fuera de estos edificios, todavía en pie, muchos de sus proyectos privados han sido y vienen siendo demolidos, sin que exista protección legal para estructuras de este periodo.

Entrada a la casa. Estado actual. Foto: Gonzalo Cáceres.
Según un catálogo virtual de arquitectura moderna /1 que produjo este año la Universidad de Lima, y que se puede ver haciendo clic aquí, ninguna de las construcciones de este arquitecto tiene protección patrimonial.

El año pasado, durante la Feria Internacional del Libro, la misma universidad presentó un libro sobre Weberhofer con artículos de varios autores. Ya en ese momento se denunciaba la continua pérdida de este legado.

Uno de los que presentó el libro /2 fue el arquitecto Elio Martuccelli quien describió a Weberhofer como alguien “con un profundo conocimiento de las estructuras y de los materiales, lo que le permitió composiciones, espacios y volúmenes muy audaces”.

Por su parte, Enrique Bonilla, director de la Facultad de Arquitectura de ese centro académico, lo señalaba como un arquitecto con “plena consciencia de lo que es la modernidad arquitectónica”.

Casa Salinas, 2017.  Foto: JLizarzaburu.
Weberhofer perteneció a una generación de arquitectos que enriqueció Lima.

En lo personal, tuve especial afecto por esta casa debido a la cantidad de veces que la visité.  No como adulto sino de niño, acompañando a mi madre al centro de estética que existía aquí. Entrar a esta casa de formas raras, ángulos indescriptibles que no lograba entender, y en medio de un ambiente con hierbas y cremas perfumadas, era una aventura imperdible.

Según el arquitecto Héctor Abarca, uno de los principales conocedores de su obra, este “apuntaba a integrarse con el entorno de la ciudad, emprendiendo un cambio de paradigma estético y funcional, puso un gran énfasis en las estructuras, se preocupó por los trazos geométricos” /3.

El 15 de mayo de 1947, un grupo de arquitectos, artistas plásticos y estudiantes de la UNI lanzaron en El Comercio el hoy histórico manifiesto bajo el título de “Expresión de principios de la Agrupación Espacio”.

Con esto Perú ingresaba a la modernidad, expresando ideas propias y tomando una posición. Entre sus representantes más visibles estuvieron Luis –Cartucho- Miro Quesada, Santiago Agurto y Adolfo Córdova.
Cine Tauro. Foto: Archivo Weberhofer.
En otras disciplinas estuvieron Fernando de Szyszlo, Carlos Cueto Fernandini, Celso Garrido Lecca, Sebastián Salazar Bondy, Blanca Varela y Javier Sologuren, entre otros.

Sus teorías plantearon alianza con en el racionalismo modernista que había surgido en Europa tras la Primer Guerra, que exigía una nueva planificación de las nuevas ciudades y demandaba una nueva lógica en los materiales de construcción, así como una mayor sinceridad en la expresión de las concepciones.

La Agrupación Espacio surge como reacción a la arquitectura que se venía produciendo en el Perú. Según el arquitecto Córdova, el movimiento fue “una denuncia al retraso cultural que agobiaba el medio; y una declaración de la voluntad de trabajar en vista de revertirlo” /4.

Casa Fernandini, playa Santa María. Foto: Archivo Weberhofer.

/1 Catálogo virtual-Universidad de Lima: http://cammp.ulima.edu.pe/autores/weberhofer-walter/ 
/2 Nota sobre presentación de libro: http://www.ulima.edu.pe/departamento/fondo-editorial/noticias/presentacion-en-la-fil-de-libro-sobre-la-obra-de-walte.  El libro es: "Walter Weberhofer - El proyecto moderno en el Perú", varios autores, Universidad de Lima, 2016. 
/3 Texto del arquitecto Abarca: https://habitar-arq.blogspot.pe/2011/08/el-archivo-weberhofer.html 
/4 Fuente: Pacarina del Sur: http://www.pacarinadelsur.com/home/huellas-y-voces/823-la-agrupacion-espacio-y-la-prensa-1947-1950 

Más información en el blog La Forma Moderna Latinoamercana: http://laformamodernaenlatinoamerica.blogspot.pe/2013/12/walter-weberhofer.html


martes, 14 de noviembre de 2017

Aves en los parques de Lima: otro patrimonio por proteger

El Olivar, San Isidro, y parte de la avifauna que habita los parques. Foto: Mercedes Benavides.
Lo sucedido con Ventarrón, en el norte del Perú, como los siniestros y la pérdida de bienes arqueológicos e históricos que han venido sucediendo en Lima en las últimas semanas, subraya de manera indignante la vulnerabilidad de nuestro patrimonio.

Las voces de protesta son cada vez más fuertes y el ciudadano exige que las autoridades - municipales, de Cultura y congresales - asuman su responsabilidad. Se trata nada menos que de uno de los legados más ricos de este planeta y no puede ser que haya tantas excusas para dejar las cosas como están.

A eso se suma otra situación menos conocida.  Un crecimiento urbano descontrolado, unido a malas gestiones municipales, está poniendo en riesgo otro patrimonio que le da originalidad y valor a Lima:  las aves en sus parques urbanos.

Mercedes Benavides Osores es economista, especialista en finanzas, quien desde su regreso al país se ha dedicado a la fotografía de naturaleza, y es a través de ella que empecé a tomar conciencia de esa otra riqueza de la ciudad, que también toca proteger.

Ella escribe un blog especializado en el tema (hacer clic aquí) y preparó esta nota especialmente para los lectores de Lima Milenaria. Todas las aves las fotografió en parques de Lima.

Economista y fotógrafa de naturaleza, Mercedes Benavides. Foto: P.E. Alassi. 
Los parques y aves de Lima: patrimonio natural de los limeños 

“La observación de aves en zonas urbanas, Urban Birding en inglés, es una actividad creciente a nivel mundial. Por un lado, las aves han fascinado al mundo desde siempre. En el Perú, las aves están presentes desde la cultura Caral (3,000 a.c. - 1,800 a.c.) hasta el día de hoy en las tradiciones y costumbres.

Es impresionante ver la cantidad y belleza de las representaciones de aves en las cerámicas, los tejidos y también la arquitectura precolombina.

Tirano Tropical.

Por otro lado, las ciudades como Lima atraviesan procesos de urbanización que presionan las áreas verdes, aumentan la población en espacios reducidos, y crean la necesidad para las personas de salir al aire libre.

Inclusive, la Organización Mundial de la Salud indica que las áreas verdes son importantes para la salud mental.
 
En este contexto, aumenta el número de personas que cada vez se interesa más por su entorno natural incluyendo los parques y las aves de su vecindario.








Turtupilín.

El Perú es un país megadiverso: mantiene el segundo puesto mundial con más de 1800 especies de aves, y está entre los primeros cinco en anfíbios, mamíferos y plantas.

Hace millones de años, cuando se creó la Cordillera de los Andes, bajaron los ríos por el lado occidental de los Andes hasta el Océano Pacífico.

Hoy, estos cauces son valles fértiles a lo largo de la costa del Perú, y uno de ellos, es el abanico aluvial del río Rímac, donde se ubica la ciudad de Lima.












Colibrí Amazilia Costeño.
Lima tiene zonas ecológicas diversas que van desde el litoral del mar hasta la serranía abrupta y agreste en la base de los Andes; y fuentes de agua diversas como ríos, garúas, humedad del mar y aguas subterráneas de los acuíferos.

Estas condiciones hacen que Lima albergue un hábitat urbano alto en biodiversidad.

Un ejemplo son los árboles, arbustos, flores y plantas de sus calles, jardines, azoteas, áreas públicas y parques y otro, las aves.

Son un patrimonio natural. Los parques zonales, metropolitanos y distritales son especialmente propicios para la observación de aves.









Gorrión Americano.

Son espacios donde la población urbana puede conectarse con la naturaleza.

Sin tener que hacer viajes largos y costosos, tan solo saliendo de su casa y cruzando un parque, un ciudadano puede encontrarse con un Turtupilín (Pyrocephalus rubinus) o cualquier de las otras especies que viven en Lima.

¿Y qué función tienen las aves?

1. Dispersoras de semillas

2. Indicadoras claves del cambio climático

3. Biomonitores de la calidad ambiental


Calandria de Cola Larga.









4. Controladoras biológicas de otra fauna e insectos

5. Fuente de educación para replicar sus habilidades

6. Objetivo turístico para la observación de aves

7. Naturaleza para disfrutar y para la salud mental
Garza Huaco Común.





8. Arte, Cultura y Espiritualidad

Botón de Oro.













En Lima hay aves presentes todo el año: aves residentes, aves migratorias boreales de Norte América, australes de la América Meridional, y andinas del lado oriental de los Andes.

También aves que se van incorporando al hábitat urbano conforme van escapando del cautiverio.

La gran ornitóloga alemana Dra. Maria Koepcke, publicó en 1964 una guía de campo de aves silvestres del Departamento de Lima donde identificó trescientas trece (313) especies de aves.

Hoy esa cifra es de trescientos setenta y cinco (375,) según eBird, la plataforma global del Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell en Estados Unidos.

Saltapalito.




Se estima que en Lima Metropolitana y alrededores hay un aproximado de sesenta (60) especies de aves.

El biólogo Sergio Nolazco en el estudio “Diversidad de aves silvestres y correlaciones con la cobertura vegetal en parques y jardines de la ciudad de Lima” (2012) presentó ocho recomendaciones para el manejo de áreas verdes en la ciudad de Lima, y entre ellas resaltan:

1) Proteger y reforestar con especies nativas los espacios naturales, como los parques, para la conservación de la biodiversidad;

2) Emplear a las aves como grupo indicador para monitorear las respuestas ante los cambios en el mejoramiento de áreas verdes.

Estas son recomendaciones que se podrían implementar en los parques de Lima.

Parque Ramón Castilla, Lince, habitat de muchas de las aves que se ven en esta nota.
Foto: JLizarzaburu.

Está en nuestras manos proteger y conservar nuestro patrimonio natural urbano. Y, sin áreas verdes, desaparece unos de los hábitats urbanos claves para los humanos y las aves”.


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Todas las fotos: Mercedes Benavides  
Página web: www.mercedesbenavides.com
Correo electrónico: mbenavides@pallaypartners.com

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Una red de ciudadanos para cambiar Lima: 13 colectivos dijeron sí a trabajar juntos

Vecinos protestan contra planes de ampliación de pistas en Santa Beatriz. Foto: YoDefiendoSantaBeatriz.
Toda ciudad tiene un momento cuando dice 'Basta'. O debería tenerlo. En el caso de Lima es evidente el creciente descontento de grupos de vecinos, tanto contra la gestión metropolitana como contra distintas gestiones distritales.

Son descontentos que surgen de una cultura donde la persona no está al centro de una visión de ciudad, y donde se toman decisiones que terminan por afectar su calidad de vida y su capacidad de gozar su lugar.

Esta impaciencia, que en cualquiera de las otras urbes que nos gusta admirar como Nueva York, Barcelona o Amsterdam, hace años ya llevó a que sus ciudadanos se organicen, protesten y exijan mejores condiciones, recién está tomando forma en Lima.  Cualquiera diría que ya era hora.

Comparto la nota escrita por la gente del colectivo Defiende el Castilla, organizador del evento donde empezaron a cambiar las cosas.

Participantes del primer encuentro ciudadano por los espacios públicos.
Foto: DefiendeElCastilla.
Ciudadanos de Lima Centro acordaron articular luchas por sus espacios públicos 

“Más de 60 representantes de 13 colectivos provenientes de ocho distritos de Lima, se reunieron el domingo 5 de noviembre en el primer encuentro ciudadano por los espacios públicos. Una decisión clave ha sido la de formar una plataforma conjunta para enfrentar abusos municipales y defender los parques y áreas verdes de los distritos.

Con el escenario del Parque Castilla, el colectivo #DefiendeElCastilla de Lince dio la bienvenida a participantes de Barranco, Jesús María, La Victoria, Miraflores, Santa Beatriz, San Isidro, y Comas. Además de organizaciones civiles como Más Cultura, Más Perú, Habla Castañeda, UDEAL, Poder Ciudadano y La Junta.

En el evento tuvo como objetivo generar espacios de diálogo entre los grupos vecinales de Lima Centro, normalmente desarticulados entre sí, para enfrentar juntos las arremetidas de las malas gestiones municipales y generar propuestas que puedan ser asumidas por la ciudadanía.
Participantes durante el encuentro de colectivos de Lima. Foto: JLizarzaburu.
Los casos son de diversa índole. Los vecinos de Barranco hablaron de proteger las playas, refiriéndose a los repetidos intentos de privatizarlas; y de invertir en el mantenimiento de espacios deportivos, resaltando su preocupación por el abandono del Estadio Gálvez Chipoco.

Vecinos de Lince, Comas y Jesús María se refirieron a parques emblemáticos de sus distritos, cuyo uso público viene siendo mutilado por la autoridad municipal.

Es el caso de las prohibiciones de uso en el Parque Castilla de Lince; la concesión del Parque Manhattan en Comas para levantar un supermercado; o el enrejado permanente del Parque de los Próceres, en Jesús María.

Por su parte, los vecinos de Santa Beatriz, La Victoria y San Isidro comparten un problema a la fecha debido a medidas metropolitanas, tomadas sin consulta ciudadana, que afectan directamente la residencialidad y áreas verdes de estas zonas.

Los vecinos miraflorinos y linceños mostraron preocupación por mantener la intangibilidad de los parques, cuestionando las tendencias a construir estacionamientos bajo los mismos, y las afectaciones que ello representa.
Vecinos contra planes de ampliación de la Av. Aramburú, en San Isidro. Foto: Peru21.
Durante la plenaria se hizo hincapié en la importancia de generar lazos de comunidad a través de la integración, lo que a su vez implica mayor seguridad y compromiso con los temas de responsabilidad ciudadana.

Se hizo notar la necesidad de generar espacios seguros para niñas y mujeres, teniendo en cuenta las altas tasas de violencia contra la mujer que presenta nuestro país.

Se consideró importante el contar con espacios de inclusión social, resaltando el caso de los juegos inclusivos que permitan el acceso a la recreación de niños con habilidades especiales.

En cuanto a la función social de los espacios públicos, se subrayó la necesidad de realizar actividades deportivas y culturales, considerando que ellas permiten alejar a la gente joven de los peligros de las drogas.

Del mismo modo, resulta vital contar con actividades para los adultos mayores, que les permitan mantenerse como miembros activos de la comunidad.
Vecinos de Comas contra planes de concesionar uno de sus parques para construir supermercado.
Foto: Salvemos el Parque Manhattan.
Finalmente, se rescató la importancia de dinamizar una democracia participativa y ciudadana a través de la utilización de todas las herramientas legales que se tienen a la fecha.

Estas incluyen acciones de amparo y de inconstitucionalidad; requerimientos de información a través de la Ley de Transparencia; y herramientas informáticas, como los buzones de sugerencias para propuestas normativas.

Sobre este último punto, se mencionó la necesidad de efectuar propuestas normativas, especialmente en cuanto a la Ley Orgánica de Municipalidades, para que permita una intervención más directa de las Juntas Vecinales en cuanto a la gestión municipal de forma tal que trabajen de la mano con la ciudadanía.
Colectivo ciudadano: Más Cultura, Más Perú.
En conclusión, podemos afirmar que el ejercicio resultó sumamente productivo y que la creatividad del grupo de vecinos y vecinas permitirá continuar trabajando en medidas para construir una ciudad más segura, integrada, sostenible y enfocada al bienestar de las personas.

Con la conclusión del encuentro estamos a un paso más cerca al Encuentro Metropolitano Vecinal de Lima, que se realizará el 02 de diciembre, con miras a plantear propuestas de cara a las elecciones municipales a realizarse el 2018”.

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Páginas Facebook de algunas de las organizaciones que participaron en el Encuentro: 
- Barranco, Red de Artistas Barranquinos: https://www.facebook.com/RedDeArtistasBarranquinos/ 
- Comas, Salvemos el Parque Manhattan: https://www.facebook.com/salvemoselparquemanhattan/ 
- Jesús María, Resistencia: https://www.facebook.com/JesusMariaResistencia/ 
- Lince, Defiende el Parque Castilla: https://www.facebook.com/defiendeelcastilla/ 
- Lince, En Defensa del Parque Elías Aguirre: https://www.facebook.com/En-Defensa-Del-Parque-El%C3%ADas-Aguirre-En-Lince-587298358098705/
- Lima, Habla Castañeda: https://www.facebook.com/Habla.Castaneda/
- Lima, La Junta: https://www.facebook.com/lajuntape/
- Lima, Unión de Estudiantes de Arquitectura de Lima: https://www.facebook.com/udealima/ 
- Santa Beatriz, Yo defiendo Santa Beatriz: https://www.facebook.com/yodefiendosantabeatriz/ 
- [País], Más Cultura, Más Perú: https://www.facebook.com/masculturamasperu/
- [País], Poder Ciudadano: https://www.facebook.com/pciudadanoperu/ 

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Jóvenes y vecinos de Lima por su Derecho a la Ciudad

Grupo de vecinos que participaron en una de las marchas por su parque.
Foto: #DefiendeElCastilla.
Una de las constataciones más contundentes que hizo Habitat III, la conferencia de Naciones Unidas realizada en Quito el 2016 después de 20 años, fue el crecimiento imparable de las ciudades en todo el globo. En este escenario, América Latina es la región con el mayor desafío: más del 70% de su población ya es urbana. ¿Qué significa esto?

El nivel más inmediato es la presión que eso ejerce sobre la ciudad misma y los servicios que ofrece: más gente en autos, en calles, en parques, compitiendo por escuelas, universidades, transporte público, hospitales, espacios públicos, espacios de recreación...

Para la ONU esta situación, que es preocupante, abre también un abanico de oportunidades. En aquellas ciudades donde el ciudadano está al centro de la gestión, se está generando una cultura en expansión que busca adaptarse a estos cambios y ofrecer calidad de vida.

Salvo en Lima. Aquí la experiencia cotidiana para una gran mayoría que no se ha aislado en una burbuja es la pérdida constante de espacios de armonía, de tranquilidad, de memoria, muchas veces por gestiones municipales hechas de espaldas al ciudadano.

Es por eso que tengo mucho orgullo en compartir el texto de este joven activista, Luis Enrique Pérez Pinto, quien desde una creativa defensa del parque de su distrito está contribuyendo a articular un movimiento con otros colectivos de la ciudad: Barranco, Santa Beatriz, Comas, San Isidro, San Juan de Lurigancho, entre otros, con un solo fin: ser felices en Lima.
Activista urbano, Luis Enrique Pérez Pinto, vocero de Defiende El Castilla.
#DefiendeElCastilla: Lince va por el Derecho a la Ciudad 

“En la capital del Perú, que se caracteriza por calles y parques enrejados, donde la delincuencia ha secuestrado la 'calma' de los hogares, y donde los edificios son diseñados como guetos donde nadie conoce a nadie, los espacios públicos fueron paulatinamente abandonados, cayendo presa de los intereses subordinados de cuestionables alcaldes.

Es en esta situación que llega el debate y la lucha por estos lugares de esparcimiento, como aire fresco entre tanta contaminación política y municipal, que en el marco de la lucha por el derecho a la ciudad, exigen evitar la privatización de estos espacios de todos y garantizar su disfrute pleno y gratuito.

Los ciudadanos estamos saliendo de esa “burbuja privada” en defensa de nuestros parques y espacios públicos, recuperando la confianza en el encuentro con el igual, sin discriminación, apropiándonos de nuestro territorio y enfrentando a las autoridades que pretenden arrebatar lo público para el negociado.
Desafiando a la autoridad con un picnic vecinal. Foto: #DefiendeElCastilla.
Lince, un distrito de clase media y popular ubicado en el centro de la capital, se ha convertido en uno de los ejemplos donde el poder ciudadano se ha activado: el Frente de Recuperación del Parque Castilla o #DefiendeElCastilla, formado por vecinos y usuarios de este parque.

Ellos, nosotros, nos hemos organizado en contra de la Ordenanza 376, aprobada durante la gestión del alcalde Martín Príncipe, quien rubricó la prohibición de los derechos a la recreación, reunión y manifestaciones en este importante espacio de unas diez hectáreas de extensión – uno de los más grandes de Lima.

Desde un principio, para aplicar esta Ordenanza, el alcalde de la localidad empezó a enviar a miembros del serenazgo a agredir, hostigar y expulsar a los usuarios que hacían actividades lúdicas y artísticas en el parque Castilla, usando recursos públicos contra aficionados al deporte y el arte, pero dejando a la delincuencia reinar en las calles del distrito de Lince.
Participación intergeneracional en las actividades por el Castilla. Foto: JLizarzaburu.
La reacción de muchos vecinos fue sumarse a la reconquista de lo que es suyo, señalando que los parques son el corazón de las ciudad, que vibran al ritmo de los talleres de danza y baile, que despliegan alegría en el juego de niños y adolescentes en interacción con el entorno ambiental (Vea aquí uno de los videos).

Estas sanas actividades son también una manera de mantener a raya la delincuencia, que aportan al desarrollo de los ciudadanos y la formación de comunidad, rechazando la lógica mercantilista y discriminación que el sistema económico y político ha implantado.

Desde fines de 2016 hemos venido realizando una serie de actividades para protestar contra esa media. Hemos realizado marchas, intervenciones culturales y artísticas, demostraciones del buen uso del espacio público, lo que ha animado a los vecinos a volver a su parque y rechazar la Ordenanza, superando la represión de la Municipalidad de Lince solamente con el uso del conjunto del parque.
Vecinos de Lima y todo el país empiezan a reclamar sus espacios públicos.
Foto: #DefiendeElCastilla.
Siendo esta norma inútil e ilegal, en el colectivo decidimos dar un paso más formal y buscar una Acción de Inconstitucionalidad, para que sea el Tribunal Constitucional quien derogue la norma y haga recuperar los derechos vulnerados por Príncipe.

Durante este último año hemos reunido más de 1600 firmas de vecinos y vecinas de Lince, haciendo pedagogía ciudadana, explicando a cada vecino la importancia de la defensa de sus derechos. Luego de haber pasado todos los pasos requeridos por ley, el documento llegó finalmente a manos del alto tribunal.

Conociendo la necesidad de los ciudadanos de toda Lima y el país también estamos buscando que el Tribunal Constitucional declare el ‘Derecho a la Ciudad’, como derecho constitucional innominado entendiendo la ciudad como un espacio colectivo que pertenece a todos sus habitantes.

Vista aérea del Parque Ramón Castilla, Lince. Foto: JLizarzaburu.
Que reconozcan nuestro derecho a encontrar las condiciones para nuestra realización social, medioambiental, política, estableciéndose las decisiones municipales en la dignidad de las personas y la planificación urbana, ordenando el pleno desarrollo de las funciones sociales de la ciudad y garantizar el bienestar de sus habitantes.

De esta forma, los vecinos de Lince buscamos que las diferentes luchas de Lima contra la privatización de nuestros parques, espacios deportivos y playas, tengan un derecho constitucional que ampare las exigencias vecinales. Queremos reivindicar el sentido del bien común, de lo que es nuestro, y evitar que autoridades municipales lo utilicen como propio.

Este es el aporte desde Lince para todo el país, para que el Perú se vuelva a encontrar en los espacios públicos y tener una mejor calidad de vida en las ciudades. En los próximos meses el Tribunal Constitucional tendrá que dictaminar sobre nuestra causa, y esperamos entonces tener buenas nuevas para todos.

Mientras eso sucede, si les interesa, este domingo 5 de noviembre tenemos el Pre Encuentro Vecinal de Lima Centro, donde estarán delegaciones de varios distritos, todos por la defensa de nuestros espacios públicos. La cita es en el Parque Castilla, explanada detrás de la Eco Feria a las 9.30am. ¡Los esperamos!”

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Página en Facebook: Defiende el Parque Castilla 
Video 1: https://youtu.be/ATir9qjMDSA 
Video 2: https://youtu.be/zxjf2i973Po

jueves, 26 de octubre de 2017

Las huacas y la extirpación de la memoria

Garagay.  Tesoros escondidos y olvidados durante 3.800 años que empiezan a salir a la luz.
Uno de los mayores templos de la antigüedad nos devuelve memoria. Foto: JLizarzaburu.
El siguiente texto recoge algunas ideas de la ponencia presentada ante el V Encuentro de Centros Históricos, celebrado esta semana en el Convento de los Descalzos, Rímac. /1 

El propósito fue argumentar el caso para revisar el modelo patrimonial aplicado a Lima. Un modelo anquilosado, que no ha sabido adaptarse a profundos cambios ocurridos internamente ni a tendencias internacionales que reflejan una nueva manera de entender el patrimonio.

Hay varios modos de explicar esa situación. Uno, tiene que ver con la ausencia de relatos de continuidad que reflejen nuestros procesos culturales a lo largo del tiempo.

Pero, además, hay elementos que se remontan a los orígenes fundacionales de esta ciudad que tienen que ver con la manera cómo se construyó nuestra idea de patrimonio, y el patrimonio de quiénes.
Durante la presentación ante el V Encuentro de Centros Históricos. Convento
de los Descalzos, Rímac. Foto: David Pino.
La Lima que nace en el siglo XVI forjó una identidad donde lo hispano adquiría el valor de lo legítimo o lo superior, y era lógico dadas las circunstancias históricas. Con el tiempo, este privilegio se extendió hacia su legado arquitectónico.

Pero eso también tuvo consecuencias en la manera cómo aprendimos a vernos a nosotros mismos, los mestizos, y cómo consideramos nuestro legado cultural, mestizo.

El profesor Javier Pinedo, un ilustre catedrático y humanista chileno, ve en esta actitud repetida en toda América Latina una explicación a lo que él describe como una “identidad desgarrada” porque, según explica, “históricamente en lugar de trabajar una sola visión del patrimonio, la cultura ha sido vista y planteada desde lo europeo como lo superior”. /2

Esta siguió siendo la actitud preponderante en Lima hasta bien entrado el siglo XX. Incluso, cuando en 1991 UNESCO declara un sector del Centro como Patrimonio Mundial se hace en estos términos, según se puede leer en la página web del Ministerio de Cultura:

“Conocida como “La Ciudad de los Reyes”, el Centro Histórico de Lima es la prueba tangible de la gran importancia que tuvo el Virreinato del Perú entre los siglos XVI y XVIII a través de su traza urbana fundacional (…)

Muchos de estos edificios, conservan sus valores arquitectónicos, tecnológicos, tipológicos, estéticos, históricos y urbanos; los mismos que reflejan el proceso cultural de esta antigua colonia española en América hasta nuestros días”. /3

Una modesta y ancestral técnica prehispánica, usando quincha y adobe, fue reutilizada
a partir del siglo XVIII para salvar la arquitectura española de Lima. Foto: Google.
Sintomático de esa visión tradicional es el hecho que en ninguna parte se hace explícito el papel que tuvo la tecnología prehispánica de la quincha y el adobe, que salvó la arquitectura virreinal del siglo XVIII para nuestros días.

Ese esquema siguió siendo el legítimo, en el caso de Lima, hasta mediados del siglo XX. Pero es ahí cuando la realidad lo revuelca todo, como bien lo planteó estos días Rolando Arellano en su columna publicada en el diario El Comercio. /4

Los grandes movimientos migratorios con el tiempo transformaron la identidad misma de la capital. El rápido crecimiento de la urbe empezó a dejar a la vista una vastedad de sitios arqueológicos, que continúan sorprendiéndonos hoy.

Los consecuentes estudios empezaron a explicar un paisaje que durante siglos había permanecido oculto y desconocido para la mayoría.

Más allá de nuestras fronteras, en el contexto de América, no hay otra capital con un legado de similar dimensión. Son más de 450 sitios arqueológicos que representan una continuidad de 4000 años de civilización y arquitectura.

¿Cómo encaja todo lo anterior con la visión tradicional de patrimonio?

¿O con la visión de centros históricos?

¿O con la misma misión de proteger memorias y fortalecer identidades?

La fundación española de Lima. Imagen que incluye a protagonistas indígenas.
Fuente: C.E.Guzamán2009.
Nadie puede dudar que el Virreinato dejó una valiosa herencia de arquitectura, civil y religiosa. Además, la cultura que nace en ese periodo es uno de los componentes fundacionales de la nueva identidad nacional, que surge después con la República.

Pero hay un incuestionable quiebre con todo lo que simboliza el Perú antiguo. Lo que suelo encontrar, es una desvinculación entre el ciudadano y su legado precolombino.

Es en este punto que se puede ver con claridad que lo que empezó en el siglo XVI, y continuó vigoroso durante la República y parte del siglo XX, es lo que describo como un consistente proceso de ‘extirpación de la memoria’. Intencional o no, el resultado es evidente.

Esa desaparición de vínculos y memoria explica, en buena medida, por qué para un ciudadano común una huaca no le dice mucho. O ve que hay nada que lo identifique con ella.

Sin embargo, si extraemos valores esenciales que se pueden asociar a esta herencia prehispánica, como la adaptabilidad, la innovación, la resiliencia, la capacidad de construcción, uno diría que son los mismos valores que nos definen y nos explican hoy.

Las preguntas esenciales: recuperar patrimonio ¿para qué? ¿para quiénes?
¿y cuál memoria? ¿las de todos?. Foto: Allison Bellido.
Y en ese espacio entra la campaña Lima Milenaria, con el objetivo de insertar una nueva narrativa, deconstruyendo el mensaje oficial, tradicional, excluyente, para proponer una nueva visión de ciudadanía incluyente, desde el patrimonio.

Por eso mismo, ¿estamos de verdad entendiendo el valor patrimonial de Lima?

Finalmente, no cabe duda que el primer responsable en esta cadena de responsabilidades es el Estado, el que debe adecuar sus políticas y planes a la realidad del país, de modo que este legado tenga sentido y relevancia para todos y cada uno de nosotros.

Una revisión de ese modelo para Lima debería incluir algunos elementos clave:

- Considerar una sola herencia: precolombino, virreinal, republicano, Siglo XX y contemporáneo.
- Reconocer la especificidad patrimonial de Lima, que la hace distinta de otras ciudades.
- Incorporar todo este legado en una sola narrativa de continuidad.
- Tener claro para qué recuperamos patrimonio y para quiénes.
- Reconocer un modelo de ciudad patrimonial que se nutre de varias raíces.

Pero hay otra dinámica, quizás más personal, que viene emergiendo en distintos sectores de la sociedad civil. Una manera muy clara de describirlo es el de recuperar memoria. De re-encontrar esos vínculos extirpados y que hemos mencionado varias veces en este blog. Es una forma vital de fortalecer una identidad ciudadana.

Después de todo, podemos seguir viendo el patrimonio en compartimentos estancos, que es un reflejo del estado actual de la nación.  Pero también podemos hacer algo para adaptarnos a una realidad más rica, más compleja, más prometedora, como la que vivimos hoy.


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Notas: 
 /1 Evento organizado por UNESCO, AECID, Patronato del Rímac y Municipalidad del Rímac, los días 24 y 25 de octubre. 
/2 Pinedo, Javier - Universidad de Talca, charla sobre Patrimonio y Cultura, Santiago de Chile, mayo 2016 
/3 Haga clic aquí para ir al texto sobre la declaratoria en la página web del ministerio de Cultura. 
/4 Haga clic aquí para ir a la nota de Rolando Arellano.

jueves, 12 de octubre de 2017

Las huacas de Lima a la Bienal de Venecia. ¿Qué ves?

Hay una creciente necesidad de crear vínculos con las huacas y sus espacios milenarios.
Foto: Huacas, Burbujas y Rock n Roll, en Tambo Inga.
“Hay todo un lenguaje por descifrar…”, fue una de las primeras frases que soltó la arquitecta Marianela Castro cuando nos reunimos a conversar hace poco más de dos meses. “Toda la generosidad que guardan las huacas, toda su información está ahí, en reserva, esperando que las escuchemos”, añadió. Y escucharon.

El tema de esa reunión fue conversar aspectos sobre el concurso para el pabellón peruano en la 16 Bienal de Arquitectura, Venecia 2018, al que ella había decidido participar, y preguntarme si deseaba unirme al grupo.  No hubo que preguntarlo dos veces.

Después de todo, lo que planteaban las curadoras del evento a nivel global: las arquitectas irlandesas Yvonne Farrell y Shelley McNamara, de Grafton Architects, había sido redactado teniendo en mente a las huacas. O así lo parecía.

La Bienal anterior, con una posición más activista y crítica con la arquitectura, dio paso al rescate de la poesía en la visión de las Grafton, e invitaron a nadar en sus aguas fundacionales, bajo el lema Freespace.

Equipo En Reserva: Janeth Boza, Marianela Castro, Javier Lizarzaburu.
Para ellas, la próxima Bienal celebrará la generosidad, la reflexión y el compromiso de la arquitectura, y las propuestas que lleguen a Venecia el próximo año deberían mostrar algo de esto:
  • El espacio fluido del tiempo y la memoria; la continuidad entre pasado, presente y futuro 
  • El espacio como resultado de construir sobre capas culturales heredadas, tejiendo lo arcaico con lo contemporáneo 
  • Un espacio de oportunidades, democrático, no programado y libre para usos todavía no concebidos 
  • La capacidad de la arquitectura para ser generosa, intencional o no intencionalmente 
  • Freespace propicia la revisión de nuestras maneras de pensar, propicia nuevos modos de ver el mundo 
  • La arquitectura como medio para elevar nuestros espíritus 
Es decir, desde nuestro punto de vista, era todo lo que representan los más de 450 sitios arqueológicos insertados en la ciudad, y que la Lima contemporánea no es y no posee.



Uno de los mayores complejos urbanos de Lima: Cajamarquilla. Año 600 d.C. aprox.
Con sus grandes plazas y terrazas. Foto: Círculo Ciclista Protector de las Huacas.
Al grupo /1 se unió luego la arquitecta, Janeth Boza, experta en renders y proyecciones 3D, y empezamos un intenso y rico proceso de discusión, creación, colaboración, con picos de frustración y resultados de gran satisfacción.

Lo más fructífero de esta etapa fue volver a mirar a Lima, sus tensiones, sus conflictos y sus grandes posibilidades desde otro marco de referencia, incluyendo una mirada internacional.

Tuvimos que empezar reconociendo que en la Lima de hoy no fluye ni el tiempo ni la memoria; no se construye respetando sus capas; no existen espacios públicos de calidad; no se percibe la generosidad; y casi nada de lo que hemos construido en los últimos años eleva el espíritu.

Ciertamente no era halagador con nuestra ciudad. Pero tampoco era el final. Para nosotros, esos 4000 años de arquitectura, manifestados en más de 450 huacas, son los que tienen el potencial de hacer de Lima una ciudad posible.

Paraíso, la huaca madre de la ciudad, con sus 4000 años de antigüedad, acoge en su amplio
espacio a todos los que la visitan. Foto: Círculo Ciclista Protector de las Huacas.
Para empezar, son estructuras que han sabido sobrevivir al tiempo, a la violencia de la naturaleza y a nosotros mismos.

Gracias al trabajo de los arqueólogos podemos ver que las huacas poseen valores que hemos perdido y que muchas ciudades hoy buscan recuperar: el sabio uso del espacio; la serenidad de las plataformas; el misterio de las rampas; la amplitud de sus plazas; el seductor uso de la luz y la sombra; la innovación con los materiales constructivos…

Hasta el territorio mismo. Los antiguos limeños hicieron el propósito de conocer el suelo que pisaban al milímetro, y pensaron en todo e hicieron un uso inteligente del desierto y lo transformaron. Hasta hoy, por ejemplo, un canal de origen prehispánico, el canal Surco, riega 711 parques de la capital.

Pero la ciudad de hoy creció sin aceptar nada de eso. La ciudad de hoy, por el contrario, se definió de espaldas a la Lima prehispánica, con la carga real y simbólica que eso significa en términos de no poder articular una ciudadanía inclusiva.
El sombrero, la serpiente y el elefante.
Imagen del libro El Principito, de Antoine de Saint Exupéry.
Es así que este péndulo para entender a Lima continúa su movimiento entre los ejes planteados por Basadre: problema y posibilidad. Y terminaron visualizados en los nudos del artista y poeta Jorge Eduardo Eielson y los quipus /2.

Lima es una ciudad-nudo. Nudos-tensión. Nudos ancestrales que necesitan soltarse. Al mismo tiempo está la dimensión que ofrecen los quipus. Cuerdas de sabiduría, nudos con mensajes no cifrados, sin entender. Nudos como oportunidad.

No es casualidad que de los cuatro proyectos finalistas, tres hayan estado relacionados a esta herencia arqueológica.

Según declaró José Orrego, director del concurso, al diario El Comercio este evento permite que la reflexión sobre la arquitectura, que antes estaba limitada a círculos académicos, se haya abierto a un diálogo más amplio.

"De alguna forma, la bienal nos ha dado la oportunidad de conectar la reflexión internacional con nuestro debate local”.

Generosidad espacial, urbanística, arquitectónica.  Un regalo en reserva para Lima.
Hasta que decida entenderlas. Foto: Leslie Searles.
El concurso es organizado por el Patronato Cultural del Perú, y luego de ser declarados como uno de los cuatro finalistas con el proyecto titulado "En reserva", el pasado miércoles 4 de octubre fuimos invitados a presentar el proyecto ante un jurado especialmente convocado.

Con los decanos de algunas de las principales facultades de arquitectura en frente y otros de los miembros presentes, Marianela Castro empezó mostrando esa imagen emblemática de El Principito, con la serpiente y el elefante. “¿Qué ves?”

“Son las huacas de Lima”, respondió ella misma. Es lo que pasa con ellas. De un lado, hay una cantidad que sigue dentro del sombrero, enterradas literalmente y a la espera de volver a la vida.

Del otro, pasa que no las vemos. Que todavía nos cuesta entender su lenguaje y aceptar ese legado de urbanismo y arquitectura, que tiene todo el potencial de transformar a Lima.

Así que eso queremos en Venecia. Que vean lo que no vemos acá. Que entiendan lo que nos cuesta entender.  Que el mundo se sorprenda mientras nosotros empezamos a despertar. Y que las huacas retornen ya no en reserva. En acción.


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/1 El grupo En Reserva también contó con el apoyo de los estudiantes de arquitectura de la UPC, Alejandro Lapouble y Toshio Pardo.
/2 Por lineamientos del concurso mismo no se pueden dar detalles gráficos del pabellón a presentarse. La Bienal se inaugura el 26 de mayo 2018.

Página web Patronato: http://www.pcp.org.pe/ 
Página web Bienal: http://www.labiennale.org/en/architecture/2018