jueves, 12 de abril de 2018

La ruta de los tesoros precolombinos: desde Chuquitanta y Pachacamac a Berlín

Momia de El Paraíso-Chuquitanta, sacada del país en el siglo XIX. 
Foto: Landesmuseum, Hannover.
En temas de patrimonio cultural este debe ser uno de los más fascinantes y delicados: ¿qué debería suceder con las riquezas prehispánicas que fueron sacadas del Perú y que están en museos del extranjero? Estando ad portas del Bicentenario es posible que este tema recobre una relevancia particular.

En general, las instituciones internacionales han justificado la posesión de estos bienes sobre el hecho que los países de origen no están en condiciones de proteger su propia herencia.

Pero para 2021 debería estar listo el MUNA, el Museo Nacional de Arqueología, que se tiene previsto será uno de los más avanzados de su tipo en América Latina. ¿Será esta la oportunidad para probar que sí lo podemos hacer?

Estas son algunas de las preguntas que se hace Rossana Poblet, a quien se agradece por el envío de esta nota desde Berlín. Ella es arquitecta y planificadora urbana, especialista en proyectos de desarrollo urbano sostenible y estudiosa de Chuquitanta y la cuenca baja del río Chillón. https://rossanapoblet.wixsite.com/mysite

Arquitecta Rossana Poblet Alegre.
El siglo XIX significó una época de curiosidad y fascinación de Alemania hacia Sudamérica y el Perú. Fueron años de una serie de viajes de científicos que contribuyeron al desarrollo de la ciencia y la arqueología.

Pero también fueron años en que los bienes precolombinos eran sacados con mucha facilidad. Esto permitió que algunos museos alemanes hacia fines de ese siglo se hicieran con algunas de las colecciones más fascinantes que existen fuera del Perú.

El primero en llegar a las costas peruanas, en 1802, fue el sabio Alexander von Humboldt (1769 -1859) quien realizó importantes descubrimientos, como la Corriente de Perú (posteriormente llamada de Humboldt).

Imagen relativa a los viajes de Humboldt. Fuente: Staatliche Museen, Berlin.
En la segunda mitad del siglo otros viajeros alemanes le siguieron los pasos. En 1875 un hecho marcaría el inicio de las excavaciones arqueológicas por alemanes a lo largo de la costa peruana.

Los vulcanólogos Wilhelm Reiss y Alphons Stübel realizaron una primera exploración en un cementerio precolombino en Ancón, donando todo lo hallado al Museo Real de Etnología de ese entonces en Berlín, hoy Museo Etnológico.

Pero no todos los que llegaron fueron científicos. Wilhelm Gretzer (1847-1926), un joven comerciante alemán de 25 años se dedicaría a la excavación masiva de restos arqueológicos y a su comercialización en Europa.

Él fue un comerciante textil de Hanover que llegó al Perú en 1872. Atraído por la riqueza y diversidad que encontró dio inicio a una colección de objetos precolombinos que fue considerada la más grande de aquellos tiempos.

Momia de la huaca El Paraíso-Chuquitanta. Fuente: Museo Etnológico de Berlín.
Esta incluía textiles, cerámicas, fardos funerarios, objetos de metales preciosos, provenientes de la costa del Perú, hasta sumar más de 40,000 piezas, que hoy también pertenecen al Museo Etnológico de Berlín.

La mayor parte proviene de Pachacamac y de la huaca El Paraíso-Chuquitanta (ver cuadro), así como de otras huacas del norte y sur del país. Se sabe que en su mayoría fueron extraídas por huaqueros, gracias a la amistad de Gretzer con los dueños de las haciendas.

Con el tiempo, otras colecciones de Gretzer, también de objetos precolombinos, fueron vendidas o terminaron en manos de otros museos en Hanover (Alemania), Copenhague (Dinamarca) y Gotemburgo (Suecia). Y como él hubo otros coleccionistas importantes.

Foto del salón de Gretzer en Lima, con textiles prehispánicos en las paredes.
Fuente: Landesmuseum, Hannover.
Mi fascinación con este tema nació después de la exposición “¡Extremos! Naturaleza, Cultura y la Corriente de Humboldt”, que se presentó aquí en Berlín el año pasado, en la que su pieza estrella fue una momia procedente de El Paraíso (Chuquitanta), la huaca más antigua de Lima.

Después de eso solicité al Museo Etnológico visitar la colección de momias, a lo que respondieron de inmediato. El día de mi visita conocí a la Dra. Manuela Fischer.

Ese día también pude ver el famoso fardo de la exposición. Los rayos X habían revelado que se trató de un hombre adulto, de 1,65m de altura, quien había sido envuelto en posición fetal y preservado de manera admirable gracias al ecosistema del desierto costero.

Según la descripción del catálogo, “la momia contaba con una cabeza simulada y tocado de plumas, decorada con una cinta con conchas (Spondylus), una figura de madera, una red con mazorcas de maíz y dos muñecos a la altura del hombro incluyendo además mazorcas de maíz como ajuares”.

Muralla de Chuquitanta, camino a la huaca El Paraíso, San Martín de Porres.
Foto: JLizarzaburu.
La Dra. Fischer menciona que existe un programa regular de colaboración con arqueólogos, museos e instituciones del Perú, entre ellos el MALI, y menciona que las piezas están a disposición para cualquier investigación. Además es posible visitar las piezas en línea./1 

No cabe duda que los museos europeos que muestran piezas precolombinas, se han encargado de estudiar, cuidar y valorar los objetos adquiridos, y ahora muestran orgullosos sus colecciones al mundo.

Su mensaje es uno de admiración y reconocimiento a un territorio desconocido, exótico y altamente admirado.

Sin embargo también hay algunas voces críticas que señalan que la Fundación Prusiana de Patrimonio Histórico (SPK) no puede mostrar en el futuro Humboldt Forum piezas “robadas” de sus antiguas colonias o adquiridas de manera irregular en Asia, África, Oceanía y América.

Lena Bjerregaard, antigua conservadora de textiles del Museo de Berlín, realizó un inventario
indicando la procedencia de los textiles de tres colecciones alemanas, según detalla esta tabla.  
Por dicho motivo en cooperación con la Sociedad de Berlín para la Antropología, Etnología y Prehistoria (BGAEU), el SPK ha formulado principios básicos para tratar especialmente con restos humanos. Dichos principios incluyen:

1. un enfoque sensible y respetuoso y un almacenamiento digno,
2. dar a conocer públicamente el inventario incluyendo lugar de procedencia,
3. dar acceso y facilidades para la investigación internacional, y
4. en los casos en que se sospeche de un robo ilegal del lugar original y dónde se puedan probar los vínculos con los propietarios originales, se puede conversar sobre retornos y devoluciones.

Sobre este último aspecto, ¿podría el Perú iniciar conversaciones para solicitar al Museo Etnológico de Berlín el retorno de las colecciones de Gretzer, Reiss, Stübel, Baessler, van der Zypen, entre otros?

¿Qué tanto dichas colecciones podrían ayudarnos a re-descubrir, conocer, valorar y repotenciar nuestra Lima Milenaria? Además, ¿sería conveniente solicitar el retorno de piezas únicas, como el Tumi, considerando que en el Perú no existe uno original?

Huaco procedente de El Paraíso-Chuquitanta. Se puede ver en la página web
del Museo Etnológico de Berlín.
El Estado Peruano tiene experiencia en negociaciones exitosas en este tema. El caso más emblemático lo representa el retorno por la Universidad de Yale de las piezas tomadas por Hiram Bingham durante sus expediciones a Machu Picchu.

De otro lado, ¿qué tan conveniente sería que las piezas retornen si se van a guardar después en los depósitos de los museos y no se estudien o muestren? De nada vale que estas piezas sean devueltas si después se pierden, desaparecen o no se mantienen en las mejores condiciones.

Si algún día vuelven estos pedazos de nuestra historia, sus piezas deberían llenarnos de orgullo y servir para fundar lo que serían los museos de sitio en los lugares donde fueron hallados, como El Paraíso.

Huaco procedente de El Paraíso-Chuquitanta. Se puede ver en la página web
del Museo Etnológico de Berlín.
Reflexiones finales 

Nunca pensé tener la posibilidad de ver valiosas piezas arqueológicas, como las provenientes de la ex-Hacienda Chuquitanta, y otras ciudades costeras como invalorables tesoros en Berlín.

Me siento contenta de haber podido visitar esta colección pero no pierdo las esperanzas que nuestra actitud cambie, que nuestras huacas renazcan como el ave fénix y que los cuerpos y tesoros vuelvan a reencontrarse con sus desiertos, sus dioses, su mar, sus valles y canales, y sean guiados a una nueva vida en el más allá!

Momia de la huaca El Paraíso-Chuquitanta. Se puede ver en la página web
del Museo Etnológico de Berlín.
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/1: Hacer clic aquí para ir a la página web del Museo.

Notas: 
- El Museo Etnológico de Berlín reabrirá el 2019 desde su nueva casa en el Humboldt Forum, contenido en el Palacio de Berlin (Berlin Schloss) en la Isla de los Museos. 
- Las investigaciones y estudios continúan, por eso agradezco a la Dr. Manuela Fischer, curadora a cargo de la colección de arqueología de Sudamérica quien me mostró parte de la colección.

Referencias:
- “Extremes! Nature, Culture and the Humboldt Current” (2016-2017) Humboldt Forum, Berlin. 
- Das Totenbündel in der Humboldt-Box, Humboldt Forum, Berlin 2016. 
- Lena Bjerregaard (2017) Pre-Columbian Textiles in the Ethnological Museum in Berlin, University of Copenhagen 

Contacto:
MSc. Arq. Rossana Poblet Alegre 
International Cooperation and Urban Development 
rossana.poblet@gmail.com
https://rossanapoblet.wixsite.com/mysite 

miércoles, 28 de marzo de 2018

Los nuevos tesoros de El Paraíso. Una primicia global

Uno de los nuevos descubrimientos en El Paraíso: pirámide trunca de unos
4000 años de antigüedad. Foto: JLizarzaburu.
Hace pocos días hubo algarabía por la noticia del hallazgo de un hueso tallado, de posible origen Chavín, en el sitio arqueológico de El Paraíso (2000 a.C.). De lo que no se ha dicho nada, hasta ahora, es sobre otros avances en el mismo lugar, con el potencial de catapultar lo que se sabe de los inicios de la civilización en esta parte del continente.

Las imágenes que acompañan esta nota son de algunas de las pirámides y estructuras milenarias que han venido saliendo a la luz tras más de dos años de investigaciones y excavaciones. Esta es la primera vez que se dan a conocer públicamente y agradecemos a la Dirección General de Patrimonio Arqueológico del Ministerio de Cultura, y al director del proyecto, el Dr. Joaquín Narváez, por habernos permitido el acceso.

Todas son fotos inéditas de elementos que tienen entre 3000 y 4000 años de antigüedad.

Mapa de la zona arqueológica.  En círculo rojo la Unidad I. Imagen: Publicación
'El Paraíso-4000 años', del Museo Andrés del Castillo-Ministerio de Cultura.
De un total de 13 unidades (o huacas), el equipo del ministerio de Cultura ha venido trabajando a un extraordinario ritmo sobre siete de ellas, lo que les ha permitido empezar a sacar a la luz pirámides y estructuras que habían quedado cubiertas de piedras y olvido por cientos, o miles, de años.

Lo que se cree por ahora es que, en su momento, este complejo arquitectónico debió constituir un núcleo ceremonial de dimensiones considerables, con varias huacas o templos, que a su vez eran parte de templos mayores en forma de U, como se puede ver en el mapa adjunto.

La imagen más conocida de este sitio arqueológico, que no solo es la huaca-madre de Lima sino uno de los mayores templos de la antigüedad en América, es la Unidad I, marcada con un círculo rojo en el mapa. Es la única que ha sido recuperada casi en su totalidad.

Arriba: imagen actual de la Unidad I o Templo El Paraíso. Foto: JLizarzaburu.
Abajo: Proyección 3D de cómo debió verse el edificio. Imagen: Publicación
'El Paraíso-4000 años', Museo Andrés del Castillo-MC.
La última vez que El Paraíso fue noticia internacional fue hace pocos años, en julio 2013, cuando dos empresas inmobiliarias fueron acusadas de entrar con palas mecánicas a destruir uno de los montículos piramidales.

De hecho, el resultado de esas acciones ilegales fue haber arrasado con una historia de 4.000 años en una de esas 13 unidades. El juicio iniciado entonces por las autoridades de Cultura todavía no ha concluido.

Este enorme y significativo centro arqueológico, símbolo del inicio de la civilización en Lima, tiene unas 50 hectáreas de extensión. Se encuentra a unos 20min al norte del aeropuerto, a orillas del río Chillón, en el distrito de San Martín de Porres (ver plano abajo).

Posiblemente por lo inaccesible del lugar es que los cerros que lo rodean y protegen no han sido invadidos. Pero la tensión que se vive es constante según los comentarios que han hecho trabajadores y vecinos a lo largo de estos últimos cinco años.
Las excavaciones en 7 de las 13 unidades del complejo arqueológico están sacando a
la luz una serie de estructuras milenarias. Foto: JLizarzaburu.
La Unidad I, o el templo principal, fue visitado por primera vez en 1958 por el arqueólogo estadounidense Louis Stumer, quien publicó material sobre el mismo.

Poco años después, el arqueólogo suizo Frédéric Engel estuvo a cargo de investigar y excavar en el sitio, junto con el peruano Bernardino Ojeda.

De esa época queda la estructura que hoy se conoce. Desde los 60 recién se regresa al lugar en 2012, cuando el ministerio de Cultura aprueba un Proyecto de Inversión Pública, con un presupuesto de unos cinco millones de soles (US$1,7 millones, aprox.).

Plazas hundidas, otro de los elementos que empiezan a ser visibles. Foto: JLizarzaburu.
En 2015 el Museo Andrés del Castillo (MAD) firmó un acuerdo con el Ministerio de Cultura para apoyar la recuperación de un conjunto de sitios arqueológicos en la zona donde se encuentra El Paraíso, de uno y otro lado del río Chillón.

Producto de ese acuerdo han sido una serie de mejoras, como las oficinas y depósitos para el equipo y el camino de acceso. Según se lee en la publicación que el Museo hizo en 2016, este apoyo se da para que las huacas “puedan ser visitadas y valoradas”, y para que se conviertan en polos de desarrollo.

En los últimos años, el valor y el paisaje de esta zona han inspirado una serie de proyectos de desarrollo urbano, como el del arquitecto Juan Carlos Zapata (ver aquí la nota), o más recientemente lo presentado por el arquitecto Jean Pierre Crousse y un grupo de estudiantes de la Universidad de Harvard, que transformarían con una nueva visión esta parte de Lima Norte.

Trabajadores en minuciosa tarea de hallar evidencias del material de excavaciones.
Foto: JLizarzaburu.
Pero estamos en el Perú. Las buenas noticias nunca terminan siendo solo buenas noticias.

Los tremendos avances que se han venido consiguiendo aquí son, o deberían ser, el inicio de un gran camino por varios años más. Y ahí es donde nuestra singular burocracia hace su ingreso con los brillos más estridentes.
Plano de ubicación. Imagen: Publicación 'El Paraíso-4000 años',
Museo Andrés del Castillo-MC.
Este año culminan oficialmente los trabajos previstos y, según la ley, el Estado no puede volver a invertir ahí por lo menos por otros diez años más.

Argumentos como la importancia continental de un sitio de esta naturaleza no cuentan. En consecuencia, el equipo deberá abandonar el lugar.

O dicho de una manera realista, tendrán que dejar espacio para las inmobiliarias, que no han dejado de estar al acecho buscando su oportunidad.

Otra estructura milenaria que había quedado escondida debajo de toneladas de
piedras durante cientos de años. Foto: JLizarzaburu.
Hasta donde se sabe, el único posible futuro es conseguir o cambiar la ley, o crear un proyecto privado, o público-privado, que le dé continuidad al trabajo. De lo contrario, El Paraíso pronto dejará de serlo. Y nosotros seremos menos por permitirlo.

Por lo menos hoy, en esta página, han podido ver por primera vez lo que estuvo oculto por tanto tiempo.  Que los nuevos vientos que se respiran desde el Ejecutivo tengan impacto sobre aspectos verdaderamente relevantes de nuestra singular herencia cultural.

Gracias, Joaquín, a tí y tu equipo de colaboradores.

Director del proyecto: Dr. Joaquín Narváez frente a la 'nueva' pirámide que ha logrado
rescatar en un territorio aprox. de 50 hectáreas. Foto: JLizarzaburu.

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Hacer clic aquí para ir a la página web del Museo Andrés del Castillo.

miércoles, 7 de marzo de 2018

La indescifrable y frustrante naturaleza del Centro Histórico de Lima. Los avances y qué está pasando

Casona histórica del CH, con fachada protegida por escudo de Unesco, convertida en
playa de estacionamiento. Foto: Eduardo Chávez.
Nadie duda que gestionar uno de los mayores centros históricos de América es más que un reto. Es una pesadilla. Su realidad cotidiana está formada por demoliciones ilegales, construcciones informales, incendios, expulsiones de vecinos, mafias del comercio y de la construcción, y un doloroso y largo y diario etc.

De otro lado, casi como si se tratara de un mundo paralelo, la actual autoridad del lugar, que además es Patrimonio Cultural de la Humanidad, lleva año y medio de imparable trabajo que siempre parece poco para los muchos que se quejan.

A la fecha, según datos de PROLIMA, se han pintado unas 1000 fachadas, pagadas por los mismos propietarios, y la Oficina del CH está recuperando 20 más a un costo de tres millones de soles.

Se han instalado los escudos de Unesco para protección de inmuebles en casos de emergencia; se ha creado un centro de interpretación; se han hecho publicaciones, talleres y, quizás lo más importante de todo, en esta entrevista se asegura que antes de diciembre el CH contará, por primera vez, con el esperado y atrasadísimo Plan Maestro.

Lo que sigue es una aleccionadora entrevista con el director de PROLIMA, el arquitecto Luis Martín Bogdanovich. ¿Será que esta vez, como él cree, la fórmula puede funcionar?

Director de PROLIMA, Arqt. Luis Martín Bogdanovich, junto con una serie de afiches
patrimoniales que se publican después de 25 años. Foto: JLizarzaburu.
¿Cuál es la situación del CH en este momento?
La situación es bastante más favorable que en 2016. Te voy a enumerar todas las cosas que se han hecho…

¿Qué es lo más esencial?
La percepción que la gente tiene de un ambiente urbano-monumental. Las personas que tienen capacidad de ver, claro. Y esto se enlaza con lo que te iba a señalar...

La Ordenanza 062, que rige el CH desde 1994, indica que para pintar una casa histórica hay que hacer una cala de retrospección cromática para ver de qué color debe pintarse.

Esto no se había hecho de manera sistemática en todos los años que habían pasado. Una vez que lo sistematizas no lo tienes que volver a hacer. Le puedes asignar un color permanente a un inmueble.

¿Por qué tiene que ser permanente?
Porque un monumento es memoria. Y lo que tengo que comunicar con el monumento, con el color, con los acabados, con todos los valores asociados al inmueble es una época, un tiempo, una historia. Entonces, no puedo pintar una casa del color que a mí me gusta.

Entonces el tema del color es una de las prioridades para el CH…
No. No es una prioridad, pero es un tema importante que mucha gente por desconocimiento ha querido menospreciar.

Repito. Esto no es algo que se me ocurrió sino algo que estaba contemplado desde 1994 y no se había hecho. Entonces, lo que se está haciendo son las calas de retrospección cromática de todos los inmuebles del CH, generando fichas para cada uno de ellos…

¿No existían fichas individuales?
No. Esto permitirá que en el futuro haya una continuidad en el entendimiento de lo que debe ser un CH. Si en el año 94 se hubiera empezado a hacer lo que ahora se está haciendo la situación hoy sería absolutamente distinta.

En general una persona se identifica con las cosas que lucen bien, que les dan seguridad. Y sin seguridad, no hay inversión sino más violencia. Pero una calle bien iluminada, bien pintada, con los cristales bien puestos, qué generas: turismo, inversión, valoración…

Categorización de inmuebles del CH: 649 bienes son monumentos históricos (7,6%),
y 1278 son bienes de valor monumental (14,9%). Imagen: PROLIMA.
Entiendo el argumento, pero soy un crítico del fachadismo. Lo que no me queda claro es cuándo se recupera el bien completo. Porque la fachada puede quedar bonita y el resto de la casa a punto de caerse…
Entonces no debieras ser crítico del fachadismo. Primero, es un término despectivo porque tiene una connotación que desconoce la importancia que tiene para el patrimonio y para la percepción de ese patrimonio, que para la mayoría de gente es una estructura vieja y ruinosa que debe ser reemplazada. 

Cuando la percepción general mejora ellos mismos se convierten en protectores del patrimonio. Y evitamos una serie de cosas que pasan por el desentendimiento de lo que es patrimonio.

¿Cuánto tiempo toma ese proceso?
Es un proceso que no termina nunca.

Pero entonces no recuperas nunca. Durante la gestión de Susana Villarán también se hizo lo mismo, fachadas…
En el CH hay 7000 inmuebles. En cuanto tiempo crees que se pueden recuperar.

La fallecida jefa de PROLIMA y arquitecta del alcalde Castañeda, Flor de María Valladolid, al inicio de la actual gestión habló de un plan para recuperar todo el centro…
Aquí hay cifras que hablan por sí solas. El CH de Lima, incluido Rímac, tiene 7000 inmuebles, contando monumentos, valores monumentales, y entornos. El año tiene 365 días. Recuperando uno al día, cuánto tiempo te demoras…

Fachada de casona en proceso de recuperación. Jr. Ancash. Foto: JLizarzaburu.
El argumento que usan las autoridades es que no se puede invertir en propiedad privada. 
No. No es así. Es la ley de presupuestos del Estado la que señala que no se puede invertir dinero público en propiedad privada.

De esos 7000 inmuebles cuántos están en manos privadas
Muchos. Nosotros hemos hecho por primera vez un mapa donde están los propietarios del CH de Lima. [Según esos datos el Centro tiene 649 monumentos históricos].

¿Se llegó a pedir ese presupuesto extraordinario del MEF? (según anunció en entrevista anterior)
Recuerdo que señalé que era indispensable para pensar en una recuperación integral hubiera un presupuesto extraordinario, pero el Estado no puede recuperar 7000 inmuebles.

Las ciudades no se construyen porque el Estado las construye. Las ciudades se construyen porque la gente las hace…

Y el Estado las protege…
Correcto.

O sea, ese presupuesto adicional no salió…
(Silencio prolongado) Para pedir un presupuesto en el Estado tienes que terminar una etapa que estamos por incluir, que es el Plan Maestro del Centro Histórico.

¿En qué estamos con el Plan Maestro?
En diciembre 2014 la gestión municipal anterior envió un documento al ministerio de Cultura bajo el título de Plan Maestro al 2035. El ministerio contesta dos años después, diciembre 2016, con una serie de observaciones.

A partir de ahí empezamos a adaptar ese documento a lo que debe ser un documento de gestión de una ciudad patrimonial. En febrero 2017 el ministerio convoca a un grupo multisectorial* para, entre otras cosas, la elaboración del Plan y PROLIMA asumió el liderazgo.

Demolición en curso en casona histórica en Jr. Ancash 921, Barrios Altos. PROLIMA
dice que se ha detenido pero vecinos denuncian que continúa. Foto tomada
el lunes 2 de marzo, Ed Boulangger.
¿Concluyó el proceso?
Sí, en febrero de este año. Es un documento que tiene tres partes: Lineamientos, Diagnósticos y Propuestas. Y este último punto, la visión, no es lo que a mí me gusta. Es lo que se recomienda para Centros Históricos Patrimonio de la Humanidad.

Me sorprende que más de 25 años después de la declaratoria del centro como patrimonio mundial recién estemos en eso 
No quiero decir para nada que en el pasado no se han hecho cosas. Se han hecho muchas cosas positivas. Sin embargo, cuando entendemos lo que significa gestionar una ciudad que es patrimonio mundial es cuando se toman las decisiones correctas.

Alguna gente dice, ‘enfóquense solo en la renovación urbana, el color es secundario, el ornato es secundario’, pero si yo hago renovación inmobiliaria y me olvido de todo lo otro, ya no es un centro histórico.

¿Quiere decir que llegamos a diciembre con el plan maestro aprobado?
Estoy convencido.

Qué bueno… ¡Felicitaciones!
Gracias. Es un plan que en su conjunto va a tener más de 3000 páginas.

¿Alguna novedad especial ahí?
Hemos mapeado, por primera vez, todos los árboles que tienen valor monumental en el CH de Lima y Rímac. Es una nueva categoría que se está implementando.

¿Qué hace que un árbol tenga valor monumental? 
Son tres aspectos: su antigüedad, su rareza botánica y su valor paisajístico para el entorno. Son árboles que tienen que ser protegidos, cuidados.

En el fondo, lo que esto significa es que estamos creando los instrumentos de gestión necesarios para que haya continuidad en la labor que se está haciendo. Si no entendemos su valor excepcional no podemos hacer nada.

Además, cada época tiene sus propios valores asociados. Por ejemplo, a la Plaza San Martín no le puedo poner los postes de la Plaza de Armas. No se trata de hacer lo que a mí me parece mejor.

Un punto álgido en este momento es la Alameda 28 de Julio, que queda justo en el borde del centro histórico. ¿Ahí PROLIMA tuvo algún papel?
(Silencio) Yo estoy seguro que con el entendimiento de lo que he descrito, y con el uso de los instrumentos adecuados, no debiera haber en el futuro posibilidad de error.

Es decir, que no se debería hacer algo como se hizo ahí
Lo que quiero decir es que todo esto tiene su lógica.
Estado ruinoso de casona en el Cercado. A diferencia de otros países, en el Perú, la ley
impide que el Estado intervenga para recuperar propiedad privada. Foto: Daniel Flores.
Tengo la impresión que parte de esto deriva de las limitaciones mismas de PROLIMA, como el tema de fiscalizar. PROLIMA solo puede alertar a la oficina encargada y ahí acaba su responsabilidad. ¿No se necesita autonomía?
Autonomía, no. Porque hablar de una autoridad autónoma puede sonar bonito pero qué es legalmente. Lo que sí creo es que vale la pena que el plan establezca claramente cuáles van a ser las obligaciones de cada quién.

Tomemos el caso de Barrios Altos, en los últimos diez años se ha venido destruyendo de manera escandalosa. Eso es responsabilidad de Fiscalización de la MML, y no directamente de PROLIMA, pero esa oficina no ha podido hacer absolutamente nada 
No es verdad. Los destrozos de Barrios Altos son responsabilidad de quienes hacen los destrozos. La Municipalidad de Lima ha notificado a todos los propietarios que han hecho destrozos en el CH de Lima.

¿Y qué ha pasado?
Bajo la premisa de la inocencia yo me puedo ir a un proceso legal, por ejemplo, de ocho años para obtener la sentencia judicial que me permita demoler los dos pisos del hotel Maury.

Ese proceso lo inició la arquitecta Valladolid durante el segundo gobierno del alcalde Castañeda y acaba de concluir. Eso no depende de la municipalidad sino del poder judicial.

El año pasado alguien se trajo abajo el balcón art-nouveau que había sobre el Jr. Ucayali y lo reemplazó con una imitación de balcón colonial. ¿Qué pasó ahí? ¿Por qué no se pudo traer abajo la copia? 
Porque todo tiene un proceso legal, que ya inició. Y que de continuar tendrá que tener como resultado lo que la ley contempla: la restitución del elemento perdido. Que ya no será el original pero lucirá como el original.

El caso peruano tiene que ser único en el contexto legal de muchos países. De todas las ciudades que conozco no se me ocurre ninguna donde alguien viole de esa manera un centro histórico y que la única herramienta que tiene la autoridad competente es ir a un juicio que puede tomar años. Y mientras tanto no pasa nada…
Mira el hotel Sheraton en el Cusco. El Cusco! Siete pisos, sótanos, en frente del ministerio de Cultura…

Y ya para terminar, en este momento a pesar de los avances que comenta y las destrucciones que vienen sucediendo en la calle ¿cómo ve Lima hacia el 2021, el 2035?
El sueño más allá de todo es que Lima pueda recuperarse. Así, sin más adjetivos. Recuperarse. Que pueda recuperarse con la consciencia y el entendimiento de lo que es su valor universal excepcional, porque hacerlo de cualquier manera no vale la pena.

¿Lo cree posible?
Si se cumple con el plan, sí. Si no, no estaría sentado aquí.

La Junta de Deliberantes de Monumentos Históricos, Artísticos y Lugares Arqueológicos fue creada
en 1961 para identificar los monumentos de toda la ciudad. En tres años hicieron cerca
de 400 planos, y PROLIMA ha recuperado unos 200. Foto: JLizarzaburu.
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* Incluidos: Ministerio de Cultura, Municipalidad del Rímac, INDECI, CENEPRED, Colego de Arquitectos, Colegio de Ingenieros, ICOMOS-Perú, UNESCO-Perú




miércoles, 21 de febrero de 2018

WILEY LUDEÑA: “Lima es el laboratorio urbano más fascinante de América Latina"

Conflicto anunciado: nuevos desarrollos inmobiliarios sobre la Av. Grau, Barranco.
Foto: JLizarzaburu,
Esta entrevista con el profesor Wiley Ludeña*, uno de los mayores teóricos del urbanismo en el Perú, se realizó unos días antes del escándalo de la llamada Alameda 28 de Julio. Pero la esencia es la misma: vivir en una ciudad que avanza ciega y de rodillas. Sin planificación, sin visión. 

El punto de partida fue más bien otro tema álgido: en solo cuatro cuadras de la Av. Grau en Barranco, desde la UTEC hasta la Av. El Sol, se están construyendo o se van a construir seis edificios de lujo entre 15-20 pisos. Hasta ahí todo parecería bien. Vivir en Barranco es un sueño de muchos estos días.

Pero esta estrecha sección de Grau es un punto crítico. Se trata de casi la única salida que tiene el popular distrito hacia el resto de Lima.  Víctima de su propio éxito, el tráfico y el ruido en horas punta está volviendo la zona invivible.

Tal como la Alameda 28 de Julio, como la situación en Santa Beatriz, como la de muchas partes de la ciudad, este sigue siendo el caso de una ciudad que se construye al margen de la ciudad.  En este caso específico de Barranco, el prometido paraíso tiene más de pesadilla en construcción.

Y lo que sigue es un ejercicio, una vez más, de tratar de entender esta ciudad, sus ciudadanos, nosotros mismos, en nuestras distintas facetas.  Nada es tan simple como pensamos, y Ludeña es un excelente guía para avanzar por el desorden.

Profesor, teórico del urbanismo y arquitecto, Wiley Ludeña. Foto: JLizarzaburu.
¿Qué se está haciendo mal en el caso de Barranco? Ahí parece no haber futuro 
Ese paisaje enfrentamos todos los días los que vivimos en Lima y tiene que ver con algo que es fundamental entender. Cuando en mi generación nos preguntábamos por qué las ciudades peruanas son tan horribles, decíamos que porque somos pobres, porque no tenemos educación, porque la ciudad peruana ha perdido destino…

¿Qué pasó? 
Lo curioso fue ver ciudades de países relativamente más pobres, como Ecuador o Bolivia, que eran más consistentes, más humanas, con más coherencia y un cierto orden. La respuesta acá tiene que ver no con pobreza sino con cosas más profundas y estructurales.

De otro lado, cuando se acusa que todo el caos de la ciudad y esta especie de degradación estética tiene que ver con la migración andina a la ciudad, con los pobres, la cantidad de barriadas que se han construido, se parte de la premisa que esto nunca existió, que Lima siempre fue bien construida y que todos vivían bien. Falso.

La realidad era otra… 
Todos los indicadores estadísticos del siglo XIX e inicios del XX demuestran que había un 70% de la población de Lima, no solo en términos sociales sino constructivos, que vivía literalmente en el infierno urbano. Hay algo de esa degradación ambiental que es parte de su ADN histórico.

El idealismo totalizador del pasado nunca fue tal. Mercado del siglo XIX, pintado
por Johann Moritz Rugendas. Imagen: Google.
Y si la historia nos dice que todo siempre estuvo mal tienes dos opciones: o no haces nada y lo prohíbes todo o lo permites todo, que parece el caso en Lima. 
El tema de la permisividad o la presencia de un Estado regulador es otra de las premisas que tiene que ser cuestionadas para entender por qué este paisaje de hoy tiene que ver con la historia de la ciudad y no solamente la revolución neoliberal de Fujimori en los 90.

Acá muchas veces pensamos que en algún momento Lima fue ciudad social demócrata, con un Estado bueno, etc. Pero no, desde el inicio de la República hubo corrupción, alcaldes ineficaces, Estado negligente, ciudadanos absolutamente oportunistas, y de mucha corrupción…

Solo que ahora se ha multiplicado 
Solo que ahora se ha multiplicado.

En distintos foros sobre temas de ciudad no faltan los que dicen “pero Lima no es Amsterdam, no es Berlín” porque, tal parece, no se puede aspirar a ser mejores. 
Desde el punto de vista filosófico, antropológico, me parece que tienen razón. Pero lo que olvidan ellos es que hay una condición compartida: que las ciudades son espacios para los seres humanos.

El hecho que seamos humanos hace que tengamos el derecho y la obligación de hablar de las condiciones de vida de holandeses o alemanes, porque son referentes que no se pueden eludir cuando uno quiere construir espacios más adecuados para una vida decente, civilizada. Eso es obvio.

Siempre se aspira a algo 
Pero en eso también hay una doble moral. Para hacer negocios 'que viva Japón, qué viva Estados Unidos’, pero cuando se trata de socializar los beneficios y las ventajas de esos países, no. Ahí somos diferentes.

Seis proyectos inmobiliarios se levantan en zona crítica de la Av. Grau, Barranco. 
Volviendo al caso de Barranco, ¿qué tendría que haber pasado ahí para que eso clasifique como un buen proyecto urbano? 
No hay otra forma de explicar cómo y por qué teniendo un espacio de la ciudad, como Barranco, con potencialidades increíbles para convertirse en un referente importante, tiene la suerte que tiene.

En ese distrito vive una cantidad de intelectuales y artistas con una base ciudadana importante, con una capacidad de generar opinión pública que permita cambiar de alcalde, pero eso no pasa porque hay personajes como [el alcalde Antonio] Mezarina, y otros como él, que tienen una base social que no les interesa en lo absoluto el destino de un distrito.

¿Por qué? 
Esto sucede porque en el inconsciente de la mayoría hay un sentimiento anti urbano latente históricamente.

No les interesa la idea de ciudad porque la ciudad nunca les ha dado nada. Porque el concepto de ciudad se impone en el Perú como un espacio de dominación y explotación del conjunto de la sociedad peruana.

Entonces, ¿nos lamentamos de haber nacido aquí? 
No. Tenemos primero que ser conscientes que esa es la historia, que eso hemos tenido y a partir de ahí desarrollar una campaña pública, de hablar lo que significa vivir en la ciudad.

Como dice José Ignacio López Soria, la ciudad es un privilegio, porque es una escuela donde aprendes a ser tolerante, a compartir, y eso es lo que la gente no ha vivido.

Mapa de Santa Beatriz, con la diagonal que sale desde el ex Parque Libertad (Puente México),
e iba directo hasta la Plaza Washington, Av. Arequipa. Imagen: Google.
¿Y cómo hacemos para conservar el valor de zonas históricas. En el caso de Santa Beatriz, ¿se habría salvado de ser estrictos con la zonificación? 
El problema central de Santa Beatriz tiene que ver con la cancelación de la diagonal de La Libertad, que articulaba el Parque de la Libertad (puente México), con el Parque Washington.

Tenía al medio el monumento al Mariscal Sucre, construyendo una perspectiva neobarroca, haussmaniana en una escala urbana, y que de algún modo era la identidad magistral del barrio de Santa Beatriz. Ese tipo de construcción de totalidad urbana no existe más en Lima. Por eso SB era una joya del urbanismo.

¿Entonces no es un tema de zonificación? 
No. QEPD mi amiga Flor de María Valladolid [arquitecta de la gestión Castañeda], lo que hizo fue prolongar el cerco del parque, desaparecer la diagonal y transformar radicalmente la estructura morfológica del barrio. Eso me parece mucho más grave a que se levanten 20 pisos. Porque ya no existe más esa diagonal. Se perdió todo.

Edificio Residencial Real, Arqt. Manuel Villarán, 1960. Sobre Camino Real, San Isidro.
Imagen: FormaModernaLatinoamericana.
Esta situación afecta no solo lo histórico. En distritos de gestión más moderna, como San Isidro, en el último año ha desaparecido una joya del movimiento moderno, de Manuel Villarán, y en Miraflores están por demoler edificios emblemáticos de los años 50 con una naturalidad del tipo ‘es mi edificio y lo tiro cuando quiero’. ¿Qué está pasando ahí?
Es parte de esa falta de consciencia. Ese sentido de normalidad es lo más aterrador que hay, cuando nos parece que es normal que todo eso pase. Tampoco hemos vivido un Estado distinto.

No hay Estado que controle. El sector privado puede hacer lo que quiere con la memoria, que ha sido privatizada, porque no hemos tenido capacidad de socializarla.

¿Pero es solo consciencia o es la ley también? 
Ese es el espíritu de una reestructuración neoliberal de la economía en el país, que implica tener un Estado desregulador; un Estado que debe someterse a la inversión privada; a la lógica de lo privado sobre lo público.

Eso explica por qué cualquier empresario viene y dice ‘destruye esto’ y no pasa nada. Porque hay toda una normativa que lo avala y una narrativa, política, social y cultural, que valida esto como parte de una normalidad. Entonces ahí tenemos el caldo perfecto para explicar esta situación.

El mismo edificio de Villarán, alterado, poco antes de su demolición en 2017.
Imagen: FormaModerna Latinoamericana.
En otra entrevista usted lamenta un cambio que se hizo en Lima, comparándolo a como si en París hubieran hecho una Vía Expresa en los Campos Elíseos, ¿a qué se refería? 
Siento que en muchos sentidos esta glorificación de nuestro pasado, Inca o Colonial, es una coartada para no ver el presente. Eso genera una disociación. Y por eso Cusco puede tener la arquitectura contemporánea más horrible y nadie dice nada.

Digo todo esto porque creo que cuando hablamos de patrimonio estamos sometidos a esta lógica arqueológica, colonial, de que todo lo que es patrimonio y memoria se acaba con la Colonia. 

Podemos defender Chan Chan como ejemplo urbanístico pero cuando hablamos de defender, por ejemplo, la Unidad Vecinal #3 la gente dice ‘eso no importa’.

El presente no importa 
Pero además hay otra dimensión a todo esto: solemos creer que patrimonio y memoria es arquitectura, catedral, huaca, etc. Y en realidad cuando hablamos de patrimonio urbanístico estamos hablando del vacío.

Del vacío… 
Vacío urbano. La diferencia entre patrimonio arquitectónico, que es lo lleno, y patrimonio urbanístico, incluye el vacío. Y a veces es más importante esto segundo.

¿Qué constituye el vacío? 
La calle, los parques, la perspectiva, la vereda. Eso es memoria. Si tú no consideras que eso hay que defender, que ahí se anida la memoria vital de una ciudad entonces puedes entender cómo se puede convertir la avenida Grau en una Vía Expresa.

Grau era una avenida metropolitana increíble, hermosa, con cuatro líneas de arborización, como el Paseo de la Reforma de México, que es patrimonio urbanístico de ese país. Las calles, el vacío son patrimonio. Si no entiendes eso, haces lo que haces en Lima.

Cómo es posible que esa avenida se haya convertido en una Vía Expresa que ni siquiera la utiliza nadie. Es lo peor que pudo hacer el alcalde Castañeda. Ya lleva casi 20 años y no se usa para nada.

Vía Expresa de la Av. Grau. Foto: ICCGSA.
Es así de fundamental… 
Por eso mi defensa de la calle, la vereda, como patrimonio histórico. Y ese es un tema que lamentablemente mis colegas en el Perú no entienden, no están comprometidos.

La ciudad no se destroza solo con edificios. Se destroza cuando el vacío se transforma en algo que no es. Por eso decía que en Santa Beatriz más grave me parece el cercenamiento de esa Av. Libertad que la construcción de un edificio de 15 pisos.

Porque finalmente la construcción de un edificio, es solo eso. Pero la calle se mantiene, la perspectiva urbana, el monumento al medio, ese paisaje neo barroco. Pero nada de eso existe más en Santa Beatriz.

Traslado mi cuestionamiento a su ámbito: ¿podemos decir que la Academia en parte es responsable de esta situación? Parecen haber abandonado al ciudadano...
Desde luego! Soy el primero en señalar cómo el urbanismo como disciplina desde los años 50 lo único que ha hecho es registrar un obituario permanente de pérdidas.

Yo, como alguien frustrado que quiere una mejor ciudad, necesito esa información que manejan ustedes. Me habría gustado que existiera un instituto donde se forma al ciudadano de a pie en estos temas… 
En ese caso, el Perú es un ejemplo lamentable. Porque en todos los países el tema urbano, el tema de la ciudad, ha tenido una expansión importante como temática, como gestión pública. El caso colombiano es un ejemplo. Ecuador, Bolivia… pero acá, es un fenómeno singular y digno de estudio.

Av. Grau en el siglo XIX. Imagen: Pinterest.es.
Lima como que se pone de moda. ¿Qué perfil puede tener en este contexto global? 
Tengo la impresión de que en esa suerte de interés global sobre Lima hay una mezcla medio perversa entre exotismo cultural, de gente que gusta de ciudades difíciles y complejas, sino que también hay una mirada realista sobre el fenómeno urbano que está pasando acá.

Cuánta de la gente que viene se queda solo en San Isidro o Miraflores o sus restaurantes. Yo veo muchos turistas jóvenes viviendo ahora en el Centro de Lima y más allá, en Lima Norte o Lima Sur, en situaciones complicadas. Grupos de turistas el Día de los Santos van ahora a los cementerios populares.

No se habla mucho de ese tipo de turismo 
Hay un interés rico y positivo que ratifica que Lima como laboratorio urbano es el más fascinante de América Latina.

Pero por otro lado también hay que reconocer que las grandes inversiones que se están haciendo, como el Metro y las otras líneas, también despiertan un interés en inversiones globales sobre la capital. Ahí hay un encuentro de múltiples intereses que están levantando la imagen de Lima como una ciudad que a pesar de sus problemas y conflictos resulta interesante.

Un nuevo tipo de turismo hacia Lima, más antropológico y menos tradicional.
Foto: Travelonews.com
A pesar de todo lo conversado percibo que se siente optimista 
Cuando se habla de esto no puedo evitar pensar en Tomás Maldonado: ser optimista es una manera de ser cínico. El mundo tiene problemas, así que uno no puede ser optimista. Pero uno tampoco puede ser pesimista, porque eso es nihilismo.

Así que él dice “soy un pesimista constructivo”, es decir estoy descontento con lo que pasa pero siento que hay que mejorar las cosas. Entonces no soy optimista en ese sentido, sino un pesimista constructivo que apuesta porque hay que cambiar pero siempre con un sentido de descontento. Solo se cambia aquello que está mal.

Así como se aprende más desde el error, creo que uno construye mejores cosas desde el desencanto. Para construir sueños y ciertos paraísos. Esa es un poco la idea.


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*/ Wiley Ludeña, arquitecto, urbanista, teórico especializado en desarrollo urbano.  Doctor en Urbanismo por la Universidad Técnica de Hamburgo, actualmente es profesor en las universidades Ricardo Palma, UNI y PUCP. Es autor de numerosos libros y textos. 

miércoles, 7 de febrero de 2018

Huaycán de Pariachi: la tranquila fuerza del pasado

El Palacio, como se conoce al edificio principal del conjunto Huaycán de Pariachi.
Fotos: JLizarzaburu.
No podía encontrar mejor inspiración para el título que unos textos de Eielson que acompañan esta nota. Todo surgió el último fin de semana luego de una caminata organizada por dos grupos ciudadanos: Salvemos las Huacas y Arqueología Jovelos. 

Con ellos visitamos Huaycán de Pariachi y San Juan de Pariachi, dos sitios arqueológicos en el distrito de Ate, donde lo extraordinario se junta con lo monumental para añadirle inesperado valor a Lima.

Se puede hablar mucho de estos lugares, asociados a las culturas Ychsma (900-1450 aprox.) e Inca (1450-1532), de los problemas actuales y de todo lo que se debería hacer ahí. Pero la modesta excepcionalidad de estas estructuras de barro sobrepasan la capacidad de expresión de este periodista.

El Dr. Guido Lombardi, médico y voluntario del grupo Huaycán Cultural, encargado
de formar guías y orientadores entre los vecinos del lugar, da la bienvenida a las
visitas a la sombra de un árbol de faique, huarango de la costa central.
Por eso los dejo en manos de Jorge Eduardo Eielson/1, uno de nuestros mayores poetas y artistas plásticos, y también uno de los menos conocidos, quien no solo supo capturar la esencia de esta arquitectura. Sus palabras estuvieron a la altura de lo que él encontró con su visita.

Solo falta añadir un agradecimiento subrayado a Arturo Jiménez Borja. En los años 60 y 70 él logró salvar para nosotros un grupo de estructuras que hoy nos maravillan. Lo hizo cuando las nociones de restauración le permitían ese estupendo trabajo.

Lo que acompaña a estas imágenes son fragmentos del texto “Puruchuco/2 que Jiménez le pidió a Jorge Eduardo Eielson que escribiera en 1978. Si bien estuvo dedicado a ese otro sitio prehispánico, su reflexión describe bien toda la arquitectura prehispánica de la costa central. Y a veces no queda más que decir...

Perspectiva general de El Palacio.
“Al revés de las más importantes construcciones de occidente -señaladamente verticales y en contraste con el entorno natural- las edificaciones prehispánicas de la costa peruana despliegan sus volúmenes, rampas, pasadizos y murallas con la misma tranquila naturaleza de una cascada al borde de un valle sembrado de maíz y algodón”


“Ningún cisma entre lo colectivo y lo individual son perceptibles en sus ordenamientos sociales y ello se refleja en sus obras”


“Allí donde el puro juego de luces y sombras, de planos y perspectivas, de volúmenes y espacios modulados podrían invitar a un simple festín visual, a una gratuita delectación de la retina, invitan en cambio a la meditación y al sosiego”


“Si un tentativo de ordenamiento ha sido necesario para acercarnos a la hermética compostura de la edificación, ninguna humildad es suficiente, sin embargo, para contemplar y comprender las obras de nuestros antepasados, porque muy pocos entre nosotros los reconocen como tales”


“Artistas espléndidos, ingenieros asombrosos, sacerdotes en la más alta acepción del término, astrónomos, matemáticos, arquitectos, autores de organizaciones sociales avanzadas, estos antepasados nuestros, poseedores de una cuantiosa sabiduría aun sumida en el misterio, parecen ser la vergüenza de muchos peruanos”


“Esta dorada sinfonía de quincha y adobe ilumina nuestra conciencia a partir de este sencillo concepto: que la vida humana, la vida sobre la tierra, el lugar del hombre sobre ella y su propia dimensión sagrada, son una misma y única cosa…


“…que las materias humildes, de las cuales estamos hechos -como el (bíblico) barro, por ejemplo- son igualmente una sola cosa con nosotros y con la luz del cielo, una preciosa y única cosa como la esfera de tierra en que vivimos y que rueda por el espacio, lentamente cocida por el sol”

San Juan de Pariachi, no muy lejos del anterior.

“… La mía es la de un peruano que, quizás con retardo -típico de nuestra historia- ha descubierto su propia identidad con euforia. La distancia, ciertamente, me ha dado una perspectiva, amén de la necesaria preparación y lucidez, que de otra manera no habría tenido. El festín y la felicidad de sentirme uno con mi pueblo, en toda su riquísima gama, acaba de comenzar para mí”


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1/  Una exhibición sobre el trabajo de Eielson (1924-2006) continúa en el MALI hasta la primera semana de marzo. Hacer clic aquí para ver el programa especial por la Semana Eielson en el MALI del 19 al 22 de febrero. 
2/ Puruchuco: Editorial Organización de Promociones Culturales, Lima, Perú. Editor Asociado Augusto Elmore, Lima 1980.

Cada primer domingo del mes los museos públicos son gratuitos y se puede visitar Huaycán de Pariachi, con el guiado de la gente del grupo cultural de la zona. Horario: 10-12.
Fotos: JLizarzaburu.
Hacer clic aquí para ver más fotos de la visita.



Datos 
Huaycán de Pariachi: Es considerado uno de los mayores asentamientos de la cuenca del valle medio bajo del Rímac. El edificio central es conocido como el Palacio y está instalado en un área protegida de unas 60has. Su construcción está asociada a las culturas Ychsma (900 – 1450 d.C.) e Inca (1450 – 1532 d.C.). Fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en octubre 2000. 
Dirección: Intersección de las avenidas José Carlos Mariátegui y Circunvalación – Ate Vitarte. Altura del Km. 16.5 de la Carretera Central. 

San Juan de Pariachi: De una identidad cultural similar a Huaycán, fue un centro administrativo inca con un conjunto de recintos de planta rectangular y enlazado por un sistema de pasajes y vanos. Fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2000. 
Dirección: Carretera Central km. 12.7, Ate Vitarte. 

Links (hacer clic en cada uno)
Huaycán Cultural 
Salvemos las Huacas 
Arqueología Jovelos


miércoles, 24 de enero de 2018

Las huacas y la ofrenda de las palabras

Foto ganadora del Premio del Jurado: #33 Pachacamac, de Briam Espinoza.
Hace pocos días realizamos el VI Concurso de Fotografía Lima Milenaria en el que participaron 44 personas, que enviaron 77 imágenes. Y si bien es cierto que abrimos esta nota con la foto ganadora del Voto del Jurado, lo que queremos compartir hoy es la otra parte de esa competencia: las reflexiones, las palabras, las varias maneras que existen de entender nuestro legado.

El tema de este año fueron las huacas de Lima, en parte porque es el tema que será representado en mayo en la Bienal de Venecia de Arquitectura. Y que sea un concurso ciudadano le da ese valor añadido, de ser reflexiones que vienen desde la experiencia cotidiana de cada uno.

De hecho, el nuestro es el único concurso ciudadano de fotografía patrimonial que existe en nuestro medio. Ahí se apuntan todos, desde los que manejan la cámara con maestría hasta el vecino que mira una esquina de su ciudad y dice ‘por qué no’.

Para los que quieran mirar todas las fotos participantes, aquí tienen los links:

Album 1
Album 2
Album 3

Los interesados en ver las fotos ganadoras hacer clic aquí.

Es una participación sin filtros estéticos ni técnicos. Lo único que se necesita es estar dispuesto a retratar ese pedazo de ciudad que muchos no vemos. Y en ese ejercicio, están los que escribieron con gran inspiración. Aquí algunos de ellos:
  
Fortaleza de Campoy, San Juan de Lurigancho. Fabio Rodriguez Bernuy.
5 Fabio Enrique Rodríguez Bernuy 
“La imponente Huaca Fortaleza de Campoy inspira un misticismo milenario que nos recuerda que nuestra grandeza sigue siendo migrante y autóctona. A través de la celebración anual del Inti Raymi, diversas generaciones realizan un peregrinaje hacia lo alto del distrito de San Juan de Lurigancho para realizar una ofrenda al dios Sol, en una tradición que ha trascendido las fronteras del tiempo y la geografía andina. Danzas, música y representaciones rituales son testigos de una cultura viva que enaltece cada solsticio de invierno en una ciudad donde confluyen todas las sangres”

Huaca Huallamarca, San Isidro. Virgil Hivernon.
27 Virgil Hivernon
“Las Huakas representan una ventana abierta hacia un pasado rico en dinámicas culturales, económicas y sociales que fueron soslayadas en el proceso de edificación de la Lima contemporánea. Ese acervo milenario se proyecta como potencial fuente para una futura (re)construcción urbana, frente a los desequilibrios existentes. Estos espacios podrían ofrecer un ejemplo idóneo para transformar nuestro entorno, respetando el equilibrio natural, con una visión social y urbana integradora y con un notable sello estético asociado a nuestra cultura ancestral”

Huaca Pucllana, Miraflores. Carlos Troncoso.
38 Carlos Troncoso
“Adobitos de Rubik. Debemos luchar para ser una metrópoli orgullosa de sus 400 huacas, rebosantes de contexto paisajístico e histórico. Tener el privilegio de vivir en una ciudad milenaria, es lo primero que se debería enseñar en el colegio. Y las imágenes de los artistas y de fotógrafos amantes del patrimonio pueden colaborar a ello. Mi foto revela la magnificencia del diseño estructural de la huaca Pucllana, a manera de un inmenso y complejo cubo de Rubik desplegado enigmáticamente, con todos sus módulos interconectados, y en el que cada cambio lumínico del ambiente generará nuevas y extrañas formas hipercúbicas”

Huaca Cerro Pro, Los Olivos.  Antonio Cárdenas.
2 Antonio Raymondi Cárdenas 
“Solo un pedacito de Lima moderna posee un total rededor prehispánico: Cerro Pro acudiendo al centro, con su cerámica y arquitectura reflejando ocupaciones de periodos tempranos y tardíos. Mientras los cerros de Comas e Independencia asoman por la izquierda; Cerro Palao, Cerro Mulería y Cerro Pacífico surgen como trasfondo por la derecha, al tiempo que el asfalto alumbrado cubre decenas de huacas hoy inexistentes y oculta solo un puñado fragmentado de pie. En total, un escenario arqueológico visto desde Cerro La Cuchilla y Cerro Chillón que, con su milenaria existencia, alzó al suscrito para la presente toma”

Huaca Huallamarca, San Isidro. Dante Torres.
34 Dante J. Torres Flores 
“Dualidad. Muchos ven a las huacas como símbolo de atraso para el crecimiento urbano; por otro lado, la arqueología muchas veces ve al crecimiento urbano como amenaza para las huacas, pero ¿no podrían ser complementarias?, un crecimiento sostenible de lo urbano junto al mantenimiento adecuado e investigación de las huacas, que tiene el potencial de ser parte del ornato y embellecer la ciudad distinguiéndola del resto del mundo. Que en un futuro Lima pueda llamarse no solo la Ciudad de los Reyes, sino también La Ciudad de las Huacas”

Huaca Huantinamarca, San Miguel. Carlos Contreras.
36 Carlos Eduardo Contreras Mendoza
“Huaca Huantinamarca. Conocida como la Huaca de la Feria del Hogar. Imaginar el momento en el que fue “La Huaca”, sin las torres de edificios sitiándola, siendo recubierta por los últimos rayos del sol, observando un camino en el mar con las islas de lado. Eso fue. Un lugar donde le da respiro a todo el concreto, que da la bienvenida a los que la rodean, que representa una comunidad. Eso es”.

Caral, Valle de Supe. Nils Castro.
8 Nils Castro Carrasco
“Vientos caralinos. Entre el desierto y la montaña germinaron las semillas, la piedra se transformó en pirámides y el junco en utensilios. El barro acogió al alimento. El mar y la pachamama brindaron sus frutos a aquellos que supieron pedir sus dones. Los huesos de pelícanos y conchas marinas sonaban en tiempos de siembra y cosecha en medio de danzas y recogimiento. En cientos de años el paisaje árido se fue transformando en una ciudad de fuego y luna que escondida quedo entre las arenas del tiempo”.