miércoles, 9 de abril de 2014

Gran parque El Paraíso: el sueño verde que debería transformar a Lima

Vista de la muralla de Chuquitanta incorporada al nuevo paisaje.
El enorme, fundamental y todavía verde valle del río Chillón es un potente símbolo de lo que nos hemos convertido como ciudad hoy, y de lo que todavía podemos, o debemos, transformar.

En un territorio de unas 300 hectáreas, que abarca los distritos de San Martín de Porres y Ventanilla, se acumulan las imágenes más vergonzosas de un desarrollo urbano sin visión, sin respeto, sin autoridad: basura, contaminación, destrucción arqueológica.

Pero al mismo tiempo El Paraíso, con su hermosa pirámide milenaria, es el origen de la civilización en el territorio de nuestra ciudad. Aquí todavía podemos ver esa estructura, que aunque parcialmente reconstruida, se mantiene como señal solitaria del inicio del conocimiento hace 4.000 años.

La nota de esta semana la escribieron los jóvenes arquitectos del estudio Shicras: Juan Carlos Zapata, Kleber Espinoza y Paulo Tubino. Ellos, junto con los arquitectos José Canziani y Juan Reiser, ganaron hace unas semanas el 2° puesto en el Concurso de Ideas para Lima Juan Gunther, de la Municipalidad Metropolitana de Lima y la empresa Los Portales.

Se trata de una propuesta necesaria, vital, visionaria. En este momento podemos llamarla utopía, sueño o delirio. Pero soy de los que piensa que el futuro se construye hoy, y a falta de decisiones empecemos por las ideas. Las buenas ideas.

Los que prefieran, pueden empezar con el video preparado por ellos. Hacer clic aquí


“PARQUE AGRO-URBANO EL PARAÍSO”
(Cuenca baja del Valle Chillón – Lima Norte)

El Valle del Río Chillón en la actualidad ha sido convertido en un espacio residual. Es un gran botadero de basura y desmonte, y el mismo río trae una serie de residuos industriales y domésticos, que posteriormente van a dar al mar.

La situación se agrava cuando las últimas parcelas agrícolas del valle y sus comunidades campesinas se ven amenazadas por la urbanización de estas tierras, producto de la especulación inmobiliaria y el abandono de políticas de resguardo por parte la administración pública.

Esta situación en el valle viene acompañada, además, de la destrucción del patrimonio cultural que aquí se desarrolló por los primeros limeños: el complejo arqueológico El Paraíso, el primer antecedente de un complejo de planta en “U” en la Costa Central del Perú, con unos 4.000 años de antigüedad.

En este contexto, no es exagerado decir que el Valle del Chillón, su patrimonio ambiental, histórico, cultural y social estén a punto de desaparecer.

Ubicación del parque de 300 has. marcado en rojo.

CAMBIO DE PARADIGMA
Ante estos conflictos y ausencias, planteamos el proyecto de un gran parque agro-urbano de casi 310 Ha., equivalente a 16 veces el Campo de Marte de Jesús María, o casi la misma extensión del Central Park de Nueva York.

Las estrategias que sugerimos buscan en primer lugar conservar el paisaje agrícola en conjunción con la puesta en valor del complejo arqueológico de El Paraíso-Chuquitanta.

La segunda estrategia estructura una red de plazas y equipamientos básicos (biblioteca, centro de atención, talleres, centro de interpretación, etc.) distribuidos proporcionalmente para reconstruir un borde a través plataformas de piedras del lugar, con usos en primer nivel, y a modo terrazas abiertas al paisaje en un segundo nivel.

Esto tendría como fin el acto contemplativo del paisaje agrícola como sucedía con las pirámides.

Vista de las dos plazas y pirámide principal de El Paraíso, desde el mirador.
VISIÓN
La tercera estrategia, se centra en trabajar e integrar a la comunidad campesina que allí existe para recuperar la calidad del suelo agrícola del valle, mejorar la producción para obtener productos orgánicos, reforestar y recuperar especies nativas del Valle del Chillón.

La cuarta estrategia pasa por hacer sostenible el manejo del agua, conectar al sistema de canales agrícolas con una serie de humedales artificiales que purificarían el agua, y luego regarían las áreas agrícolas por un sistema de riego por goteo.

Finalmente, la quinta estrategia plantea una “pampa verde”, un verde social al borde del río, un espacio humano para simplemente estar sobre un césped un día domingo con quienes más queremos.

La propuesta territorial desarrolla y responde multidimensionalmente las necesidades y problemáticas existentes en los valles de Lima de la siguiente manera:

Malecón de la muralla con implementos urbanos.

LO QUE LA LEY YA OFRECE
Desde una dimensión político-legal, la propuesta se sostiene y desarrolla a través de la Política de Estado sobre los Recursos Hídricos (Política 33) y la Política de Ordenamiento y Gestión del Territorio (Política 34) del Acuerdo Nacional desarrollado el 2002.

A esto se le suma la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación (Ley Nº 28296) y la ley que declara en Emergencia Ambiental una determinada área geográfica (Ley N° 28611).

Desde una dimensión económica, en una etapa de implementación inicial, considera importante la puesta en valor de zonas arqueológicas en relación al valle para su conservación y poder conseguir financiamiento de instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros.

Comparativo con otros parques de Lima y el Central Park de NY.

FINANCIAMIENTO Y SOSTENIBILIDAD
La financiación del proyecto se sostendría, por un lado, a través de pagos por servicios ambientales de parte del Estado (esbozados en la Ley N° 27308, Ley forestal y de fauna silvestre), y pagos por impacto ambiental realizados por la industria desarrollada alrededor.

La sostenibilidad económica posterior estaría sostenida por el turismo arqueológico, turismo agrícola, y la propia producción de alimentos orgánicos que se puedan desarrollar en el valle con las comunidades agrícolas existente.

Área con zona de campamento y río recuperado. La muralla a la izq. y la pirámide más arriba.

EL FUTURO DE UNA CIUDAD MILENARIA
El Parque Agro-urbano El Paraíso pretende ser un referente de cómo articular el sistema de espacios públicos de una Lima ‘moderna’, con espacios de una Lima prehispánica, desarrollada principalmente a través de sus tres valles, para generar un nuevo tejido de espacio público que proteja el patrimonio ambiental, histórico y cultural de la capital.

El potencial de este espacio urbano-rural conlleva a reflexionar sobre situaciones de equilibrio entre la ciudad y el territorio, en restablecer uno de los contactos más elementales: el ser humano, la tierra y el agua.

En este sentido, nos lleva a cuestionar el modelo oficial actual de los parques en Lima: parques temáticos de consumo, enrejados y que se reducen a parques a modo de gran jardinería para ver y no tocar. Es momento de retomar las buenas ideas y crear un verdadero parque metropolitano para Lima Norte.


Para ver el video del estudio Shicras, con un resumen de su propuesta, haga clic aquí

Nota: todas las imágenes provienen de la propuesta de sus creadores
Hacer clic sobre ellas para verlas en mayor tamaño

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