jueves, 26 de octubre de 2017

Las huacas y la extirpación de la memoria

Garagay.  Tesoros escondidos y olvidados durante 3.800 años que empiezan a salir a la luz.
Uno de los mayores templos de la antigüedad nos devuelve memoria. Foto: JLizarzaburu.
El siguiente texto recoge algunas ideas de la ponencia presentada ante el V Encuentro de Centros Históricos, celebrado esta semana en el Convento de los Descalzos, Rímac. /1 

El propósito fue argumentar el caso para revisar el modelo patrimonial aplicado a Lima. Un modelo anquilosado, que no ha sabido adaptarse a profundos cambios ocurridos internamente ni a tendencias internacionales que reflejan una nueva manera de entender el patrimonio.

Hay varios modos de explicar esa situación. Uno, tiene que ver con la ausencia de relatos de continuidad que reflejen nuestros procesos culturales a lo largo del tiempo.

Pero, además, hay elementos que se remontan a los orígenes fundacionales de esta ciudad que tienen que ver con la manera cómo se construyó nuestra idea de patrimonio, y el patrimonio de quiénes.
Durante la presentación ante el V Encuentro de Centros Históricos. Convento
de los Descalzos, Rímac. Foto: David Pino.
La Lima que nace en el siglo XVI forjó una identidad donde lo hispano adquiría el valor de lo legítimo o lo superior, y era lógico dadas las circunstancias históricas. Con el tiempo, este privilegio se extendió hacia su legado arquitectónico.

Pero eso también tuvo consecuencias en la manera cómo aprendimos a vernos a nosotros mismos, los mestizos, y cómo consideramos nuestro legado cultural, mestizo.

El profesor Javier Pinedo, un ilustre catedrático y humanista chileno, ve en esta actitud repetida en toda América Latina una explicación a lo que él describe como una “identidad desgarrada” porque, según explica, “históricamente en lugar de trabajar una sola visión del patrimonio, la cultura ha sido vista y planteada desde lo europeo como lo superior”. /2

Esta siguió siendo la actitud preponderante en Lima hasta bien entrado el siglo XX. Incluso, cuando en 1991 UNESCO declara un sector del Centro como Patrimonio Mundial se hace en estos términos, según se puede leer en la página web del Ministerio de Cultura:

“Conocida como “La Ciudad de los Reyes”, el Centro Histórico de Lima es la prueba tangible de la gran importancia que tuvo el Virreinato del Perú entre los siglos XVI y XVIII a través de su traza urbana fundacional (…)

Muchos de estos edificios, conservan sus valores arquitectónicos, tecnológicos, tipológicos, estéticos, históricos y urbanos; los mismos que reflejan el proceso cultural de esta antigua colonia española en América hasta nuestros días”. /3

Una modesta y ancestral técnica prehispánica, usando quincha y adobe, fue reutilizada
a partir del siglo XVIII para salvar la arquitectura española de Lima. Foto: Google.
Sintomático de esa visión tradicional es el hecho que en ninguna parte se hace explícito el papel que tuvo la tecnología prehispánica de la quincha y el adobe, que salvó la arquitectura virreinal del siglo XVIII para nuestros días.

Ese esquema siguió siendo el legítimo, en el caso de Lima, hasta mediados del siglo XX. Pero es ahí cuando la realidad lo revuelca todo, como bien lo planteó estos días Rolando Arellano en su columna publicada en el diario El Comercio. /4

Los grandes movimientos migratorios con el tiempo transformaron la identidad misma de la capital. El rápido crecimiento de la urbe empezó a dejar a la vista una vastedad de sitios arqueológicos, que continúan sorprendiéndonos hoy.

Los consecuentes estudios empezaron a explicar un paisaje que durante siglos había permanecido oculto y desconocido para la mayoría.

Más allá de nuestras fronteras, en el contexto de América, no hay otra capital con un legado de similar dimensión. Son más de 450 sitios arqueológicos que representan una continuidad de 4000 años de civilización y arquitectura.

¿Cómo encaja todo lo anterior con la visión tradicional de patrimonio?

¿O con la visión de centros históricos?

¿O con la misma misión de proteger memorias y fortalecer identidades?

La fundación española de Lima. Imagen que incluye a protagonistas indígenas.
Fuente: C.E.Guzamán2009.
Nadie puede dudar que el Virreinato dejó una valiosa herencia de arquitectura, civil y religiosa. Además, la cultura que nace en ese periodo es uno de los componentes fundacionales de la nueva identidad nacional, que surge después con la República.

Pero hay un incuestionable quiebre con todo lo que simboliza el Perú antiguo. Lo que suelo encontrar, es una desvinculación entre el ciudadano y su legado precolombino.

Es en este punto que se puede ver con claridad que lo que empezó en el siglo XVI, y continuó vigoroso durante la República y parte del siglo XX, es lo que describo como un consistente proceso de ‘extirpación de la memoria’. Intencional o no, el resultado es evidente.

Esa desaparición de vínculos y memoria explica, en buena medida, por qué para un ciudadano común una huaca no le dice mucho. O ve que hay nada que lo identifique con ella.

Sin embargo, si extraemos valores esenciales que se pueden asociar a esta herencia prehispánica, como la adaptabilidad, la innovación, la resiliencia, la capacidad de construcción, uno diría que son los mismos valores que nos definen y nos explican hoy.

Las preguntas esenciales: recuperar patrimonio ¿para qué? ¿para quiénes?
¿y cuál memoria? ¿las de todos?. Foto: Allison Bellido.
Y en ese espacio entra la campaña Lima Milenaria, con el objetivo de insertar una nueva narrativa, deconstruyendo el mensaje oficial, tradicional, excluyente, para proponer una nueva visión de ciudadanía incluyente, desde el patrimonio.

Por eso mismo, ¿estamos de verdad entendiendo el valor patrimonial de Lima?

Finalmente, no cabe duda que el primer responsable en esta cadena de responsabilidades es el Estado, el que debe adecuar sus políticas y planes a la realidad del país, de modo que este legado tenga sentido y relevancia para todos y cada uno de nosotros.

Una revisión de ese modelo para Lima debería incluir algunos elementos clave:

- Considerar una sola herencia: precolombino, virreinal, republicano, Siglo XX y contemporáneo.
- Reconocer la especificidad patrimonial de Lima, que la hace distinta de otras ciudades.
- Incorporar todo este legado en una sola narrativa de continuidad.
- Tener claro para qué recuperamos patrimonio y para quiénes.
- Reconocer un modelo de ciudad patrimonial que se nutre de varias raíces.

Pero hay otra dinámica, quizás más personal, que viene emergiendo en distintos sectores de la sociedad civil. Una manera muy clara de describirlo es el de recuperar memoria. De re-encontrar esos vínculos extirpados y que hemos mencionado varias veces en este blog. Es una forma vital de fortalecer una identidad ciudadana.

Después de todo, podemos seguir viendo el patrimonio en compartimentos estancos, que es un reflejo del estado actual de la nación.  Pero también podemos hacer algo para adaptarnos a una realidad más rica, más compleja, más prometedora, como la que vivimos hoy.


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Notas: 
 /1 Evento organizado por UNESCO, AECID, Patronato del Rímac y Municipalidad del Rímac, los días 24 y 25 de octubre. 
/2 Pinedo, Javier - Universidad de Talca, charla sobre Patrimonio y Cultura, Santiago de Chile, mayo 2016 
/3 Haga clic aquí para ir al texto sobre la declaratoria en la página web del ministerio de Cultura. 
/4 Haga clic aquí para ir a la nota de Rolando Arellano.

jueves, 12 de octubre de 2017

Las huacas de Lima a la Bienal de Venecia. ¿Qué ves?

Hay una creciente necesidad de crear vínculos con las huacas y sus espacios milenarios.
Foto: Huacas, Burbujas y Rock n Roll, en Tambo Inga.
“Hay todo un lenguaje por descifrar…”, fue una de las primeras frases que soltó la arquitecta Marianela Castro cuando nos reunimos a conversar hace poco más de dos meses. “Toda la generosidad que guardan las huacas, toda su información está ahí, en reserva, esperando que las escuchemos”, añadió. Y escucharon.

El tema de esa reunión fue conversar aspectos sobre el concurso para el pabellón peruano en la 16 Bienal de Arquitectura, Venecia 2018, al que ella había decidido participar, y preguntarme si deseaba unirme al grupo.  No hubo que preguntarlo dos veces.

Después de todo, lo que planteaban las curadoras del evento a nivel global: las arquitectas irlandesas Yvonne Farrell y Shelley McNamara, de Grafton Architects, había sido redactado teniendo en mente a las huacas. O así lo parecía.

La Bienal anterior, con una posición más activista y crítica con la arquitectura, dio paso al rescate de la poesía en la visión de las Grafton, e invitaron a nadar en sus aguas fundacionales, bajo el lema Freespace.

Equipo En Reserva: Janeth Boza, Marianela Castro, Javier Lizarzaburu.
Para ellas, la próxima Bienal celebrará la generosidad, la reflexión y el compromiso de la arquitectura, y las propuestas que lleguen a Venecia el próximo año deberían mostrar algo de esto:
  • El espacio fluido del tiempo y la memoria; la continuidad entre pasado, presente y futuro 
  • El espacio como resultado de construir sobre capas culturales heredadas, tejiendo lo arcaico con lo contemporáneo 
  • Un espacio de oportunidades, democrático, no programado y libre para usos todavía no concebidos 
  • La capacidad de la arquitectura para ser generosa, intencional o no intencionalmente 
  • Freespace propicia la revisión de nuestras maneras de pensar, propicia nuevos modos de ver el mundo 
  • La arquitectura como medio para elevar nuestros espíritus 
Es decir, desde nuestro punto de vista, era todo lo que representan los más de 450 sitios arqueológicos insertados en la ciudad, y que la Lima contemporánea no es y no posee.



Uno de los mayores complejos urbanos de Lima: Cajamarquilla. Año 600 d.C. aprox.
Con sus grandes plazas y terrazas. Foto: Círculo Ciclista Protector de las Huacas.
Al grupo /1 se unió luego la arquitecta, Janeth Boza, experta en renders y proyecciones 3D, y empezamos un intenso y rico proceso de discusión, creación, colaboración, con picos de frustración y resultados de gran satisfacción.

Lo más fructífero de esta etapa fue volver a mirar a Lima, sus tensiones, sus conflictos y sus grandes posibilidades desde otro marco de referencia, incluyendo una mirada internacional.

Tuvimos que empezar reconociendo que en la Lima de hoy no fluye ni el tiempo ni la memoria; no se construye respetando sus capas; no existen espacios públicos de calidad; no se percibe la generosidad; y casi nada de lo que hemos construido en los últimos años eleva el espíritu.

Ciertamente no era halagador con nuestra ciudad. Pero tampoco era el final. Para nosotros, esos 4000 años de arquitectura, manifestados en más de 450 huacas, son los que tienen el potencial de hacer de Lima una ciudad posible.

Paraíso, la huaca madre de la ciudad, con sus 4000 años de antigüedad, acoge en su amplio
espacio a todos los que la visitan. Foto: Círculo Ciclista Protector de las Huacas.
Para empezar, son estructuras que han sabido sobrevivir al tiempo, a la violencia de la naturaleza y a nosotros mismos.

Gracias al trabajo de los arqueólogos podemos ver que las huacas poseen valores que hemos perdido y que muchas ciudades hoy buscan recuperar: el sabio uso del espacio; la serenidad de las plataformas; el misterio de las rampas; la amplitud de sus plazas; el seductor uso de la luz y la sombra; la innovación con los materiales constructivos…

Hasta el territorio mismo. Los antiguos limeños hicieron el propósito de conocer el suelo que pisaban al milímetro, y pensaron en todo e hicieron un uso inteligente del desierto y lo transformaron. Hasta hoy, por ejemplo, un canal de origen prehispánico, el canal Surco, riega 711 parques de la capital.

Pero la ciudad de hoy creció sin aceptar nada de eso. La ciudad de hoy, por el contrario, se definió de espaldas a la Lima prehispánica, con la carga real y simbólica que eso significa en términos de no poder articular una ciudadanía inclusiva.
El sombrero, la serpiente y el elefante.
Imagen del libro El Principito, de Antoine de Saint Exupéry.
Es así que este péndulo para entender a Lima continúa su movimiento entre los ejes planteados por Basadre: problema y posibilidad. Y terminaron visualizados en los nudos del artista y poeta Jorge Eduardo Eielson y los quipus /2.

Lima es una ciudad-nudo. Nudos-tensión. Nudos ancestrales que necesitan soltarse. Al mismo tiempo está la dimensión que ofrecen los quipus. Cuerdas de sabiduría, nudos con mensajes no cifrados, sin entender. Nudos como oportunidad.

No es casualidad que de los cuatro proyectos finalistas, tres hayan estado relacionados a esta herencia arqueológica.

Según declaró José Orrego, director del concurso, al diario El Comercio este evento permite que la reflexión sobre la arquitectura, que antes estaba limitada a círculos académicos, se haya abierto a un diálogo más amplio.

"De alguna forma, la bienal nos ha dado la oportunidad de conectar la reflexión internacional con nuestro debate local”.

Generosidad espacial, urbanística, arquitectónica.  Un regalo en reserva para Lima.
Hasta que decida entenderlas. Foto: Leslie Searles.
El concurso es organizado por el Patronato Cultural del Perú, y luego de ser declarados como uno de los cuatro finalistas con el proyecto titulado "En reserva", el pasado miércoles 4 de octubre fuimos invitados a presentar el proyecto ante un jurado especialmente convocado.

Con los decanos de algunas de las principales facultades de arquitectura en frente y otros de los miembros presentes, Marianela Castro empezó mostrando esa imagen emblemática de El Principito, con la serpiente y el elefante. “¿Qué ves?”

“Son las huacas de Lima”, respondió ella misma. Es lo que pasa con ellas. De un lado, hay una cantidad que sigue dentro del sombrero, enterradas literalmente y a la espera de volver a la vida.

Del otro, pasa que no las vemos. Que todavía nos cuesta entender su lenguaje y aceptar ese legado de urbanismo y arquitectura, que tiene todo el potencial de transformar a Lima.

Así que eso queremos en Venecia. Que vean lo que no vemos acá. Que entiendan lo que nos cuesta entender.  Que el mundo se sorprenda mientras nosotros empezamos a despertar. Y que las huacas retornen ya no en reserva. En acción.


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/1 El grupo En Reserva también contó con el apoyo de los estudiantes de arquitectura de la UPC, Alejandro Lapouble y Toshio Pardo.
/2 Por lineamientos del concurso mismo no se pueden dar detalles gráficos del pabellón a presentarse. La Bienal se inaugura el 26 de mayo 2018.

Página web Patronato: http://www.pcp.org.pe/ 
Página web Bienal: http://www.labiennale.org/en/architecture/2018

miércoles, 4 de octubre de 2017

Huacas de Lima: ¿Patrimonio Cultural de la Humanidad?

Huaca Mangomarca (900 d.C. aprox), en San Juan de Lurigancho, proyecto ganador
del Fondo del Embajador de Estados Unidos. Foto: MinCultura.
Estos son días de popularidad para las huacas, cenicientas milenarias a las que nos habíamos acostumbrado a ignorar y a no ver. Pero gracias a una secuencia espontánea de eventos vienen adquiriendo un nuevo perfil más allá de la arqueología. 

Uno de los primeros en avanzar por este territorio ha sido el arquitecto Jean Pierre Crousse. En los últimos dos años dirigió un taller en la Maestría de la Escuela de Diseño de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, enfocado en las huacas limeñas. El resultado de ese trabajo, y el de sus alumnos, fue la publicación del libro “Agujeros Negros Urbanos” /1.

Esta fina edición bilingüe presenta un panorama situacional de los cientos de sitios arqueológicos de la ciudad desde una perspectiva diferente: se encuentran insertos en el tejido urbano pero no existen, no tienen una función o una relación con quienes aquí vivimos.

Como explica, tanto nos acostumbramos a no verlas que terminaron siendo vacíos en el paisaje, agujeros negros que hoy están bajo una enorme presión urbana, la de una urbe que continúa creciendo de manera desmedida, no planificada y sin control.

Una pregunta central del libro es qué hacemos con ellas. Cómo las incorporamos a la ciudad de manera que tengan sentido para todos nosotros, y salvarlas.

Huacas de unos 2000 años de antigüedad, cercadas por el crecimiento
urbano, en el Parque de las Leyendas. Agujeros negros. Foto: MinCul.
Junto con esta publicación estuvo el conversatorio organizado por el Patronato Cultural del Perú, Multidisciplinar, que incluyó la visita del arquitecto italiano Alberto Torsello, en el auditorio Los Inkas del ministerio de Cultura.

A iniciativa de esta asociación privada se abrió un primer espacio de discusión entre académicos y sociedad civil donde el tema central, a raíz del libro de Crousse, fueron las huacas.

Pero también se abrió espacio para hablar de la recuperación de patrimonio histórico a partir de la experiencia de Torsello, un reconocido arquitecto quien mostró una serie de importantes trabajos de puesta en valor de palacios y casonas en Venecia. (Aquí puede ver el video completo del evento).

Panelistas del debate Multidisciplinar del Patronato. Der a izq: Arqt. José Orrego, representando a Rolando Arellano;
Arqt. Jean Pierre Crousse; Arq. Alberto Torsello; Ma. del Carmen Sacasa-UNDP; Marco Aveggio-Patronato;
Max Hernández por Luis Guillermo Lumbreras, y Javier Lizarzaburu. Foto: Ángela Nuñez.
Coincidentemente, y para añadir alegrías a este repentino festival milenario, ese mismo día (viernes 29 setiembre) el proyecto de Puerto Cultura sobre la recuperación de la Huaca Mangomarca recibía el premio Fondo del Embajador para la Preservación de la Cultura, de Estados Unidos.

Puerto Cultura, que nació originalmente con el nombre “Lima, ciudad de las huacas”, ha sido extendido a todo el país dentro de una visión inclusiva de la herencia arquitectónica peruana. (Haga clic aquí para ver la nota completa).

Su característica más notable es la de buscar la recuperación de bienes inmuebles en armonía y relación con las comunidades locales, con un enfoque multidisciplinario y consiguiendo aportes de distintas fuentes.

En este caso, a los US$173.000 dólares del Fondo del Embajador, se añaden el equivalente de unos 500.000 soles del ministerio de Trabajo; dos millones de soles del ministerio de Cultura a través del programa ObrasxImpuestos; y la misma municipalidad de San Juan de Lurigancho con un millón de soles.

Algo de esta naturaleza no se había hecho antes en el país, y merece todo el entusiasmo. El ministro Salvador del Solar puso énfasis en que esto va más allá de una perspectiva tradicional de Cultura, y se inserta en una visión más completa de fortalecimiento de la sociedad.

Hay muchas maneras de entender el valor de las huacas. La presión urbana puede
limitar o ampliar el valor de su integridad. Foto: JLizarzaburu.
Solo para añadir un dato de última hora en esta excepcional lista de eventos: de los cuatro proyectos finalistas en el concurso para la curaduría del pabellón que representará a Perú en la Bienal de Venecia 2018, tres tienen como punto de partida nuestras huacas. (Haga clic aquí para ver nota sobre el tema).

Como declaró a este blog el arquitecto Crousse, "algo está pasando en nuestra mirada a las huacas que por fin nos parecen dignas de mostrarse en el extranjero, y nada menos que en la Bienal de Venecia".

Y todo esto es más que una simple coincidencia en el tiempo. Queda claro que a pesar de los problemas que existen con el patrimonio finalmente estamos empezando a incorporar este legado ancestral en nuestra visión de ciudad.

Sería un error que algo tan cargado de significado terminemos viéndolas solo como espacios vacíos por llenar. O que terminen siendo la decoración en una visión de desarrollo urbano. Las huacas son la memoria de Lima. Nos explican como ciudad.

Propuesta de estudiantes de la Maestría de Harvard, Chiu+Dobrowolski, para recuperar
el espacio y territorio alrededor de la huaca Paraíso. Imagen: Agujeros Negros. 
Es así que cuando me tocó hablar como panelista en el encuentro Multidisciplinar, hace unos días, lancé una propuesta.

Del mismo modo como hemos conseguido el reconocimiento mundial del Centro Histórico de Lima, que guarda la memoria de casi 300 años de presencia colonial con un valioso legado de casonas, iglesias y conventos, ¿no ha llegado el momento de reconocer también esa excepcionalidad de la arquitectura prehispánica de Lima?

Lima tiene una especificidad patrimonial que no se encuentra en otra capital del continente. Su legado representa 4000 años de continuidad a través de cinco momentos culturales sobre este territorio, antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI.

A diferencia de una campaña para declarar un bien como Patrimonio Cultural de la Nación, que se puede hacer desde la sociedad civil, para conseguir la categoría mundial de UNESCO /2 le corresponde al Estado Parte presentar esa solicitud.

¿No sería, por último, una manera muy justa y legítima de equilibrar la balanza de lo que son los símbolos de la identidad de esta ciudad? Yo creo que sí. Busquemos que las huacas de Lima sean declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Proponer una selección de huacas que representen 4000 años de continuidad arquitectónica
sobre el territorio de Lima para la categoría de Patrimonio Cultural de la Humanidad
de UNESCO. ¿Lo haremos? Foto: Musuk Nolte.

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También vinculado a huacas de Lima:
Se hizo público el video de una charla TED-Tunkuy, de la arquitecta italiana Adine Gavazzi, basado en la publicación de su libro sobre Lima – Memoria prehispánica de la traza urbana, en 2014. La charla es un sorprendente y conmovedor resumen de lo que ha encontrado en las muchas capas de la ciudad y vale la pena verla. (Haga clic aquí para ver el video). 

Y no se puede ignorar el significativo anuncio hecho hace poco por el presidente de los Juegos Panamericanos 2019, Carlos Neuhaus, señalando que el guion cultural de este evento estará definido por las nociones de una Lima milenaria, con sus 4000 años de continuidad. (Haga clic acá para ver la nota). 


Notas:
/1 Urban Black Holes/Agujeros Negros Urbanos. Patronato Cultural del Perú, Lima 2017. 
/2 Requisitos UNESCO: http://www.patrimonio-mundial.com/seleccion.htm 


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Por un nuevo modelo patrimonial para Lima

Plaza San Martín y el dilema de recuperar patrimonio: para qué, para quiénes.
Fotos: JLizarzaburu (Hacer clic para ampliar las imágenes).
Podría decirse que la manera como se ha venido gestionando patrimonio en las últimas décadas refleja una visión desintegrada del mismo: las huacas las ve el ministerio de Cultura; el Centro Histórico la Municipalidad; los otros centros van como pueden; la iglesia en su altar aislado; y edificios del siglo XX sin protección alguna. ¿Se necesita hacer cambios?

Una consecuencia de este no-enfoque es que resulta difícil, sino imposible, avanzar ubicando el patrimonio dentro de un relato cultural que tenga sentido y valor para todos.

Es cierto que en los últimos meses el ministerio de Cultura se ha esforzado en mejorar este desorden, al haber asumido un papel más protagónico en la gestión del Centro Histórico de Lima, parte del cual es Patrimonio Cultural de la Humanidad /1. Y es un buen avance. Pero ¿qué pasa con la mirada completa?

¿Qué pasa con nuestra memoria reflejada en nuestra visión de patrimonio? La Lima que nace el siglo XVI construyó una idea de identidad y de herencia donde lo hispánico adquiría el valor de lo legítimo o lo superior. Y eso era lo lógico dadas las circunstancias históricas.

Era lo que siguió pasando incluso hasta inicios del siglo XX cuando Lima empieza a crecer; cuando empiezan los grandes movimientos migratorios; y cuando la arqueología da sus primeros resultados.

Un patrimonio aislado, separado y ajeno no genera pertenencia ni garantiza futuro.
Memoria, migración y patrimonio

El cambio demográfico de las últimas décadas ha sido el rasgo más determinante en temas de identidad. Lima regresó a sus raíces originales y hoy es una ciudad mestiza que responde a múltiples identidades.

Lo que se suele repetir es que la preservación de las bases culturales de una sociedad contribuye a generar cohesión y sentido de pertenencia. Es decir, elementos que fortalecen el capital social indispensable para cualquier proceso sostenido de desarrollo. ¿Lo hacemos de manera integrada?

Uno pensaría que a ese cambio de paisaje tendría que haber correspondido un cambio en nuestra mirada al patrimonio, pero no ha sucedido. Hemos recibido modelos de afuera y los hemos repetido y copiado sin tomar en cuenta nuestras diferencias.

Hasta hoy cuando hablamos de recuperar el Centro Histórico pareciera que se hace porque es el único patrimonio válido de la capital - que es el más importante y representativo en un periodo de 300 años, y el corazón de la República nadie pone en duda. Pero ¿estamos de verdad entendiendo el valor patrimonial de Lima? /2

Una de las últimas imágenes de la demolición del Edificio Limatambo - uno de los más representativos
del movimiento moderno en el Perú. Obra del arquitecto Enrique Seoane Ros.
Los otros patrimonios, las otras identidades

Esta perspectiva, por ejemplo, no incluye una visión sobre el desarrollo urbano de Lima hasta el presente y su riqueza expresada en lugares históricos distritales.

Nada de lo que ha sido el desarrollo del movimiento moderno, que este 2017 cumplió 70 años, se protege y vamos perdiendo ejemplos valiosos.

Las huacas, que recién empiezan a incorporarse en un imaginario de ciudad, en su mayoría siguen aisladas y, en consecuencia, siguen siendo vistas como algo separado.

El concepto de recuperar centros históricos para fortalecer la identidad y la historia nace en una Europa destruida después de la Primera Guerra Mundial. En 1931 se firma el primer documento internacional, la Carta de Atenas /3.

Se trata de un primer esfuerzo conjunto para contar con reglas claras, para evitar la pérdida y destrucción de elementos que no solo dan valor sino porque los identifican como símbolos de un particular proceso histórico que le da raíces y fortaleza a una ciudad o un país.

Huaca Pucllana, Miraflores. Recuperada. Año 400 d.C.
La sombra de lo indígena

El concepto viaja luego a América Latina, donde se implanta con distinto éxito en las capitales de la región.

Durante años la idea de recuperar patrimonio en muchas ciudades estuvo limitada a eso: cómo salvar su centro histórico, que también significaba “cómo salvar el legado colonial en América”.

Se podría decir que esa visión ha funcionado en lugares donde la identidad se construye a partir de un único legado arquitectónico, y donde la presencia indígena o de raíz africana o no era mayoritaria o no había tenido mayor edificación previa. Es el caso de La Habana, o Bogotá o Montevideo.

En ese panorama, las capitales con mayor población indígena o mestiza son Ciudad de México, Guatemala, Quito, Lima y La Paz. De estas cinco, solo dos tenían arquitectura prehispánica significativa: Lima y México.

El caso de México es más parecido al de Cusco, donde el poder español se implantó sobre la capital Azteca. Y en los últimos años se han estado haciendo esfuerzos enormes para incorporar ese legado junto con el español.

Una nueva generación de limeños hace suyo el legado prehispánico. Celebración
ancestral en la huaca Mangomarca, San Juan de Lurigancho.
La originalidad de Lima 

Y está Lima. Es recién en los últimos 50 años o más que la arqueología ha empezado a dejar al descubierto la vastedad de estructuras del Perú antiguo levantadas sobre el territorio que es hoy la capital.

Y lo cierto es que no hay ciudad en América que tenga un legado de similar dimensión: más de 450 sitios arqueológicos que representan una continuidad de 4000 años de civilización y arquitectura.

¿Cómo encaja eso con la visión tradicional de patrimonio?, ¿Con la visión de centros históricos?,  ¿O con la misión de proteger memorias y fortalecer identidades?

No se trata de voltear el argumento y decir ahora que esto es más importante. Se trata simplemente de reconocer esta especificidad patrimonial. Significa quizás ampliar nuestras preguntas o volver sobre ellas: recuperar patrimonio para qué, para quiénes.

Es posible que lo que necesitamos es mirar el patrimonio como uno solo. Desarrollar una narrativa que los unifique y un plan, o planes, que reflejen esa visión inclusiva. Después de todo, se trata de reconocer un modelo de ciudad y de país que se nutre de varias raíces.

El patrimonio religioso en Lima es muy rico pero está al margen de la autoridad de Cultura. Aquí una
muestra del pobre trabajo de recuperación que se hace en algunos lugares. Fuente: desconocida.
La memoria de Lima es la memoria de una ciudad milenaria. ¿Cómo hacemos para que la visión y los planes de protección se adapten a esto? Hemos copiado el concepto de recuperar el centro histórico, dejando todos los otros patrimonios en compartimentos estancos.

Más allá de las crisis políticas, que nunca estarán lejos de nuestra cotidianeidad, es bueno tener presente que estamos en camino del Bicentenario y estos son temas que podríamos estar planteando, debatiendo, discutiendo…

Seguir avanzando de manera desarticulada puede ser un reflejo de lo que somos como nación, pero no tiene por qué ser nuestro destino.

Arquitectura limeña, siglo XX.  ¿Se necesita un nuevo enfoque patrimonial?

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Notas: 
/1: http://www.cultura.gob.pe/patrimonio/sitiosdepatrimoniomundial/listapatrimoniomundialperu/centrohistoricodelima 
2/ Algunos documentos sobre patrimonio: 
A nivel nacional 
- Ley General de Patrimonio, Perú:, 28296 
/3 A nivel internacional 
- Carta de Atenas, 1931  
- Carta de Venecia, 1964 
- Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, 1972 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Entonces, ¿qué es recuperar un Centro Histórico?

Los grandes planes de recuperación del Centro, señalados a inicios de la tercera gestión del alcalde
Luis Castañeda, quedaron reducidos a su mínima expresión sin explicación alguna.
Fotos: JLizarzaburu (hacer clic para ampliar las imágenes).
En las últimas semanas se ha venido generando ruido patrimonial desde distintos campos. Profesionales, arquitectos, activistas, todos andamos rondando alrededor de un mismo tema: ¿cómo la hacemos? A diferencia de otros momentos, esta vez el ruido se siente más fuerte. 

Pero no todos pedimos lo mismo, y no todos tenemos la misma idea de lo que es recuperar un centro histórico. Sin ser un experto llevo algunos años escribiendo, leyendo, entrevistando sobre el tema y quiero (volver a) compartir algunos puntos de vista.

Por ejemplo, y para empezar, he aprendido que si un empresario inmobiliario compra edificios antiguos y los recupera, lo que está haciendo es una buena inversión, está recuperando un bien histórico, pero no está recuperando el Centro Histórico.

He aprendido que pintar fachadas se ve bonito, que es una estrategia momentánea, y genera un buen espíritu cuando caminas por esas calles. Pero eso tampoco es recuperar un Centro Histórico. Menos aun cuando Lima, sometida a grandes desafíos sociales, económicos y hasta de la naturaleza, lleva varios años haciendo lo mismo.

Y está el tema de la memoria. Hay los que insisten en lo que describo como la ‘memoria de la exclusión’, afirmando que hay que recuperar determinadas casonas porque representan ‘nuestra elegancia perdida’.

Mapa del Centro Histórico de Lima, un poco más de 1000 has. Imagen: PROLIMA.
Lo cierto es que hace ya unos 30 años organizaciones como UNESCO abandonaron ese enfoque, porque la mirada tiene que ver más con recuperación urbana de manera inclusiva, y no con salvar los recuerdos de una clase específica.

Dos aportes que me parecen importantes para generar una opinión pública más compartida son los de Silvio Mutal, una de las mayores autoridades en recuperación de patrimonio en América Latina, recientemente fallecido, autor del ensayo “El futuro de las ciudades históricas”.

Y el otro es un informe del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, redactado en 2009 por Fernando Cuenin, donde se describe la experiencia de esta institución financiera apoyando la recuperación de centros patrimoniales en América Latina.

Si tomamos esos aportes como punto de partida, podemos entender que recuperar un centro histórico involucra una amplia cantidad de decisiones que van, por ejemplo, desde aspectos relativamente sencillos como:

  • ¿Se usan luces blancas o amarillas?
  • ¿Cuántas torres de telefonía se pueden instalar y dónde?
  • ¿Se instalan placas informativas sobre plazas, iglesias y edificios?

Hasta puntos más complejos como:

  • ¿Qué tipo de inversión?
  • ¿Quién gestiona los fondos?
  • ¿Qué equilibrio entre habitantes actuales y nuevos, de clase media?
  • ¿Cómo demoler depósitos ilegales que destruyen patrimonio?
  • ¿Buscar, por ejemplo, que las Facultades de Letras y Ciencias Sociales de San Marcos y La Católica regresen al Centro para reactivar el lugar?


El aumento de depósitos ilegales en Barrios Altos, que vienen destruyendo valioso patrimonio,
ha venido siendo denunciado en los últimos años sin que se tomen medidas para pararlo.
Y las preguntas se van multiplicando. Un tema de fondo, subraya Mutal, es que el tema del desarrollo humano dentro de zonas patrimoniales, es tan fundamental como la misma recuperación de los edificios.

Es decir, la experiencia de otras ciudades ha demostrado que el enfoque anterior nunca resultó sostenible. Al ignorar la realidad social de esas zonas lo único que se hace es tirar dinero sin solucionar el problema a largo plazo.

El problema del deterioro de los centros históricos, por lo menos en América Latina, tiene que ver con el deterioro de las condiciones sociales y económicas de los grupos que los habitan o habitaban. 

Mirar el edificio y no a sus ciudadanos era seductor, pero nunca una buena decisión.

En cuanto a temas de financiamiento, la experiencia desarrollada en la región lleva a señalar que cualquier inversión, privada o de otro tipo, solo será efectiva si de forma simultánea la autoridad local sirve como detonante, invirtiendo ella misma en mejorar servicios, infraestructura, transporte y medio ambiente.

Proceso de recuperación del centro histórico de Quito. Imagen: BID.
El BID por su parte reconoce que antiguamente consideraba el tema de la recuperación de patrimonio como algo suntuario, sin impacto social. Hasta que la revisión de sus supuestos los llevó a cambiar de posición, y ser hoy uno de los principales apoyos en la región.

“Como toda forma de capital debe utilizarse de manera eficiente y racional, evitando su subutilización (por ejemplo, patrimonio deteriorado) pero también su sobreexplotación (turismo masivo que afecte negativamente las tradiciones locales)”.

A la fecha del informe, 2009, el Banco había invertido más de US$ 630 millones en revitalizar zonas históricas de América Latina. Algunos de sus mejores ejemplos son Quito, México, Cartagena y Bogotá. Y lo continúa haciendo.

Esta experiencia comenzó en Quito en 1994, cuyos buenos resultados sirvieron de estímulo para otras ciudades y abrió camino a otros programas de recuperación en la región.

La experiencia de recuperación en Cartagena y Bogotá, Colombia. Imagen: BID.
La posición de esta institución financiera es que la preservación de patrimonio es considerada hoy como un instrumento para el desarrollo de las ciudades. Y basado en esta experiencia sugiere algunos elementos que se deberían incorporar en todo proceso de revitalización de centros urbanos históricos:

  • Enfoque urbano integral cuya composición de inversiones va variando a medida que se avanza en el proceso de revitalización.
  • Inversión pública focalizada en intervenciones que detonen procesos sociales y económicos atractivos para el sector privado y las comunidades.
  • Eliminación de problemas neurálgicos que impiden la revitalización de los centros (por ejemplo, ocupación irracional del espacio público).
  • Institución ejecutora del proceso innovadora y ágil, con poder de coordinación, objetivos estratégicos claros, y línea directa al más alto nivel de la Alcaldía.
  • Fortalecer y preservar el capital humano de los centros; no sólo artistas, sino la gente tradicional que vive y trabaja en los mismos.
  • Generar instrumentos de recuperación de la inversión pública que permitan reinvertir en el centro o en otras partes de la ciudad (por ejemplo, recaudación de impuesto predial, contribución por mejoras, etc.).

¿De qué futuro se trata? Casa de las Columnas, Lima.
Ahora, todo lo anterior es conocido por los expertos locales, y esta nota es más un ejercicio para compartir puntos de vista y generar opinión.  En todo caso, una pregunta para ellos sería ¿por qué entonces no logramos avanzar?

Si hay algo que debemos poner al frente de cualquier discusión sobre este tema es que recuperar un centro histórico involucra el desarrollo de una visión, la ejecución de un plan maestro y el establecimiento de una autoridad única. Nada de lo cual existe en este momento en Lima.

Así que ante ese panorama tal parece que, por ahora, solo queda aumentar el volumen de nuestras voces y seguir insistiendo.

Otra pregunta que queda flotando para mí es si el enfoque de Centro Histórico, tal como se viene usando hasta la fecha, es el mejor modelo en cuanto a protección de nuestro patrimonio edificado. Algo que intentaré responder la próxima vez.

***


lunes, 28 de agosto de 2017

La violación de los espacios públicos: Parque de los Próceres, Jesús María

Parque de los Próceres, Av. Salaverry en Jesús María, un domingo cualquiera.
Fotos: JLizarzaburu (hacer clic para ampliarlas).
Esta es una historia conocida sin nada nuevo que añadir, salvo el hecho que por no ser nueva haya que olvidarla. Por el contrario. 

Una vuelta este fin de semana por el Parque de los Próceres, sede anual de la Feria Internacional del Libro, es un recordatorio urgente de lo que debemos evitar, de lo que hay que cambiar.

Es una señal permanente de lo que no se puede repetir, si lo que buscamos es una mejor ciudad.

Imagen de Google Maps: el sector de la derecha marcado con amarillo corresponde a la
zona de equipamientos urbanos, antes áreas verdes.  El sector de la izquierda, es la
zona privatizada que corresponde a los juegos y la piscina.
MENOS VERDE

Lo primero y lo más evidente es la mutilación progresiva a la que ha sido sometido este histórico espacio, antes parte del Bosque Matamula*, y que fue inaugurado en 1971 con el nombre actual.

Con el pretexto de implementar una serie de equipamientos urbanos para el distrito, el alcalde anterior procedió a tomarse progresivamente todo un sector del parque (lado derecho delineado con amarillo en foto aérea).

En este sector, colindante con el distrito a Lince, donde antes había áreas verdes hoy existe una colección de muros de distintas texturas y colores de unos 200 metros de largo, albergando oficinas y depósitos.

La entrada a un parque privado dentro del parque público, mientras este último permanece cerrado.
MENOS PÚBLICO

Quizás lo más preocupante de este proceso, que ya lleva avanzando diez años, es la privatización de casi una quinta parte del parque a vista y paciencia de todos.

De las casi cinco hectáreas de extensión, como se puede ver en la foto satélite, aproximadamente una hectárea (9.000m2) es ahora administrada por una empresa que se abre al público a un costo de 40 soles la hora (US$12,5).

En 2008 fue primero un pequeño parque llamado Mi Mundo, al que después se fueron añadiendo juegos inflables, pista de patinaje e instalaciones de varios tipos.

Si bien es cierto que las instalaciones ofrecen 50% de descuento para los vecinos con DNI, el tema de fondo es la progresiva destrucción y privatización permanente que ha sufrido este espacio.

Al otro extremo del parque también se había concesionado un sector a una empresa
privada, que según el aviso el permiso ha sido eliminado.
¿DE QUIÉN ES EL PARQUE?

Un espacio público, un parque, por definición es ese espacio que nos pertenece a todos. La autoridad municipal que elegimos es la que se encarga de mantenerla y administrarla bien, para nosotros, ofreciendo servicios públicos, para todos.

Un espacio público, un parque, es un espacio de encuentro, de construcción social, de ciudadanía. Y para cualquier persona un domingo, un lugar para pasarlo bien. Para llevar a mis hijos, para jugar. 

Nada de esto sucede en (la parte pública d)el Parque de los Próceres, en Jesús María, desde hace años. El parque está cerrado con candado y luce abandonado. Lo único abierto es la parte comercial y privada.

El por qué sucede esto lo podemos adivinar. El por qué continúa este modelo es más difícil de descifrar. ¿No es papel de la Contraloría vigilar por posibles excesos? ¿O la Defensoría del Pueblo?

Anuncio con el tarifario de entradas, que va desde los 8 a los 40 soles.
FALTA DE TRANSPARENCIA

Cuando inauguraron la primera etapa de este pequeño parque de diversiones, en 2008, pusieron una placa señalando que se hacía con capitales privados de una ONGD llamada ‘Ventanas del Perú’.

Esta misma placa señala que los ingresos producidos por el parque se usarían para desarrollar proyectos para niños en abandono, que bien justificaba ese primer intento.

Una revisión rápida a este ONGD da como resultado que no existe información pública que dé cuenta del trabajo que realiza. El único dato encontrado en la página de Datos Perú, es que el presidente de esta organización es el ciudadano chino Qu JinXian.

El señor Qu JinXian, para mayor detalle, sería un presunto testaferro de Rodolfo Orellana, según ha informado ampliamente la prensa local.

Además, en la página web de la Municipalidad de Jesús María no hay un espacio donde se vea lo que se viene haciendo con el dinero recaudado con la iniciativa privada - como debería estar comprometida en informar.
Límite con el distrito de Lince.  Toda la calle Capac Yupanqui, unos 200 metros de largo, antes
tenía vista al parque.  Ahora lo que se ve es una sucesión de estructuras municipales.
POR UNA CIUDAD MÁS VIVIBLE

Ya en 2013 una juez había ordenado que Jesús María pare los trabajos basada en una resolución de la Subgerencia de Operaciones de Fiscalización de la Municipalidad de Lima, “a fin de evitar que siga depredándose el lugar, que tiene la categoría de zona de recreación pública o área verde”. Pero evidentemente no pasó nada.

Ese mismo año publiqué una nota sobre algunos parques de Lima. ¿Cuánto hemos avanzado? ¿Qué mejoras hemos experimentado en el uso de nuestros espacios públicos? La respuesta no es alentadora.

Experiencias similares se vienen produciendo en distritos como Lince, donde ahora tienen una piscina privada en un parque público que es posiblemente la más cara del Perú. O los intentos de desaparecer el parque Manhattan en Comas. O el más reciente en Barranco, que quiso privatizar la playa Los Yuyos, hasta que la Marina de Guerra anuló el permiso original.

Un punto clave a tomar en cuenta es que esto no es un alegato contra la participación de la empresa privada en la gestión de espacios públicos.  Lo que queremos advertir es que lo privado no puede reemplazar a la función pública, no puede tomar espacios a expensas de lo público, y que la autoridad municipal no puede abandonar su compromiso original con todos sus vecinos.

Al final, lo que debería ser un espacio de construcción de ciudadanía, un espacio de convivencia, una posibilidad de intercambio termina siendo lo opuesto: destruye toda aspiración a ser un ciudadano que respeta su espacio; genera aislamiento y descontento; aleja a Lima de su verdadero potencial.



“En una sociedad que es cada vez más privada el componente público está desapareciendo. 
Por eso es cada vez más importante construir ciudades acogedoras, para que podamos conocer a nuestros vecinos y vivir directamente a través de nuestros sentidos. 
La vida pública en espacios públicos de calidad es un componente importante de una vida democrática y plena”, Jan Gehl.

No existe información pública disponible sobre esta ONGD y sus actividades.

*/ Nota sobre el Bosque Matamula: 
Según se puede ver en el mapa de arriba, el originalmente llamado Bosque de Matamula, era un cuadrilátero que hoy es atravesado por la Av. Salaverry. Del lado derecho está el Parque de los Próceres y al frente el Círculo Militar. 
Según informa la misma página web de este centro de esparcimiento, en 1949 durante el gobierno del general Odría él entregó este terreno público al Ejército para ser sede de su club, que se inauguró en 1965. 
Fuente: http://www.circulomilitardelperu.com/historia.html 


miércoles, 16 de agosto de 2017

El Canal Surco en Chorrillos: ¡se necesitan más de estas reacciones!

Cartel de la Municipalidad de Chorrillos donde se exige la clausura del canal Surco.
Foto: JLizarzaburu (hacer clic para ampliar las imágenes).
El despropósito del alcalde de Chorrillos de querer clausurar el Canal Surco generó una situación imprevista y significativa: la inmediata respuesta a favor de su protección. 

De este modo, y sin quererlo, la cuestionada autoridad municipal terminó creando un escenario que vale la pena reconocer.

Cuando el año 2016 lanzamos la campaña “Canales de Lima: 2000 años regando vida”, junto con la Comisión de Regantes Surco-Huatica, lo hicimos sabiendo que nuestro punto de partida era cero: la gente sabía muy poco del canal.

Había los que vivían, habían vivido o visto los canales de irrigación de la ciudad. Pero la mayor parte desconocía su historia, el origen de esta vía de agua, y el impacto que tuvo en la creación de la ciudad misma.

Valor desaprovechado. Flujo del canal obstaculizado por Chorrillos: se construyó un muro
de contención que redujo casi a la mitad el cauce de la vía de agua. Foto: JLizarzaburu.

Las reacciones de estos días al cartel del alcalde Augusto Miyashiro mostraron una sana evolución. En la página de Facebook de Lima Milenaria, así como en otras que se plegaron a la protesta virtual, el ciudadano empezó a hablar con voz propia:

Lucy Cardeña. Me parece importante e interesante conservarlo y cuidarlo como lo hacen en países más adelantados. Porque es parte cultural y de nuestro ecosistema.

Juan Carlos Bedriñana. Ingeniería andina, de las mejores del mundo.

Maria Luisa Ramos. Un patrimonio histórico, hay que defenderlo de la ignorancia de los alcaldes.

Javier Aberasturi. El canal Surco es una bendición en un desierto ante el cual el municipio demuestra no tener la visión ni la más mínima idea de cómo aprovecharla.

Esta repentina respuesta desde distintos campos vino de la mano de notas publicadas por varios medios interesados en el tema, como lo hicieron Caretas, El Comercio, Publimetro y el portal web de Utero.pe. Así como por medios televisivos como canales 7 y 5, y RPP.

De haberse producido este lío hace dos años tengo la seguridad que no habría pasado de ser algo sin importancia. Y es que nunca más cierto aquella frase de ‘nadie quiere lo que no conoce’.

Aquí, habiendo conocido el valor de su canal milenario muchas personas estuvieron dispuestas a defenderlo. Y esto, en un ambiente bastante desolador sobre el patrimonio, es una noticia que vale la pena rescatar.

Una buena gestión del canal. Según la Municipalidad de San Borja, la recuperación
del Canal Surco les ha permitido generar plusvalías urbanas en la zona. Foto: JL.
Algo parecido pasó en julio de 2013, cuando uno de los montículos piramidales del complejo arqueológico Paraíso, en el distrito de San Martín de Porres, fue destruido por una máquina excavadora.

En ese momento, la prensa y la ciudadanía se levantaron con una indignada voz de protesta. Solo que había un detalle que lo hacía diferente: la mayoría nunca había visitado esta huaca-madre de Lima, de 4000 años de antigüedad.

De hecho, un año antes en El Comercio se había realizado la primera, y a la fecha única, encuesta sobre patrimonio arqueológico de Lima. Una de las preguntas era si sabían cuál era la huaca más antigua de la ciudad. Solo un 1% contestó correctamente.

Es más, la ruta a la huaca era desconocida por la mayoría de personas. El acceso, particularmente en esa época, era complicado. Y los records de visitas del lugar mostraban un número infinitamente bajo.

De nuevo, el papel de los medios – y esta campaña – había sido determinante para sensibilizar al ciudadano sobre el valor de este sitio.  Un sitio nuestro.

Encuesta sobre patrimonio arqueológico hecha por El Comercio, 2012.
Estos son dos momentos significativos sobre los cuales podemos seguir construyendo. Es más, se trata de ejemplos de nuestra herencia prehispánica en Lima que, como sabemos, históricamente había sido ignorada.

De otro lado, desde octubre 2016 existe una solicitud ante el Ministerio de Cultura para que se declare al canal Surco como Patrimonio Cultural de la Nación. Fuentes de esa cartera nos han asegurado que en los próximos meses deben tomar una decisión final.

Como explicó el Dr. Luis Molina, Presidente de la Comisión de Regantes Surco-Huatica en la nota escrita en Caretas, “ahora más que nunca hay que proteger el canal porque de este modo tendría una serie de medidas que lo protejan y se evitaría situaciones absurdas como la actual”.

Mapa del recorrido de los canales de origen prehispánico, Surco y Huatica.
Fuente: Comisión de Regantes.
En el diplomado "Comunicar el Patrimonio", realizado en La Habana el año pasado, Kathrin Muller Marin, Directora Regional de UNESCO para América Latina y el Caribe, hablaba de la importancia de crear valor para las ciudades.

Según explicaba, este valor suele estar dado por el patrimonio cultural. Y “patrimonio implica que la sociedad lo reconozca primero como tal, y luego busque su protección”. Para reconocerlo, decía, “los medios de comunicación son los principales educadores” 1/.

En cuanto al esquema de gestión, la secuencia incluye: identificar, difundir, proteger, conservar y transmitir a nuevas generaciones, donde se considera que termina el ciclo.

Es cierto que los medios han mejorado su cobertura del patrimonio. Pero siguen faltando fuentes que contribuyan a ampliar y profundizar conocimiento.

Hasta ahora los esfuerzos de ministerios que les toca asumir una responsabilidad en este campo, como los de Cultura y Educación, han sido limitados.

En una nota anterior hemos pedido que el próximo MUNA, Museo Nacional de Arqueología, sea además un centro de producción virtual que lleve conocimiento a todo el país.

Así que hay significativos avances a nivel de la sociedad civil que los patrimonialistas podemos seguir enriqueciendo; hay un papel que los medios pueden seguir asumiendo; y hay una obligación de las autoridades para comprometerse con una mayor difusión de nuestro legado.

Solo queda seguir avanzando.

El agua que se filtra del canal Surco alimenta los Pantanos de Villa, parte
inseparable del paisaje y el medio ambiente. Foto: JL.
1/ Notas del Diplomado Internacional “Comunicar el Patrimonio”, UNESCO, La Habana, Cuba, 2016.


Notas publicadas sobre el canal Surco y Chorrillos esta semana
- Caretas:
http://caretas.pe/sociedad/79966-___si_se_clausura_el_canal_surco__lima_se_quedaria_sin_parques___

- El Comercio:
http://elcomercio.pe/lima/patrimonio/municipios-lima-enfrentados-milenario-canal-surco-noticia-450612

http://elcomercio.pe/lima/patrimonio/rio-surco-10-datos-acequia-chorrillos-quiere-clausurar-noticia-450477 

http://elcomercio.pe/lima/sucesos/chorrillos-pide-clausurar-rio-surco-causa-danos-perjuicios-jurisdiccion-noticia-449903

- Publimetro:
http://publimetro.pe/actualidad/noticia-municipalidad-chorrillos-anuncia-clausura-rio-y-asi-reacciona-twitter-63623

- Utero.pe:
http://utero.pe/2017/08/14/increible-el-alcalde-de-un-distrito-limeno-se-bronquea-con-un-rio-y-quiere-denunciar-al-mismisimo-diosito/

- RPP-TV:
http://tinyurl.com/yaw9w22o

- Canal 7:
http://tinyurl.com/ybqy88n2                      

-Canal 5:
http://tinyurl.com/yayaq72n

miércoles, 2 de agosto de 2017

Las ruedas del coche Cultura

El Parque de las Leyendas o Maranga, la primera y milenaria ciudad de Lima. Foto: JL.
Este año tenía cierta expectativa respecto al mensaje presidencial. Me preguntaba qué tipo de continuidad le daría a lo que en el 2016 tuvo de histórico, de inspirador, de sorprendente. En ese año, su primer mensaje a la Nación, el presidente Kuczynski había hecho un reconocimiento inesperado.

Ese 28 de julio se convertía en el primer mandatario, por lo menos en memoria reciente, en hacer referencia a las raíces milenarias de este país en un mensaje a la Nación. Y lo hizo no una o dos veces. Fueron tres referencias en los 39 minutos que tomó su presentación. /1 

Esto me importa porque, como persona de comunicación, lo que se dice tiene casi tanto valor como lo que se deja de decir. Y en el contexto del Bicentenario no hay mayor reflexión que podamos hacer sobre nosotros mismos que la que surge de saber contar nuestro cuento desde el inicio.

Pero este año tuvo esa ausencia significativa: la Patria Antigua, la que nos dio 5.000 años de civilización y la que debería ser punto de partida para nuestra mirada a futuro no estuvo ahí. ¿Por qué importa?

Presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski durante su mensaje de Fiestas Patrias. Foto: RPP.
Importa porque estamos tan acostumbrados a medir el país en términos económicos que a veces olvidamos que todo nuestro potencial se explica en esas raíces, todo lo que nos hace distintos está en ese pasado, todo lo que nos puede fortalecer como nación reside en saber entender de dónde venimos y quiénes somos.

Por eso esto es más que una palabra. Un mensaje presidencial pone énfasis en las prioridades de un gobierno y tiene impacto sobre la realidad. Y cuando el presidente hizo esas referencias estaba diciendo ‘ya es hora que tomemos esto seriamente’.

Por eso fue inspirador, porque abría un derrotero esperado por muchos. Y por un momento pareció que el coche de la Cultura, por fin, tenía todas las ruedas puestas y echaría a andar.

¿A qué se comprometía? Durante la campaña se mencionó que era necesario aumentar el presupuesto del ministerio de ese sector hasta alcanzar el 1% del presupuesto de la nación – estamos en un promedio de 0,27%, uno de los más bajos históricamente en la región.

En el plan de gobierno publicado por su partido hay una serie de promesas específicas: /2 
  • Mejorar la asignación presupuestal y ampliar las fuentes de financiamiento del sector, considerando la interculturalidad y el desarrollo regional. 
  • Cumplir con hacer efectivos los inventarios de los bienes culturales y normar la puesta en valor y la participación privada en la rehabilitación de bienes culturales. 
  • El 2017, se propone promulgar una nueva Ley de Donaciones e Incentivos para la Cultura. 
  • Concluir el primer semestre de 2017 el Catastro Nacional del Patrimonio Arqueológico (pág. 99).
…y sigue una lista más larga.

Aunque el ministro actual conoce y entiende bien esta realidad, lo cierto es que todavía esas metas parecen lejanas. /3

Proyección del futuro Museo Nacional de Arqueología, MUNA.
Aun así, hay dos aspectos positivos a considerar: el MUNA y el concurso de los 26 proyectos a nivel nacional.

Después de 200 años de espera por fin los peruanos tendremos un lugar especial donde reunir el conocimiento, el arte, la innovación, desarrollados por nuestros ancestros a lo largo de esos 5.000 años de creatividad, producción y transformación del territorio.

La buena pro para continuar con el proyecto se dio en marzo de este año. Sería bueno saber qué está pasando, cómo se está armando esa institución, quién será el director/a. Después de todo, esta es la mayor inversión en cultura hecha en el país, y el principal regalo que nos daremos los peruanos por el Bicentenario.

Más importante aún, será bueno saber qué planes existen para proveer de un acceso por transporte público a las cientos de miles de personas que se espera que lleguen a lo que será uno de los mejores museos de América Latina.

En la actualidad, tal como están las cosas y la carretera, unos 150 mil visitantes llegan cada año hasta el Santuario. De hecho, Pachacamac es el tercer sitio arqueológico más visitado del país. Pero llevar diez veces más gente al MUNA no se podrá hacer sobre las vías existentes.

El presidente Kuczynski anunció nuevamente el tren de cercanías. Será un gran alivio saber si se tiene prevista una parada en el nuevo museo. Será la única manera de garantizar su sostenibilidad y su éxito.

El arquitecto Jorge Sánchez propone que uno de los 26 proyectos sean más parques para la ciudad. Foto: El Comercio.
El otro punto interesante fue el anuncio de un concurso para presentar proyectos (de cultura, medio ambiente o educación) que sirvan para celebrar el Bicentenario. En un país donde no existen concursos para recuperación de patrimonio, esto suena como maná del cielo.

Se hace a nivel nacional para “superar el centralismo limeño”, lo cual es una buena idea. En consecuencia, de los 26 proyectos que se esperan aprobar, a Lima le tocará uno.

Pero en Lima vive el 30% del país. Lima produce el 50% del PBI de la nación, y Lima es el punto de llegada para 3,5 millones de turistas. Creo que el Bicentenario es el principal pretexto para asumir una visión de conjunto de toda la ciudad, su transporte, sus espacios públicos, áreas verdes, sus huacas, sus casonas...

Se presentó una necesaria propuesta para crear una Autoridad Única del Transporte Público. Por qué no hacer lo mismo con el Centro Histórico, por ejemplo, cuyo modelo actual de gestión atomizada no logra hacer despegar grandes proyectos.

Es cierto que los Juegos Panamericanos serán una gran oportunidad en cuestiones de infraestructura básica, pero pensemos en la ciudad que queremos para los siguientes 30 a 50 años. Un solo proyecto no hará de Lima una ciudad mucho mejor.

Todavía hay tiempo para que esa mirada de futuro recupere la inspiración y la sorpresa que se ofreció en un momento. Y quizás sea ahí cuando este coche finalmente empiece a andar.

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Nota sobre el financiamiento: 
En este blog hemos escrito varias veces sobre las distintas fórmulas de financiamiento de la Cultura que han desarrollado países vecinos. Ahora solo mencionamos el caso del 1% Cultural de España, que funciona así según lo publicado en la página web de su ministerio de Cultura: 

“La Ley de Patrimonio Histórico establece la obligación de destinar en los contratos de obras públicas una partida de al menos el 1% a trabajos de conservación o enriquecimiento del Patrimonio Cultural Español o al fomento de la creatividad artística”… obras que excedan los 600 mil euros.

Referencias: 
/1 http://limamilenaria.blogspot.pe/2016/08/un-personaje-inusual-para-una-cruzada.html 
/2 http://www.peruanosporelkambio.pe/documentos/plandegobierno.pdf 
/3 http://peru21.pe/opinion/salvador-solar-ley-cine-triplicaria-recursos-ese-sector-2291654 
/4 http://www.mecd.gob.es/mecd/cultura-mecd/areas-cultura/patrimonio/1-cultural/definicion.html