martes, 31 de mayo de 2011

LA PLAZA ANTES DE PIZARRO, Y UN PADRINO

Fue una casualidad que al terminar una entrevista con don Gonzalo de Aliaga, él me mostrara un dibujo del arquitecto Juan Gunther.  Quedé sorprendido.  Era una imagen de cómo pudo haberse visto la Plaza de Armas en 1535 que jamás había visto. Y de pronto, ahí, de las manos de un descendiente directo de conquistador tenía una versión de Lima Milenaria.

Es una proyección basada en las descripciones de los cronistas de la época y en las propias investigaciones de Gunther sobre la ciudad prehispánica.  Tremendo documento, pensé.  Ahí se puede ver el palacio de Taulichusco, sobre el terreno del actual palacio de Gobierno en cuyas terrazas, según de Aliaga, su ancestro levantó la casa que existe hasta hoy.

Se pueden ver también las otras huacas, como el templo al Sol en donde está la Catedral.  Según el dibujo, la catedral original ocupaba solo una esquina.  Y del lado derecho hacia arriba se puede ver delineado el actual Jr. Ancash que, al igual que el Jr Junín, tienen una traza auténticamente milenaria.

Pero esto no duró mucho porque los templos y palacios fueron destruidos.  A diferencia de Cusco, donde la piedra y la magnificencia de la arquitectura hizo casi imposible traerlos abajo, acá su construcción más sencilla, con adobe, hizo más facil la tarea de desaparecerlos.

Curiosamente durante la entrevista, de Aliaga señaló como una falsedad que los conquistadores no hubieran encontrado nada en estas tierras.  Es más, dice, lo que hallaron fue una ciudad establecida, razón por la cual Pizarro decide refundarla como ciudad española.

De Aliaga y Gunther, en los años 90, formaban parte del Patronato de Lima, una asociación de empresarios y conocedores de la ciudad que se habían juntado para proteger el Centro Histórico.  Tuvieron planes avanzados, incluidos los financiamientos, que fueron frustrados por los alcaldes de la época.  Según Hector Velarde, 'peor que los terremotos han sido los alcaldes'.  Pero su triunfo mayor fue conseguir que ese sector fuese declarado Patrimonio de la Humanidad. 

Aparte de eso, el Patronato en ese momento ya se había dado cuenta de la importancia de que los mismos limeños fuésemos parte de este proceso de protección del patrimonio.  Ellos publicaron un libro pequeño, Jornadas de Lima, redactadado por Gunther mismo, y destinado a colegios y todo público interesado en la ciudad, con información precisa sobre la historia de este territorio en los últimos 12 mil años.

Y así, en una segunda casualidad significativa, aprendí que Juan Gunther ya había trazado el camino para una Lima Milenaria hacía mucho tiempo.  Cuando se lo comenté, respondió que se sentiría honrado y feliz de ser el padrino de este grupo.  Le prometí que en los próximos posts presentaré algunos de sus textos sobre la ciudad.  Imperdibles.

miércoles, 11 de mayo de 2011

¿EXISTE EL PALAIS CONCERT?


Era un niño y todavía caminaba de la mano con mi madre por el Jirón de la Unión.  Me fascinaba mirar hacia arriba, a las partes altas de los edificios.  Éste en particular me llamó la atención la primera vez que lo vi porque esas figuras me parecían tan reales, mirándome en una posición inquietante que no acababa de entender. 

Conforme fui creciendo siempre que pasaba por aquí me paraba a mirarlo.  Nadie sabía que era mi edificio favorito.  Yo tampoco sabía que aquí había brillado ese cafe que hizo época.  En el colegio aprendemos de Valdelomar pero no había hecho la asociación entre uno y lo otro.  Casi nunca había una conexión entre lo que aprendía en la escuela y la realidad presente.  Todo ya había pasado. Todo ya había existido.  Para mí, el Cafe Concert había dejado de ser.

En mi época de universitario tenía el placer solitario de caminar por el Centro los domingos.  Seguía mirando arriba.  En esa época aquí había un hotel y un día subí para ver cómo eran las habitaciones.  Quedé fascinado y me prometí un día pasar una noche.  Al subir llegabas a un hall redondo, en puro estilo Art Nouveau, estilo del cual recién había aprendido en la Universidad.  Había unas seis puertas alrededor.  Puertas muy altas, con vidrios de colores y muchas de esas curvas inquietantes.

Nunca dormí en esas habitaciones, pero sentir la permisividad del Art Nouveau era suficiente para un ligero placer juvenil.  Me hablaron de la familia Barragán, que había sido o era la dueña del edificio y de cómo cuando leventaron el edificio, había sido el primero en Lima con un sótano en el cual había un sistema de poleas que hacía funcionar determinados mecanismos del lugar.  Al Palais nunca entré. 

Depués me fui del país por muchos años y al regresar fue grato ver que el edificio seguía en pie y que las curvas y las miradas de las figuras en su friso seguían generando cierta inquietud en mí.  Pero el lugar había cambiado.  El Jirón de la Unión había cambiado.  El Centro había cambiado.  Las figuras de arriba ahora parecían querer escapar antes que seducir al paseante. Las curvas se habían convertido en látigos que flagelaban el inmueble y sus recuerdos.

Estos días, varios grupos de limeños se han levantado para defender lo que para ellos es también suyo.  Si en algún momento llegué a pensar secretamente que el Palais Concert era yo, después llegué a entender que 100 años después el Palais Concert seguíamos siendo muchos.  Mi edificio era el de otros también y la gente se juntó para expresar su descontento.  O su amor.

Son esos momentos cuando te das cuenta lo que la ciudad significa para uno.  No es solo el lugar donde trabajas, sufres o bebes.  Es el lugar que bien podría ser un pedazo de mi cuerpo.  Un pedazo sin el cual mi cuerpo no es más el mismo cuerpo.  Ojalá que estos intentos por salvar el edificio sea el inicio de muchos más intentos por salvar la ciudad.  Tenemos un legado de arquitectura monumental de más de 4.000 años que no podemos tirar por la borda.  Esos edificios son nuestros testigos, los que le van dando continuidad a nuestra historia, sentido a nuestra memoria. 

miércoles, 30 de marzo de 2011

EL PIANISTA

Hace unos días tuve la oportunidad de recorrer partes del Cercado con una arquitecta especializada en recuperación urbana.  Ya había estado por ahí en numerosas ocasiones y aún así no tenía completa idea de la vastedad de la riqueza del lugar.  Quizás en algún momento lo supe y en esa actitud de muchos, lo olvidé, como se ve que la ciudad olvidó el Cercado por décadas. 

Pero resulta que todavía están ahí la casa de Lucha Reyes, o el cuarto donde vivió ella y otras tantas familias.  La casa de Felipe Pinglo Alva.  El palacio campestre que le construyó Amat a la Perricholi.  Una casona donde se hospedó Bolívar, y un largo etc. donde abundan propiedades y monumentos históricos. 

En otros lugares, esto sería parte de un recorrido histórico, cultural o turístico.  Sería una fuente de riqueza y también sería un símbolo de orgullo.  No entre nosotros. No.  Nosotros vamos más allá.  Lo dejamos caer.  Total, hemos aprendido tanto a olvidar.

¿Cuántos han visto la película El Pianista? ¿Se acuerdan de la escena cuando el músico empieza a caminar por su natal Varsovia tras haber sido bombardeada por el enemigo?  La gran avenida trazada al medio era lo único que quedaba de la elegante ciudad - capital de Polonia desde 1596.  A ambos lados solo quedaban los escombros.  Es una escena desoladora. 

Ok, no voy a dramatizar ni decir que caminar por el Cercado produce la misma sensación. Pero algo cercano, sí.  Nada más cruzar la Abancay, el efecto es similar.  Desolación porque no hubo guerra ni hubo enemigo externo.  Desolación porque el abandono es nuestro.  Es hecho a mano.

¿Qué dice de nosotros que lugares que han definido nuestra identidad, nuestro sentir, nuestra imaginación, nuestra manera de ser románticos, hasta nuestra manera de pensar o de luchar, o de rezar, los tengamos así?

No estoy diciendo nada nuevo.  Pero es sólo por el gusto de volver a preguntar.  Qué dice eso de nosotros. 

El paseo con Silvia de los Ríos, arquitecta del Cidap, que tiene algunos proyectos de renovación histórica en el Centro fue aleccionador.  Aleccionador especialmente porque al final del recorrido señaló algo muy puntual: "se necesita liderazgo municipal, porque hay que hacerse respetar como ciudad".

He ahí una palabra clave.  No solo que no se respeta a la ciudad.  La ciudad, ¿se hace respetar?  Ciertamente no.  Porque la ciudad también olvidó quién es y en ese proceso el principo de autoridad desapareció de sus veredas.  Recuperarlo no es tarea de titanes.  No debería serlo. 

En este link encontrarás la nota que surgió del recorrido y una galería de imágenes del Cercado: http://elcomercio.pe/lima/729402/noticia-casonas-cercado-que-han-quedado-olvido

Foto: patio de la casa donde vivió Lucha Reyes, Jr. Ancash, Barrios Altos.

sábado, 26 de marzo de 2011

LIMEÑOS DE TANTAS CEPAS

Hace unas semanas empezamos un proyecto bacán en El Comercio. "Limeños de todas las cepas" es, para los que no los han visto, una serie de perfiles que publicamos cada domingo.  La idea surgió de esta dicotomía con la que suele verse la ciudad: Lima-problema y Lima-posibilidad.  Y la verdad que para retratar la primera somos expertos, medios y políticos. 

Pero para retratar la segunda, la Lima posible, original, con futuro, como que nos falta interés.  Y sin embargo cada vez más hay gente enfrascada en crear un mejor lugar. Es cuestión de perspectiva.  Y de imagen.  Río de Janeiro es una de las ciudades más violentas del planeta y no por eso ha dejado de ser Ciudad Maravillosa ni los turistas la han abandonado.

Soy de los que cree que no hace bien vivir con esa fijación en la violencia o la destrucción.  Eso tiene que ir resolviéndose.  Entretanto conozcamos a aquellos que desde su propio ámbito están haciendo lo suyo para construir.  Retratémoslos. Hablemos con ellos. Veamos cómo se vinculan con la ciudad.

La idea del retrato para lanzar la serie era eso: juntar personajes de todo origen y posición para vernos y reconocernos en nuestra diversidad y riqueza.  En este gran escenario el San Cristóbal tenía que ser el limeño de atrás, el más grande, el silencioso, que oficiara además de vínculo con nuestro pasado.

En ese vínculo está también Lima Milenaria, en tanto que la recuperación de esa identidad tan antigua nos enmarca el presente y nos proyecta al futuro.  Recordar es poder mirarnos bien.  Recordar es reconocer que en nuestras acciones de hoy nos mantenemos vinculados con los limeños que levantaron Pucllana, Maranga o Garagay, que hace más de 2.000 años también construían, creaban, luchaban en este territorio. 

Conocer de dónde venimos.  Saber lo que podemos hacer.  Lima se alista a ocupar su lugar en el conjunto de grandes ciudades.  Mientras tanto, un poquito de fe. Otro empujoncito más. 

En esta sesión fotográfica tuvimos una riqueza de personjes, que incluían campos de acción tan diversos como la industria, el teatro, el deporte o la arqueología, el reciclaje o el folclore que acudieron a nuestra invitación. Si quieres ver la versión que finalmente fue publicada, haz clic aquí:

pd: Los perfiles de cada semana son publicados también en nuestra pagina en facebook. 


domingo, 27 de febrero de 2011

LOS CENTROS COINCIDEN


El Centro Comercial San Miguel en 1976.


La misma zona, aproximadamente, con restos de la ciudad prehispánica de Maranga, vista desde el aire en 1944, desperdigados por los actuales distritos de San Miguel, Pueblo Libre y Magdalena.

Es curioso. A veces las ironías de la historia no tienen explicación.  Como el hecho que Lima haya renacido como ciudad, en los 60s según Rolando Arellano, exactamente en el mismo lugar que hace 2.200 años dio inicio a la actual ciudad.

Esto, por supuesto, no es la tesis de Arellano.  Él solamente me explicaba estos días que es en el cruce de las Avenidas La Marina y Universitaria donde nuestra gente empezó a "mezclarse" por vez primera, allá cuando se construye la Feria Internacional del Pacífico.  Es como el año 1966.

Eso da inicio, dice, a este proceso de crecimiento, mezcla y construcción en el que estamos envueltos y que parece continuar imparable. 

El lugar hoy en día carece de cualquier identidad que no sea la comercial y la anodina.  Pero después de escuchar a este experto en temas de mercados emergentes, uno entiende el poder y la energía que emana y simboliza esta esquina de la ciudad.

Después vino el Parque de las Leyendas (que este blog sostiene debería llamarse: Gran Centro Arqueológico Lima); el centro comercial San Miguel; las universidades, una privada (la Católica) y otra nacional (San Marcos).  Uno que otro temblor social hizo lo suyo y, como un buen coctel, la mezcla hizo el resto. 

A este lugar él lo denomina "el ombligo de Lima".  Y no deja de ser curioso. (Lo demás que dice sobre Lima hoy y su futuro lo pueden leer aquí:
http://elcomercio.pe/impresa/notas/migrantes-le-dieron-futuro-lima/20110227/719768)

Y digo curioso, por lo que éste lugar ya había sido en el pasado.

Hoy sabemos que hace más de 2.000 años en esta misma zona se puso la primera piedra (bueno, el primer adobón) de un centro urbano importante.  Hoy sabemos que ese es el momento en que este gran proyecto que es Lima empieza un proceso que nunca más se detuvo. 

Lima ha sido destruida muchas veces. Ya sea por terremotos, guerras o invasiones.  Está marcada por traumas históricos.  Pero cada vez ha sido vuelta a levantar, con la misma energía, con el mismo empeño, y aquí seguimos.

En todo este tiempo nuestro comportamiento parece haber sido el mismo que Arellano describe para esa Lima que empieza en los años 60: mezclar, crecer y construir. 

Maranga fue o capital o ciudad principal de las distintas culturas que se desarrollaron sobre estos valles. 

La primera en esta continuidad histórica fue la cultura Lima (200 a.C.-600 d.C. aprox) y en esta área ellos levantaron su capital política (parte de la cual todavía sobrevive en el susodicho parque). En Pucllana levantaron su mayor centro religioso. 

Y eso, que antes de escribir esta entrada me preguntaba: ¿qué querrá decir que hoy, dos mil años después, los centros vuelven a coincidir?




martes, 8 de febrero de 2011

¡YO NO SOY CHOLO!

La primera vez que me llamaron 'el indio peruano' me sorprendí.  Yo creía que era blanco.  Hasta entonces había pasado más de 20 años de mi vida viviendo otra identidad, y lo irónico es que había tenido que dejar mi país para que alguien me trajera un espejo.  No me quedó otra que empezar a aceptarme: era cholo. 

La siguiente etapa fue reacomodar mi pasado.  Cuando me preguntaban: '¿sufriste mucha discriminación en tu país?'  Jamás! contestaba con aprendida negación.  ¿Jamás?  Y resultó que al revisar muchas experiencias incómodas, vistas a la luz de mi nueva identidad, habían sido todas de discriminación.

Y es que en mi ciudad se discriminaba de muchas maneras.  Si eras pobre, con mal manejo de tu idioma y ropas raras, el insulto venía directo: cholo de mierda.  Si estabas mejor vestido, hablabas bien e ibas a la universidad, no te decían nada.  Pero tienda a la que entraba, tienda en la que me seguía el guardia de seguridad.

CIUDAD POSIBLE

No es extraño que al haber vuelto al Perú la identidad se volviera uno de mis ejes de acción.  En gran parte, porque Lima ya no era la ciudad pedante y excluyente que había dejado años atrás.  A la fuerza se había visto obligada a cambiar, y soy de los que cree que la transición de hoy, con todo lo difícil que le pueda resultar a algunos, a la larga nos hará una ciudad original y posible, como en algún momento pensó Arguedas. Si es que no lo somos ya.

Y es que estos días lo "cholo" volvió a ponerse sobre el tapete.  El primero fue Vargas Llosa.  Supongo que en un intento por aparecer horizontal y democrático tras ser nombrado marqués, declaró algo así como que "los cholos habíamos llegado a la nobleza española".  'Qué falso', pensé, porque si algo representa él no es precisamente lo cholo.

Pero después recordé otra experiencia. Hace muchos años visitando a unos amigos peruanos en Madrid uno de ellos, rubio, de clase media alta limeña, había contado el 'susto' de pasar cerca de los policías cuando éstos revisaban documentos a unos inmigrantes.  ¿Susto?, pregunté.  Cómo vas a pasar susto si tienes cara de europeo!  No tenía papeles.

CHOLO POR DENTRO

Y no pude evitar reírme.  Yo con cara de inmigrante ilegal, pero con papeles, caminaba tranquilo por la ex Metrópoli, mientras que mi amigo se sentía un cholo más.  Ahí caí en cuenta que en el Perú se es cholo real o simbólicamente.

Y aunque nos llenemos la boca de decir que Lima es ahora mestiza, chola, andina, etc, sospecho que un sector sigue pensando que sería mejor si no lo fuéramos. 

Nada más mi experiencia con Facebook, donde hay varias páginas dedicadas a Lima.  Una de las más populares nos muestra una Lima del pasado, que sin decirlo, es una Lima blanca, hispana, de tufo colonial.  Como que todos anheláramos la ciudad blanca que Lima fue.

MI LIMA BLANCA

Cuando he puesto fotos de huacas, también han tenido popularidad.  Como Machu Picchu o Caral, las huacas fueron abandonadas y ahora las podemos admirar por lo que fueron.  Al margen de la gente que las levantó y que todavía siguen por acá.

Sin embargo, cuando muestro fotos de limeños hoy, los que trabajan en las calles y a los que nadie retrata a menos que se metan en líos, anadie responde.  De pronto hay un silencio o una reprobación.  Yo no soy ese.  Esa no es mi Lima.  Y digo, o mis fotos son muy malas, o seguimos sin vernos en el espejo.

El año pasado fui a un evento en un museo de Lima.  Se había preparado un gran banquete para la ocasión y antes de pasar a los salones, se proyectó un video sobre las culturas peruanas.  Fue un momento conmovedor no solo porque estaba bien hecho, sino porque el texto incidía en su homenaje al hombre peruano, a su creatividad y persistencia, al haber logrado estas maravillas milenarias. 

ESPEJOS PARA LIMA

Después tocó festejar, pero antes había que pasar por el filtro de unas anfitrionas.  La mayoría de los invitados eran extranjeros, por lo que pasaban de largo.  A algunos peruanos, muy pocos, nos pidieron la tarjeta de invitación.  A un señor, que tuvo la mala suerte de ir vestido de manera más sencilla y sin su tarjeta, le bloquearon el paso. 

Y de pronto, como por arte de magia, ese señor que de muchos modos representaba al hombre al que habíamos rendido homenaje en el video, quedaba fuera de las celebraciones. Su existencia no era requerida.

Aún así, en esta gran olla que es Lima se sigue cocinando con muchos ingredientes.  El más reciente lo puso Juliana Reymer, ex vendedora ambulante y hoy carismática candidata a presidente del Perú.  Una mujer que ha venido desde abajo y dice sentirse orgullosa de su choledad.  Para ella, ser cholo es un valor y una virtud.  Yo quiero ser cholo, ¿y tú?

martes, 18 de enero de 2011

TRES MARÍAS LIMEÑAS


Andábamos buscando un rostro para Lima y encontramos tres.  Tres muy representativos. 

Tres mujeres que hacen música, que conversan con el alma de la ciudad y con sus distintas raíces.  En este homenaje de Lima Milenaria a la ciudad de Lima, conseguimos juntar a Susana Baca, Dámaris y Pepita García Miró, una tarde de enero para hablar de nosotros. 

Esta es la primera vez que las tres se reúnen, así que aprovechen de la primicia y vean lo que piensan de y sienten por Lima.

Un agradecimiento especial a la doctora Isabel Flores, directora de la huaca Pucllana y a la Municipalidad de Miraflores por permitirnos grabar este sencillo video en su milenario lugar.  A Rudolph Castro por su entusiasmo y creatividad con la cámara.  A nuestras tres Marías limeñas.  Y a Lima misma.

lunes, 3 de enero de 2011

UN SUEÑO PARA LIMA - A propósito de Susana Villarán


Hoy Lima amaneció igual que siempre: con sueños, desencantos, anhelos, necesidades, problemas, esperanzas.

Pero Lima se acostará distinta: Susana Villarán juramentó como alcaldesa y nos ha prometido una ciudad mejor.

Qué mejor momento para dejar de ver a Lima como ciudad problema y verla como ciudad posibilidad.

Quizás uno de los avances más fascinantes de los últimos 25 años haya sido saber que nuestra ciudad había tenido un desarrollo urbano, ininterrumpido, de más de 2000 años de antigüedad.

Fueron ciudades “con una complejidad urbanística que superaba ampliamente el modelo europeo que después se instaló aquí", dice el arquitecto Wiley Ludeña.

El problema, es que muy pocos limeños saben esto.

¿Qué significa descubrir que formamos parte de un continuum urbano de más de 2000 años?

En mi opinión, significa que tenemos ante nosotros la oportunidad de reinventarnos como ciudad.

La posibilidad de potenciar nuestra diversidad.

La fortuna de poder revitalizar esta desordenada ciudad de nueve millones de personas.

“La Ciudad Interminable” es uno de los libros más significativos publicados en el campo del urbanismo. Aquí, arquitectos, sociólogos, economistas, filósofos y alcaldes de muchas ciudades del mundo participaron en una investigación de gran envergadura.

Uno de los focos de este libro, publicado por el London School of Economics, fue proyectarse sobre las ciudades del futuro, donde el escenario definitorio serán las mega ciudades – aquellas de más de 10 millones de habitantes (Lima se convertirá en una antes del 2020).

Una de sus conclusiones más reveladoras precisa que infraestructura, por sí sola, no será suficiente para medir la calidad de vida ciudadana.

Ésta, señalan los expertos, tendrá mucho que ver con la capacidad de las ciudades de crear significado para esos mega espacios y para sus ciudadanos.


El “alma” de una ciudad, dicen, será un factor que contribuya a esta sensación del vivir bien.

A Lima, me da la sensación, siempre le hemos negado el alma. Mi ciudad siempre ha sido un espacio de exclusión. Una historia de rechazos. Y es justamente la exclusión y la separación lo que en mi opinión nos ha arrastrado hacia atrás.

Cuando tenemos todo, creo, para lanzarnos hacia adelante.

Por eso nació Lima Milenaria, como una propuesta para construir una narrativa integrada de la historia de la ciudad y de paso gestionar ciudadanía.

Su objetivo es conseguir que la Municipalidad de Lima incorpore esta nueva información sobre la antigüedad de su desarrollo urbano y la incluya en el discurso oficial de la ciudad que, por ahora, sólo hace referencia a su fundación española.

Y esto no es en absoluto una reacción contra su herencia europea.


Es más bien darnos cuenta que quizás es el momento para crecer y reconciliarnos con ese enorme legado prehispánico limeño.

Susana Villarán tiene ahora en sus manos el poder transformar la ciudad con un acto sencillo pero cargado de relevancia histórica: declarar a Lima como Ciudad Milenaria.

Que esa historia, que los apus y las huacas la inspiren.

Feliz Año, Susana. Y Feliz Año, limeños milenarios. Que sea un tiempo creativo para todos.

viernes, 31 de diciembre de 2010

SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, ATERRIZADO

Justo ahora con tanto que terminar antes de las 12 se me ocurre volver a Lima Milenaria. Esto ya huele a vicio. Con una medianoche cargada de promesas, ¿qué puedo decir ahora que supere esa dulce espera?

Nada. Sólo un viaje rápido a Londres donde están Miguel Altunaga, Malgorzata Dzierzon, Dane Hurst, Mbulelo Ndabeni y Patricia Okenwa. ¿Qué tienen ellos en común? Que cada uno es coreógrafo y hace unas semanas presentaron su nuevo trabajo con el Ballet Rambert.


Por lo demás, son gente muy diversa. Miguel es cubano, Malgorzata polaca, Dane y Mbulelo de Sudáfrica y Patricia de Alemania. Pero ver su trabajo fue una delicia. Tanto por la danza como por lo que significó para mí.

Aquí me pueden preguntar, 'oye, ¿no dejas de pensar en Lima?'. Pero el mensaje para mí era obvio. Cómo una ciudad asume el reto o la oportunidad de la diversidad (racial, cultural).

En este caso, la decisión fue incorporar la creatividad de estos muchachos en un proyecto mayor. En un proyecto común. Y apoyarlos. Ahí pensé en Lima. En lo que ganamos cuando la diversidad se ve como posibilidad. En lo que puedes crear.

Les dejo con una de las coreografías de esta estupenda compañía. Que el 2011, sea generoso, abundante y diverso.

martes, 28 de diciembre de 2010

TEMPLE CHURCH, EL CÓDIGO DA VINCI Y LIMA


Temple Church es mi iglesia favorita en Londres. Tiene misterio, antiguedad y un coro los domingos que provoca aplaudir. Por años fue un lugar poco conocido, incluso para los londinenses. Ubicada en el antiguo centro histórico, sobre la famosa Fleet Street, el templo es lo único que queda de la poderosa sede de los caballeros Templarios. Una orden que fue muy activa durante las cruzadas y sobre la cual se han tejido una serie de historias que sólo han añadido a un velo siniestro de su pasado. En los últimos años, ese misterio solo fue acentuado por su mención en la novela de Dan Brown, 'El Código da Vinci' y una breve aparición en la película del mismo nombre. Desde ese entonces, según Robert Griffith-Jones, el cura que actualmente está a cargo del templo, el lugar se ha convertido en uno de los puntos de visita obligada para los codicistas en su peregrinación contemporánea. Construido alrededor del año 1000, este pequeño edificio es la construcción gótica más antigua del Reino Unido y uno de los de belleza más serena. Pero qué tiene esto que ver con Lima Milenaria.... si tienes dos minutos, escucha lo que grabé en el lugar, a punto de congelarme de frío, ese domingo después de las 12:



Quien sabe si la fortaleza de nuestro futuro, resida en esa riqueza de nuestro pasado. Un pasado que empezó mucho antes de 1535. Un cordial saludo de fin de año.



-Tumba de un caballero templario-

martes, 16 de noviembre de 2010

ME LLAMO LIMA Y NO ME ACUERDO


Me llamo Lima. Creo que hace un tiempo tuve un accidente y perdí la memoria. Muchos me tratan de loca, sucia, caótica, sin futuro. Otros me dicen que soy una vieja. No tengo idea cuántos años tengo. Veo mi cuerpo y supongo que soy una mujer mayor, pero mi partida de nacimiento dice que soy muchachita todavía. No puede ser. Estas arrugas, estas canas, este cansancio, no es propio de una joven. Me miro al espejo y no me reconozco. No se quién soy. Me dicen tantas cosas siempre. Se que me llamo Lima y que de más joven fui bonita, delgadita, de cintura de avispa, jjj. Esto me lo han contado. Que traía a los hombres locos. Que venían cabalgando a verme y me rodeaban con sus caballos de paso. Que me tiraban flores a los pies y que yo me las ponía en el cabello. Después me fui engordando, envejeciendo, cambiando de forma y, de repente pues, perdiendo la razón. Hace poco hablé con psiquiatra y me dijo que estaba preocupada, que podía ser alguien con muchas personalidades. Que tenía que hacer memoria. Pero cómo cuesta. Hoy hay una señora Alcaldesa. Dicen que ella me va a cuidar. Pero ¿me conoce? ¿sabe lo que necesito? A mí nunca me han preguntado qué quiero. Será que no lo se. Pero esta alcaldesa dice que me quiere recuperar. Y qué querrá recuperar. ¿Mis huesos? ¿Mis vestiduras? ¿Mi alma? o mi memoria. Dicen que soy como un rompecabezas. Qué me importa. A veces lloro de noche, porque no recuerdo bien quién fui. Después se aparecen montones que me llaman mamá. Dicen que tengo muchos hijos. Pero cómo van a ser mis hijos si me tratan así, me pellizcan, me gritan, me empujan. No pueden ser hijos, ¿no? No me importa que todos sean distintos. Será que tuve muchos maridos, pues. Qué rico, jjj. Eso no me importa. Yo les he dado una cuna y los he alimentado con lo que soy. Pero ellos a mí. Será que esta alcaldesa les dirá como tratarme. Será que esta alcaldesa, que dicen que es mamá también, me va a entender. Cómo será, pues. Yo ahorita lo que más quiero es recuperar mi memoria. Bañarme todita y estar bien peinadita y vestidita. Cuando eso pase, quiero ir a la Reniec, así me han dicho que es ese lugar, y pedir que me cambien mi partida de nacimiento. No soy niñita. Cuando recupere mi memoria podré decirles cuándo nací. Cuando recupere mi memoria podré contarles muchas historias. Cuando recupere memoria podré decirle a la señora alcaldesa lo que necesito. Podré señalarle el camino y podré decirle a mis hijos, aquí estoy, no me he ido.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL MAPA


Hace unos días hice este ejercicio: armar un album de fotos de la arquitectura de Lima de los últimos cuatro mil años. Así es, con todo lo pomposo y exagerado que suena. Era un ejercicio al fin y al cabo y quería saber qué podían decirme todas esas imágenes puestas en una línea de tiempo.

Y aunque sonara absurdo, no era imposible. Esos cuatro mil años*, después de todo, no son una leyenda. Es evidencia con la que vivimos a diario.

Lo curioso es que nos acostumbramos a no ver.

Será porque a la mayoría nos dijeron que acá, antes de 1535, sólo habían existido aldeas sin importancia. Y eso, cuando alguien hablaba del tema, que era casi nunca.

Así que internalizamos la ceguera. El mapa se impuso...

Hasta que en los últimos 25 años empieza a salir la información que cambió todo. El nuevo conocimiento de la arqueología que por fin nos dice, 'Señores, en los últimos cuatro mil años lo que hubo acá fue arquitectura monumental de primer nivel'.

Así. Con todo lo chauvinista que puede sonar. Pero es cierto. Y es fascinante. Sobre estos valles llevamos miles de años construyendo.

Hasta hace dos años, por ejemplo, yo no tenía idea de lo que habían sido los Templos en U. ¿Y ustedes? ¿Saben que esta enormidad de construcciones surgieron en nuestros valles hace unos 3.500 años y que todavía nos quedan vestigios de eso?

Así es. Lo que en otras ciudades del planeta es un tesoro que guardan, protegen, enaltecen, aquí no lo conocemos.

Por dignidad se han negado a desaparecer. Cualquier día que quieran visitarlas ahí están: Garagay, Huacoy, La Florida, y varias más.

Es cierto, requieren un ejercicio de imaginación para saber como fueron. Pero también requieren esfuerzo e inversión. Y autoridades que tengan visión y ganas de hacer cosas.

Hace unos días leía en la página de una organización, el Global Heritage Fund, una verdad como un ladrillo: el patrimonio histórico en los países ricos es una fuente de ingresos. En los países pobres, es un problema.

Y ese parece ser nuestro problema. Quizás en parte la culpa está en la historia que nos contaron en los últimos 500 años. Quizás. Pero nada más vean el mapa.

Cuando lleguen al año 1535 en la galería de imágenes que acompaña esta nota, encontrarán un mapa. Con ese mapa nos quitaron la memoria. Y ahora sólo estamos empezando a recuperarla.

http://www.facebook.com/photo.php?fbid=428148430641&set=a.428148265641.224837.255185565641#!/album.php?aid=224837&id=255185565641

* Nota aclaratoria: la propuesta de Lima Milenaria habla de 2.200 años de continuo desarrollo urbano y no de 4.000, porque los Templos en U fueron abandonados.

viernes, 29 de octubre de 2010

LO QUE TENEMOS CONTRA LIMA


'Qué extraña dinámica de ciudad tenemos', pensé esta mañana. La verdad que no recuerdo qué desató tan aburrido comentario, y en viernes, pero lo cierto es que en un segundo me pasé la película de todos los días: la queremos, la odiamos, la adulamos, la destruimos. Tenemos una relación conflictiva con ella.

Algo tiene que ver, sospecho, con que nos hayamos tomado 24 días para saber quién será la Alcaldesa. ¡24 días!

También tiene que ver con la contradicción manifiesta de cada día. Con frecuencia gente de clase media para arriba se queja de "la mala educación de esta gente".

Pero ayer que justo paré un taxi, no podía escuchar la tarifa del chofer por el escándalo que me armó con el claxon el auto de atrás.

Al levantar la mirada qué vi: una señora elegante, en su 4x4, diciendo con su actitud: 'mi tiempo es más importante que el tuyo, muévete'.

O el hecho de ver una guía gay de Lima que acaban de publicar. Bien! pensé. Estos días de globalización, la modernidad de una ciudad parece medirse por cuán abierta y viva es su cultura gay. Pero, claro, toda sensación de modernidad desaparece cuando ves el contenido.

El personaje central: un hombre europeo. Los hombres de adentro: todos blancos. El comic gay: un pata rubio. Y de pronto toda la modernidad se fue al traste.

Al igual que las páginas sociales de los diarios y revistas, donde hay alguien cuyo trabajo es 'filtrar' los rostros "para que tengan homogeneidad", me dijo un día una persona que hace esto para una de esas publicaciones.

Qué hay de malo con nuestras caras.

Y entonces, mientras tomo el primer café del día vuelvo a pensar, Lima no se acepta. Sin ánimo de ofender (porque vaya que nos ofendemos por todo), pero acá nadie quiere ser cholo.

"Ahora somos más gente", me dijo hace poco la psicoanalista Mati Caplansky, "pero el racismo no ha desaparecido. Se dice menos en presencia de otros, pero existe más fuerte", me aseguró.

Hace sólo un par de años asistí a la ceremonia ancestral que se hacía alrededor de la piedra de Taulichusco, en la Plaza Mayor un 18 de enero, que terminó en una trifulca por la intimidación de la policía. No me lo contó nadie. Estuve ahí.

Y ese desencuentro con nuestras raíces genera estupidez. No saber quiénes somos ni de donde venimos genera una mala relación con la ciudad.

Un desgano de las autoridades para decirnos a los limeños: señores, blancos, cholos, negros o indios, todos tenemos un origen común, real o simbólico, que define la historia, la evolución y el crecimiento de esta ciudad por miles de años.

Cuatro mil, en realidad. Si empezamos a contar de los vestigios arquitectónicos más antiguos.

Que muchos migrantes no se sientan limeños no es natural. Es un fracaso de la ciudad a incorporar la tremenda energía que traen para salir adelante. Y esa es una de las funciones de una ciudad que se ve a sí misma como un foco de atracción. Aceptar, incorporar y crecer.

Pero Lima, a pesar de sus buenos cambios de los últimos años, sigue sin tener su cuento claro. Oficialmente sigue siendo 1535, pero en realidad es como vivir dentro de una persona con personalidad dividida.

Quizás a la próxima alcaldesa, más que ser gerenta, le toque ser psicoanalista y lleve a Lima al diván. Qué cosas contaría...

sábado, 2 de octubre de 2010

LIMA LA BELLA, SIN DISFRACES

Queremos ser optimistas y pensar que esta ciudad milenaria está a punto de entrar a una etapa de madurez y de gran proyección. Los limeños, es mi impresión, estamos listos para dar el salto. Sólo hace falta autoridades con la sensibilidad necesaria para ver nuestra ciudad más allá de sus problemas. Que sepan potenciar y canalizar esa tremenda energía, nuestra energía y nuestra creatividad, hacia un proyecto que la mayoría podamos identificar como propio.

Augusto Ortiz de Zevallos es sin duda uno de los más significativos arquitectos y urbanistas vinculados al desarrollo de Lima. Él se ha integrado al equipo de técnicos de Susana Villarán, pero quisimos hacer esta entrevisa al margen de la política, porque las buenas ideas deberían trascender las fronteras partidarias.

1. Dejemos de lado por un momento temas básicos como transporte y seguridad, que de una u otra forma tendrán que ser resueltos por quien llegue a la Alcaldía, junto con los Ministerios que tienen esa responsabilidad. ¿Qué necesita Lima?

Cohesionarla es un reto, porque es una ciudad de dicotomías: ciudad-cono, ciudad-barriada, etc. Lo que se ha ido fabricando aquí es poco cohesivo. La idea de lo público, lo compartido, se ha perdido. Se vive a la defensiva. En fragmentos.

Hoy, sin embargo, siento que hay una expectativa, una necesidad de reinventar Lima, con conciencia de su historia. Re-significarla para que su diversidad tenga algo compartido.

2. ¿Por qué importa la cohesión?

Para que la palabra “ciudadanía” tenga sentido. Si no, para qué es una ciudad. Se convierte entonces en un lugar de uso pero no de vida. Más de obligación que de expectativa. Una ciudad así es desarticulada, amorfa, sin sentido de pertenencia.

3. En los años 90, ciudades alrededor del mundo empezaron a reinventarse. Tenemos casos emblemáticos como Bilbao o Bogotá. En muchos casos, el eje central es la cultura y la arquitectura. ¿Por qué?

Europa ha liderado este proceso, de competir por turismo y ser sede de inversiones. Todo un reto ser parte del mapa de lugares “recorribles”. La ciudad de Lille, en Francia, por ejemplo, que está en la ruta del tren de Inglaterra, se enganchó a esa cultura de trenes y pasó de ser la ciudad número 30 a la número 4.

Santiago de Chile apuntó a ser sede de espacios de inversión, pero con gran infraestructura. Y en Lima hemos perdido significado. Buenos Aires, por ejemplo, le saca el jugo a barrios que son menos bonitos que Breña, y ya quisieran tener la arquitectura que tenemos en barrios donde nadie va.

4. ¿Qué se necesita para reinventar Lima?

Se necesita primero respetar el territorio y aprovecharlo. En Lima tenemos el litoral, pero los autobuses de turismo ni bajan. Y la relación con el río también es fundamental. Pero nosotros negamos el territorio. Cuando el territorio da identidad.

Reencontrarse con la identidad es valiosísimo. Es un espacio de encuentro y Lima se lo dejó quitar: el Centro Histórico se volvió periférico, el río un basurero, el litoral una pista. Entonces, ese reencuentro debe ocurrir.

5. ¿Una medida para avanzar en ese camino?

Hay que llevar “la movida” al centro: que se vuelva un lugar de eventos, de gastronomía, de diversión. Esto debe reaparecer porque ni Barranco ni Miraflores pueden hacer nada parecido a lo que fue el Centro.

6. Pero Lima no tiene su cuento claro: el viajero llega y la información oficial le dice que empezó en 1535. Luego visita la ciudad y ve Pucllana o Huallamarca y se pregunta ¿cómo? ¿de dónde? Como que no encaja en su idea de ciudad que se va haciendo…

Es muy cierto. Esa hispanidad que niega el pasado es la idea de Lima. Según Luis Alberto Sánchez, “Lima se funda para escaparse” (cerca al mar y no en los Andes), y después añade, “pero de Lima no se escapa nadie”.

Durante mucho tiempo Lima se vio como una España desterrada. Hay información que dice que se hicieron más balcones en la época neocolonial (en los años 40) que durante el Virreinato. El mismo cuento de las casas nos dice: “no soy limeño” y el prestigio social está dado por marcar las diferencias, ser exclusivo o, lo peor de todo, parecerse a Miami.

7. La ciudad mestiza que no se acepta…

En realidad tenemos muy mal asumido el mestizaje, y ese reencuentro debe producirse. Físicamente también. Por eso las huacas deben ser lugares vivos, que la gente las recorra.

Muy grave no tener el cuento claro, porque produce ansias de encontrar otras cosas. El menosprecio por lo que se tiene, el menosprecio racista, la nostalgia de una Lima anterior, de ese mundo español.

8. ¿Usted cree que los limeños estemos listos para reconciliarnos con el pasado? ¿para dejar atrás esa identidad escindida, dividida?

Yo creo que mayoritariamente sí. Todavía existen muchos que no quieren que eso suceda, pero el elemento vital creativo, nuevo, ya lo está haciendo. También existe ese mundo de prestigios oxidados, que se sienten amenazados, y esto resulta en un ninguneo de lo nuevo.

9. La propuesta de Lima Milenaria va más allá de la arqueología o la arquitectura para buscar una narrativa integrada para Lima, que sea oficial, que aproveche la evidencia de esos estudios de los últimos 25 años. ¿Qué piensa de esto?

La lectura de ciudad es totalmente posible de ser construida, pero se necesita una estrategia. La tendencia actual es a no tener un hilo conductor en esa narrativa de la ciudad.

Cómo será de absurdo todo esto que Larcomar es el segundo lugar más visitado del Perú, ¡después de Machu Picchu!

Esto es producto de la actitud que “en Lima no hay mucho que ver”. En ausencia de nada en el Centro Histórico, la gente se va a pasar la noche en Larcomar y de ahí se van al aeropuerto. Esa es su experiencia de Lima. Pero resulta que Larcomar es un lugar donde no pasó nada. Es un lugar sin historia.

10. Una crítica que se le ha hecho a LM es que no se puede hablar de un desarrollo urbano continuo de 2000 años porque, con la llegada de los españoles, todo fue destruido.

No es así. Ninguna conquista se ha realizado sin guerras, y todo en la historia ocurrió con una dominación sobre lo anterior. La historia es la suma de todo eso. El tema es no esconderlo, vivir con culpabilidades.

Además en otras ciudades, las partes significativas son señaladas. La ciudad me dice dónde pasaron las cosas. La ciudad a cada momento nos recuerda lo que es. Dónde ocurrió esta historia. Se necesita intervenir inteligentemente.

11. ¿Cuál es el riesgo de no hacer nada?

La ciudad funciona a pesar de las autoridades y cada gueto encuentra una estrategia de sobrevivencia. Si no hacemos nada, las contradicciones se agudizarán. Habrá mayor exclusión, mayor separación y durará lo que pueda, pero de manera paralela aumentará la violencia, porque una ciudad que no fluye se vuelve más violenta.

12. ¿Qué piensa de LM?

Yo la respaldo. Me parece importante porque elucida un ser. Un asumir eso que es. Cualquier psicoanalista puede explicar que sólo en aceptarse uno completamente se llega a la adultez y la coherencia.

Si jugamos a lo que no somos, entonces es sólo un baile de disfraces. Hay que construirlo, en la ciudad física y en la ciudad de las personas.

13. Además vivimos rodeados de la evidencia del pasado

Hay lugares en el mundo donde falta historia. Nosotros la tenemos, pero nos pesa. La cultura de hoy es fusión, mestizaje, globalización. Es un mundo sumas, de sobreposiciones. Pero debe emerger de un primer acto: de saber quiénes somos.

Es indispensable preguntarme quién soy para ser creativo, para producir, para proponer.
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Pero nada está al margen de la política. Así que después de este domingo, estaremos buscando respuestas oficiales. Ahora sólo nos toca desear ¡que gane Lima, y que ganemos los limeños!


Foto: AOZ junto a su proyecto para la Costa Verde

domingo, 26 de septiembre de 2010

10 PREGUNTAS


Por indiferencia, temor o pleno desconocimiento de lo que es Lima, lo cierto es que los candidatos no se pusieron al frente de estas preguntas. Si hubieran mantenido sus credenciales intactas, no lo sabemos, pero nos queda claro que, tarde o temprano, la ciudad necesitará las respuestas.

  1. ¿Cuál es su gran visión para Lima? ¿Tiene una?

  2. ¿Cree que su campaña logró inspirar?

  3. Las campañas sólo hablaron de Lima ciudad-problema. ¿Qué pasó con Lima ciudad-posibilidad?

  4. Tal parece que la pobreza y los problemas fueron una excusa para la falta de imaginación. ¿Cómo responde a eso?

  5. ¿Cuál diría usted que es la mayor función de un alcalde de Lima?

  6. Los urbanistas parecen coincidir en algo: calidad de vida no se puede limitar a seguridad y tráfico - las ciudades necesitan un referente que las aglutine. ¿Cuál es su propuesta?

  7. Lima tiene un patrimonio arquitectónico de unos 4.000 años de antiguedad. ¿Cuál es su compromiso con ese legado?

  8. Según la Dra. Ruth Shady, y otros que piensan y trabajan en esa línea, la protección del patrimonio "fortalece la identidad, promueve la cohesión social, propicia el turismo y facilita el desarrollo sustentable". ¿Por qué algo tan sensato como esto no formó parte de su campaña?

  9. ¿Sabe usted del trabajo que han venido realizando en los últimos 25 años, arqueólogos, arquitectos y otros expertos, que ha transformado el conocimiento que teníamos sobre el pasado de Lima?

  10. Lima Milenaria es una propuesta de posicionamiento, una campaña de inclusión social y una vía para gestionar ciudadanía -todos, aspectos necesarios en esta ciudad- a través de la recuperación de su identidad. ¿No cree usted que es hora de hacer algo sobre el tema? ¿Está dispuesto a declarar Lima, Ciudad Milenaria?


Foto: Plaza Mayor una semana antes de las elecciones municipales.

martes, 21 de septiembre de 2010

¡CANDIDATOS RESPONDIERON A LIMA MILENARIA!










Qué podíamos esperar. Ha sido una campaña sin inspiración. Sin brillo. Sin imaginación. Trataron a Lima y a los limeños como si no nos mereciéramos más. Todos vieron la ciudad-problema. Ninguno nos hizo ver la ciudad-posibilidad. Y en ese cuadro, no es de extrañar su indiferencia ante Lima Milenaria, una propuesta creativa, que ve a Lima de otro modo. Una propuesta que tiene algo práctico: crear un símbolo de inclusión y gestionar ciudadanía. Pero también, un símbolo para posicionar a nuestra ciudad con su cuento claro, con una narrativa integrada de por lo menos 2.000 años de desarrollo urbano, y así proyectarse al mundo como Milenaria. Sólo nos queda desear que el 3 de Octubre gane Lima, y ganemos los limeños.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

QUE LIMA TIEMBLE, PERO DE NUESTROS ZAPATEOS

Y no cualquier fiesta. Creo que limeños y peruanos compartimos eso: como que las fiestas tienen más sabor si hay un elemento propio. Ya sea valses, alcatráz o huaynos. Lo curioso para mí fue esta fiesta en particular. Era obvio que los bailarines habían hecho un buen esfuerzo en conseguir ropas típicas, de calidad, y los más jóvenes bailaban auténticamente contentos. ¿Orgullo en una ciudad que no los ve? Quien sabe. El lugar: el Asentamiento Humano Juan Pablo II, en el distrito de San Juan de Lurigancho. Es decir, una de las zonas más pobres en uno de los distritos más pobres de Lima. El motivo: el Día de la Tierra. O sea, cualquier pretexto es bueno. Lo que evidentemente me llevó a la pregunta ¿por qué no tenemos algo así como una Gran Fiesta de las Culturas? Si este nivel de entusiasmo, y de gasto, lo tienen en sectores tan pobres, ¿por qué no tenemos algo que congregue a los limeños y que además proyecte al mundo que somos una Ciudad Milenaria? Este es el caso de Ciudad de México. A pesar de las serias complicaciones internas en ese país, para las celebraciones de su Bicentenario no han escatimado en gastos. Ha habido un compromiso de invertir en cultura y entretenimiento con identidad: US$ 45 millones para el desfile del día central en el D.F. - 8 horas de duración US$ 50 millones para construir el monumento conmemorativo US$230 millones para las festividades del año Además, la canción oficial del aniversario se titula: "El futuro es milenario", con lo que Ciudad de México bien podría quedarse con la chapa de Milenaria, cuando Lima tiene todas las credenciales para serlo. Uno de los productores extranjeros contratados para el evento dijo, "esta celebración es muy importante porque puede contribuir a hablar sobre la identidad de México y puede ser muy útil para iniciar un recorrido de orgullo y unificación nacional". ¿Y Lima? Arqueólogos y expertos vienen trabajando en silencio y sus hallazgos han transformado lo que sabíamos de la historia de la ciudad. Tenemos una buena oportunidad para posicionar a Lima bien. Para darle proyección. Pero ¿quién lo hará? Ola de energía por Lima Milenaria.

jueves, 9 de septiembre de 2010

LIMA MILENARIA: ¿CHAUVINISTA y OMBLIGUISTA?


Ya llevamos cerca de ocho meses desde que lanzamos este blog-propuesta y el momento parece propicio para recapitular.

El propósito inicial, o uno de ellos, sigue siendo el mismo: que más limeños sepan lo que de manera silenciosa han venido encontrando en los últimos años arqueólogos, arquitectos y otros profesionales, sobre la historia de nuestra ciudad.

Estos datos, y la evidencia que los acompaña, nos hablan de un significativo nivel de conocimiento que alcanzaron las culturas que se establecieron aquí a lo largo del tiempo, posiblemente más de 4.000 años.

En esta tierra de constantes migraciones la consigna parece haber sido la de construir, evolucionar.

También ha habido una buena dosis de destrucción pero yo creo que, en esencia, hay un legado de construcción, en el sentido creativo de la palabra, que define este territorio.

Así que durante todo este largo tiempo los pobladores de estos valles han experimentado de todo: guerras, invasiones, terremotos, pestes, terrorismo…Y seguimos aquí. Para mí, eso es una extraordinaria fuente de energía y de identidad.

Por eso que creo que toda esa información nos pertenece a todos. Porque eso nos da la oportunidad para reinventarnos. Una posibilidad de crear una narrativa para la ciudad que por primera vez sea inclusiva.

Por eso nace Lima Milenaria, para que más limeños se enteren, pero también para conseguir que el próximo alcalde o alcaldesa, declare a Lima, Ciudad Milenaria. Esto, en mi opinión, abre una serie de posibilidades que pueden ser tanto excitantes como necesarias.

Algunos elementos clave para esta propuesta son:

• Lima tiene un desarrollo urbano, ininterrumpido, de por lo menos 2.200 años.
• No decimos 4.000 años porque la arqueología, hasta donde sabemos, no ha terminado de resolver qué sucedió en determinados periodos de esa época.
• Pero hoy sí sabemos que desde aproximadamente el año 200 a.C. hasta nuestros días este territorio no dejó de crecer.
• La palabra clave es “continuidad”.
• Esas sociedades construyeron ciudades monumentales, de gran complejidad urbanística, obras de ingeniería que subsisten hasta hoy, y transformaron el desierto en ricos valles agrícolas (valles que ahora han desaparecido bajo el cemento).
• Que el próximo alcalde o alcaldesa consiga declarar a Lima Ciudad Milenaria, sería también un gran gesto simbólico de inclusión (una Lima para todos), y una manera de gestionar ciudadanía (no se quiere lo que no se conoce).
• Creemos también que es el momento de re-significar Lima, porque ésta dejó de ser una ciudad hispana. Lo que somos hoy no tiene un referente aglutinador.
• Finalmente, de conseguirlo, podríamos posicionar a Lima como la ciudad continuamente habitada más antigua del continente. La información disponible nos dice que no hay otra igual.

Hay quienes ven en esta propuesta una actitud chauvinista. Yo prefiero pensar que tiene más de romántica y de quijotesca.

Aquí no hay ninguna posición de superioridad. No decimos que somos los mejores, ni los más ricos, ni los más bonitos. Simplemente estamos reconociendo, o queriendo que se reconozca, que lo que existe hoy, lo que somos hoy, viene de un pasado que empezó mucho tiempo atrás.

Y ¿por qué mirar al pasado? Porque eso, en este caso lo dicen los urbanistas, nos da argumentos para proyectarnos hacia el futuro. Una megaciudad como lo será Lima en unos años, necesita no sólo infraestructura sino espacios de significado común que las hagan fluir mejor.

Sabiendo quiénes somos, qué hemos hecho, lo que hemos construido, real o simbólicamente, puede potenciarnos como grupo humano. Es una manera de gestionar ciudadanía, desde la inclusión y la identidad.

Pero también debería ser un pretexto para divertirnos. Lima Milenaria no hace política ni revolución. Pero una buena fiesta, bien que nos hace falta.

Foto: familia en el complejo arqueológico de Maranga - también llamado Zoológico del Parque de las Leyendas.

sábado, 4 de septiembre de 2010

PLAN DE MERCADO PARA QUERER A LIMA


¿Será que la cultura se puso de moda? Porque si no es una moda, me resulta extraño ver que esta palabra se haya repetido más de una vez en las últimas semanas.

Incluso un canal de TV hizo historia al invitar a los candidatos a la alcaldía para hablar precisamente de ese tema.

Hoy sábado juramentó el primer ministro de Cultura del país y se abren muchas posibilidades. ¿Señal que avanzamos?

Quizás poco a poco políticos y escépticos empiezan a darse cuenta lo que ya es una realidad en otras partes: que la cultura no sólo es ese cuadro colgado en una galería que nadie entiende, sino un valioso y práctico recurso para el desarrollo económico.

En el post anterior citábamos a Ruth Shady y la claridad para encuadrar cultura justamente dentro de esa visión. Pero también hace falta otro tipo de herramientas. Una de ellas, el marketing.

Justamente hace unos días conversaba sobre Lima Milenaria con Milton Vela, buen amigo y experto publicista, y me mencionó este artículo suyo escrito hace ya más de un año y que encaja muy bien con el proyecto que hemos lanzado en este blog.

Con autorización suya, incluyo una versión reducida de su nota, publicada para el aniversario de la ciudad. Casi como en una gran peregrinación, de muchas partes venimos llegando con ideas, porque al final de cuentas todos queremos una mejor ciudad.

Al final hay un link que lleva a la nota completa y a su excelente blog, Café Taipá.

domingo 18 de enero de 2009

Muchos son los homenajes y también las críticas. Algunos dicen que cada vez está mejor, otros que se está hundiendo en el caos de su propio crecimiento. La tildan de horrible, cuando antes la adjetivaron como un jardín. Dijeron que era de los reyes, y ahora parece ser de nadie.

Así es Lima, una ciudad de contrastes que merece mejor suerte, que debería levantar cabeza y que, definitivamente, podría encontrar en el marketing, junto a una muy necesaria conciencia de su gente, la fórmula para convertirse en la capital "luz" de Latinoamérica, a pesar de su cielo "panza de burro".

Ser limeño no es un atributo que se exhiba con orgullo, tampoco es una vergüenza. Ser limeño es tal vez ser tibio, como dijo Salazar Bondy, al definir a nuestra Lima como la horrible. Ser limeño es no tener una identidad, porque Lima tiene varias Limas en sí misma.

Darle valor a la "marca Lima" sí que es cosa seria, y sin haber hecho una investigación profunda, me adelanto a decir que por ahora esta marca aguanta cuanto significado se le quiera atribuir, y es algo que debemos cambiar.

Para hacer branding siempre debemos tomar en cuenta dos variables, dos valores: el tangible y el intangible.

¿Cuál es el más importante? pues digamos que los dos son imprescindibles, pero que el segundo es el más determinante, el realmente diferencial, aunque necesitará que el primero exista.

En pocas palabras, el valor tangible tiene que ver con la calidad del producto.

El intangible, con el sentimiento que éste genera. Si el sentimiento es fuerte, no lo dejarás aunque aparezca otro más moderno o con aditivos.

¿Qué valor tangible podría tener Lima para diferenciarse?

Menuda tarea, tal vez no haya respuesta. Tal vez no se haya identificado o construido aún.

Como bien decía Gustavo Rodríguez hace unos meses, Lima necesita un anzuelo para diferenciarse, que no encontrará en su historia, que tal vez tenga que ser construido, como lo hizo la ciudad de Bilbao, al construir uno de los mejores museos del mundo, el Guggenheim, y convertirse en destino casi obligado para quien vaya a España.


Porque así como Paris tiene su Torre Eiffel, Rio tiene su Cristo Blanco y Barcelona su Palacio de Montjuic, Lima necesitaría un símbolo que la haga reconocible y diferenciable.

¿Y cómo vamos con el valor intangible?

Ahí sí que se nos viene lo más difícil ¿Cómo hacer de Lima un sentimiento? Se debería buscar el valor más trascendental para todos, aquel que les podría llevar a poner un corazón y el nombre de su ciudad en un polo, y que podrían llevarlo con gusto, u ofrecer al turista luego de salir del Paseo de las Aguas, por ejemplo.


Importa mucho en la actual y exitosa gestión del Alcalde Castañeda la promoción de sus obras, pero se descuida la promoción de un sentimiento favorable hacia la ciudad, para cuidarla, quererla, sentirla nuestra.

Y mientras no se tenga claro este punto, por más que Lima se modernice, por más paseo de aguas, pistas sin hueco -un imposible absoluto- los limeños nunca cuidarán a su ciudad, ni siquiera en frente de los turistas.

Menuda tarea la que le espera a quien asuma esta misión, de darle a Lima un valor de marca que la convierta en un activo deseable.

http://cafetaipa.blogspot.com/2009/01/un-poco-de-branding-para-querer-lima.html

domingo, 29 de agosto de 2010

LA CULTURA COMO ESTORBO


No hace mucho encontré la respuesta que andaba buscando. Me la dio Ruth Shady, la reina de Caral, hablando en un seminario sobre el patrimonio de las ciudades.

En su charla, ella hacía referencia a la ceguera de muchas autoridades, que ven el patrimonio histórico y arqueológico de una ciudad como una carga, como un estorbo, como algo que 'no se puede destruir porque se me vienen encima, pero cómo me gustaría'.

Bueno, en estos últimos dos años más de uno sí lo hizo y por distintas y cuestionables razones. Pero a lo que iba. Para Ruth Shady el tema es muy simple. Proteger el patrimonio tiene muchas ventajas:
  • fortalece la identidad cultural

  • promueve la cohesión social

  • mejora la auto estima

  • propicia el turismo

  • estimula las industrias culturales

  • facilita un desarrollo sostenible

Por qué les cuesta a los candidatos a la Alcaldía de Lima, por ejemplo, enmarcar a Lima - una ciudad milenaria y de rico legado cultural - en un contexto más creativo y de proyección, me es difícil de entender.

Quizás les hace falta entender que la ciudad no sólo son sus problemas. Quizás les hace falta entender que Lima tiene la posibilidad de convertirse en un lugar palpitante, atractivo, estimulante, que se consigue no solamente con más patrulleros.

Quizás hace falta escuchar lo que dice el alma de esta ciudad.

Llevamos varias semanas invitando a los candidatos a hablar con Lima Milenaria sobre estos temas.

El primero, y el único hasta ahora, que habló fue Alex Kouri, quien incluso había prometido implementar la campaña de Lima Milenaria de llegar a la alcaldía. Pero ya sabemos que no llegará.

Los demás, hasta ahora no lo han hecho. La salud de una cultura democrática también se mide por la manera cómo se escucha a las minorías. Y si la gente de Lima Milenaria somos una minoría, merecemos que los candidatos nos escuchen. Hasta ahora, su actitud habla por sí sola.

Foto: El proyecto que existió para la hoy desaparecida Casa Marsano

domingo, 22 de agosto de 2010

CANDIDATOS: ¿DÓNDE QUEDÓ LIMA, LA GRAN CIUDAD?


Los limeños estamos acostumbrados al mal trato, a vernos como poca cosa, a creer que no valemos más que una escalera. Esa es mi sensación y quedó confirmada tras el debate del viernes.

¿Qué hemos hecho para merecernos estos candidatos?

Es cierto que Lima, esta gran urbe histórica y milenaria, con más de 2000 años de continuo desarrolo urbano, tiene problemas serios.

A quién en su sano juicio se le ocurriría negar que hay que solucionar el problema del tráfico, de la seguridad, de la falta de servicios básicos para millones de limeños que viven en exclusión casi total.

Pero es cierto también, como bien señaló un editorial de El Comercio, que existen autoridades designadas (leer Ministerios) para solucionar esos problemas específicos.

Y entonces, qué están haciendo alcales y candidatos: ¿quitarle el trabajo a las autoridades competentes? O simplemente están siendo políticos e ignorando, o dejando de plantear, una visión para esta ciudad.

Están siendo políticos. Porque el grueso de su electorado vota en la Lima de la exclusión. Y es una ecuación lógica. Quizás si yo fuera político no me quedaría otra estrategia. Pero ¿me quedaría contento con eso?


¿Me sentiría contento con llegar al sillón de esta ciudad de nueve millones de habitantes, con una cultura milenaria, con una diversidad culinaria sin igual y con una riqueza arquitectónica como no existe en otra ciudad del continente, y haber ofrecido solamente escaleras, patrulleros y autobuses?

Si yo fuera ese político me colgaría del balcón municipal. ¿Dónde está la visión para Lima? ¡Dónde está el sueño de potenciar nuestras riquezas y proyectarnos como una de las ciudades más fascinantes de América Latina!

Nuestros candidatos, tal parece, no sueñan. Y nos hacen vivir en su mundo de pesadilla. Sin darnos una visión de lo que podemos ser como ciudad a otra escala.

Ninguno menciona un gran plan para Lima. O de convertirla en uno de los mejores destinos en la región. No se habla de cultura.

Para mí hay una fórmula simple: cultura transformada en grandes proyectos de arquitectura, eventos, fiestas, teatros, auditorios, parques, espacios públicos, recuperación histórica, códigos de protección de estilo, zonas peatonales, produce desarrollo=trabajo=dinero=ganamos todos.

Pero, claro, no soy político. Y seguramente es una visión muy simplista de las cosas. Lo que veo son esfuerzos tímidos, o aislados o desvinculados de un gran proyecto para la ciudad.

Por eso, para conocer qué harían ellos, desde hace unas semanas venimos invitando a los candidatos a hablar con Lima Milenaria. Para que hablen de lo que seguramente no hablan en los grandes mítines y que nos interesa a otros limeños.

Hasta ahora sólo uno ha hablado con nosotros. Los demás sólo han dicho claro, hablemos, pero hasta ahora no concretan nada. Les iremos informando.

Mientras tanto, desde esta ciudad-problema queremos proponer una ciudad-posibilidad. ¿Será que Lima les queda grande? O será que el problema es gente como yo, que sueña con una ciudad que no puede ser.

martes, 17 de agosto de 2010

EL FUTURO, DESDE EL PASADO


Una contribución de Silvio de Ferrari, gran amigo y partidario de Lima Milenaria:

Permíteme con la seriedad que se debe tener en estos temas, y el de Lima lo es, que la nueva gestión municipal acoja la idea y que a ella se acompañe con la lucidez que requiere el unir historia...pasado con el presente (Lima es milenaria) y proyección al futuro.

El proyecto de una Lima hacia el futuro (que a mi juicio es lo más importante) tiene como base raíces, historia, economía, cultura, es decir su antiguedad. El reto es cómo desarrollar una ciudad con antigua historia hoy.

A mi juicio la única manera de organizar Lima es creando en los grandes distritos conos norte y sur, amplios polos de desarrollo comercial, productivo, educativo, sanitario, cultural, con vías de comunicación modernas, zonas verdes de recreación.

Un tema importante es el de la presencia municipal en la educación primaria en un primer momento. A fin de descentralizar y hacer respirar al gobierno central de la dificil tarea en administrar los servicios educativos, hasta hoy inadecuados y sin resultados positivos.

Como ves muchos de estos proyectos tienen que ver con la modernización del Estado. Los municipios tienen un enorme reto porque deben vivir mano a mano con la población local, desarrollar, invertir, gestionar....

Lima Metropolitana debe introducir oficialmente el símbolo de ciudad con historia antigua, que se aleje de la visión Hegeliana (Ludeña cit.) y que tomando en consideración su espacio antiguo, su territorio central (que no es muy grande) inicie una enorme operación en la que el alcade (sa), gobierno central de turno, empresarios, promotores culturales, organicen un plan serio con pocos temas puntuales.

Y finalmente es necesario recuperar cierta unidad de estilo en el centro histórico: balcones que se coloquen como antepecho, en las casonas donde se perdieron y en los nuevos edificios (se ha hecho con buenos resultados en varias ciudades de Europa) y en las calles de la Lima antigua (el damero) empedrar sus calles introduciendo elementos desde farolas, avisaje, incluso puertas reemplazadas con portones antiguos.

Cerraduras, jardines antiguos, implementos de limpieza, recojo de desperdicios, cubos de estilo antiguo, y dentro de los inmuebles centros de comercio, unos antiguos otros de gran modernidad, bares, cafés, nuevos centros de espectáculos, eventos de arte (Andrade lo hizo y tuvo enorme éxito). Invertir para que poco a poco nacionales y extranjeros puedan decir. Lima, ¡¡¡qué ciudad!!!
Foto: muro en Cajamarquilla.

martes, 10 de agosto de 2010

LIMA MILENARIA EN LAS ELECCIONES

Lima Milenaria quiere ser tomada en serio. Para eso hemos empezado una campaña para entrevistar a los principales candidatos a la Alcaldía de la ciudad. ¿La idea? Hablar con ellos desde una perspectiva diferente sobre esta urbe de nueve millones de personas.

Es poder darle espacio a los candidatos para que vean a Lima con otros lentes. No se trata de hablar de transporte, tráfico, delincuencia, contaminación. Todos, más o menos, tienen su programa elaborado con esas ideas.

Es poder decirles: señores, Lima tiene muchos problemas, pero también muchas posibilidades. Hágannos soñar, hágannos imaginar una gran ciudad, la gran metrópolis sudamericana que Lima puede ser.

Muchas de las campañas sufren de eso: no nos hacen soñar, no nos hacen imaginar. Están llenas de parches y recetas. Pero ¿qué más podemos esperar? Los estaré llamando.